Hola amigos taringueros. Este post está dedicado a todos aquellos amantes del cine; a aquellos que disfrutan todos los géneros y que se interesan y están ávidos de ver mucho, mucho, mucho cine. En éste post se verá lo mejor y lo peor en el cine del año pasado.
Por supuesto, antes de que genere polémica debo decir que no son todos los que están, ni estan todos los que son, es sólo una opinión. Lo mejor es tomar el post sólo como una guía para decidir que película quieren ver.
Ejemplo:
Aquí dice que "ésta" película es una puta mierda.
- Aún así la veré, pinta para reírme un poco.
o
Que "tal" película es buenísima.
- Pero que puta mierda sucede con este tipo, yo la ví y es una basura asquerosa, me cago en ella...
Bueno, comenzamos. El post está dividido en dos partes. La primera es "lo mejor" y la segunda "lo peor".
Aclaro que el artículo no es mío y que la fuente de éste la encuentran al final, sólo que quise compartirla con todos ustedes. Obviamente es una opinión tomando en cuenta el país donde se escribió el artículo (México). pero si alguno de ustedes considera que hay otras películas buenas de otras latitudes que no se hayan tomado en cuenta. Háganmelo saber, quizá con ese material armo otro post. Sin más que agregar... Comenzamos:
2011: La Agonía del Cine. (Lo mejor)
Este año confirmó una tendencia en la industria del entretenimiento que había sido cultivada desde un lustro atrás: se termina la era en la que se dependía de la disponibilidad de material en el videoclub más cercano o en la sala de cines de la localidad. La llegada de Netflix a México, independiente de su éxito, confirma que el streaming, es el siguiente paso natural para la distribución de largometrajes. En un futuro no muy distante, será el público quien determinará la programación e incluso la temática de los filmes y series que vendrán.
Hoy en día existe la posibilidad de conseguir cualquier película en cuestión de minutos, debido a que la actual tecnología facilita no sólo la recepción inmediata en alta calidad. También existe la posibilidad de que exista retroalimentación directa de los espectadores a los grandes estudios. Por desgracia, la calidad de las nuevas producciones no se encuentra a la par de las posibilidades que se han abierto.
Para elaborar la siguiente lista de la selección de lo mejor del año se han tomado en consideración aquellas películas que se estrenaron en cines o en video clubes en México a lo largo de 2011, independiente de la fecha de exhibición en sus respectivos países. Es posible que el listado de películas que vale la pena mencionar hubiese sido menor si se aplicaba un criterio distinto.
Cisne Negro (Black Swan), de Darren Aronofsky
Intensa e inolvidable. Estrenada en su país de origen en 2010, y nominada a varios premios de la Academia, llegó a las salas mexicanos a principios del presente año. Es la mejor realización de Aronofsky, aunque de muchas formas esta obra acompaña temáticamente a la también excelente El Luchador con Mickey Rourke. La película depende en demasía de la actuación de su protagonista, y precisamente su principal fortaleza es el desempeño brillante de Natalie Portman que logra no sólo cargar con el filme sino llevarlo al nivel de los grandes clásicos.
La Piel que Habito, de Pedro Almodóvar
Una de las mejores películas en la amplia trayectoria del director manchego. Sorprende no sólo por una habilidad extrema de manejar con maestría la excentricidad y conmoción temática a la que nos tiene acostumbrados, sino por las brillantes actuaciones de los estelares, que de no haber estado a la altura habrían condenado a una trama de esta naturaleza al ridículo. Tiene el sello de las primeras películas de Almodóvar, pero a su vez muestra una innovación y madurez narrativa que se ha apreciado en sus obras más recientes. No es para todos; pero aquellos que puedan soportar el filme se llevarán una agridulce recompensa.
Trabajo Confidencial (Inside Job), de Charles Ferguson
Se trata de un documental que resulta no sólo entretenido, sino sumamente didáctico. Es un material de referencia obligado para aquellos que busquen comprender la actual crisis que azota al primer mundo. Ganadora del Oscar por mejor documental en la entrega del 2010, resultó particularmente relevante en este 2011 en el que hizo su aparición el histórico movimiento de los indignados en contra de los efectos de los excesos del sector financiero.
Miss Bala de Gerardo Naranjo
No es una película de naturaleza política, pero quedará para el registro de la historia, el terror cotidiano que viven millones de mexicanos como consecuencia de la estrategia del Gobierno de Felipe Calderón en torno al combate contra el crimen organizado. Imposible evaluar esta película sin tomar en consideración el contexto actual de violencia e inseguridad que azota al país, aunque su enfoque central es la historia de personas ordinarias que se ven orilladas a convivir e incluso ser cómplices del crimen. Refleja con contundencia todo aquello que los ciudadanos padecen en la cotidianidad que no se aborda en los programas de opinión periodística televisivos o en los spots que presumen los logros del Gobierno Federal.
Los Muppets (The Muppets) de James Bobin
A pesar de haber sido catalogada como propaganda roja por parte de Fox Business Networks, resulta una de las sorpresas más agradables del año. No sólo por los excelentes recuerdos que trae a aquellos que crecimos con los personajes de los Muppets, sino porque retoma la esencia de la serie con eficacia y afecto que conmueve hasta al más cínico de sus espectadores (a menos de que se trate de un presentador de Fox, claro está). Es uno de los pocos casos en los que un humor sano e inocente sin dejar de ser ingenioso puede ser disfrutado por igual entre chicos y grandes.
Medianoche en París (Midnight in Paris) de Woody Allen
Desde hace varios años, Woody Allen había entrado en un ciclo repetitivo produciendo un cierto desgaste aún entre sus más fervientes fans. Existen pocas películas de su autoría en la última década que vale la pena mencionar, pero esa tendencia cambió este año con Medianoche en París. Se trata de uno de sus filmes más originales y frescos, que hacen recordar sus mejores obras de realismo mágico como Stardust Memories, Shadows and Fog, y Deconstructing Harry.
La Versión de mi Vida (Barney’s Version) de Richard J. Lewis
Durante años, Paul Giamatti ha sido un sólido actor de reparto, con pocas oportunidades de encabezar un elenco. La Versión de mi Vida funciona gracias a la consistencia y autenticidad de su actuación. Se trata de un filme que está lejos de ser perfecto, pero cuando acierta logra conmover, hacer reír e incluso provocar una reflexión sobre las decisiones de vida que marcan el camino de las personas. Destaca la colaboración de Dustin Hoffman como el padre de Giamatti.
Tropa de Elite 2: El Enemigo Ahora es Otro (Tropa de Elite 2 – O Inimigo Agora é Outro) de José Padilha
Secuela de la película más exitosa en la historia de Brasil. Es una de las agradables excepciones en las que una segunda parte supera en calidad a la primera. Por lo regular, las secuelas repiten el arco narrativo de la primera película, pero no es el caso de Tropa de Élite 2. Esta última entrega realiza una mayor profundización con respecto a sus personajes y temática planteada en la primera parte. Cumple con su principal propósito de entretener, pero a su vez razona sobre la corrupción inherente de los políticos y las fuerzas del orden.
Moneyball de Bennet Miller
Se trata de una película tradicional con pocos aspectos que la distinguen de otras películas norteamericanas de deporte. Lo que la hace especial es que se trata de una historia bien contada, centrada en personajes creíbles y que no corresponden a una fórmula desgastada. Funciona principalmente por la sinergia entre Brad Pitt y Jonah Hill.
El Árbol de la Vida (Tree of life) de Terrence Malick
Resulta recomendable tan sólo por aquellos momentos de grandeza que en lo individual parecen pertenecer a una obra maestra que supera a los mejores trabajos del gran Terrence Malick, pero que en conjunto no logra sumar a algo más trascendente. Tenía todo para ser no sólo la mejor película del año, sino un clásico que fuese recordado por décadas, por desgracia se queda en un ejercicio interesante digno de considerarse.
2011: La Agonía del Cine (lo peor)
En la entrega pasada comentamos algunas de las principales problemáticas y oportunidades que se presentan en el futuro inmediato de la industria cinematográfica. Uno de los mayores lastres es que continúa dominada en gran parte del mundo (y nuestro país no es la excepción) por la directriz de Hollywood, que es emulada por muchas de las producciones nacionales de otros países. No es el contenido, ni el talento, ni el caso de un director (o un grupo de ellos) provocador los que marcan cambios en el medio cinematográfico. Las transformaciones que ha sufrido el medio se derivan principalmente del avance en la tecnología, mismos que han presentado oportunidades que hasta la fecha no se han aprovechado del todo.
Aquellos que disfrutan del buen cine hoy en día tienen los medios para conseguir una película de forma inmediata sin importar el país de origen pero irónicamente es más difícil que nunca acceder a una obra de calidad que trascienda la prueba del tiempo.
Las salas de cine se encuentran saturadas de material meramente de consumo, ante la falta de un reto intelectual o de historias que impliquen cualquier tipo de razonamiento por parte del espectador, la espectacularidad de las grandes producciones ha sido llevada al extremo con las salas de 3-D que lejos de abonar a una mejor experiencia sirven como reemplazo a la consistencia que podría esperarse de una producción decente.
El uso del celuloide es cada vez más escaso, en el 2011 la mayoría de las películas migraron al formato digital. Lo anterior es una buena noticia porque se abaratan los costos de producción, pero ello no se ha traducido en una mayor diversidad de obras sino todo lo contrario.
La siguiente lista pretende reflejar algunos de los principales síntomas de la bancarrota creativa de Hollywood a lo largo del 2011, pero desde luego que no están todas las que son. Agradecemos a los lectores de Homozapping que nos hagan llegar las omisiones de esta lista en lo que concierne a lo peor del año, a fin de lograr alertar a la comunidad sobre aquellas obras que se traducen en una pérdida de tiempo en el peor de los casos y en un verdadero dolor de cabeza en muchos otros.
Noches de Encanto (Burlesque) de Steven Antin
Esta película tiene el dudoso mérito de representar no sólo todo lo que está mal en la industria fílmica, sino en la industria musical también. Malas actuaciones y pobres interpretaciones musicales, una trama escrita al vapor. Es memorable porque logra fracasar en todos los niveles en los que un proyecto con tan poca ambición puede fallar.
Batalla: los Ángeles (Battle: L.A) de Jonathan Liebesman
Para aquellos que consideran que El Día de la Independencia fue una película sobrevaluada, al ver Batalla: Los Ángeles quizás reconsideren su opinión. No sólo se trata de un filme falto de imaginación, de pésimas actuaciones y de mediocres efectos especiales, también se trata de propaganda bélica (intencional o involuntaria) que pareciera haber sido escrita bajo la inspiración de George W. Bush.
Amanecer – Parte 1 (Breaking Dawn – Part 1) de Bill Condon
A reserva de la objeción que una generación de jóvenes pueda tener por la inclusión de esta película en la lista de lo peor del año, Amanecer – Parte 1 es sin duda la peor entrega de la serie hasta el momento. Se trata de una obra inefable para todos aquellos que no entran dentro del segmento de mercado al que va dirigida. Es previsible que la Saga Crepúsculo en su totalidad sea objeto del ridículo por parte de nuevas generaciones en un periodo no mayor a una década, pero en la actualidad representa un éxito inexplicable para muchos y un objeto de culto para otros.
Actividad Paranormal 3 (Paranormal Activity 3) de Ariel Schulman
La tercer entrega de Actividad Paranormal no puede clasificarse siquiera como una película. Es más bien un producto de inversión financiera que asegura una alta rentabilidad. Se espera que se institucionalice una entrega anual hasta que la franquicia se desgaste por completo. Mientras no llegue ese momento, la maquinaria se mantendrá intacta.
Jack y Jill (Jack and Jill) de Dennis Dugan
Otro ejemplo en la línea de éxitos inexplicables. Nunca se ha considerado que Adam Sandler esté privado de talento, al contrario. Paul Thomas Anderson supo capitalizar la imagen que ha construido de forma brillante en Embriagado de Amor (2002). Por lo mismo, no deja de sorprender el desgaste que Sandler ha provocado a su carrera (a diferencia de por ejemplo, Jim Carrey que ha migrado a otro tipo de roles) repitiendo los mismos chistes y personajes que se ha traducido en una acelerada pérdida de seguidores. Esta película también cuenta con el agravio de tener la peor intervención de la que se tenga memoria por parte del legendario Al Pacino.
Arthur de Jason Winer
Los remakes suelen ser una mala idea. Bajo esa lógica, realizar un remake de una mala película resulta ser una peor idea.
Nacidos para Matar (Killer Elite) de Gary McKendry
Implica cierto talento realizar un filme tan aburrido e inconsecuente cuando el reparto incluye a Clive Owen y Robert De Niro. Pero McKendry lo logra con creces. Es fácil advertir que con un mejor guión y una dirección más acertada, este filme pudo haber resultado aceptable en términos de entretenimiento, pero el resultado final termina por ser una pérdida de tiempo.
El Avispón Verde (The Green Hornet) de Michel Gondry
Este filme no prometía demasiado, más allá de capitalizar la tendencia exitosa del comediante Seth Rogen quien en este esfuerzo funge también como guionista. La película decepcionó tanto a los fans de Rogen como a los de la serie original, ya que no logró acertar como comedia o como una película de acción.
El Rito (The Rite) de Mikael Håfström
No sólo a Joaquin López Dóriga esta película le causó problemas. Cualquier espectador que esperara una obra en la línea del Exorcista resultó profundamente defraudado. Con una trama que oscila en lo ridículo repitiendo una fórmula terriblemente desgastada, lo más lamentable es ver la impotencia del gran Anthony Hopkins ante un guión y repertorio insalvable.
Scream 4 de Wes Craven
Los años 90 pasaron, por fortuna. Esta tardía secuela a la serie que causó sensación cinco lustros atrás desnuda la banalidad e irrelevancia de todas las demás. Las películas de la serie Scream terminaron en una lamentable sátira de sí mismas, repitiendo todos los clichés de los que supuestamente se burlaban.
Pues es todo. Memoricen las que vieron. Cuáles les gustaron, cuáles quemarían. Pues no me queda más que pedir que comenten.
Pasen por la comunidad, puro desmadre!!!!!!
Por supuesto, antes de que genere polémica debo decir que no son todos los que están, ni estan todos los que son, es sólo una opinión. Lo mejor es tomar el post sólo como una guía para decidir que película quieren ver.
Ejemplo:
Aquí dice que "ésta" película es una puta mierda.
- Aún así la veré, pinta para reírme un poco.
o
Que "tal" película es buenísima.
- Pero que puta mierda sucede con este tipo, yo la ví y es una basura asquerosa, me cago en ella...
Bueno, comenzamos. El post está dividido en dos partes. La primera es "lo mejor" y la segunda "lo peor".
Aclaro que el artículo no es mío y que la fuente de éste la encuentran al final, sólo que quise compartirla con todos ustedes. Obviamente es una opinión tomando en cuenta el país donde se escribió el artículo (México). pero si alguno de ustedes considera que hay otras películas buenas de otras latitudes que no se hayan tomado en cuenta. Háganmelo saber, quizá con ese material armo otro post. Sin más que agregar... Comenzamos:
2011: La Agonía del Cine. (Lo mejor)
Este año confirmó una tendencia en la industria del entretenimiento que había sido cultivada desde un lustro atrás: se termina la era en la que se dependía de la disponibilidad de material en el videoclub más cercano o en la sala de cines de la localidad. La llegada de Netflix a México, independiente de su éxito, confirma que el streaming, es el siguiente paso natural para la distribución de largometrajes. En un futuro no muy distante, será el público quien determinará la programación e incluso la temática de los filmes y series que vendrán.
Hoy en día existe la posibilidad de conseguir cualquier película en cuestión de minutos, debido a que la actual tecnología facilita no sólo la recepción inmediata en alta calidad. También existe la posibilidad de que exista retroalimentación directa de los espectadores a los grandes estudios. Por desgracia, la calidad de las nuevas producciones no se encuentra a la par de las posibilidades que se han abierto.
Para elaborar la siguiente lista de la selección de lo mejor del año se han tomado en consideración aquellas películas que se estrenaron en cines o en video clubes en México a lo largo de 2011, independiente de la fecha de exhibición en sus respectivos países. Es posible que el listado de películas que vale la pena mencionar hubiese sido menor si se aplicaba un criterio distinto.
Cisne Negro (Black Swan), de Darren Aronofsky
Intensa e inolvidable. Estrenada en su país de origen en 2010, y nominada a varios premios de la Academia, llegó a las salas mexicanos a principios del presente año. Es la mejor realización de Aronofsky, aunque de muchas formas esta obra acompaña temáticamente a la también excelente El Luchador con Mickey Rourke. La película depende en demasía de la actuación de su protagonista, y precisamente su principal fortaleza es el desempeño brillante de Natalie Portman que logra no sólo cargar con el filme sino llevarlo al nivel de los grandes clásicos.
La Piel que Habito, de Pedro Almodóvar
Una de las mejores películas en la amplia trayectoria del director manchego. Sorprende no sólo por una habilidad extrema de manejar con maestría la excentricidad y conmoción temática a la que nos tiene acostumbrados, sino por las brillantes actuaciones de los estelares, que de no haber estado a la altura habrían condenado a una trama de esta naturaleza al ridículo. Tiene el sello de las primeras películas de Almodóvar, pero a su vez muestra una innovación y madurez narrativa que se ha apreciado en sus obras más recientes. No es para todos; pero aquellos que puedan soportar el filme se llevarán una agridulce recompensa.
Trabajo Confidencial (Inside Job), de Charles Ferguson
Se trata de un documental que resulta no sólo entretenido, sino sumamente didáctico. Es un material de referencia obligado para aquellos que busquen comprender la actual crisis que azota al primer mundo. Ganadora del Oscar por mejor documental en la entrega del 2010, resultó particularmente relevante en este 2011 en el que hizo su aparición el histórico movimiento de los indignados en contra de los efectos de los excesos del sector financiero.
Miss Bala de Gerardo Naranjo
No es una película de naturaleza política, pero quedará para el registro de la historia, el terror cotidiano que viven millones de mexicanos como consecuencia de la estrategia del Gobierno de Felipe Calderón en torno al combate contra el crimen organizado. Imposible evaluar esta película sin tomar en consideración el contexto actual de violencia e inseguridad que azota al país, aunque su enfoque central es la historia de personas ordinarias que se ven orilladas a convivir e incluso ser cómplices del crimen. Refleja con contundencia todo aquello que los ciudadanos padecen en la cotidianidad que no se aborda en los programas de opinión periodística televisivos o en los spots que presumen los logros del Gobierno Federal.
Los Muppets (The Muppets) de James Bobin
A pesar de haber sido catalogada como propaganda roja por parte de Fox Business Networks, resulta una de las sorpresas más agradables del año. No sólo por los excelentes recuerdos que trae a aquellos que crecimos con los personajes de los Muppets, sino porque retoma la esencia de la serie con eficacia y afecto que conmueve hasta al más cínico de sus espectadores (a menos de que se trate de un presentador de Fox, claro está). Es uno de los pocos casos en los que un humor sano e inocente sin dejar de ser ingenioso puede ser disfrutado por igual entre chicos y grandes.
Medianoche en París (Midnight in Paris) de Woody Allen
Desde hace varios años, Woody Allen había entrado en un ciclo repetitivo produciendo un cierto desgaste aún entre sus más fervientes fans. Existen pocas películas de su autoría en la última década que vale la pena mencionar, pero esa tendencia cambió este año con Medianoche en París. Se trata de uno de sus filmes más originales y frescos, que hacen recordar sus mejores obras de realismo mágico como Stardust Memories, Shadows and Fog, y Deconstructing Harry.
La Versión de mi Vida (Barney’s Version) de Richard J. Lewis
Durante años, Paul Giamatti ha sido un sólido actor de reparto, con pocas oportunidades de encabezar un elenco. La Versión de mi Vida funciona gracias a la consistencia y autenticidad de su actuación. Se trata de un filme que está lejos de ser perfecto, pero cuando acierta logra conmover, hacer reír e incluso provocar una reflexión sobre las decisiones de vida que marcan el camino de las personas. Destaca la colaboración de Dustin Hoffman como el padre de Giamatti.
Tropa de Elite 2: El Enemigo Ahora es Otro (Tropa de Elite 2 – O Inimigo Agora é Outro) de José Padilha
Secuela de la película más exitosa en la historia de Brasil. Es una de las agradables excepciones en las que una segunda parte supera en calidad a la primera. Por lo regular, las secuelas repiten el arco narrativo de la primera película, pero no es el caso de Tropa de Élite 2. Esta última entrega realiza una mayor profundización con respecto a sus personajes y temática planteada en la primera parte. Cumple con su principal propósito de entretener, pero a su vez razona sobre la corrupción inherente de los políticos y las fuerzas del orden.
Moneyball de Bennet Miller
Se trata de una película tradicional con pocos aspectos que la distinguen de otras películas norteamericanas de deporte. Lo que la hace especial es que se trata de una historia bien contada, centrada en personajes creíbles y que no corresponden a una fórmula desgastada. Funciona principalmente por la sinergia entre Brad Pitt y Jonah Hill.
El Árbol de la Vida (Tree of life) de Terrence Malick
Resulta recomendable tan sólo por aquellos momentos de grandeza que en lo individual parecen pertenecer a una obra maestra que supera a los mejores trabajos del gran Terrence Malick, pero que en conjunto no logra sumar a algo más trascendente. Tenía todo para ser no sólo la mejor película del año, sino un clásico que fuese recordado por décadas, por desgracia se queda en un ejercicio interesante digno de considerarse.
2011: La Agonía del Cine (lo peor)
En la entrega pasada comentamos algunas de las principales problemáticas y oportunidades que se presentan en el futuro inmediato de la industria cinematográfica. Uno de los mayores lastres es que continúa dominada en gran parte del mundo (y nuestro país no es la excepción) por la directriz de Hollywood, que es emulada por muchas de las producciones nacionales de otros países. No es el contenido, ni el talento, ni el caso de un director (o un grupo de ellos) provocador los que marcan cambios en el medio cinematográfico. Las transformaciones que ha sufrido el medio se derivan principalmente del avance en la tecnología, mismos que han presentado oportunidades que hasta la fecha no se han aprovechado del todo.
Aquellos que disfrutan del buen cine hoy en día tienen los medios para conseguir una película de forma inmediata sin importar el país de origen pero irónicamente es más difícil que nunca acceder a una obra de calidad que trascienda la prueba del tiempo.
Las salas de cine se encuentran saturadas de material meramente de consumo, ante la falta de un reto intelectual o de historias que impliquen cualquier tipo de razonamiento por parte del espectador, la espectacularidad de las grandes producciones ha sido llevada al extremo con las salas de 3-D que lejos de abonar a una mejor experiencia sirven como reemplazo a la consistencia que podría esperarse de una producción decente.
El uso del celuloide es cada vez más escaso, en el 2011 la mayoría de las películas migraron al formato digital. Lo anterior es una buena noticia porque se abaratan los costos de producción, pero ello no se ha traducido en una mayor diversidad de obras sino todo lo contrario.
La siguiente lista pretende reflejar algunos de los principales síntomas de la bancarrota creativa de Hollywood a lo largo del 2011, pero desde luego que no están todas las que son. Agradecemos a los lectores de Homozapping que nos hagan llegar las omisiones de esta lista en lo que concierne a lo peor del año, a fin de lograr alertar a la comunidad sobre aquellas obras que se traducen en una pérdida de tiempo en el peor de los casos y en un verdadero dolor de cabeza en muchos otros.
Noches de Encanto (Burlesque) de Steven Antin
Esta película tiene el dudoso mérito de representar no sólo todo lo que está mal en la industria fílmica, sino en la industria musical también. Malas actuaciones y pobres interpretaciones musicales, una trama escrita al vapor. Es memorable porque logra fracasar en todos los niveles en los que un proyecto con tan poca ambición puede fallar.
Batalla: los Ángeles (Battle: L.A) de Jonathan Liebesman
Para aquellos que consideran que El Día de la Independencia fue una película sobrevaluada, al ver Batalla: Los Ángeles quizás reconsideren su opinión. No sólo se trata de un filme falto de imaginación, de pésimas actuaciones y de mediocres efectos especiales, también se trata de propaganda bélica (intencional o involuntaria) que pareciera haber sido escrita bajo la inspiración de George W. Bush.
Amanecer – Parte 1 (Breaking Dawn – Part 1) de Bill Condon
A reserva de la objeción que una generación de jóvenes pueda tener por la inclusión de esta película en la lista de lo peor del año, Amanecer – Parte 1 es sin duda la peor entrega de la serie hasta el momento. Se trata de una obra inefable para todos aquellos que no entran dentro del segmento de mercado al que va dirigida. Es previsible que la Saga Crepúsculo en su totalidad sea objeto del ridículo por parte de nuevas generaciones en un periodo no mayor a una década, pero en la actualidad representa un éxito inexplicable para muchos y un objeto de culto para otros.
Actividad Paranormal 3 (Paranormal Activity 3) de Ariel Schulman
La tercer entrega de Actividad Paranormal no puede clasificarse siquiera como una película. Es más bien un producto de inversión financiera que asegura una alta rentabilidad. Se espera que se institucionalice una entrega anual hasta que la franquicia se desgaste por completo. Mientras no llegue ese momento, la maquinaria se mantendrá intacta.
Jack y Jill (Jack and Jill) de Dennis Dugan
Otro ejemplo en la línea de éxitos inexplicables. Nunca se ha considerado que Adam Sandler esté privado de talento, al contrario. Paul Thomas Anderson supo capitalizar la imagen que ha construido de forma brillante en Embriagado de Amor (2002). Por lo mismo, no deja de sorprender el desgaste que Sandler ha provocado a su carrera (a diferencia de por ejemplo, Jim Carrey que ha migrado a otro tipo de roles) repitiendo los mismos chistes y personajes que se ha traducido en una acelerada pérdida de seguidores. Esta película también cuenta con el agravio de tener la peor intervención de la que se tenga memoria por parte del legendario Al Pacino.
Arthur de Jason Winer
Los remakes suelen ser una mala idea. Bajo esa lógica, realizar un remake de una mala película resulta ser una peor idea.
Nacidos para Matar (Killer Elite) de Gary McKendry
Implica cierto talento realizar un filme tan aburrido e inconsecuente cuando el reparto incluye a Clive Owen y Robert De Niro. Pero McKendry lo logra con creces. Es fácil advertir que con un mejor guión y una dirección más acertada, este filme pudo haber resultado aceptable en términos de entretenimiento, pero el resultado final termina por ser una pérdida de tiempo.
El Avispón Verde (The Green Hornet) de Michel Gondry
Este filme no prometía demasiado, más allá de capitalizar la tendencia exitosa del comediante Seth Rogen quien en este esfuerzo funge también como guionista. La película decepcionó tanto a los fans de Rogen como a los de la serie original, ya que no logró acertar como comedia o como una película de acción.
El Rito (The Rite) de Mikael Håfström
No sólo a Joaquin López Dóriga esta película le causó problemas. Cualquier espectador que esperara una obra en la línea del Exorcista resultó profundamente defraudado. Con una trama que oscila en lo ridículo repitiendo una fórmula terriblemente desgastada, lo más lamentable es ver la impotencia del gran Anthony Hopkins ante un guión y repertorio insalvable.
Scream 4 de Wes Craven
Los años 90 pasaron, por fortuna. Esta tardía secuela a la serie que causó sensación cinco lustros atrás desnuda la banalidad e irrelevancia de todas las demás. Las películas de la serie Scream terminaron en una lamentable sátira de sí mismas, repitiendo todos los clichés de los que supuestamente se burlaban.
Pues es todo. Memoricen las que vieron. Cuáles les gustaron, cuáles quemarían. Pues no me queda más que pedir que comenten.
Pasen por la comunidad, puro desmadre!!!!!!