Zdzisław Beksinski (Sanok, 1929-Varsovia, 2005) era un pintor, fotógrafo y escultor polaco. Fue hallado muerto en su apartamento de Varsovia con 17 puñaladas en su cuerpo. El hijo de su cuidador y un amigo fueron detenidos y declarados culpables. Al parecer, el artista había negado un préstamo a su asesino poco antes.
Los últimos años de Zdzisław Beksinski fueron duros y sombríos, como su arte, después de sufrir la muerte de su mujer y el posterior suicidio de su hijo.
Zdzisław Beksinski cultivó un género inclasificable aunque cercano al gótico; y como nota curiosa, nunca le puso títulos a sus particulares pesadillas. Sus primeras obras están enmarcadas en el arte abstracto, pero con el paso de los años acabaron derivando en composiciones surrealistas.
El artista trabajaba con música clásica de fondo porque aborrecía el silencio. A pesar de sus composiciones post-apocalípticas, con paisajes desolados y personajes cadavéricos, Beksinski afirmaba que algunas de sus obras habían sido mal interpretadas, ya que él pretendía dar un toque optimista y humorista a sus composiciones.
En 1977, en un arrebatamiento, quemó una parte de sus pinturas en el patio de su casa por considerar que eran demasiado personales o que no tenían la suficiente calidad para que la gente los viera.
Al finales de los 90, Beksinski aparcó la pintura y estuvo experimentando con la fotografía digital hasta su trágica muerte.
Alguna de sus trabajos mas interesantes: