InicioArteStephen King.
Nacido el 21 de septiembre de 1947 en Portland, Maine, Stephen King es un escritor estadounidense conocido por sus novelas de terror. Sus libros han estado muy a menudo en las listas de superventas. En 2003 recibió el National Book Award por su trayectoria y contribución a las letras estadounidenses, el cual fue otorgado por la National Book Foundation. CARRIE "Los gritos, los ecos y el ruido subterráneo del chapoteo del agua de las duchas sobre las baldosas llenaban el vestuario. Las muchachas habían estado jugando a voleibol durante la primera hora, y había algo apremiante en su ligero sudor matutino. Se estiraban y retorcían bajo el agua caliente, chillando, lanzando agua y pasándose de mano en mano las barras de jabón blanco. Carrie se hallaba en medio de ellas, impasible, una rana entre los cisnes. Era una muchacha fornida, con granos en el cuello, la espalda y las nalgas. Su cabello mojado no parecía tener color alguno: se pegaba a su rostro con una obstinación empapada y abatida." Primer novela de King publicada en 1974. Es uno de los libros más censurados en las escuelas de EE.UU. y la película incluso estuvo prohibida en Finlandia. La mayor parte del libro está escrito con una estructura epistolar en forma de recortes de noticias, cartas, extractos de libros, etc. EL MISTERIO DE SALEM'S LOT: "Los tenues gemidos del bebé perforaron el liviano sueño mañanero de Sandy McDougall, que se levantó para atender al niño con los ojos todavía hinchados. Se golpeó la pierna contra la mesita de noche y soltó una maldición. Al oírla, el bebé chilló con más fuerza. -¡Cállate, que ya voy! –le gritó Sandy. Por el estrecho pasillo de la roulotte fue hasta la cocina. Era una muchacha delgada en quien quedaba muy poco de la belleza que en algún momento podía haberle adornado. Sacó de la nevera el biberón de Randy y pensó en calentárselo, pero después decidió que sólo tenía ganas de mandar al diablo todo. “Si tanta hambre tienes, mocoso, te lo puedes tomar frío”, se dijo. Fue hasta el dormitorio del niño y lo miró friamente. Tenía diez meses, pero era enfermizo y llorón para su edad. Todavía no hacía un mes que había empezado a gatear. Tal vez tuviera la polio o sabe Dios el qué. Ahora tenía algo en las manos, y en la pared también. Sandy se acercó más, pensando qué demonios podría haber encontrado. Sandy tenía diecisiete año, y en julio ella y su marido habían celebrado el primer aniversario de boda. En el momento de casarse con Royce McDougall, embarazada de seis meses y sin posibilidad de alguna de disimular su estado, el matrimonio le había parecido la bendición que el padre Callahan decía que era: una bendita escotilla de escape. Ahora creía que no era más que un montón de mierda. Exactamente, advirtió consternada, lo que Randy tenía en las manos y con lo que había ensuciado su pelo y las paredes. Se quedó mirándolo sombriamente, con el biberón en la mano. Para eso, reflexionó, había dejado la escuela secundaria, sus amigos, sus esperanzas de llegar a ser modelo. Por ese piojoso remolque aparcado en el Bend, donde ya la formica se desprendía de los muebles, por un marido que trabajaba todo el día en la tejeduría y por las noches se iba a beber o a jugar al póquer con los inútiles de sus amigos de la gasolinera. Por un mocoso que era el retrato del inútil de su viejo y que lo embadurnaba todo de caca. Y que gritaba con toda la fuerza de sus pulmones. -¡Pero cállate! –vociferón a su vez Sandy. Arrojó contra el niño el biberón de plástico, que le golpeó en la frente y le hizo caer de espaldas en la cuna, llorando y agitando los brazos. Bajo el nacimiento del pelo le había quedado una marco roja, y Sandy sintió una horrible oleada de satisfacción, pena y odio que le anudó la garganta. Levantó al niño de la cuna como si fuera un trapo. -¡Cállate! ¡Cállate! ¡Cállate! Antes de poder dominarse, ya le había dado dos puñetazos, y el esfuerzo de Randy por gritar era tal que dejó de emitir ningún sonido. Con el rostro purpúreo, se quedó tendido en la cuna, jadeante. -Perdóname –murmuró Sandy-. Jesús, José y María, perdóname. ¿Te he hecho daño, Randy? Espera un minuto que mami te va a limpiar. Cuando Sandy volvió con un trapo mojado, Randy tenía los ojos hinchados y se le estaban amoratando, pero se tomó el biberón, y cuando empezó a limpiarle la cara con el trapo mojado, le sonrió con su sonrisa sin dientes. “Le diré a Roy que se me cayó mientras le cambiaba –pensó Sandy-. Se lo creerá. Oh, Dios, que se lo crea, por favor." Segunda novela de Stephen King publicada originalmente en 1975. La novela fue adaptada dos veces para la televisión, una miniserie de 1979 y un remake de la misma en 2004. Además, en el año 1995, la BBC la adaptó para un radioteatro. EL RESPLANDOR "En alguna parte, en algún suplemento dominical o en un artículo de revista, Jack había leído que el siete por ciento de los accidentes automovilísticos queda sin explicar. No hay fallos mecánicos ni exceso de velocidad, ni alcohol ni mal tiempo. Simplemente un coche que se estrella en alguna parte desierta del camino, y el único ocupante, el conductor, muere, incapaz de explicar qué le sucedió. El artículo incluía una entrevista a un agente de Policía que pensaba que muchos de esos choques inexplicables se debían a la presencia de insectos en el coche. Avispas, una abeja, tal vez una araña o una polilla. El conductor se asusta y trata de aplastar el insecto o de bajar una ventanilla para dejarlo salir. Tal vez el insecto lo pica; o simplemente, el conductor pierde el control. De cualquiera de las dos maneras... ¡bang!, y se acabó. Y el insecto, por lo general ileso, se va zumbando alegremente de entre el montón de restos humeantes, en busca de más tiernos pastos. El agente pensaba que al hacer la autopsia de esas víctimas, los forenses debían investigar la presencia de veneno de insectos, recordaba Jack." Tercera novela de terror del escritor publicada en 1977. El título se inspiró en la canción de John Lennon "Instant Karma!", que contiene la línea «We all shine on...» Fue su primer bestseller en tapa dura, lo que lo posicionó como un preeminente escritor del género de horror. Stephen King, se basó en el cuento La máscara de la Muerte Roja de Edgar Allan Poe. LA TORRE OSCURA: "El mayor misterio que presenta el universo no es la vida, sino el Tamaño. El Tamaño abarca la vida, y la Torre abarca el Tamaño. El niño, que se siente a gusto con lo maravilloso, pregunta: ¿Qué hay más allá del cielo, papá? Y el padre contesta: La oscuridad del espacio. El niño: ¿Qué hay más allá del espacio? El padre: La galaxia. El niño: ¿Más allá de la galaxia? El padre: Otra galaxia. El niño: ¿Y más allá de las demás galaxias? El padre: Nadie lo sabe." Es una serie de libros escrita por el autor estadounidense Stephen King, que incorpora temas de múltiples géneros, incluyendo fantasía, fantasía científica, terror y western. La serie se inspiró principalmente en el poema Childe Roland to the Dark Tower Came (Childe Roland a la Torre Oscura llegó), de Robert Browning DOCTOR SUEÑO: El dos de diciembre de 1977, uno de los grandes hoteles de lujo de Colorado ardió hasta los cimientos. El Overlook fue declarado una pérdida total después de que la investigación del inspector del departamento de bomberos ratificase que la causa había sido una caldera defectuosa. El hotel estaba cerrado el invierno en que ocurrió el accidente, y solo había cuatro personas allí. Tres sobrevivieron. El conserje del hotel fuera de temporada murió en un heroico esfuerzo sin éxito de bajar la presión de la caldera, que había ascendido a un nivel alto desastroso debido a una válvula de escape inoperativa. Dos de los supervivientes eran la mujer del vigilante y su hijo de corta edad. El tercero era el chef del hotel, Richard Halloran, que había abandonado su trabajo de temporada en Florida y se había acercado a ver si los Torrance estaban bien a causa de lo que llamó ‘un fuerte presentimiento’ de que la familia estaba en problemas. - Los dos adultos supervivientes resultaron gravemente heridos en la explosión. Solo el niño quedó ileso… al menos, físicamente. Wendy Torrance y su hijo recibieron un pago de la corporación propietaria del Overlook. No fue muy grande, pero sí suficiente para que pudieran salir adelante durante los tres años en que ella no pudo trabajar por los daños en su espalda. Un abogado al que consultó le dijo que si quería aguantar y jugar duro, conseguiría más – quizás muchísimo más – porque la corporación estaba ansiosa por evitar un caso en los juzgados. Pero ella, como la corporación, solo quería dejar atrás ese desastroso verano en Colorado. Se recuperaría, dijo, y lo hizo, aunque sus dolores de espalda la atormentaron hasta el fin de su vida. Las vértebras destrozadas se pueden curar – y las costillas rotas – pero nunca dejarían de gritar. Winnifred y Daniel Torrance vivieron en Maryland durante un tiempo, luego se desplazaron a Tampa. A veces Dick Halloran, el de los presentimientos fuertes, se acercaba desde Key West para hablar y visitarlos – para visitar al joven Danny, especialmente. Compartían un vínculo. Una mañana temprano en marzo de 1981, Wendy llamó a Dick y le preguntó si podía ir. Danny, decía, se había despertado de noche y le había dicho que no entrara al baño. Después de eso, se había negado a hablar del todo. Se despertó con ganas de hacer pis. Fuera, soplaba un viento fuerte – era caliente, en Florida casi siempre era caliente – pero a él no le gustaba ese sonido y suponía que nunca le gustaría. Le recordaba al Overlook, donde la caldera estropeada había sido el menor de los peligros. Él y su madre vivían en un pequeño apartamento en un segundo piso de una casa de inquilinato. Danny salió de la pequeña habitación que estaba al lado de la de su madre y cruzó el pasillo. El viento soplaba, y una palmera agonizante hacía ruido con sus hojas al lado del edificio. El sonido era como de esqueleto. Siempre dejaban la puerta del baño abierta cuando no había nadie utilizándolo porque la cerradura estaba rota. Ahora estaba cerrada – sin embargo su madre no estaba dentro. A causa de los daños en la cara que había sufrido en el Overlook, ahora roncaba, un sonido suave, como de ‘quip, quip’ – y podía escucharlo salir de su habitación. “Bueno”, pensó, “la ha cerrado por accidente, eso es todo”. Incluso entonces, sabía que algo pasaba. Era un niño de presentimientos fuertes e intuiciones también, pero a veces tenías que saberlo. A veces, tenías que verlo. Era algo que había descubierto en el Overlook, en una habitación del segundo piso. Alargando un brazo que parecía demasiado largo, demasiado elástico, demasiado deshuesado, giró el pomo y abrió la puerta. La mujer de la habitación 217 estaba allí, como había sabido que estaría. Estaba sentada desnuda en el inodoro con las piernas abiertas y los muslos protuberantes. Sus pechos fláccidos colgaban como globos deshinchados. El parche de pelo bajo su estómago era gris. Sus ojos también eran grises, como espejos de acero. Lo miró, y sus labios podridos se retrajeron en una sonrisa. “Cierra los ojos”, le había dicho Dick Halloran una vez. “Si ves algo malo, cierra los ojos y dite a ti mismo que no está ahí, y cuando los abras de nuevo desaparecerá”. Pero no había funcionado en la habitación 217 cuando tenía 5 años, y no funcionaría ahora, que tenía 8. Lo sabía. Podía olerla. Se estaba descomponiendo. La mujer – sabía su nombre, era la Sra. Massey – se puso en pie sobre sus pies violetas, alargando las manos hacia él. La carne de sus brazos colgaba, casi chorreando. Estaba sonriendo, del modo en que lo haces cuando ves a un viejo amigo. O quizás, algo bueno para comer. Con una expresión que podría confundirse con tranquilidad, Danny cerró la puerta con suavidad y dio un paso atrás. Ahora tenía 8 años y era capaz de al menos algún pensamiento racional, incluso en este horror – en parte porque, en alguna profunda parte de su mente, había estado esperando esto, aunque siempre había pensado que sería Horace Derwent quien aparecería alguna vez, o quizás el barman, aquel al que su padre había llamado Lloyd. Suponía que debería haber sabido la Sra. Massey, incluso antes de que ocurriera. Porque de todas las cosas no muertas en el Overlook, ella había sido la peor. Es una secuela de la novela El resplandor, publicada en septiembre de 2013. MISERY: "Cómo late su corazón. Cómo lucha para escapar. Igual que nosotros Paul, igual… Creemos que sabemos mucho, pero en realidad no sabemos más que una rata en una trampa, una rata con la espalda rota que aún cree que quiere vivir." Novela de terror psicológico publicada en 1987. LA ZONA MUERTA: "¿Qué les pasa a estos chicos, al fin y al cabo? Bueno, han comido una salchicha en mal estado que se llama Vietnam y les produjo botulismo. Se las vendió un fulano que se llamaba Lyndon Johnson. Entonces recurrieron a este otro tipo, sabe, y le dijeron: “Jesus, señor, estoy muy enfermo.” Y este otro tipo, que se llamaba Nixon, les contestó: “yo sé cómo se cura eso. Coman unas cuantas salchichas más”. Y esto es lo que le sucede a la juventud norteamericana." Novela publicada en 1979. MR. MERCEDES: "El coche aceleró directamente hacia el lugar donde la multitud de solicitantes de empleo estaba más apiñada, cercada por la cinta con el rótulo PROHIBIDO EL PASO. Algunos intentaron echar a correr, pero solo lograron escapar aquellos situados al fondo. Quienes más cerca de las puertas se hallaban —los verdaderos madrugadores— no tuvieron la menor oportunidad. En su intento de huida, tropezaron con los postes y los derribaron, se enredaron en la cinta, chocaron entre sí. La muchedumbre se zarandeó en una sucesión de tumultuosas olas. Los de mayor edad y los de menor corpulencia cayeron y fueron pisoteados." Publicada por editorial Scribner el 3 de julio de 2014. Mr. Mercedes es la primera novela negra del autor en el género policial o de detectives. Vía Twitter, el autor anunció que Mr. Mercedes es el primer volumen de una próxima trilogía, que seguirá a mitades de 2015 con Finders Keepers (Quien lo encuentra se lo queda). Si te gustó, pronto estaré subiendo la segunda parte.
Datos archivados del Taringa! original
43puntos
228visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
8visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

E
EnergiasP🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts20
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.