EnergiasP
Usuario (Argentina)
"La moral es la debilidad del cerebro." "Yo debería tener un infierno para mi cólera, un infierno para mi orgullo, y el infierno de las caricias; un concierto de infiernos." "Sin hablar, sin pensar, iré por los senderos: pero el amor sin límites me crecerá en el alma." "Iré, cuando la tarde cante, azul, en verano, herido por el trigo, a pisar la pradera; soñador, sentiré su frescor en mis plantas y dejaré que el viento me bañe la cabeza." "El Poeta se hace vidente por medio de un largo, inmenso y razonado desarreglo de todos los sentidos." "Seremos felices. Habrá un nido de besos oculto en los rincones." "Tanta paciencia tuve que todo lo he olvidado." "El mundo tiene sed de amor: tú la apaciguarás, ¡oh esplendor de la carne! ¡Oh esplendor ideal! ¡Oh renuevo de amor, triunfal aurora en la que doblegando a sus pies los dioses y los héroes, la blanca Calpigia y el pequeño Eros cubiertos con nieve de las rosas las mujeres y las flores su bellos pies cerrados!" "La vida es la farsa que todos debemos representar." "Inventé el color de las vocales"
"La tierra es nuestra madre; cuida de ella. Honra todas tu relaciones Abre tu corazón y alma a el Gran espiritu Toda vida es sagrada; trata a todos los seres con respeto Toma de la tierra lo que es necesario y nada mas Haz lo que se necesite hacer para el bien de todos Da constantes gracias al Gran espiritu por cada nuevo día Habla la verdad; pero solo para el bien de otros Sigue los ritmos de la naturaleza; levantate y retirate con el sol Disfruta los viajes de la vida, pero no deja rastros." “La primera paz, que es la más importante, es la que surge en el interior de las almas de los hombres cuando comprenden su relación, su identidad con el universo y todos sus Poderes”(Alce negro, Indio Lakota Oglala, 1948). “¿Por qué nos quitáis por la fuerza lo que podéis conseguir con amor? ¿Qué podéis conseguir con la guerra?” (Wahunsonacock, Confederación de Powathan, 1609). “Los humanos hacen poco. Creen que saben mucho… Los humanos no pueden hacer un árbol” (Fidelia Fielding, India mohicana, 1904) Un anciano Cherokee contaba a su nieto acerca de la lucha que se desarrollaba dentro de sí mismo. Ésta era entre dos lobos... "Uno es diabólico: iracundo, lujurioso, arrogante, mentiroso, falso predicador, vanidoso, resentido, ladrón, abusador y asesino. El otro es bueno: pacífico, amoroso, sereno, humilde, generoso, compasivo, fiel, bondadoso, benevolente y honesto". El nieto, después de unos minutos de reflexión, preguntó a su abuelo: "¿Y qué lobo ganará?" El anciano Cherokee simplemente respondió: "El que yo alimente". "En cinco siglos no nos ha dado amor, ni paz, ni justicia. Por favor, tome su biblia y devuélvala de nuevo a nuestros opresores, porque ellos necesitan más sus preceptos morales que nosotros". Grupo de indígenas peruanos al devolverle una biblia al Papa Juan Pablo II. “Al caminar sobre la Madre Tierra, posamos siempre los pies con cuidado porque sabemos que las caras de de las generaciones futuras nos miran desde abajo” (Oren Lyons, Indio Onondaga, 1990). Wakan Tanka, Gran Misterio, enséñame a confiar en mi corazón, en mi mente, en mi intuición, en mi sabiduría interna, en los sentidos de mi cuerpo, en las bendiciones de mi espíritu. Enséñame a confiar en estas cosas, para que pueda entrar en mi Espacio Sagrado y amar más allá de mi miedo, y así caminar en equilibrio con el paso de cada glorioso Sol y gloriosa luna. “El silencio es la piedra angular del carácter” (A. Eastman, Indio Dakota Sansee, 1902). "Cuando naces, todos a tu alrededor sonríen orgullosos y tu lloras. Ve y vive la vida de forma que cuando mueras seas tu el que sonría y todos a tu alrededor lloren." Dios es mi Padre. La Naturaleza es mi Madre. La Tierra es mi Hogar. El Universo es mi Morada. El Mundo es mi Patria. La Selva es mi Templo. El Vecino es mi Hermano. El Enemigo es mi Maestro. El Silencio es mi Guía. La Disciplina es mi Aprender a Vivir. La Experiencia es mi Escuela. El Obstáculo es mi Lección. El Sendero es mi Caminar. La Perfección es mi Destino. La Lucha es mi Despertar. La Dificultad es mi Estímulo. El Dolor es mi Advertencia. El Equilibrio es mi Actitud. La Paz es mi Refugio. La Felicidad es mi Himno. La Verdad es mi Desafío…
➡ Guarda las cebollas en medias haciendo un nudo después de cada cebolla. Pueden durar hasta 8 meses. ➡ Envolve la parte superior de las bananas con papel film transparente. ➡ El Jengibre lo cortas en cubos y lo congelas, cuando lo necesitas va a ser más fácil cortarlo. ➡ Los espárragos tenes que guardarlos como si fuesen flores. ➡ Usar vidrio en lugar de plástico. La comida va a durar más si está en frasco de vidrio que en plástico ya que tienen muchos químicos peligrosos que se impregnan. ➡ Si al queso le pones mantequilla alrededor, evitarás que se seque. ➡ Una manzana podrida puede dañar al resto. ➡ Las papas deben almacenarse junto a manzanas para así evitar que broten. ➡ Nunca guardes las papas al lado de las cebollas. Esto hace que se estropeen mucho antes. ➡ Si tenes que guardar guacamole en la heladera hechale “spray de cocina” por encima y así conseguirás que el guacamole se mantenga verde y sabroso. ➡ Para que las moras duren más mezcla una parte de vinagre con 10 de agua y lava las bayas con él. No se sentirá el sabor ya que va a estar muy diluido. Las moras pueden durar hasta dos semanas. ➡ Las frutillas también pueden durar más gracias al vinagre. ➡ Si los tomates todavía están maduros, guardalos en una caja o una bolsa de papel dentro de la heladera hasta que lo estén. Si queres que maduren más rápido ponelo junto a la fruta. Una vez maduros se guartan a T° ambiente con las hojitas hacia arriba. ➡ Almacena las plantas delicadas como si fueran flores. ➡ A las nueces hay que cocinarlas si queres que duren más. En una fuente con un poco de papel manteca y calentarla a 150° por 15 min. hasta que estén doradas y huelan bien. Guardalas en el congelador. ➡ Congela cebollas verdes o cebollines cortados dentro de una botella de plástico. Estarán como frescas y listas para usar con solo descongelarlas. ➡ A la leche hay que tenerla en un rincón lejos de la puerta así tendrá menos fluctuaciones de temperatura. ➡ Si colocas una servilleta de papel encima de la lechuga se mantendrá fresca durante toda la semana. ➡ Antes de guardar el apio, la lechuga o el brócoli en la heladera, envolvelo en papel de aluminio. ➡ Usa los tapones de las botellas de plástico para cerrar tus bolsas. ➡ Guarda los hongos en bolsa de cartón. ➡ A la albahaca no le gusta el frío, o ser mojada. El mejor método es un recipiente / frasco hermético tapado ligeramente con un pequeño trozo de papel húmedo adentro y dejado afuera en un lugar fresco. ➡ Las zanahorias colocalas en un recipiente cerrado, con mucha humedad, ya sea envueltas en una toalla húmeda o mojar con agua fría cada dos días si están almacenados tanto tiempo.
Cuando estemos viejos y se nos achique el paisaje en los ojos. Y el sol del invierno se nos ponga flojo, y nos cachetee la cara el espejo. Cuando estemos viejos y tiemblen mis manos al tomar las tuyas. Y nos falte el llanto, la risa y la bulla, de estos tres diablillos que ya estarán lejos. Cuando estemos viejos... cuando estemos solos... cuando no haya nada y nos duela todo. Cuando sólo exista la casa vacía y anden en silencio tu sombra y la mía. Nos querremos tanto que nuestro cariño llenará la ausencia de estos tres diablillos. Cuando estemos viejos yo te lo prometo compañera mía, serán nuestros años plenos de dulzura, serán nuestras horas llenas de alegria. Andaremos juntos, viejitos inquietos, las cuatro estaciones de un mundo de nietos Y verás, mi vida, que miente el espejo pues seremos novios cuando estemos viejos... y seremos novios... cuando estemos viejos. Jorge Falcon
"Dualidad, los dos lados de una misma cosa. Es el principio del Yin y el Yang: lo blanco y lo negro, lo positivo y lo negativo, el bien y el mal… las fuerzas que se equilibran en cada concepto, en cada idea, en todo lo que somos y representa nuestras vidas". — SOBRE LA AMBICIÓN La ambición suele llevar a los hombres a ejecutar los menesteres mas viles: Por eso para trepar se adopta la misma postura que para arrastrarse. (Jonathan Swift). — SOBRE CALLARSE Muchas veces se arrepiente uno de haber hablado y ninguna de haber callado. (Simónides). — SOBRE EL CARÁCTER El hombre parece tener más carácter cuando sigue su temperamento que cuando sigue sus principios. (Friederich Nietzsche). — SOBRE LA COBARDÍA El heroísmo no se puede exigir, pero la cobardía no se debe disculpar.(Valentín Moragas Roger). — SOBRE EL DESTINO Lo importante no es lo que nos hace el destino, sino lo que nosotros hacemos de él. (Florence Nightingale). — SOBRE EL DINERO El hombre es rico en proporción a las cosas que pueden desechar. (Henry D. Thoureau). — SOBRE LA EXPERIENCIA La experiencia tiene la misma utilidad que un billete de lotería después del sorteo. (Alfred d' Houdetot).
1. La soberbia se alivia leyendo un gran libro. 2. La tristeza revela su inagotable riqueza a la luz de la lectura de un gran libro. 3. La lectura mejora la visión de las cosas y permite ver lo que antes nunca se había visto. 4. La lectura brinda experiencias en mente propia. 5. La lectura es dinamita pura para la imaginación. 6. La lectura nos permite estar siempre acompañados, aunque también respeta nuestra soledad. 7. La lectura nos dota de las palabras para expresar nuestros sentimientos, emociones, creencias. 8. La lectura nos acerca cada vez más a la autocomprensión. 9. La lectura es constructora de sociedades y de sueños. 10. La lectura es algo que podemos hacer en todas partes. 11. La lectura enseña que el mundo entero puede ser como un libro. 12. En 20 o 30 años, la frase anterior deberá decir: La lectura enseña que el mundo entero puede ser como una computadora. 13. La lectura brinda beneficios económicos: entender las cláusulas de los contratos ahorra dolores de cabeza y juicios. 14. La lectura nos transporta gratuitamente a través de todo el espacio y todo el tiempo. 15. La lectura nos da una voz. 16. La lectura es lo más cercano a la telepatía y a la mediumnidad. 17. La lectura nos da el placer de ver cómo nuestra mente crea universos. 18. La lectura sirve también como un espejo. 19. La lectura es como una hermosa melodía sin instrumentos, o cuyo único instrumento es la palabra. 20. La lectura puede ser, para un niño, un juego perfecto. 21. La lectura es mejor —pero mucho, mucho mejor— que el cine y la televisión. 22. Cuando leo, lee el universo. 23. A veces, cuando leo, descubro lo que pienso. 24. La lectura evita infracciones de tránsito. 25. Los malos gobiernos temen a los buenos lectores. 26. Los tiranos no soportan a los lectores que se empeñan. 27. Los olvidadizos tienen en la escritura y la lectura su mejor herramienta. 28. La lectura eleva el alma. 29. La lectura rejuvenece a la vez que nos hace sabios. 30. Se puede leer cómo es morirse, sin haber muerto o morir al hacerlo. 31. Leer es dejar que el amor suceda. 32. Leer es viajar sin pagar nada. 33. Leer nos guía a través del mundo. 34. Leer las palabras de un padre, o de una madre, escritas hace tiempo, los vuelve vivos. 35. Leer el escrito de un niño, obliga a redescubrirlo todo. 36. Leer es una escuela, un templo, un hospital: me educo, me elevo, me repongo. 37. Leer es una riqueza que se lleva a todas partes sin ostentar. 38. Leer cultiva la humildad. 39. Leer nos conduce a paradojas y se hace imposible aburrirse. 40. Leer acaba por volverse una actividad de tiempo completo. 41. Leer en sueños: ojalá se pudiera recobrar todo lo así leído. 42. Leer en una biblioteca, es como un safari en la selva pero sin víctimas. 43. Leer enriquece los sueños. 44. Leer cambia vidas. 45. Leer salva. 46. Leer es un examen. 47. Leer nos permite ver la inmensidad de nuestra ignorancia. 48. Leer brinda un gozo que, cultivado, puede durar toda nuestra vida. 49. Leer —esto lo escribió otro— es hablar con los muertos por los ojos. 50. Leer evita enfermedades, intoxicaciones y envenenamientos. 51. Leer evita costosas reparaciones y composturas. 52. Leer es algo sumamente productivo. 53. Leer es siempre perfecto. 54. Leer da temas de conversación. 55. Leer, a veces, espanta. 56. Cuando leer algo nos horroriza, somos afortunados. 57. Leer la prensa es toda una escuela: se descubre la mentira y el engaño pero entre líneas siempre está la realidad. 58. Leer las palabras ayuda a leer los síntomas, los rasgos, el clima, los rostros, las estrellas. 59. Leer poesía es reinar en uno mismo, o en otro. 60. Leer frenéticamente y en vehículos en movimiento, puede ocasionar mareos (éste no es un beneficio). 61. Releer es un placer supremo. 62. Leer es el máximo placer casto. 63. Leer a otros es encarnar las palabras. 64. Leer tiene mucho de ser llevado, pero sin tiranías, por mundos desconocidos y hay un arte en ese viaje. 65. Leer es descubrir. 66. Leer es explorar. 67. Leer nos exige lo mejor de nosotros mismos. 68. Leer es escuchar. 69. Leer enriquece insospechadamente. 70. Leer es una herencia magnífica. 71. Leer buenos libros es un arte que cultivan pocos. 72. Ejercer el derecho de leer es el principio de la sabiduría. 73. Un gobierno que no alienta lectores, alienta fracasos. 74. Un gobierno que no alienta lectores, no tiene esperanza. 75. Leer es la savia de la democracia. 76. Leer es un lujo que todos debemos darnos. 77. Leer debe reducir la pobreza, la marginación, la exclusión y la injusticia. 78. Leer abre innumerables puertas e ilumina incontables caminos. 79. Leer nos da alas, aletas, agallas y vista de rayos X. 80. Leer nunca es tiempo perdido. 81. Leer nos hace amigos y nos da amigos. 82. Leer educa la mente, la memoria y la imaginación. 83. Leer obliga a escribir. 84. Leer obliga a aprender a escuchar. 85. Leer nos hace pensar severamente en los otros. 86. Leer humaniza. 87. Leer libera. 88. Leer alimenta la autoreflexión. 89. Leer eleva la autoestima. 90. Leer nos abre el mundo. 91. Leer nos da un sentido de anticipación. 92. Leer manuales nos impide ser engorrosos. 93. Leer es siempre una lección de humildad y humanidad. 94. Leer ilumina. 95. Leer es arriesgarse, exponerse, aventurarse. 96. Leer es correr el riesgo de cambiarlo todo. 97. Leer es una de las formas más nobles del amor. 98. Leer es recibir mucho a cambio de casi nada. 99. Leer es un excelente negocio. 100. Leer transforma el mundo.

El destino está en nuestras manos. En un tiempo lejano, había un viejo monje que, a través de la práctica concienzuda, había alcanzado un cierto grado de discernimiento espiritual. "Tenía un joven novicio de unos ocho años de edad. Un día el monje miró a la cara del niño y ahí vio que iba a morir en los próximos meses. Entristecido por esto, le dijo al niño que se tomase unas largas vacaciones y fuese a visitar a sus padres. Tómate tu tiempo, dijo el monje. No tengas prisa por volver. Porque sentía que el niño debía estar con su familia cuando muriera. Tres meses después, ante su asombro, el monje vio al niño volviendo montaña arriba. Cuando llegó miró intensamente a la cara y vio que el niño ahora viviría hasta una edad madura. Cuéntame todo lo que pasó mientras estuviste afuera, dijo el monje. Así que el niño empezó a contarle sobre su viaje fuera de la montaña. Le contó sobre pueblos y ciudades por las que había pasado, sobre ríos vadeados y montañas trepadas. Después le contó cómo un día llegó hasta un arrollo desbordándose. Se dio cuenta, mientras intentaba pasar con cuidado a través del arrollo que fluía, que una colonia de hormigas había quedado atrapada en una pequeña isla formada por el arrollo que se desbordaba. Movido por la compasión por estas pobres criaturas, cogió una rama de un árbol y la puso atravesando una corriente del arrollo hasta tocar la islita. A medida que las hormigas conseguían atravesar, el niño sujetaba la rama firmemente, hasta que estuvo seguro de que todas las hormigas habían escapado a tierra firme. Entonces continuó su camino. Con que esa es la razón por la que los dioses han alargado sus días. Pensó el viejo monje para sí mismo. Los actos compasivos pueden cambiar tu destino. A la inversa, los actos depravados pueden incidir en tu destino desfavorablemente. Dos días más para llegar al monte Wu-T'ai. Hace tiempo,, en T'ang China, había un viejo monje que iba de peregrinación al monte Wu-T'ai, la morada de Manjusri, el Bodhisattva de la sabiduría. Anciano y débil, caminaba a lo largo del polvoriento sendero solo, pidiendo limosnas por el camino. Tras largos meses, una mañana miró fijamente hacia arriba y vio la majestuosa montaña en la distancia. Al borde de camino, había una mujer mayor trabajando en el campo. Por favor, dígame, le preguntó, ¿Cuánto más debo continuar hasta llegar al monte Wu-T'ai? La mujer simplemente le miró, profirió un sonido gutural y volvió a su azada. El repitió una segunda y una tercera vez, pero seguía sin haber respuesta. Pensando que la mujer debía ser sorda, decidió adelantarse. Tras haber dado una docena de pasos, oyó a la mujer decirle, Dos días más, le llevará dos días más. Algo molesto, el monje respondió Pensé que era sorda. ¿Por qué no me respondió a la pregunta antes? La mujer respondió Usted hizo la pregunta mientras estaba parado de pié, Maestro. ¡Tenía que ver cómo de rápido era su paso, cómo de decidido su caminar! Un practicante está en la misma posición que un viejo monje de esta historia. A medida que practica el Dharma, buscando ayudarse a sí mismo y a los demás a veces se pregunta por qué nadie viene en su ayuda. No obstante, los otros tal vez están sencillamente intentando evaluarle, medir su fuerza y su determinación. Este proceso puede durar 5 años o incluso una vida entera. Por tanto, buscadores del Camino, ¡No se desanimen, sigan avanzando! El apego (Ni odio ni amor). Sucedió una vez que un monje, habiendo despertado al camino con el eminente Maestro Fu Shan, fue a vivir a un famoso monasterio. Aunque vivía entre la Gran Asamblea, no practicaba la meditación ni buscaba orientación hacia el Dharma. Todo lo que hacía durante el día era estar tumbado durmiendo. Al oír esto, el abad, llegó a la sala de meditación, con un gran bastón en la mano. Viendo al maestro invitado recostado con los ojos cerrados, le amonestó ¡Este lugar no tiene arroz de sobra como para permitirle no hacer nada excepto comer y descansar! Contestación ¿Qué me aconsejaría usted hacer, Ilustre Maestro? El abad dijo ¿Por qué no se sienta en meditación? Respuesta La comida suculenta no puede tentar a aquellos que han comida hasta hartarse. El abad continuó Muchas personas están descontentas con usted. Respuesta Si estuvieran contentas, ¿Qué ganaría yo? Escuchando estas respuestas inusuales, el abad preguntó más, ¿Quién fue su maestro? Respuesta Llegué aquí tras haber estudiado con el eminente maestro Fu Shan. El abad dijo no me extraña que sea usted tan testarudo. Entonces se dieron un apretón de manos, riendo en voz alta, y se dirigieron hasta el cuarto del abad. Un día, muchos años después, el invitado maestro Zen, tras haberse lavado, subió al asiento Dharma, se despidió de la Gran Asamblea, escribió una estrofa de despedida, inmediatamente dejó caer el bolígrafo y expiró en una posición sentada. El maestro invitado, como podemos ver, se conducía a sí mismo fácil y libremente, habiendo dominado la vida y la muerte. ¿No será porque había interiorizado verdaderamente el significado del pasaje cuando ni el odio ni el amor perturban nuestra mente, dormimos serenamente?

El Descubrimiento: el 12 de Octubre de 1.492, América descubrió el capitalismo. Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del mar Caribe. En su diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor. Él no podía cansar los ojos de ver tanta lindeza en aquellas playas, y el 27 de noviembre profetizó: Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas. Y en eso no se equivocó. Colón creyó que Haití era Japón y que Cuba era China, y creyó que los habitantes de China y Japón eran indios de la India; pero en eso no se equivocó. Al cabo de cinco siglos de negocio de toda la cristiandad, ha sido aniquilada una tercera parte de las selvas americanas, está yerma mucha tierra que fue fértil y más de la mitad de la población come salteado. Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente. Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser. Al principio, el saqueo y el otrocidio fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos. Ahora se cumplen en nombre del dios del Progreso. Sin embargo, en esa identidad prohibida y despreciada fulguran todavía algunas claves de otra América posible. América, ciega de racismo, no las ve. *** El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar ("que deprendan fablar". Cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado retardado mental ("mentally retarded" porque no hablaba correctamente la lengua castellana. Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua, la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que tiene más de dos mil años de antigüedad. *** El Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las encuestas, que quienes no entienden español son como animales. De cada dos peruanos, uno es indio, y la Constitución de Perú dice que el quechua es un idioma tan oficial como el español. La Constitución lo dice, pero la realidad no lo oye. El Perú trata a los indios como África del Sur trata a los negros. El español es el único idioma que se enseña en las escuelas y el único que entienden los jueces y los policías y los funcionarios. (El español no es el único idioma de la televisión, porque la televisión también habla inglés.) Hace cinco años, los funcionarios del Registro Civil de las Personas, en la ciudad de Buenos Aires, se negaron a inscribir el nacimiento de un niño. Los padres, indígenas de la provincia de Jujuy, querían que su hijo se llamara Qori Wamancha, un nombre de su lengua. El Registro argentino no lo aceptó por ser nombre extranjero. Los indios de las Américas viven exiliados en su propia tierra. El lenguaje no es una señal de identidad, sino una marca de maldición. No los distingue: los delata. Cuando un indio renuncia a su lengua, empieza a civilizarse. ¿Empieza a civilizarse o empieza a suicidarse? *** Cuando yo era niño, en las escuelas del Uruguay nos enseñaban que el país se había salvado del problema indígena gracias a los generales que en el siglo pasado exterminaron a los últimos charrúas. El problema indígena: los primeros americanos, los verdaderos descubridores de América, son un problema. Y para que el problema deje de ser un problema, es preciso que los indios dejen de ser indios. Borrarlos del mapa o borrarles el alma, aniquilarlos o asimilarlos: el genocidio o el otrocidio. En diciembre de 1976, el ministro del Interior del Brasil anunció, triunfal, que el problema indígena quedará completamente resuelto al final del siglo veinte: todos los indios estarán, para entonces, debidamente integrados a la sociedad brasileña, y ya no serán indios. El ministro explicó que el organismo oficialmente destinado a su protección (FUNAI, Fundacao Nacional do Indio) se encargará de civilizarlos, o sea: se encargará de desaparecerlos. Las balas, la dinamita, las ofrendas de comida envenenada, la contaminación de los ríos, la devastación de los bosques y la difusión de virus y bacterias desconocidos por los indios, han acompañado la invasión de la Amazonia por las empresas ansiosas de minerales y madera y todo lo demás. Pero la larga y feroz embestida no ha bastado. La domesticación de los indios sobrevivientes, que los rescata de la barbarie, es también un arma imprescindible para despejar de obstáculos el camino de la conquista. *** Matar al indio y salvar al hombre, aconsejaba el piadoso coronel norteamericano Henry Pratt. Y muchos años después, el novelista peruano Mario Vargas Llosa explica que no hay más remedio que modernizar a los indios, aunque haya que sacrificar sus culturas, para salvarlos del hambre y la miseria. La salvación condena a los indios a trabajar de sol a sol en minas y plantaciones, a cambio de jornales que no alcanzan para comprar una lata de comida para perros. Salvar a los indios también consiste en romper sus refugios comunitarios y arrojarlos a las canteras de mano de obra barata en la violenta intemperie de las ciudades, donde cambian de lengua y de nombre y de vestido y terminan siendo mendigos y borrachos y putas de burdel. O salvar a los indios consiste en ponerles uniforme y mandarlos, fusil al hombro, a matar a otros indios o a morir defendiendo al sistema que los niega. Al fin y al cabo, los indios son buena carne de cañón: de los 25 mil indios norteamericanos enviados a la segunda guerra mundial, murieron 10 mil. El 16 de diciembre de 1492, Colón lo había anunciado en su diario: los indios sirven para les mandar y les hacer trabajar, sembrar y hacer todo lo que fuere menester y que hagan villas y se enseñen a andar vestidos y a nuestras costumbres. Secuestro de los brazos, robo del alma: para nombrar esta operación, en toda América se usa, desde los tiempos coloniales, el verbo reducir. El indio salvado es el indio reducido. Se reduce hasta desaparecer: vaciado de sí, es un no-indio, y es nadie. *** El shamán de los indios chamacocos, de Paraguay, canta a las estrellas, a las arañas y a la loca Totila, que deambula por los bosques y llora. Y canta lo que le cuenta el martín pescador: -No sufras hambre, no sufras sed. Súbete a mis alas y comeremos peces del río y beberemos el viento. Y canta lo que le cuenta la neblina: -Vengo a cortar la helada, para que tu pueblo no sufra frío. Y canta lo que le cuentan los caballos del cielo: -Ensíllanos y vamos en busca de la lluvia. Pero los misioneros de una secta evangélica han obligado al chamán a dejar sus plumas y sus sonajas y sus cánticos, por ser cosas del Diablo; y él ya no puede curar las mordeduras de víboras, ni traer la lluvia en tiempos de sequía, ni volar sobre la tierra para cantar lo que ve. En una entrevista con Ticio Escobar, el shamán dice: Dejo de cantar y me enfermo. Mis sueños no saben adónde ir y me atormentan. Estoy viejo, estoy lastimado. Al final, ¿de qué me sirve renegar de lo mío? El shamán lo dice en 1986. En 1614, el arzobispo de Lima había mandado quemar todas las quenas y demas instrumentos de música de los indios, y había prohibido todas sus danzas y cantos y ceremonias para que el demonio no pueda continuar ejerciendo sus engaños. Y en 1625, el oidor de la Real Audiencia de Guatemala había prohibido las danzas y cantos y ceremonias de los indios, bajo pena de cien azotes, porque en ellas tienen pacto con los demonios. Para despojar a los indios de su libertad y de sus bienes, se despoja a los indios de sus símbolos de identidad. Se les prohíbe cantar y danzar y soñar a sus dioses, aunque ellos habían sido por sus dioses cantados y danzados y soñados en el lejano día de la Creación. Desde los frailes y funcionarios del reino colonial, hasta los misioneros de las sectas norteamericanas que hoy proliferan en América Latina, se crucifica a los indios en nombre de Cristo: para salvarlos del infierno, hay que evangelizar a los paganos idólatras. Se usa al Dios de los cristianos como coartada para el saqueo. El arzobispo Desmond Tutu se refiere al África, pero también vale para América: -Vinieron. Ellos tenían la Biblia y nosotros teníamos la tierra. Y nos dijeron: "Cierren los ojos y recen". Y cuando abrimos los ojos, ellos tenían la tierra y nosotros teníamos la Biblia. *** Los doctores del Estado moderno, en cambio, prefieren la coartada de la ilustración: para salvarlos de las tinieblas, hay que civilizar a los bárbaros ignorantes. Antes y ahora, el racismo convierte al despojo colonial en un acto de justicia. El colonizado es un sub-hombre, capaz de superstición pero incapaz de religión, capaz de folclore pero incapaz de cultura: el sub-hombre merece trato subhumano, y su escaso valor corresponde al bajo precio de los frutos de su trabajo. El racismo legitima la rapiña colonial y neocolonial, todo a lo largo de los siglos y de los diversos niveles de sus humillaciones sucesivas. América Latina trata a sus indios como las grandes potencias tratan a América Latina. Gabriel René-Moreno fue el más prestigioso historiador boliviano del siglo pasado. Una de las universidades de Bolivia lleva su nombre en nuestros días. Este prócer de la cultura nacional creía que los indios son asnos, que generan mulos cuando se cruzan con la raza blanca. Él había pesado el cerebro indígena y el cerebro mestizo, que según su balanza pesaban entre cinco, siete y diez onzas menos que el cerebro de raza blanca, y por tanto los consideraba celularmente incapaces de concebir la libertad republicana. El peruano Ricardo Palma, contemporáneo y colega de Gabriel René-Moreno, escribió que los indios son una raza abyecta y degenerada. Y el argentino Domingo Faustino Sarmiento elogiaba así la larga lucha de kis indios araucanos por su libertad: Son más indómitos, lo que quiere decir: animales más reacios, menos aptos para la Civilización y la asimilación europea. El más feroz racismo de la historia latinoamericana se encuentra en las palabras de los intelectuales más célebres y celebrados de fines del siglo diecinueve y en los actos de los políticos liberales que fundaron el Estado moderno. A veces, ellos eran indios de origen, como Porfirio Díaz, autor de la modernización capitalista de México, que prohibió a los indios caminar por las calles principales y sentarse en las plazas públicas si no cambiaban los calzones de algodón por el pantalón europeo y los huaraches por zapatos. Eran los tiempos de la articulación al mercado mundial regido por el Imperio Británico, y el desprecio científico por los indios otorgaba impunidad al robo de sus tierras y de sus brazos. El mercado exigía café, pongamos el caso, y el café exigía más tierras y más brazos. Entonces, pongamos por caso, el presidente liberal de Guatemala, Justo Rufino Barrios, hombre de progreso, restablecía el trabajo forzado de la época colonial y regalaba a sus amigos tierras de indios y peones indios en cantidad. *** El racismo se expresa con más ciega ferocidad en países como Guatemala, donde los indios siguen siendo porfiada mayoría a pesar de las frecuentes oleadas exterminadoras. En nuestros días, no hay mano de obra peor pagada: los indios mayas reciben 65 centavos de dólar por cortar un quintal de café o de algodón o una tonelada de caña. Los indios no pueden ni plantar maíz sin permiso militar y no pueden moverse sin permiso de trabajo. El ejército organiza el reclutamiento masivo de brazos para las siembras y cosechas de exportación. En las plantaciones, se usan pesticidas cincuenta veces más tóxicos que el máximo tolerable; la leche de las madres es la más contaminada del mundo occidental. Rigoberta Menchú: su hermano menor, Felipe, y su mejor amiga, María, murieron en la infancia, por causa de los pesticidas rociados desde las avionetas. Felipe murió trabajando en el café. María, en el algodón. A machete y bala, el ejército acabó después con todo el resto de la familia de Rigoberta y con todos los demás miembros de su comunidad. Ella sobrevivió para contarlo. Con alegre impunidad, se reconoce oficialmente que han sido borradas del mapa 440 aldeas indígenas entre 1981 y 1983, a lo largo de una campaña de aniquilación más extensa, que asesinó o desapareció a muchos miles de hombres y de mujeres. La limpieza de la sierra, plan de tierra arrasada, cobró también las vidas de una incontable cantidad de niños. Los militares guatemaltecos tienen la certeza de que el vivió de la rebelión se transmite por los genes. Una raza inferior, condenada al vicio y a la holgazanería, incapaz de orden y progreso, ¿merece mejor suerte? La violencia institucional, el terrorismo de Estado, se ocupa de despejar las dudas. Los conquistadores ya no usan caparazones de hierro, sino que visten uniformes de la guerra de Vietnam. Y no tienen piel blanca: son mestizos avergonzados de su sangre o indios enrolados a la fuerza y obligados a cometer crímenes que los suicidan. Guatemala desprecia a los indios, Guatemala se autodesprecia. Esta raza inferior había descubierto la cifra cero, mil años antes de que los matemáticos europeos supieran que existía. Y habían conocido la edad del universo, con asombrosa precisión, mil años antes que los astrónomos de nuestro tiempo. Los mayas siguen siendo viajeros del tiempo: ¿Qué es un hombre en el camino? Tiempo. Ellos ignoraban que el tiempo es dinero, como nos reveló Henry Ford. El tiempo, fundador del espacio, les parece sagrado, como sagrados son su hija, la tierra, y su hijo, el ser humano: como la tierra, como la gente, el tiempo no se puede comprar ni vender. La Civilización sigue haciendo lo posible por sacarlos del error. ¿Civilización? La historia cambia según la voz que la cuenta. En América, en Europa o en cualquier otra parte. Lo que para los romanos fue la invasión de los bárbaros, para los alemanes fue la emigración al sur. No es la voz de los indios la que ha contado, hasta ahora, la historia de América. En las vísperas de la conquista española, un profeta maya, que fue boca de los dioses, había anunciado: Al terminar la codicia, se desatará la cara, se desatarán las manos, se desatarán los pies del mundo. Y cuando se desate la boca, ¿qué dirá? ¿Qué dirá la otra voz, la jamás escuchada? Desde el punto de vista de los vencedores, que hasta ahora ha sido el punto de vista único, las costumbres de los indios han confirmado siempre su posesión demoníaca o su inferioridad biológica. Así fue desde los primeros tiempos de la vida colonial: ¿Se suicidan los indios de las islas del mar Caribe, por negarse al trabajo esclavo? Porque son holgazanes. ¿Andan desnudos, como si todo el cuerpo fuera cara? Porque los salvajes no tienen vergüenza. ¿Ignoran el derecho de propiedad, y comparten todo, y carecen de afán de rqueza? Porque son más parientes del mono que del hombre. ¿Se bañan con sospechosa frecuencia? Porque se parecen a los herejes de la secta de Mahoma, que bien arden en los fuegos de la Inquisición. ¿Jamás golpean a los niños, y los dejan andar libres? Porque son incapaces de castigo ni doctrina. ¿Creen en los sueños, y obedecen a sus voces? Por influencia de Satán o por pura estupidez. ¿Comen cuando tienen hambre, y no cuando es hora de comer? Porque son incapaces de dominar sus instintos. ¿Aman cuando sienten deseo? Porque el demonio los induce a repetir el pecado original. ¿Es libre la homosexualidad? ¿La virginidad no tiene importancia alguna? Porque viven en la antesala del infierno. En 1523, el cacique Nicaragua preguntó a los conquistadores: -Y al rey de ustedes, ¿quién lo eligió? El cacique había sido elegido por los ancianos de las comunidades. ¿Había sido el rey de Castilla elegido por los ancianos de sus comunidades? La América precilombina era vasta y diversa, y contenía modos de democracia que Europa no supo ver, y que el mundo ignora todavía. Reducir la realidad indígena americana al despotismo de los emperadores incas, o a las prácticas sanguinarias de la dinastía azteca, equivale a reducir la realidad de la Europa renacentista a la tiranía de sus monarcas o a las siniestras ceremonias de la Inquisición. En la tradición guaraní, por ejemplo, los caciques se eligen en asambleas de hombres y mujeres -y las asambleas los destituyen si no cumplen el mandato colectivo. En la tradición iroquesa, hombres y mujeres gobiernan en pie de igualdad. Los jefes son hombres; pero son las mujeres quienes los ponen y deponen y ellas tienen poder de decisión, desde el Consejo de Matronas, sobre muchos asuntos fundamentales de la confederación entera. Allá por el año 1600, cuando los hombres iroqueses se lanzaron a guerrear por su cuenta, las mujeres hicieron huelga de amores. Y al poco tiempo los hombres, obligados a dormir solos, se sometieron al gobierno compartido. En 1919, el jefe militar de Panamá en las islas de San Blas, anunció su triunfo: -Las indias kunas ya no vestirán molas, sino vestidos civilizados. Y anunció que las indias nunca se pintarían la nariz sino las mejillas, como debe ser, y que nunca más llevarían aros en la nariz, sino en las orejas. Como debe ser. Setenta años después de aquel canto de gallo, las indias kunas de nuestros días siguen luciendo sus aros de oro en la nariz pintada, y siguen vistiendo sus molas, hechas de muchas telas de colores que se cruzan con siempre asombrosa capacidad de imaginación y de belleza: visten sus molas en la vida y con ella se hunden en la tierra, cuando llega la muerte. En 1989, en vísperas de la invasión norteamericana, el general Manuel Noriega aseguró que Panamá era un país respetuoso de los derechos humanos: -No somos una tribu -aseguró el general. Las técnicas arcaicas, en manos de las comunidades, habían hecho fértiles los desiertos en la cordillera de los Andes. Las tecnologías modernas, en manos del latifundio privado de exportación, están convirtiendo en desiertos las tierras fértiles en los Andes y en todas partes. Resultaría absurdo retroceder cinco siglos en las técnicas de producción; pero no menos absurdo es ignorar las catástrofes de un sistema que exprime a los hombre y arrasa los bosques y viola la tierra y envenena los ríos para arrancar la mayor ganancia en el plazo menos. ¿No es absurdo sacrificar a la naturaleza y a la gente en los altares del mercado internacional? En ese absurdo vivimos; y lo aceptamos como si fuera nuestro único destino posible. Las llamadas culturas primitivas resultan todavía peligrosas porque no han perdido el sentido común. Sentido común es también, por extensión natural, sentido comunitarios. Si pertenece a todos el aire, ¿por qué ha de tener dueño la tierra? Si desde la tierra venimos, y hacia la tierra vamos, ¿acaso no nos mata cualquier crimen que contra la tierra se comete? La tierra es cuna y sepultura, madre y compañera. Se le ofrece el primer trago y el primer bocado; se le da descanso, se la protege de la erosión. Es sistema desprecia lo que ignora, porque ignora lo que teme conocer. El racismo es también una máscara del miedo. ¿Qué sabemos de las culturas indígenas? Lo que nos han contado las películas del Fas West. Y de las culturas africanas, ¿qué sabemos? Lo que nos ha contado el profesor Tarzán, que nunca estuvo. Dice un poeta del interior de Bahía: Primero me robaron del África. Después robaron el África de mi. La memoria de América ha sido mutilada por el racismo. Seguimos actuando como si fuéramos hijos de Europa, y de nadie más. A fines del siglo pasado, un médico inglés, John Down, identificó el síndrome que hoy lleva su nombre. Él creyó que la alteración de los cromosomas implicaba un regreso a las razas inferiores, que generaba mongolian idiots, negroid idiots y aztec idiots. Simultáneamente, un médico italiano, Cesare Lombrosos, atribuyó al criminal nato los rasgos físicos de los negros y de los indios. Por entonces, cobró base científica la sospecha de que los indios y los negros son proclives, por naturaleza, al crimen y a la debilidad mental. Los indios y los negros, tradicionales instrumentos de trabajo, vienen siendo también desde entonces, objetos de ciencia. En la misma época de Lombroso y Down, un médico brasileño, Raimundo Nina Rodrigues, se puso a estudiar el problema negro. Nina Rodrigues, que era mulato, llegó a la conclusión de que la mezcla de sangres perpetúa los caracteres de las razas inferiores, y que por tanto la raza negra en el Brasil ha de constituir siempre uno de los factores de nuestra inferioridad como pueblo. Este médico psiquiatra fue el primer investigador de la cultura brasileña de origen africano. La estudió como caso clínico: las religiones negras, como patología; los trances, como manifestaciones de histeria. Poco después, un médico argentino, el socialista José Ingenieros, escribió que los negros, oprobiosa escoria de la raza humana, están más próximos de los monos antropoides que de los blancos civilizados. Y para demostrar su irremediable inferioridad, Ingenieros comprobaba: Los negros no tienen ideas religiosas. En realidad, las ideas religiosas habían atravesado la mar, junto a los esclavos, en los navíos negreros. Una prueba de obstinación de la dignidad humana: a las costas americanas solamente llegaron los dioses del amor y de la guerra. En cambio, los dioses de la fecundidad, que hubieran multiplicado las cosechas y los esclavos del amo, se cayeron al agua. Los dioses peleones y enamorados que completaron la travesía, tuvieron que disfrazarse de santos blancos, para sobrevivir y ayudar a sobrevivir a los millones de hombres y mujeres violentamente arrancados del África y vendidos como cosas. Ogum, dios del hierro, se hizo pasar por san Jorge o san Antonio o san Miguel, Shangó, con todos sus truenos y sus fuegos, se convirtió en santa Bárbara. Obatalá fue Jesucristo y Oshún, la divinidad de las agus dulces, fue la Virgen de la Candelaria... Dioses prohibidos. En las colonias españolas y portuguesas y en todas las demás: en las islas inglesas del Caribe, después de la abolición de la esclavitud se siguió prohibiendo tocar tambores o sonar vientos al modo africano, y se siguió penando con cárcel la simple tenencia de una imagen de cualquier dios africano. Dioses prohibidos, porque peligrosamente exaltan las pasiones humanas, y en ellas encarnan. Friedrich Nietzsche dijo una vez: -Yo sólo podría creer en un dios que sepa danzar. Como José Ingenieros, Nietzsche no conocía a los dioses africanos. Si los hubiera conocido, quizá hubiera creído en ellos. Y quizá hubiera cambiado algunas de sus ideas. José Ingenieros, quién sabe. *** La piel oscura delata incorregibles defectos de fábrica. Así, la tremenda desigualdad social, que es también racial, encuentra su coartada en las taras hereditarias. Lo había observado Humboldt hace doscientos años, y en toda América sigue siendo así: la pirámide de las clases sociales es oscura en la base y clara en la cúspide. En el Brasil, por ejemplo, la democracia racial consiste en que los más blancos están arriba y los más negros abajo. James Baldwin, sobre los negros en Estados Unidos: -Cuando dejamos Mississipi y vinimos al Norte, no encontramos la libertad. Encontramos los peores lugares en el mercado de trabajo; y en ellos estamos todavía. Un indio del Norte argentino, Asunción Ontíveros Yulquila, evoca hoy el trauma que marcó su infancia: -Las personas buenas y lindas eran las que se parecían a Jesús y a la Virgen. Pero mi padre y mi madre no se parecían para nada a las imágenes de Jesús y la Virgen María que yo veía en la iglesia de Abra Pampa. La cara propia es un error de la naturaleza. La cultura propia, una prueba de ignorancia o una culpa que expiar. Civilizar es corregir. El fatalismo biológico, estigma de las razas inferiores congénitmente condenadas a la indolencia y a la violencia y a la miseria, no sólo nos impide ver las causas reales de nuestra desventura histórica. Además, el racismo nos impide conocer, o reconocer, ciertos valores fundamentales que las culturas despreciadas han podido milagrosamente perpetuar y que en ellas encarnan todavía, mal que bien, a pesar de los siglos de persecución, humillación y degradación. Esos valores fundamentales no son objetos de museo. Son factores de historia, imprescindibles para nuestra imprescindible invención de una América sin mandones ni mandados. Esos valores acusan al sistema que los niega. Hace algún tiempo, el sacerdote español Ignacio Ellacuría me dijo que le resultaba absurdo eso del Descubrimiento de América. El opresor es incapaz de descubrir, me dijo: -Es el oprimido el que descubre al opresor. Él creía que el opresor ni siquiera puede descubrirse a sí mismo. La verdadera realidad del opresor sólo se puede ver desde el oprimido. Ignacio Ellacuría fue acribillado a balazos, por creer en esa imperdonable capacidad de revelación y por compartir los riesgos de la fe en su poder de profecía. ¿Lo asesinaron los militares de El Salvador, o lo asesinó un sistema que no puede tolerar la mirada que lo delata? Eduardo Galeano.
William Heirens era un niño de clase alta, nacido en Chicago en 1929, época de la gran depresión, la cual no afectó la economía de su familia. A los once años vio a una pareja practicando sexo, se lo contó a su madre y ésta le dijo que era algo sucio, que nunca debería tocar a otra persona porque podría contraer alguna enfermedad pero a los 17 años de edad, descubrió que el sexo no solamente era sucio, sino que también podría ser sangriento. En 1942 le detuvieron por llevar una pistola al colegio. Luego se encontró un arsenal en su casa. Por ello, pasó tres años en una escuela de Indiana. En 1945 ingresa en la Universidad de Chicago; es allí donde comienza el allanamiento de casas. Entrar en casas extrañas le producía placer sexual. El 3 de junio de 1945, William Heirens entró en el apartamento de Josephine Ross. Ella se despertó y se encontró con Williams. Él le atacó, le cortó la garganta y la acuchilló en el cuello multitud de ocasiones. Cuando vio la sangre se tranquilizó. Le vendó el cuello con trapos. Tras ello, recorrió la casa de estancia en estancia, experimentando varios orgasmos. El 5 de octubre allanó otra vivienda. Era la casa de una enfermera. Esta le sorprendió y Heirens salió corriendo. La policía encontró huellas digitales en la casa, pero falló en la comparativa con las que tenían de su arresto. Frances Brown fue su segunda víctima. El 10 de diciembre de 1945, cuando ella salía del baño, sorprendió a Heirens hurgando en su bolso. Ella empezó a gritar. Le disparó dos veces. Acabó su trabajo con un cuchillo de cocina. La llevó al baño e intentó lavar la sangre. Fue en vano. La tapó con una bata. Suzanne Degnan, de seis años, fue su tercera y última víctima mortal. En enero de 1946 entró en su casa. Secuestró a la niña y dejó una nota de rescate para despistar a la policía. La llevó a un sotano cercano y la desmembró. Envolvió las partes en papel y las fue tirando por los desagües. Un día la policía recibió una llamada en la que avisaban que había alguien merodeando cerca de su casa, en la parte norte de Chicago. Llegaron al lugar y tuvieron un enfrentamiento armado con Heirens, quien disparó dos veces. Margaret Houster abrió la ventana y desde su segundo piso pudo observar como media docena de policías mantenían un tiroteo contra un hombre agazapado que se escondía en el porche de su casa. La mujer cogió una de sus macetas y se la lanzó al desconocido. Se escuchó un golpe seco, un grito y, luego, silencio. La policía consiguió detenerle. El detective Harold se hizo cargo del caso. Inició una investigación por homicidio, a pesar de no tener pruebas. Lo único que tenía es la declaración de Heirens, quien al ser detenido gritó: "Atrapenme antes de que vuelva a matar, no puedo controlarme". Pero pasaba el tiempo, no encontraban nada y estaban a punto de liberarlo debido a la presión de la familia. Pero, como en una película mala, hubo un giro inesperado en la investigación. Las huellas de Heirens coincidían con las encontradas en la escena del crimen de los tres asesinatos. Comienzan las investigaciones sobre los asesinatos. Uno a uno fueron tomando forma. Heirens fue confesando los crímenes y así se puedo encontrar el cádaver de su víctima la niña Suzanne Degman, diseminado por las alcantarillas. “A los otros los maté porque me encontraron robando en sus casas, pero no era yo, era George Murman , es él quien los mata. No yo.” Afirmaba tener doble personalidad, que se apoderaba de él y le obligaba matar. Estudios psicólogos que le hicieron negaron la doble personalidad y le describieron como una persona mentalmente sana. Fue condenado a tres cadenas perpetuas. Ocho años después de comenzar su condena se convirtió en el primer preso de los Estados Unidos en sacar un título universitario por haber cursado estudios dentro de la cárcel. Murió el 6 de Marzo de 2012, siendo diabético, casi ciego y en silla de ruedas. Se ha presentado varias veces para obtener la libertad bajo palabra. La última audiencia fue el 26 de julio de 2007. "Dios te perdonará, pero el estado, no".

Siddhartha Gautama (Buda) c. 563-483 a. C. India Fundador del budismo como vía para lograr el nirvana (iluminación espiritual) y liberarse así del ciclo terrenal de la reencarnación. "Si queres conocer el pasado, entonces mira tu presente que es el resultado. Si queres conocer el futuro mira tu presente que es la causa." "Así como la lluvia penetra en una casa mal techada, la avidez penetra en la mente no desarrollada." "Sean lámparas de ustedes mismos, apóyense en ustedes mismos y no en ningún sostenimiento externo." "No crean en nada, oh monjes, meramente porque se lo hayan dicho... o porque sean tradicional, o porque ustedes mismos lo hayan imaginado. No crean lo que su maestro les dice meramente por respeto al maestro. Pero cualquier cosa que, después de apropiado examen y análisis, hallen ustedes qué conduce al bien, al beneficio, al bienestar de todos los seres. Esa doctrina créanla y aférrense a ella, y tómenla como guía." Laozi VI a..C. China Fundador del taoísmo, interesado por la actitud vital del individuo. Dao De Jíng. "Un buen viajero no tiene planes fijos ni la intención de llegar." "Los que siempre se preocupan por algo, no pueden disfrutar del mundo." "Cuantas más leyes y ordenanzas exista, más ladrones habrá." "Cuida tus pensamientos, ellos se convierten en palabras. Cuida tus palabras, ellas se convierten en acciones. Cuida tus acciones, ellas se convierten en hábitos. Cuida de tus hábitos, ellos se convierten en carácter. Cuida de tu carácter, él se convierte en tu destino." Confucio 551-479 a. C. China Fundador del confucianismo, que promueve la armonía social mediante las costumbres. "Si ya sabes lo que tenes que hacer y no lo haces, entonces estás peor que antes." "Lo que quiere el sabio, lo busca en sí mismo. Lo que quiere el vulgo, lo busca en los demás." "Saber que se sabe lo que se sabe y que no se sabe lo que no se sabe; eh aquí el verdadero saber." "Los vicios vienen como pájaros, nos visitan como huéspedes y se quedan como amos." Pitágoras c. 550-C.500 a.C. Grecia Erudito interesado por el conocimiento esotérico, al alcance solo de unos pocos iniciados, y por el poder místico de los números. "Educad a los niños y no será necesario castigar a los hombres." "Purifica tu corazón antes de permitir que el amor se asiente en él, ya que la miel más dulce se agria en un vaso sucio." "Mientras los hombres sigan masacrando a sus hermanos, los animales, reinará en la tierra la guerra y el sufrimiento y se matarán unos a otros, pues aquel que siembra dolor y la muerte, no podrá cosechar ni la alegría, ni la paz, ni el amor. "El hombre es mortal por sus temores e inmortal por sus deseos." Sócrates 17.469-399 a.C. Grecia Uno de los fundadores de la filosofía occidental, a quien se atribuye la frase: «Una vida sin examen no merece ser vivida». No dejó escritos. "La verdadera sabiduría está en reconocer la propia ignorancia." "Sólo el conocimiento que llega desde adentro es el verdadero conocimiento." "El amigo ha de ser como el dinero, que antes de necesitarlo, se sabe el valor que tiene." "Los jóvenes hoy en día son tiranos. Contradicen a sus padres, devoran su comida y le faltan el respeto a sus maestros." Platón c. 427-347 a.C. Grecia Discípulo de Sócrates; afirmó que todo lo que percibimos es una sombra de su forma ideal, abstracta. La república (c. 360 a.C.). "El hombre sabio querrá estar siempre con quien sea mejor que él." "Con la buena educación es el hombre una criatura mansa y divina; pero sin ella es el más feroz de los animales. La educación y la enseñanza mejoran a los buenos y hacen buenos a los malos." "La mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco." "La pobreza no viene por la disminución de las riquezas sino por la multiplicación de los deseos." Aristóteles 384-322 a.C. Grecia Filósofo de obra muy amplia con gran interés por la clasificación lógica. Metafísica (350 a.C.). "La amistad es un alma que habita en dos cuerpos; un corazón que habita en dos almas." "Cualquiera puede enfadarse, eso es algo muy sencillo. Pero enfadarse con la persona adecuada, en el grado exacto, en el momento oportuno, con el propósito justo y del modo correcto, eso, ciertamente, no resulta tan sencillo." "El sabio no dice lo que piensa, pero siempre piensa lo que dice." "Si los ciudadanos practicasen entre sí la amistad, no tendrían necesidad de la justicia." Plotino 205-270 d.C. Grecia/ Imperio romano Fundador del neoplatonismo, desarrollo de las ideas originales de Platón. Enéadas (c. 253-270). "La belleza y el interés deben buscarse por el mismo camino." "Cada alma es y se convierte en lo que contempla." "Morir es cambiar de cuerpo como el actor cambia de traje." "La inteligencia es una luz que ilumina la simetría de las cosas más bien que la simetría misma." Francis Bacon 1561-1626 Inglaterra Sostuvo que mediante el conocimiento científico se puede controlar la naturaleza. Novum organum (1620). "Un hombre está dispuesto a creer aquello que le gustaría que fuera cierto." "El hombre tiene en sus propias manos, el molde de la fortuna." "Quien no quiere pensar, es un fanático; quien no puede pensar, es un idiota; quien no osa pensar, es un cobarde." "La belleza es como la fruta estival: fácil de corromper y de corta duración."