Las obras de Gustav Klimt (1862-1918) son tan icónicas que aún sin saber nada de arte o historia de arte las puedes identificar porque están en todos lados: imanes, tazas, bolsas, postales. Klimt fue un prolífico pintor simbolista austriaco y uno de los miembros más prominentes del movimiento Secesión de Vienna; sus obras suelen presentar cuerpos femeninos y un erotismo explícito. Su máxima expresión artística fue durante su llamada Fase Dorada (1899-1910), la cual se caracteriza por tener colores dorados prominentes e imágenes inspiradas por el arte bizantino.
Para el Life Ball -evento benéfico que busca recaudar fondos para combatir el VIH/SIDA- del 2015, la fotógrafa austriaca Inge Prader tomó algunas de las pinturas más reconocidas de Klimt de la Fase Dorada y las recreó utilizando modelos en carne y hueso. Es así que obras como ‘Death and Life’, ‘Danae’ y ‘The Kiss’ cobran vida, siendo un bello homenaje al pintor austriaco.
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