la poesía que nos deja en soledad
[enjoy the silence]
nació en Lima el 18 de diciembre de 1941. Estudió en la Pontificia Universidad Católica del Perú, y luego en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. A la par de su profesión de médico, Hernández cultivó la poesía y fue uno de los más conspicuos representantes de la denominada Generación del 60. Fue uno de los primeros en incorporar el humor y las citas metatextuales en la poesía peruana. Dueño de una obra singularísima, Hernández es también uno de los responsables de la incorporación en la poesía peruana de la astronomía y de las ciencias en general. Por ello, junto al humor de sus versos, no es infrecuente hallar en los originales de su obra "pentagramas espaciales" o la forma como el astrónomo alemán Johannes Kepler graficó la llamada "música de las estrellas", así como muchas otras referencias científicas.
Obra y estilo
En vida, Hernández publicó tres poemarios: Orilla (Lima, La Rama Florida, 1961), Charlie Melnick (Lima, La Rama Florida, 1962) y Las Constelaciones (Trujillo, Cuadernos Trimestrales de Poesía, 1965). A pesar de mostrar los vestigios de una idea poética innovadora y vital, estas obras fueron tibiamente recibidas por la crítica especializada. Tras la aparición de Las Constelaciones, Hernández renuncia a la publicación formal de sus escritos. Hasta su fallecimiento, el poeta publicó en algunas revistas, diarios y antologías. A partir de 1970, Hernández comenzó la heterodoxa práctica que lo llevó a convertirse en una casi leyenda urbana: redactó a mano sus versos en innumerables cuadernos, en los que su bella caligrafía se aunaba a la fuerza de su voz poética. Dichos cuadernos muchas veces los regaló a amigos o, incluso, a personas que no tenían interés en la literatura. La utilización de estos cuadernos y otros diversos materiales (tales como servilletas, telas, y demás) no debe verse sino como otra forma de practicar la poesía por parte de Hernández, en donde toma preponderancia una voluntad hológrafa que desde siempre había estado presente en el vocabulario del poeta. De este modo, podemos apreciar que tanto la caligrafía como los dibujos, los recortes de prensa que pegó y los poemas ajenos que tradujo e incorporó, toman mayor protagonismo en el corpus poético de Hernández. Esta ingente cantidad de poemas dispersos y novedosos tomaron forma en Vox horrísona(Lima, Ediciones Ames, 1978), que Nicolás Yerovi compiló y publicó.
Su muerte
Luis Hernández falleció en 1977, en la ciudad de Buenos Aires, adonde había viajado para tratarse una enfermedad mental. Presuntamente, el poeta se suicidó lanzándose a las vías férreas. A principios del 2000, surgió una versión distinta sobre la causa de su muerte, la cual decía fue un homicidio, pues, según dicha versión, no existían registros de su tratamiento en la clínica a la que habría ido a tratarse, aunado al hecho de que en el lugar del supuesto suicidio era usual encontrar cadáveres de "accidentados" o "suicidas" al parecer "dejados" por los militares argentinos.
Obras
Orilla (1961)
Charlie Melnick (1962)
Las Constelaciones (1965)
Vox Horrísona(1970), compilado por Nicolás Yerovi, que incluye:
Voces íntimas • Naturaleza viva • El curvado universo • El jardín de los cherris • El elefante asado • La novela de la isla • El sol lila • El estanque moteado • Elegías • Al borde de la mar • Ars poética • La avenida del cloro eterno • Una impecable soledad • Elogio de la poesía • Ofrenda lírica • Canción del helio • La playa inexistente • The hour glass • Canciones francesas • Los planetas • Flowers • Último cuaderno
LINKS DE INTERES sobre “Lucho” Hernández
Biografía y selección poética
Nota del periódico online Peru21
Vida y poesía de Luis Hernández – La armonía de H
Cuadernos de Luis Hernández – Biblioteca central del Perú
Hemos vuelto a vivir
lo mismo
de ayer y
de mañana.
El agua sube ya,
cubriendo
los días
y las horas;
de mí
ya sólo queda
el mar claro y naciente,
de mí
ya sólo queda
el mar, triste, apagado.
Como todo estaba en ti,
La forma de las cosas
Ha tomado
La perfecta oquedad
De tu descanso.
Ahora que no vuelves,
Cómo el viento del mar
Limpia las calles,
Qué ruta hermosa,
Quién puede ahora florecer
En el viaje no emprendido
De tus años.
Y la poesía
Continúa mientras
Existe un Tiempo
Al cual, pleno de espejos,
De Agua, de rocío,
Elevamos hacia el aire.
Merced del Sol.
Es ésta. Y merced
Del corazón humano
Que no muere
Tiempo hay en Lima
De la bruma, tiempo
De la niebla, del sol,
Del fango, de la acacia,
Del césped, de la verde
Primavera que tanto
Hemos soñado
He aquí el Amor
Dijo un Poeta en Lima
nota: espero inquitar sus pasos y buscar más sobre él! manden mp si consiguen libros en pdf por favor
[enjoy the silence]
Luis Hernández
nació en Lima el 18 de diciembre de 1941. Estudió en la Pontificia Universidad Católica del Perú, y luego en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. A la par de su profesión de médico, Hernández cultivó la poesía y fue uno de los más conspicuos representantes de la denominada Generación del 60. Fue uno de los primeros en incorporar el humor y las citas metatextuales en la poesía peruana. Dueño de una obra singularísima, Hernández es también uno de los responsables de la incorporación en la poesía peruana de la astronomía y de las ciencias en general. Por ello, junto al humor de sus versos, no es infrecuente hallar en los originales de su obra "pentagramas espaciales" o la forma como el astrónomo alemán Johannes Kepler graficó la llamada "música de las estrellas", así como muchas otras referencias científicas.
Obra y estilo
En vida, Hernández publicó tres poemarios: Orilla (Lima, La Rama Florida, 1961), Charlie Melnick (Lima, La Rama Florida, 1962) y Las Constelaciones (Trujillo, Cuadernos Trimestrales de Poesía, 1965). A pesar de mostrar los vestigios de una idea poética innovadora y vital, estas obras fueron tibiamente recibidas por la crítica especializada. Tras la aparición de Las Constelaciones, Hernández renuncia a la publicación formal de sus escritos. Hasta su fallecimiento, el poeta publicó en algunas revistas, diarios y antologías. A partir de 1970, Hernández comenzó la heterodoxa práctica que lo llevó a convertirse en una casi leyenda urbana: redactó a mano sus versos en innumerables cuadernos, en los que su bella caligrafía se aunaba a la fuerza de su voz poética. Dichos cuadernos muchas veces los regaló a amigos o, incluso, a personas que no tenían interés en la literatura. La utilización de estos cuadernos y otros diversos materiales (tales como servilletas, telas, y demás) no debe verse sino como otra forma de practicar la poesía por parte de Hernández, en donde toma preponderancia una voluntad hológrafa que desde siempre había estado presente en el vocabulario del poeta. De este modo, podemos apreciar que tanto la caligrafía como los dibujos, los recortes de prensa que pegó y los poemas ajenos que tradujo e incorporó, toman mayor protagonismo en el corpus poético de Hernández. Esta ingente cantidad de poemas dispersos y novedosos tomaron forma en Vox horrísona(Lima, Ediciones Ames, 1978), que Nicolás Yerovi compiló y publicó.
Su muerte
Luis Hernández falleció en 1977, en la ciudad de Buenos Aires, adonde había viajado para tratarse una enfermedad mental. Presuntamente, el poeta se suicidó lanzándose a las vías férreas. A principios del 2000, surgió una versión distinta sobre la causa de su muerte, la cual decía fue un homicidio, pues, según dicha versión, no existían registros de su tratamiento en la clínica a la que habría ido a tratarse, aunado al hecho de que en el lugar del supuesto suicidio era usual encontrar cadáveres de "accidentados" o "suicidas" al parecer "dejados" por los militares argentinos.
Obras
Orilla (1961)
Charlie Melnick (1962)
Las Constelaciones (1965)
Vox Horrísona(1970), compilado por Nicolás Yerovi, que incluye:
Voces íntimas • Naturaleza viva • El curvado universo • El jardín de los cherris • El elefante asado • La novela de la isla • El sol lila • El estanque moteado • Elegías • Al borde de la mar • Ars poética • La avenida del cloro eterno • Una impecable soledad • Elogio de la poesía • Ofrenda lírica • Canción del helio • La playa inexistente • The hour glass • Canciones francesas • Los planetas • Flowers • Último cuaderno
LINKS DE INTERES sobre “Lucho” Hernández
Biografía y selección poética
Nota del periódico online Peru21
Vida y poesía de Luis Hernández – La armonía de H
Cuadernos de Luis Hernández – Biblioteca central del Perú
Selección poética
Hemos vuelto a vivir
lo mismo
de ayer y
de mañana.
El agua sube ya,
cubriendo
los días
y las horas;
de mí
ya sólo queda
el mar claro y naciente,
de mí
ya sólo queda
el mar, triste, apagado.
Quién, qué lluvia
Hará surgir el día.
Ahora que no regresas
Desde tu noche perfecta.
Hará surgir el día.
Ahora que no regresas
Desde tu noche perfecta.
Como todo estaba en ti,
La forma de las cosas
Ha tomado
La perfecta oquedad
De tu descanso.
Ahora que no vuelves,
Cómo el viento del mar
Limpia las calles,
Qué ruta hermosa,
Quién puede ahora florecer
En el viaje no emprendido
De tus años.
Estaba Dios vestido de Dios:
Es decir: desnudo.
O quizás fuera solamente humano:
Porque para ser hombre
Hay que ser un animal
O un dios
Sin embargo
No he vuelto ya a esa playa
Y me queda la duda sempiterna.
Es decir: desnudo.
O quizás fuera solamente humano:
Porque para ser hombre
Hay que ser un animal
O un dios
Sin embargo
No he vuelto ya a esa playa
Y me queda la duda sempiterna.
Y la poesía
Continúa mientras
Existe un Tiempo
Al cual, pleno de espejos,
De Agua, de rocío,
Elevamos hacia el aire.
Merced del Sol.
Es ésta. Y merced
Del corazón humano
Que no muere
Tiempo hay en Lima
De la bruma, tiempo
De la niebla, del sol,
Del fango, de la acacia,
Del césped, de la verde
Primavera que tanto
Hemos soñado
He aquí el Amor
Dijo un Poeta en Lima
QUE es lo que ellos
QUE es lo que ellos
saben del amor
y qué es lo que
ellos pueden comprender
Si no comprenden más
La Poesía que es
si no entienden la
Música, qué podrán
comprender de ésta
pasión comparada
la cual es la rosa
grosera y la violeta
tan sólo un trueno
QUE es lo que ellos
saben del amor
y qué es lo que
ellos pueden comprender
Si no comprenden más
La Poesía que es
si no entienden la
Música, qué podrán
comprender de ésta
pasión comparada
la cual es la rosa
grosera y la violeta
tan sólo un trueno
nota: espero inquitar sus pasos y buscar más sobre él! manden mp si consiguen libros en pdf por favor