Nació en Capivari el 1 de septiembre de 1886 y falleció en São Paulo el 17 de enero de 1973 , fue una pintora brasileña.
La artista plástica paulista es la pintora más representativa de la primera fase del movimiento modernista brasileño. Su cuadro Abaporu, de 1928, inaugura el Movimiento Antropofágico en los artistas plásticos del país. Comenzó a aprender pintura en 1917, con Pedro Alexandrino. Más tarde, estudió con George Fischer Elphons. En 1920, viajó a París en Francia, conoce a Fernand Léger y participa del Salón Oficial de los Artistas Franceses de 1922, desarrollando técnicas influenciadas por el cubismo.
Se casa con Oswald de Andrade en 1926 y, el mismo año, realiza su primera exposición individual, en la Galería Percier, en París. A partir de entonces, sus obras adquieren fuertes características primitivistas y nativistas. Es característico de esta época su cuadro Abaporu, que sirvió de inspiracion al movimiento antropofágico, pudiendo considerarse incluso el primer manifiesto antropofago.
En 1933, pasa a desarrollar una pintura más conectada a temas sociales, de la cual son ejemplos las telas Obreros y Segunda Clase. Expone en las dos primeras Bienales de São Paulo y gana una retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de São Paulo (MAM) en 1960. Se le dedica una sala especial en la Bienal de São Paulo de 1963 y, el año siguiente, se presenta en la 32.ª Bienal de Venecia.
La artista plástica paulista es la pintora más representativa de la primera fase del movimiento modernista brasileño. Su cuadro Abaporu, de 1928, inaugura el Movimiento Antropofágico en los artistas plásticos del país. Comenzó a aprender pintura en 1917, con Pedro Alexandrino. Más tarde, estudió con George Fischer Elphons. En 1920, viajó a París en Francia, conoce a Fernand Léger y participa del Salón Oficial de los Artistas Franceses de 1922, desarrollando técnicas influenciadas por el cubismo.
Se casa con Oswald de Andrade en 1926 y, el mismo año, realiza su primera exposición individual, en la Galería Percier, en París. A partir de entonces, sus obras adquieren fuertes características primitivistas y nativistas. Es característico de esta época su cuadro Abaporu, que sirvió de inspiracion al movimiento antropofágico, pudiendo considerarse incluso el primer manifiesto antropofago.
En 1933, pasa a desarrollar una pintura más conectada a temas sociales, de la cual son ejemplos las telas Obreros y Segunda Clase. Expone en las dos primeras Bienales de São Paulo y gana una retrospectiva en el Museo de Arte Moderno de São Paulo (MAM) en 1960. Se le dedica una sala especial en la Bienal de São Paulo de 1963 y, el año siguiente, se presenta en la 32.ª Bienal de Venecia.