Nació en Quargnento el 11 de febrero de 1881 y falleció en Milan en 1966, fue un pintor italiano precursor y uno de los líderes del movimiento Futurista de la época. Además de ser pintor, escribió muchos libros relacionados con el arte.
En su obra, intentaba generar movimiento en estucturas geométricas con una paleta neutra influenciada por el cubismo.
Carrá utilizaba la técnica del divisionismo. Su pintura más famosa es “El Funeral del anarquista Galli” (1911), que encierra los ideales del futurismo con mucho dinamisno., acción, poder y violencia.
Posteriormente su trabajo evolucionó, siendo sus formas y su estilo, más claros.
Comenzó trabajando con 12 años haciendo murales, ya en 1899 decoró varios Pabellones de la Exposición Universal de París.



En las décadas de 1920 y 1930, su pintura pasó por una etapa más sombría, de ella es su óleo “Mañana en el mar”.
Al principio intentó infundir una sensación de movimiento a la estructura geométrica y a la paleta neutra del cubismo. En el ejército conoció a Giorgio Da Chirico, creador de la pittura metafisica (pintura metafísica) y adoptó ese nuevo concepto.



La pintura metafísica posee una estética extraña, de perspectivas imposibles, de elementos simbólicos, de largas sombras, de objetos sumidos en una claridad sin atmósfera, donde todo sucede como si fuera un sueño. Consigue imponer una sensación de misterio a través de maniquíes, manos enguantadas inmersas en un mundo de horizontes lejanos y de grandes arquitecturas vacías, colosales y fantasmagóricas. En obras como “La habitación encantada” creó una atmósfera de misterio y aprehensión mediante el uso de una perspectiva renacentista exagerada y de una luz amenazadora.


















































En su obra, intentaba generar movimiento en estucturas geométricas con una paleta neutra influenciada por el cubismo.
Carrá utilizaba la técnica del divisionismo. Su pintura más famosa es “El Funeral del anarquista Galli” (1911), que encierra los ideales del futurismo con mucho dinamisno., acción, poder y violencia.
Posteriormente su trabajo evolucionó, siendo sus formas y su estilo, más claros.
Comenzó trabajando con 12 años haciendo murales, ya en 1899 decoró varios Pabellones de la Exposición Universal de París.



En las décadas de 1920 y 1930, su pintura pasó por una etapa más sombría, de ella es su óleo “Mañana en el mar”.
Al principio intentó infundir una sensación de movimiento a la estructura geométrica y a la paleta neutra del cubismo. En el ejército conoció a Giorgio Da Chirico, creador de la pittura metafisica (pintura metafísica) y adoptó ese nuevo concepto.



La pintura metafísica posee una estética extraña, de perspectivas imposibles, de elementos simbólicos, de largas sombras, de objetos sumidos en una claridad sin atmósfera, donde todo sucede como si fuera un sueño. Consigue imponer una sensación de misterio a través de maniquíes, manos enguantadas inmersas en un mundo de horizontes lejanos y de grandes arquitecturas vacías, colosales y fantasmagóricas. En obras como “La habitación encantada” creó una atmósfera de misterio y aprehensión mediante el uso de una perspectiva renacentista exagerada y de una luz amenazadora.

















































