La figura humana como eje principal de su obra a la que contrapone distintos elementos, el detalle que imprime a su obra genera una pintura realista no exenta de cierto surrealismo.
Atmósferas oníricas que nos proporcionan espacio para la contemplación, la fascinación, la frustración, la huida, la satisfacción.
Truls Espedal nos deja lienzos llenos de combativas expresiones corporales, rostros ocultos a través de los que saca a la luz la parte instintiva del humano, perdida ya la expresión facial.
El humano como un animal más, poses volátiles, aves que comunican, que interactúan con aquél, perfecta simbiosis entre animal y humano, instinto y espíritu, naturaleza compuesta.

- Mas sobre la artista;
Otros post que podrían interesarte:
- Denis Forkas: Surrealismo oscuro desde Rusia
- Jacek Malczewski 1854-1929: Simbolismo y la joven Polonia.
- El mundo de Tolkien por los hermanos Hildebrandt
- El romanticismo negro de Goya a Max-Ernst