Durante una visita hace años al Museo del Prado en Madrid, Pond vio por vez primera "El jardín de las delicias", la famosa obra de El Bosco del s. XVI. Su reacción al verla en persona fue inesperada: estalló en lágrimas.
El año pasado, el interés de Pond en Bosch se reavivó cuando compró un volumen masivo de Taschen con sus obras completas. Recreó detalles de tres pinturas: El jardín de las delicias, Las tentaciones de San Antonio y El Juicio Final.
"Examiné la obra cuidadosamente y encontré innumerables pequeños cuadros de acción - dice -, así que decidí aislar uno o dos personajes a la vez y recrear esos pequeñísimos detalles como centro de nuevas obras fotográficas."
Para recrear esos detalles de las pinturas originales, Pond compró accesorios online, en tiendas de antigüedades y en reuniones de intercambio, y sus amigos le donaron viejos disfraces de Halloween. También acudió a un círculo de creativos en busca de ayuda: "contraté a un diseñador de prótesis para crear el icónico 'hocico del Bosco', y piernas y cola en una imagen, y a un especialista en accesorios para hacer el bote a tamaño natural de Bosch Redux 4.0.
"Mi profesor de taxidermia me dio algunas patas de cuervo, y me traje a mis amigos no sólo para que posaran para mí, sino también para ayudarme a construir los accesorios, ropa y maquillaje de cada imagen. La mayoría de las fotos resultantes están hechas directamente con la cámara, salvo algunas excepciones, como cuando no quise colgar a una mujer de un arpa o no podía encontrar orejas o pájaros más grandes que un ser humano."
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