¿Precisión científica o morbo? grabados anatómicos del siglo XVIII con asombroso detalle (imágenes)
Fiel al espíritu del barroco, el francés Jacques Fabien Gautier realizó estas ilustraciones anatómicas que por su detalle oscilan entre el amor al conocimiento y un gusto casi morboso por la carne en sí.
Desde siempre, el conocimiento del cuerpo ha estado asociado con la tecnología de una época. Del bisturí a las máquinas de resonancia magnética, casi podría decirse que esa curiosidad por lo que sucede en nuestro interior ha sido un factor importante de progreso tecnológico.
En este sentido, casi siempre resulta sumamente sorprendente echar un vistazo a las imágenes obtenidas por dichos recursos tecnológicos y seguir la historia de la medicina, la anatomía y otras disciplinas afines por medio de los resultados obtenidos. Ente un grabado y una radiografía hay al menos cinco siglos de fascinante historia de tecnología aplicada al cuerpo.
Las imágenes que ahora compartimos pertenecen Jacques Fabien Gautier, pintor, impresor, anatomista y filósofo que hacia finales del Renacimiento e inicio del Barroco realizó estos grabados de sorprendente exactitud con respecto a las zonas del cuerpo retratadas, en todos los detalles físicos, incluyendo el color, lo cual era poco común en la época.
Las ilustraciones acompañaron un par de tratados del también anatomista Jacques François Duverney, compatriota de Gautier y autor de Essai d’anatomie or Myologie complete en couleur et grandeur naturelle, composée de l’Essai et de la Suite de l’Essai d’anatomie en tableaux imprimés (1746) y de una Anatomie de la tête (1748).
Previsiblemente, la ilustraciones de Gautier llamaron poderosamente la atención, lo cual hizo sospechar a algunos críticos de su trabajo, quienes lo acusaron de apelar intencionadamente al sensacionalismo solo para hacerse un nombre propio.
¿Pero es esto punible? Después de todo, si fue así, Gautier consiguió su objetivo, pero no gratuitamente, pues nos heredó estas láminas que aunque lindan con lo morboso, son también muestra de habilidad y, en su época, recurso para la investigación y el conocimiento.
Imágenes vía Dangerous Minds
Fiel al espíritu del barroco, el francés Jacques Fabien Gautier realizó estas ilustraciones anatómicas que por su detalle oscilan entre el amor al conocimiento y un gusto casi morboso por la carne en sí.
Desde siempre, el conocimiento del cuerpo ha estado asociado con la tecnología de una época. Del bisturí a las máquinas de resonancia magnética, casi podría decirse que esa curiosidad por lo que sucede en nuestro interior ha sido un factor importante de progreso tecnológico.
En este sentido, casi siempre resulta sumamente sorprendente echar un vistazo a las imágenes obtenidas por dichos recursos tecnológicos y seguir la historia de la medicina, la anatomía y otras disciplinas afines por medio de los resultados obtenidos. Ente un grabado y una radiografía hay al menos cinco siglos de fascinante historia de tecnología aplicada al cuerpo.
Las imágenes que ahora compartimos pertenecen Jacques Fabien Gautier, pintor, impresor, anatomista y filósofo que hacia finales del Renacimiento e inicio del Barroco realizó estos grabados de sorprendente exactitud con respecto a las zonas del cuerpo retratadas, en todos los detalles físicos, incluyendo el color, lo cual era poco común en la época.
Las ilustraciones acompañaron un par de tratados del también anatomista Jacques François Duverney, compatriota de Gautier y autor de Essai d’anatomie or Myologie complete en couleur et grandeur naturelle, composée de l’Essai et de la Suite de l’Essai d’anatomie en tableaux imprimés (1746) y de una Anatomie de la tête (1748).
Previsiblemente, la ilustraciones de Gautier llamaron poderosamente la atención, lo cual hizo sospechar a algunos críticos de su trabajo, quienes lo acusaron de apelar intencionadamente al sensacionalismo solo para hacerse un nombre propio.
¿Pero es esto punible? Después de todo, si fue así, Gautier consiguió su objetivo, pero no gratuitamente, pues nos heredó estas láminas que aunque lindan con lo morboso, son también muestra de habilidad y, en su época, recurso para la investigación y el conocimiento.
Imágenes vía Dangerous Minds