Caminando me encontraba , por una calle vacía, sucia y oscura , cuando te vi , diosa hechicera .Te hiciste carne para saciar el vacío de mi ser .Basto mirarte , basto escuchar un susurro tuyo para matar mi dolor.
La oscuridad se tornó hermosa , hasta clara. Nada más bello que tus labios, esos labios que estaba observando, nada más dulce que la melodioso voz que me incitaba a seguirte. Y yo en mi idiotez (bajo algún hechizo), te seguí .Debo decir que no me arrepiento.
Seguí tu hermosura hasta una callecita con casa pequeñas. Cuando entramos a tu casa y cerraste la puerta supe que era tarde para escapar. Cerraste con llave .Vi tu desnudez y no hubiese escapado aun pudiendo, pues estaba encadenada mi alma a tu cuerpo. Tu dulce boca abriste para morder mi cuerpo , fue el dolor más placentero que sentí en mi vida , toda. Dejándome llevar te mordí también , oh diosa. Entre tu sangre y la mía , sentía como masticabas mi piel , hasta casi llegar a los huesos.
Fuiste a la cocina llevando contigo tu desnudez y dejadme con mi dolor solo. Pero volviste minutos después con un cuchillo para cortar carne , ese mismo instante empezaste a cortar mi carne y la tuyo , tomamos nuestra sangre mezclada con vino barato .Estábamos embriagados más por la sangre que por el alcohol , sufriendo alegremente toda la noche .
Me salve de morir desangrado, cuando desperté tu no estabas, y me encontraba en el hospital…
Nunca volví a esa calle jamás te volví a ver .
La oscuridad se tornó hermosa , hasta clara. Nada más bello que tus labios, esos labios que estaba observando, nada más dulce que la melodioso voz que me incitaba a seguirte. Y yo en mi idiotez (bajo algún hechizo), te seguí .Debo decir que no me arrepiento.
Seguí tu hermosura hasta una callecita con casa pequeñas. Cuando entramos a tu casa y cerraste la puerta supe que era tarde para escapar. Cerraste con llave .Vi tu desnudez y no hubiese escapado aun pudiendo, pues estaba encadenada mi alma a tu cuerpo. Tu dulce boca abriste para morder mi cuerpo , fue el dolor más placentero que sentí en mi vida , toda. Dejándome llevar te mordí también , oh diosa. Entre tu sangre y la mía , sentía como masticabas mi piel , hasta casi llegar a los huesos.
Fuiste a la cocina llevando contigo tu desnudez y dejadme con mi dolor solo. Pero volviste minutos después con un cuchillo para cortar carne , ese mismo instante empezaste a cortar mi carne y la tuyo , tomamos nuestra sangre mezclada con vino barato .Estábamos embriagados más por la sangre que por el alcohol , sufriendo alegremente toda la noche .
Me salve de morir desangrado, cuando desperté tu no estabas, y me encontraba en el hospital…
Nunca volví a esa calle jamás te volví a ver .