A través de un enfoque en el hiperrealismo, mis pinturas son un reflejo de las relaciones visuales efímeras que nos rodean.
Kit King.

Nacida en 1987 e hija de dos artistas, Kit King ha podido desarrollar su manera de ver el mundo a través de pinturas que nos muestran una mirada singular. Con ayuda de su esposo, también artista y con quien colabora frecuentemente, los momentos fugaces, que pasan ante nuestros ojos velozmente son capturados con el pincel de la artista que los inmortaliza y les da un sentido que nos recuerda la realidad, pero que no es más que una representación de ésta.

La finalidad de Kit King no es únicamente la de hacer una copia fidedigna de algo que existe y hacerlo ver como real, sino la de plasmar el mundo que la rodea al realizar una pintura que nos haga sentir que lo que estamos viendo está vivo. Una pintura que evoque sentimientos no por los detalles que la hacen ver como una fotografía, sino como una pintura que ha logrado plasmar esos pequeños detalles del rostro o figura humana que nos hacen sentir y provocan infinidad de sensaciones. Se trata de una muestra sincera para hacer un retrato. Retratos que nos hablan de todos los sentimientos, tanto positivos y negativos, que ocurren en la vida de cualquier ser humano.

Our little secret. Pintura por Kit King y su esposo Oda. Se trata de una pieza que pretende ser al mismo tiempo agresiva y seductora. Las manos sobre el rostro son invasivas, pero también pueden tener diversos significados. De acuerdo con la artista tienen una connotación sexual que hace del cuerpo humano un objeto; se explora la sexualidad a través del alma. Lo que se busca con esta imagen es que la persona que vea la imagen sienta algo inquietante que lo intrigue y entonces busque dar una explicación.

“Mi padre y yo no siempre hemos sido tan cercanos, sin embargo, ha sido la influencia artística predominante en mi vida. Pinté esta pieza como una manera de conectar con él a través de la impresión expresiva, y para expresar mi gratitud por su impacto creativo a lo largo de los años”.

Las miradas y los detalles que se observan en éstas, son las que nos evocan sentimientos y sensaciones como angustia, temor y tristeza. Irónicamente, es a través de sus obras que King logra conectarse con los retratados; la pintura se convierte en el medio que le permite fabricar su realidad para establecer una conexión y enviar un mensaje al espectador. Como comenta Kit, pasa mucho tiempo alejada del mundo, por lo que le es difícil entablar relaciones interpersonales, sin embargo, la artista logra conocer más del retratado que quizá muchos que lo rodean. Es ella la que los mira directo a los ojos, esos luceros que le hablan y le comunican lo que hay dentro y que no todos conocen.

Su trabajo hace uso de las luces y sombras; utiliza la luz a su favor y permite que ésta intervenga en la relación que hay entre sujeto y espectador. Así, los ojos se vuelven más penetrantes y las miradas más profundas. Son miradas que nos revelan lo que vive en cada hombre, pero también que nos describen cómo se percibe el mundo.
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