Una vez más, usted no tiene ganas de leer y yo no tengo ganas de redactar enunciados introductorios taringueros: a los bifes.
Recientemente descubrí un sitio que dio realidad a la mítica Biblioteca de Babel, del homónimo relato de Jorge Luis
Borges
.
Para quien no lo haya leído (quien lo conozca puede ir directo a la Biblioteca), vale decir que el mismo plantea un mundo compuesto íntegramente por salas hexagonales, en cuatro de cuyas seis paredes hay cinco anaqueles. Estos anaqueles tienen siempre 32 libros de formato análogo: 410 páginas con 40 renglones en cada una, y aproximadamente 80 letras de color negro por renglón.
Las dos paredes restantes llevan a una antesala que conduce al hexágono siguiente.
El contenido de los libros, así como lo que haya escrito en su dorso, configura aleatoriamente todas las combinaciones posibles de las 22 letras del alfabeto, más tres símbolos: el punto, la coma y el espacio. Es decir que los volúmenes de la Biblioteca, que se disponen aparentemente sin fin en los hexágonos, contienen todos los escritos posibles.
En esa vasta acumulación de tomos, cuya mayor parte son conjuntos de letras sin ningún significado aparente, se puede encontrar todo texto posible redactado con los caracteres del alfabeto. Desde este mismo escrito que estoy yo redactando, hasta la Biblia, pasando por todos los pensamientos que vos tuviste en tu vida, y todos los que no tuviste.
En palabras de Borges mismo:
Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito.

El sitio en cuestión fue hecho, un poco a mi pesar, por un sujeto de habla inglesa. No obstante, siendo que las letras del alfabeto inglés son las mismas que las del nuestro, el efecto es exactamente igual. Virtualmente, el creador de la página hizo real la fantasía borgeana. Es posible recorrer "a pie" los hexágonos, mirando al azar entre las combinaciones posibles, o bien explorar buscando un texto específico (cualquier cosa, literalmente), y ver en qué página, libro, anaquel, pared y hexágono se encuentra dentro de la Biblioteca de Babel.
Discutiendo con un amigo este hallazgo, él pregunto en altavoz qué hubiera opinado Borges ; y es una pregunta que yo mismo me hice. Ahora respondo: basta con ir a la Biblioteca y consultarlo.
Tengo entendido que, tras otros intentos infructuosos, el desarrollador generó de hecho mediante software el total de los libros; esto valida la sentencia de que, en rigor, la inconcebible Biblioteca existe.
Dejo el enlace para quien guste: https://libraryofbabel.info/
¡Salud!
Recientemente descubrí un sitio que dio realidad a la mítica Biblioteca de Babel, del homónimo relato de Jorge Luis
Borges
.
Para quien no lo haya leído (quien lo conozca puede ir directo a la Biblioteca), vale decir que el mismo plantea un mundo compuesto íntegramente por salas hexagonales, en cuatro de cuyas seis paredes hay cinco anaqueles. Estos anaqueles tienen siempre 32 libros de formato análogo: 410 páginas con 40 renglones en cada una, y aproximadamente 80 letras de color negro por renglón.
Las dos paredes restantes llevan a una antesala que conduce al hexágono siguiente.
El contenido de los libros, así como lo que haya escrito en su dorso, configura aleatoriamente todas las combinaciones posibles de las 22 letras del alfabeto, más tres símbolos: el punto, la coma y el espacio. Es decir que los volúmenes de la Biblioteca, que se disponen aparentemente sin fin en los hexágonos, contienen todos los escritos posibles.
En esa vasta acumulación de tomos, cuya mayor parte son conjuntos de letras sin ningún significado aparente, se puede encontrar todo texto posible redactado con los caracteres del alfabeto. Desde este mismo escrito que estoy yo redactando, hasta la Biblia, pasando por todos los pensamientos que vos tuviste en tu vida, y todos los que no tuviste.
En palabras de Borges mismo:
Todo: la historia minuciosa del porvenir, las autobiografías de los arcángeles, el catálogo fiel de la Biblioteca, miles y miles de catálogos falsos, la demostración de la falacia de esos catálogos, la demostración de la falacia del catálogo verdadero, el evangelio gnóstico de Basilides, el comentario de ese evangelio, el comentario del comentario de ese evangelio, la relación verídica de tu muerte, la versión de cada libro a todas las lenguas, las interpolaciones de cada libro en todos los libros, el tratado que Beda pudo escribir (y no escribió) sobre la mitología de los sajones, los libros perdidos de Tácito.

El sitio en cuestión fue hecho, un poco a mi pesar, por un sujeto de habla inglesa. No obstante, siendo que las letras del alfabeto inglés son las mismas que las del nuestro, el efecto es exactamente igual. Virtualmente, el creador de la página hizo real la fantasía borgeana. Es posible recorrer "a pie" los hexágonos, mirando al azar entre las combinaciones posibles, o bien explorar buscando un texto específico (cualquier cosa, literalmente), y ver en qué página, libro, anaquel, pared y hexágono se encuentra dentro de la Biblioteca de Babel.
Discutiendo con un amigo este hallazgo, él pregunto en altavoz qué hubiera opinado Borges ; y es una pregunta que yo mismo me hice. Ahora respondo: basta con ir a la Biblioteca y consultarlo.
Tengo entendido que, tras otros intentos infructuosos, el desarrollador generó de hecho mediante software el total de los libros; esto valida la sentencia de que, en rigor, la inconcebible Biblioteca existe.
Dejo el enlace para quien guste: https://libraryofbabel.info/
¡Salud!