Poesía Bíblica
El verdadero niño
Éxodo 20-4;6
Comenzaba la fiesta con su estallido de alegría
Bombas y luces de bengala adornaban el ambiente
Y el olor a ginebra, wisky y aguardiente
Daban un toque de entusiasmo colorido y orgia
Era la navidad
Los niños iban y venían mostrando sus hermosos regalos
Y sus lindas prendas de lucir
Reflejando en su rostro satisfacción, entusiasmo
Y su grandiosa forma de vivir.
Aun lado se encontraba mi sia Dominga
Habría por el vino, jarta de lechón
Solo contemplaban la imagen del divino niño
Lo acariciaba, lo besaba, lo unía a su corpiño,
Brindándole ternura, alegría, amor y cariño
Carlos, el niño indiferente,
El niño que no sé porque como, lo había castigado Dios
Solo tenía frio, hambre , desprecio, y falta de comprensión
Parado a un lado de la vía
Con sus vestidos rotos, descalzo y con frio
miraba los juguetes y como queriéndolos tocar mas no podía
se contemplaba, viendo los niños jugar y solo en su infancia se reía
Lentamente pasaban las horas
Y el instinto de todos niños jugar, al instante pasaría
pero el hambre , el hambre que cuando se alborota,
trae consigo violencia y valentía
dejando el temor a un lado, y su condición social que lo aturdía
llego donde se encontraba la imagen del divino niño
y con suplicas lastimera y humillada a mi sia Dominga exclamo.
Señora, señora
Por amor a la imagen del divino niño
Dadme dadme un pedazo de pan y un juguete
Que tengo hambre y quiero jugar.
Lárgate asqueroso y andrajoso perro,
vete pa’ donde la perra que te pario
y con un látigo salió a pegarle
Donde el niño al correr la imagen tumbo.
El niño paso la mano por la frente
donde con la pared se pegó,
y albearse la sangre borboteando abundantemente
con asombro y entusiasmo exclamo
porque, porque soy más grande que este divino niño
porque, porque derramo sangre y la estatua del divino niño
Solo en polvo de yeso quedo?
El verdadero niño
Éxodo 20-4;6
Comenzaba la fiesta con su estallido de alegría
Bombas y luces de bengala adornaban el ambiente
Y el olor a ginebra, wisky y aguardiente
Daban un toque de entusiasmo colorido y orgia
Era la navidad
Los niños iban y venían mostrando sus hermosos regalos
Y sus lindas prendas de lucir
Reflejando en su rostro satisfacción, entusiasmo
Y su grandiosa forma de vivir.
Aun lado se encontraba mi sia Dominga
Habría por el vino, jarta de lechón
Solo contemplaban la imagen del divino niño
Lo acariciaba, lo besaba, lo unía a su corpiño,
Brindándole ternura, alegría, amor y cariño
Carlos, el niño indiferente,
El niño que no sé porque como, lo había castigado Dios
Solo tenía frio, hambre , desprecio, y falta de comprensión
Parado a un lado de la vía
Con sus vestidos rotos, descalzo y con frio
miraba los juguetes y como queriéndolos tocar mas no podía
se contemplaba, viendo los niños jugar y solo en su infancia se reía
Lentamente pasaban las horas
Y el instinto de todos niños jugar, al instante pasaría
pero el hambre , el hambre que cuando se alborota,
trae consigo violencia y valentía
dejando el temor a un lado, y su condición social que lo aturdía
llego donde se encontraba la imagen del divino niño
y con suplicas lastimera y humillada a mi sia Dominga exclamo.
Señora, señora
Por amor a la imagen del divino niño
Dadme dadme un pedazo de pan y un juguete
Que tengo hambre y quiero jugar.
Lárgate asqueroso y andrajoso perro,
vete pa’ donde la perra que te pario
y con un látigo salió a pegarle
Donde el niño al correr la imagen tumbo.
El niño paso la mano por la frente
donde con la pared se pegó,
y albearse la sangre borboteando abundantemente
con asombro y entusiasmo exclamo
porque, porque soy más grande que este divino niño
porque, porque derramo sangre y la estatua del divino niño
Solo en polvo de yeso quedo?
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QUE EL SEÑOR TE BENDIGA
MIGUEL ÁNGEL ARANGO SÁNCHEZ
IGLESIA: EL VIVIENTE QUE ME VE GENESIS 25-11
EL BANCO MAGDALENA – COLOMBIA
Cel: 3007799487