InicioArteEntre (sus) sombras (Parte II) (Relato Propio)

Entre (sus) sombras (Parte II) (Relato Propio)

Arte7/30/2015
De pequeño siempre tuve el don de manipular las voluntades de las demás personas (hasta cierto punto claro)... Podía quedarme despierto hasta tarde… conseguir escusas para no ser evaluado hasta que yo quería, hacer pelear a mi padre y madre cuando alguno me regañaba, etc…. Eso me daba poder sobre mis pares, ya que, tenía, básicamente, lo que quería, cuando quería… pero tenía limites, no podía hacer que alguien hiciera algo que le parecía moralmente incorrecto, y desde cierta edad (desde los 12 a los 15 años) … (haciendo un gesto de hablando con las manos) la moral me empezó a fastidiar… que no me puedo desnudar frente a la clase, que no puedo matar a ese sujeto por no querer hacer lo que deseas, que no voy a acabar con la vida de mi perro, etc.. claramente estos intentos de persuasión no perseguían como fin la propuesta como tal… sino, más bien ver hasta donde llegaba mi poder…así, me fui frustrando poco a poco, y naturalmente comencé a buscar formas de amplificar mi potencial… recorrí mercados y mercados buscando algún libro que tuviera esos métodos, así llegue a un texto cuyo título era algo así como el grimorio de san algo… estaba lleno de formulas para pactar con entidades y/o para conseguir determinadas actitudes de tal o cual persona… en primer lugar debía hacer el juramento de servir a un señor, al santo del libro, para los hechizos más simples sólo bastaban, pelos, uñas, harina y frases en otros idiomas para conseguir lo que deseaba... de esta manera, logré avanzar en el mundo de los negocios, conquistar a una bella mujer y darle un hijo y una hija… eran maravillosos en realidad… pero seguía sin ser suficiente, yo PODÍA mas, así que avancé, pidiendo conocimientos a las entidades, estas al principio me pedían cosas simples, sacrificar al gato del vecino para dominar la telequinesis, traer tierra desde el cementerio, para hablar con los muertos, más al ir avanzando en mis propuestas, los requisitos iban aumentando, que trajera la calavera de mi abuela y machacara los intestinos de mi perro ahí, para posteriormente ingerirlos, para inducir en mi un sueños que develara los misterios de la necromancia… mientras menos morales mis actos, más libre me sentía, mas dominio tenía sobre todo, por mi cantaban los pájaros…si sentía lujuria por alguien podía alcanzarle en la calle ante los ojos de todo el mundo y esa persona inundada de una sensación traída del reflejo de mi deseo, creía disfrutarlo y el resto deambulaban como si nada pasara… al final (a eso de los cuarenta)… decidí que había llegado al tope del poder humano y quería regir como deidad, hice las figuras necesarias, implore en la lengua desconocida…y llamé a la entidad suprema que aparecía en el grimorio, su cuerpo estaba compuesto de las partes suturadas de cada cosa que sacrifiqué y goteaba mis culpas, ya putrefactas… cuando me habló me explicó que él era yo… o que más bien yo lo había creado y que podía ser él, si sacrificaba lo que me mantenía humano, lo que más quería (después de mi, claro está).. Mi familia, la explicación fue clara… tenía que descuerarles en la luna nueva y con su sangre, superponer su nombre al mío, de paso, me explicó que mis prodigios eran ilusiones complicadas, que yo era una especie de prisma que tergiversaba a voluntad la luz universal (encandilando al resto en la medida que yo me encandilaba), y si quería dejar de hacer meras ilusiones… y poder HACER, debía hacer dicho ritual... seguí al pie de la letra cada detalle, mas estando mi familia en el suelo, quebrantada, destrozada, muerta, miré mis dedos cubiertos de últimas palabras y miradas de asombro, de decepción… remordimiento, remordimiento, recordé lo aprendido de necromancia, desesperado lo apliqué… y por un momento pareció dar resultado, pero los cuerpos entraron en una especie de sonambulismo, los ojos grises, las manos frías, las pieles pálidas, los movimientos mecánicos… gritando, diciendo que querían dormir, ausentes, ausentes, gimiendo, hablando con otras voces, vomitando gusanos, riendo diciendo, que los muertos no vuelven sólo levantando los cuerpos con hilos parasitarios de marionetas infernales, en ese momento todo empezó a dar vueltas, de cada esquina brotaban tinieblas, apareció el gran señor, ahora vestido con los rostros de mis victimas… con una virulenta sonrisa… me dijo que había fracasado… que debía desconfiar de mi sombra y que él era mi sombra… un estruendo, marejada de oscuridad, arrastrándome entre ríos de sangre coagulada, con murmullos escupidos de burbujas ¡maldiciéndome!... ¡un primer, un último lo siento!… y aquí me tienen. Idiota, jugaste con fuerzas que no comprendías, le diste forma, voz y dominio a tu demonio personal… buscaste el fuego sagrado para usarlo como arma… y naturalmente, te quemaste. Te ataste a las oscuras pasiones y a la materia y por ellas fuiste devorado ¿Y ustedes? Oh perfectísimos lores, ¿Qué hacen al lado de mi desgraciado ser? … Yo tengo una teoría y es que estamos en el infierno, condenados, obligados a estar solos con nosotros y nuestros fracasos… ¡díganme de una buena vez, cuál fue su pecado! Siempre quise saber, siempre quise ser un Hombre Universal, palpar cada cosa, experimentar cada sabor, sentir el absoluto, fui privado de mucho, todo lo que leí se lo debo a la biblioteca nacional, todo lo que se, lo debo a mis esfuerzos, de niño nunca me dijeron lee, nunca me dijeron sabe, ni dejaron ser… reprimido, coartado, impedido, limitado, comencé a leer hacia el oriente, aprendí que la materia son banas ilusiones, y que mi vida era desde luego una oscura caja con pequeñas rendijas, a través de las cuales podía ver luz, desgarré mis manos tratando de abrirles, resquebrajé mi voz, mis pies sangraron, de tanto caminar buscando la salida, poco a poco toda mi carne putrefacta, fue cayendo y el espíritu quedo libre y fue tan liviano que pude escapar y saber, aprendí que toda acción tiene reacción y repercusión, que se paga en esta u otras vidas, que todos somos uno con él todo, que esta vida es un sueño y hay que atreverse a despertar, comencé el recorrido alegórico de mi iniciación según lo que había leído, en primera sacrifiqué el corazón para poder ver, veía como se podrían mis “amistades” mundanas, en lo que era evidentemente una prueba, pasé por al lado de su sufrimiento, sin más, atravesé los bellos jardines de rosas, sin animarme a mirarles para no encandilarme con el fuego de la ilusión, en mi búsqueda de integrarme con él todo, escalé la montaña para alejarme de la ciudad y ahí me quedé, con mis libros aguardando el conocimiento, lejos del ruido y tratando a la vez de rehuir de las mundanidades de mi entorno, un día al fin sentí el llamado, mi espíritu liviano, cómo el salmón comenzó a subir la catarata contra la corriente, una vez arriba, vi una gran luz que me dejó ciego, luego sentí, sentí todo el sufrimiento de cada ser viviente, luego mil manos tomaron mis pies y me hicieron descender y descender, por las más bajas catacumbas de mis deseos monstruosos que creía subyugados, por los rincones mohosos de mi memoria, por cada rincón punzándome, punzándome… bueno, luego de eso miré el cielo y no vi más que mi rostro gigante escupiéndome acido, me vi en mi totalidad, me repudié, me grite a mí mismo, mientras yo mismo me gritaba lo mucho que odiaba esta forma, nos descuartizamos, luego la sensación de algo mas, sentí que una nebulosa se fue, en mi se introdujo el conocimiento y ya no fui mas… y empezamos a ser. Veo mi buen amigo, que no somos tan diferentes, ambos nos perdimos en la búsqueda de PODER por PODER, te caíste bajó el peso de tu propia apatía por el mundo. Eres un alucinado, creíste que tu, bestía finita, podías fundirte en lo infinito, pensaste que tú gota de agua cloacal podías fundirte con el vasto océano de pura agua divina, deseabas conocimiento… ¿para qué?... ¿para ti?... y ¿Qué es el conocimiento para sí mismo?... qué función cumple el lápiz que no escribe buscando la inmortalidad, renunciaste a vivir la vida de un hombre… renegando de tu tiempo en lugar de labrarlo… ¿Qué fue lo que encontraste? Luz, un sentimiento de bonanza y alegría… un saber del objeto en sí... deshacerme de mis vestiduras y ser libre. Eso es lo que tú crees. Si sabes tanto dime… ¿qué estamos haciendo aquí? … http://www.taringa.net/posts/arte/18822485/Entre-sus-sombras-parte-I-relato-propio.html (Parte I) http://www.taringa.net/posts/arte/18828134/Entre-sus-sombras-Parte-III-y-final-Relato-Propio.html (Parte III)
Datos archivados del Taringa! original
15puntos
76visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

R
Ranteshereje🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts43
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.