Jueves 2:45 am… Bueno creo que por fina me decidí a escribir… Es impresionante como un amor lo
cambia todo; no es verdad que la persona se enamora con una mirada, ella me enamoro con su
sonrisa… ella apareció ese día tan trivial tan común, tan nuevo. Solo me acuerdo que se sentó a mi
lado y me ofreció si quería tomar un mate, odiaba el mate, me parecía algo sin gusto anti
higiénico, no sé porque solo lo acepte, y sí, me queme la boca en el primer sorbo, hablábamos
poco ya que ella me ponía nervioso. Al pasar los días saco el número de nuestro grupo y me hablo
por mensaje privado, sonrió cada vez que recuerdo eso, con la simple excusa de que le enseñe a
jugar a las cartas, pero mi reacción era la misma que cuando estábamos frente a frente, cortante e
incómodo, la de un clásico estúpido.
Pasaron dos días y me volvió a escribir, me di cuenta que si quería hablar conmigo entones fue cuando comencé a soltarme, disfrutaba mucho conversar con ella pero sabía que no estaba a mi alcance, que me era imposible tenerla… Pasado las 3 semanas empezó una especia de receso en la facultad un final de cursillo, ella estaba en el lugar donde pertenece su pueblo, en otra provincia; bastante lejos de mí, yo estaba en la casa de un amigo mientras hablaba con ella cuando me pregunto si me gustaría acompañarla en la capital que estaba yendo hacia allá, nunca me maneje solo pero un impulso me hizo acceder y me fui a su provincia sabía que llegaría tarde a verla pero quería y nada me detendría… Ese día cuando llegue ella me esperaba un la última parada, sus mejillas estaban rojas tenía mucho calor, yo todavía estaba de rehabilitación asique tenía una bermuda y una rodillera ridícula que no me quedaba nada bien; paseamos conocí un poco la cuidad con ella nos sentamos en una plaza a ver pasar a la gente mientras hablábamos, dios mío ella era hermosa y sonreía a cada pendejada que decía… al llegar la hora de irse me quedo viendo esperando que avance, ella quería que la bese y no lo hice…
cuando ella subió a esa combi, solo quería correr e imitar cualquier novela y película de amor pues
si esto que me pasaba se acercaba mucho. Pero no lo hice, fui un novato, un idiota. Pasaron los
días recuerdo que hablamos sobre el tema y si esperaba que la bese y me dedique a arrepentirme
todo el tiempo. Pero llego el día… El 9 de marzo prometí intentar besarla pero hice un trato con
ella: si yo no la besaba ella lo haría… Ese día nos sentamos en tableros distintos, el pánico me
invadía solo sabía que no tendría otra oportunidad, ella termino primero los trabajos del día y me
esperó. Cuando bajábamos por el ascensor la podía ver esperando ese beso, lo sentía, lo veía en la
forma en que me miraba a los ojos y en la forma en que se desviaba brevemente a mis labios, me
temblaba las manos; cuando llegamos a la planta baja salíamos lentamente hacia afuera y cuando
llegamos a la puerta de la universidad sabía que la tendría que besar. Cuando la mire solo me salió
un adiós y me acerque a ella y le di el beso más ridículo de la historia, cuando me di la vuelta sabía
que no podía terminar así la noche, entonces volví hacia ella tome suavemente su mejilla
acariciándola lentamente le di un beso; ella sonrió era lo que esperaba, nos despedimos y se fue,
claro, en la era de la globalización la despedida no duro mucho ya que minutos después
estábamos hablando por mensaje de texto.
Entre todos los mensajes de ese día recuerdo este, y
es una de las cosas que salieron de mí que jamás voy a olvidar… -“hay una frase que dice "me
considero vivo y enterrado" que es esto: cuando uno conoce a alguien que llena cada segundo su
vida, muere una parte de él, porque no ya no quiere vivir "por" sino "para", dándolo todo cada
segundo por esa persona confiando ciegamente y esa es la razón por la que está vivo y no importa
el futuro, porque quieres vivir el día a día, sin pensar que puede o no pasar, no importa que esa
chica te robe el corazón y, cuando lo destroce (si eso pasa) sería un honor, porque te das cuenta
que amaste de verdad como se debe amar, como se debe uno entregar de verdad, es dar sin mirar
las cartas, simplemente das todo porque esa persona te llena...
Con el pasar de los meses todo
parecía perfecto, simplemente estaba viviendo uno de los mejores tiempos de mi vida, éramos
celosos y a veces discutíamos pero sabíamos resolver nuestros problemas, a los 3 meses le
presente a mis padres… me sentía nervioso pero cuando los conoció pero todo salió bien, no
quería presentarme a sus padres porque era obvio que queríamos hacer las cosas bien y quería
estar segura que lo nuestro funcionaria, acepte porque, aunque no me gustaba la idea,
comprendía que ella quería lo mejor para nosotros. Con el tiempo las cosas fueron cambiando, al
pasar los 5 meses ya cambiaba la forma de hablar y decirnos las cosas, ella parecía quedar cada día
mas sin palabras, no quería pasar tanto tiempo conmigo y cada vez era más distante hacia cosas
sin motivo alguno hasta que terminamos durante vacaciones de invierno. Fueron dos semanas
horribles durmiéndome a las 4 o 5 am pensando en que hice mal, o como resolverlo y no
encontraba la solución; la necesitaba después de todo nada cambiaba lo mucho que la amaba.
Llegando el fin de las vacaciones ella me dijo que lo sentía, que me amaba que quería estar conmigo
que fue una boba y que no quería perder todo lo que logramos juntos. Le dije que habría cuando
ella llegase y resolveríamos las cosas. Nuestro punto de encuentro siempre era la plaza más
cercana a la universidad, era donde íbamos a pasear y pasar el tiempo juntos antes de
acompañarla a su casa. Cuando llego el día nos encontramos; cuando la vi lo primero que hicimos
fue abrazarnos y guardar silencio, a medida que hablábamos nuestros ojos se llenaban de
lágrimas, cuando terminamos fuimos a la facultad tomados de la mano, teníamos todo un
cuatrimestre por delante.
Pasamos meses bien, resolvíamos nuestros problemas, teníamos días
enteros en los que ocupábamos el tiempo para nosotros, todo estaba bien… con el tiempo las
cosas volvieron a cambiar ella se veía más distante más preocupada por irse que por pasar el
tiempo conmigo, había un amigo de ella que no me caía bien que vivía en su pueblo y se veían
todos los fin de semanas, siempre tenía una mala sensación sobre eso, un día en una discusión ella
me dijo que él estaba enamorado de ella pero ella no quería nada con él, a lo que yo le aclare que
si lo seguía viendo que no iba a estar más conmigo, y así de una decisión repentina se fue…
nuestra relación, todo lo que construimos juntos, todos esos recuerdos, risas, llantos, confianza;
todo se fue junto con ella. Eran momentos decisivos en la universidad, no había tiempo para
mucho, recuerdo que dormía 2 a 3hs al día estudiando en la universidad para mi final, y en más de
una ocasión tenía que secar mi hoja porque se caía una lagrima dedicada a un recuerdo que
tuvimos juntos; había momentos en los que salía a tomar aire porque ya no podía más sin
embargo tenía que seguir, y así me quedaba viendo las estrellas esperando alguna respuesta
milagrosa , hasta que mis amigos salían por mí para decirme que tenía que seguir estudiando sino
no llegaba. Cuando terminamos los finales lo primero que hice fue beber hasta no poder más, no
tenía nada que festejar y si lo tenía, no tenía ganas, mientras tanto mis amigos regresaron a sus
provincias y me fui quedando solo. Salía con mis amigos más antiguos y me iba a bares y a eventos
similares, Salí en “citas” con personas para intentar seguir con mi vida, pero cuando llegaba el
momento de avanzar simplemente no podía, solo venia ella a mi mente y solo dejaba las cosas
así…
Con el tiempo yo parecía olvidarla, sentía paz conmigo y mejoraba lentamente, cada vez
entendía mas que no era mi culpa que hice lo posible y me retire de la forma más digna posible,
solo recordaba que lo último que le dije fue un te amo luego de un suave beso… Cuando el tiempo
paso, cada vez se acercaba más la vuelta a la universidad. Hablaba con ella pero periódicamente
sin más agregado, creo que me comportaba distante. Hasta que llego el día de comenzar la
universidad. El primer día de la universidad me sentía raro, tenía miedo de mí mismo por la forma
en la que reaccionaria al verla; recuerdo que llegue con un amigo y pasamos de largo cuando la
vimos… luego ella nos vio de lejos y se acercó; pensé que solo quería saludar pero saludo y se
quedó hablando con nosotros toda la tarde. Parecía la chica que conocí, luego de una semana ella
me invito a un helado y no acepté pensé que no me convenía acceder, luego me dijo que no
quería volver sola a su casa, que tenía miedo que si la podía acompañar, a lo que accedí.
Caminamos conversando todo el camino hablando ella y preguntándome cosas; cuando
llegábamos se me acercó y me besó, yo no lo haría ni pensé que ella lo haría, por un segundo
saque mi cara pero me besó igual, en ese momento todo paso por mi mente; ella se dio cuenta
que no lo esperaba pero lo que no sabía es que yo quería que lo hiciese. Le dije que teníamos que
habar, al siguiente día nos juntamos antes de clases, nunca en mi vida abrí tanto mi corazón y dije
todo lo que sentía y que sufrí. Al final le dije que no quería volver con ella pero no contaba con una
cosa, ella sabía que la amaba todavía y ella simulo aceptarlo. Al pasar la tarde, el silencio se hacía
más incómodo incluso ella me dijo que si quería ella se iba de mi lado para que este mejor pero le
dije que se quede ahí. Ella me pidió que si de todas formas le podía acompañar a su casa una
última vez, a lo que accedí; cuando caminábamos el silencio se hacía cada vez más intenso, mas
incomodo; llegando a su cuadra me pidió un último abrazo… jamás lo voy a olvidar; fue como
liberar el alma en un mar de llanto, ninguno de los dos podía parar de llorar y ese abrazo fue el
más largo que viví, le dije que lo sentía que la amaba más que todo, ella me decía que me amaba y
que sentía tanto todo lo que paso, entre un llanto sin consuelo me pidió que nunca más la dejara
que yo era lo mejor de su vida, y de pronto todas las heridas sanaron, todo ese dolor esa angustia
se fue, todo ese vacío se llenó, todo se puso en calma, de repente no importo nada solo nosotros
dos…
y no de mi boca ni de mi cabeza sino que salió un sí de mi alma desde lo más profundo de mi
corazón. Todo fue único volvimos a disfrutar de nosotros juntos, de nuestra relación; claro, mis
amigos y mi familia no estaban de acuerdo, pero respetaban mi decisión. Todo volvió a ser como
antes y parecía que nada nos detendría y evitaría que fuésemos felices. Pasando un tiempo, de un
día para el otro la vi triste y distante, cuando le pregunte que sucedía siempre se quedaba callada
con la cabeza agachas. Un día fui decidido a averiguar y le insistí tanto que ella me conto; a sus
papas le dijeron que le vieron conmigo que no era un buen chico, por el mismo motivo la
amenazaron con llevarla lejos si no terminaba la relación…
decidimos tomar distancia pero seguir
con nosotros mientras que las cosas se tranquilizaban y resolvíamos todo. Con el tiempo los
mensajes se ausentaron, la sentía más lejos, y las cosas se ponían difícil cada charla terminaba en
una discusión, y a ella le parecía importar menos lo que sentía o como me sentía, de un día al otro
decidí hacer correr el rumor de que terminamos para que la noticia llegue a su hermano y nos
dejen en paz, con el tiempo ya no me sentía para nada su novio y la veía feliz desde la distancia;
terminaron los finales del primer cuatrimestre y el rumor se hizo real. Decidí que nos tomáramos
un tiempo, a ella pareció no importarle mucho, en cambio yo siento que ya no hay remedio que no
hay solución a todo esto, la amo más que todo; y creo que jamás va a cambiar lo que siento, pero
hice todo lo posible, hice las cosas bien y, aunque no alcanzo y no pude aclarar las cosas, solo me
queda esperar a que el tiempo solucione las cosas o las termine de cerrar… Solo quisiera encontrar
la paz, borrar los recuerdos, y tener las fuerzas de seguir adelante, pues los días pasan pero todo
sigue igual de oscuro haciendo las noches largas llenos de pensamientos… obligándome a escribir
esto como una forma de liberar el alma, y darme un poco de paz en este mundo tan injusto.
cambia todo; no es verdad que la persona se enamora con una mirada, ella me enamoro con su
sonrisa… ella apareció ese día tan trivial tan común, tan nuevo. Solo me acuerdo que se sentó a mi
lado y me ofreció si quería tomar un mate, odiaba el mate, me parecía algo sin gusto anti
higiénico, no sé porque solo lo acepte, y sí, me queme la boca en el primer sorbo, hablábamos
poco ya que ella me ponía nervioso. Al pasar los días saco el número de nuestro grupo y me hablo
por mensaje privado, sonrió cada vez que recuerdo eso, con la simple excusa de que le enseñe a
jugar a las cartas, pero mi reacción era la misma que cuando estábamos frente a frente, cortante e
incómodo, la de un clásico estúpido.
Pasaron dos días y me volvió a escribir, me di cuenta que si quería hablar conmigo entones fue cuando comencé a soltarme, disfrutaba mucho conversar con ella pero sabía que no estaba a mi alcance, que me era imposible tenerla… Pasado las 3 semanas empezó una especia de receso en la facultad un final de cursillo, ella estaba en el lugar donde pertenece su pueblo, en otra provincia; bastante lejos de mí, yo estaba en la casa de un amigo mientras hablaba con ella cuando me pregunto si me gustaría acompañarla en la capital que estaba yendo hacia allá, nunca me maneje solo pero un impulso me hizo acceder y me fui a su provincia sabía que llegaría tarde a verla pero quería y nada me detendría… Ese día cuando llegue ella me esperaba un la última parada, sus mejillas estaban rojas tenía mucho calor, yo todavía estaba de rehabilitación asique tenía una bermuda y una rodillera ridícula que no me quedaba nada bien; paseamos conocí un poco la cuidad con ella nos sentamos en una plaza a ver pasar a la gente mientras hablábamos, dios mío ella era hermosa y sonreía a cada pendejada que decía… al llegar la hora de irse me quedo viendo esperando que avance, ella quería que la bese y no lo hice…
cuando ella subió a esa combi, solo quería correr e imitar cualquier novela y película de amor pues
si esto que me pasaba se acercaba mucho. Pero no lo hice, fui un novato, un idiota. Pasaron los
días recuerdo que hablamos sobre el tema y si esperaba que la bese y me dedique a arrepentirme
todo el tiempo. Pero llego el día… El 9 de marzo prometí intentar besarla pero hice un trato con
ella: si yo no la besaba ella lo haría… Ese día nos sentamos en tableros distintos, el pánico me
invadía solo sabía que no tendría otra oportunidad, ella termino primero los trabajos del día y me
esperó. Cuando bajábamos por el ascensor la podía ver esperando ese beso, lo sentía, lo veía en la
forma en que me miraba a los ojos y en la forma en que se desviaba brevemente a mis labios, me
temblaba las manos; cuando llegamos a la planta baja salíamos lentamente hacia afuera y cuando
llegamos a la puerta de la universidad sabía que la tendría que besar. Cuando la mire solo me salió
un adiós y me acerque a ella y le di el beso más ridículo de la historia, cuando me di la vuelta sabía
que no podía terminar así la noche, entonces volví hacia ella tome suavemente su mejilla
acariciándola lentamente le di un beso; ella sonrió era lo que esperaba, nos despedimos y se fue,
claro, en la era de la globalización la despedida no duro mucho ya que minutos después
estábamos hablando por mensaje de texto.
Entre todos los mensajes de ese día recuerdo este, y
es una de las cosas que salieron de mí que jamás voy a olvidar… -“hay una frase que dice "me
considero vivo y enterrado" que es esto: cuando uno conoce a alguien que llena cada segundo su
vida, muere una parte de él, porque no ya no quiere vivir "por" sino "para", dándolo todo cada
segundo por esa persona confiando ciegamente y esa es la razón por la que está vivo y no importa
el futuro, porque quieres vivir el día a día, sin pensar que puede o no pasar, no importa que esa
chica te robe el corazón y, cuando lo destroce (si eso pasa) sería un honor, porque te das cuenta
que amaste de verdad como se debe amar, como se debe uno entregar de verdad, es dar sin mirar
las cartas, simplemente das todo porque esa persona te llena...
Con el pasar de los meses todo
parecía perfecto, simplemente estaba viviendo uno de los mejores tiempos de mi vida, éramos
celosos y a veces discutíamos pero sabíamos resolver nuestros problemas, a los 3 meses le
presente a mis padres… me sentía nervioso pero cuando los conoció pero todo salió bien, no
quería presentarme a sus padres porque era obvio que queríamos hacer las cosas bien y quería
estar segura que lo nuestro funcionaria, acepte porque, aunque no me gustaba la idea,
comprendía que ella quería lo mejor para nosotros. Con el tiempo las cosas fueron cambiando, al
pasar los 5 meses ya cambiaba la forma de hablar y decirnos las cosas, ella parecía quedar cada día
mas sin palabras, no quería pasar tanto tiempo conmigo y cada vez era más distante hacia cosas
sin motivo alguno hasta que terminamos durante vacaciones de invierno. Fueron dos semanas
horribles durmiéndome a las 4 o 5 am pensando en que hice mal, o como resolverlo y no
encontraba la solución; la necesitaba después de todo nada cambiaba lo mucho que la amaba.
Llegando el fin de las vacaciones ella me dijo que lo sentía, que me amaba que quería estar conmigo
que fue una boba y que no quería perder todo lo que logramos juntos. Le dije que habría cuando
ella llegase y resolveríamos las cosas. Nuestro punto de encuentro siempre era la plaza más
cercana a la universidad, era donde íbamos a pasear y pasar el tiempo juntos antes de
acompañarla a su casa. Cuando llego el día nos encontramos; cuando la vi lo primero que hicimos
fue abrazarnos y guardar silencio, a medida que hablábamos nuestros ojos se llenaban de
lágrimas, cuando terminamos fuimos a la facultad tomados de la mano, teníamos todo un
cuatrimestre por delante.
Pasamos meses bien, resolvíamos nuestros problemas, teníamos días
enteros en los que ocupábamos el tiempo para nosotros, todo estaba bien… con el tiempo las
cosas volvieron a cambiar ella se veía más distante más preocupada por irse que por pasar el
tiempo conmigo, había un amigo de ella que no me caía bien que vivía en su pueblo y se veían
todos los fin de semanas, siempre tenía una mala sensación sobre eso, un día en una discusión ella
me dijo que él estaba enamorado de ella pero ella no quería nada con él, a lo que yo le aclare que
si lo seguía viendo que no iba a estar más conmigo, y así de una decisión repentina se fue…
nuestra relación, todo lo que construimos juntos, todos esos recuerdos, risas, llantos, confianza;
todo se fue junto con ella. Eran momentos decisivos en la universidad, no había tiempo para
mucho, recuerdo que dormía 2 a 3hs al día estudiando en la universidad para mi final, y en más de
una ocasión tenía que secar mi hoja porque se caía una lagrima dedicada a un recuerdo que
tuvimos juntos; había momentos en los que salía a tomar aire porque ya no podía más sin
embargo tenía que seguir, y así me quedaba viendo las estrellas esperando alguna respuesta
milagrosa , hasta que mis amigos salían por mí para decirme que tenía que seguir estudiando sino
no llegaba. Cuando terminamos los finales lo primero que hice fue beber hasta no poder más, no
tenía nada que festejar y si lo tenía, no tenía ganas, mientras tanto mis amigos regresaron a sus
provincias y me fui quedando solo. Salía con mis amigos más antiguos y me iba a bares y a eventos
similares, Salí en “citas” con personas para intentar seguir con mi vida, pero cuando llegaba el
momento de avanzar simplemente no podía, solo venia ella a mi mente y solo dejaba las cosas
así…
Con el tiempo yo parecía olvidarla, sentía paz conmigo y mejoraba lentamente, cada vez
entendía mas que no era mi culpa que hice lo posible y me retire de la forma más digna posible,
solo recordaba que lo último que le dije fue un te amo luego de un suave beso… Cuando el tiempo
paso, cada vez se acercaba más la vuelta a la universidad. Hablaba con ella pero periódicamente
sin más agregado, creo que me comportaba distante. Hasta que llego el día de comenzar la
universidad. El primer día de la universidad me sentía raro, tenía miedo de mí mismo por la forma
en la que reaccionaria al verla; recuerdo que llegue con un amigo y pasamos de largo cuando la
vimos… luego ella nos vio de lejos y se acercó; pensé que solo quería saludar pero saludo y se
quedó hablando con nosotros toda la tarde. Parecía la chica que conocí, luego de una semana ella
me invito a un helado y no acepté pensé que no me convenía acceder, luego me dijo que no
quería volver sola a su casa, que tenía miedo que si la podía acompañar, a lo que accedí.
Caminamos conversando todo el camino hablando ella y preguntándome cosas; cuando
llegábamos se me acercó y me besó, yo no lo haría ni pensé que ella lo haría, por un segundo
saque mi cara pero me besó igual, en ese momento todo paso por mi mente; ella se dio cuenta
que no lo esperaba pero lo que no sabía es que yo quería que lo hiciese. Le dije que teníamos que
habar, al siguiente día nos juntamos antes de clases, nunca en mi vida abrí tanto mi corazón y dije
todo lo que sentía y que sufrí. Al final le dije que no quería volver con ella pero no contaba con una
cosa, ella sabía que la amaba todavía y ella simulo aceptarlo. Al pasar la tarde, el silencio se hacía
más incómodo incluso ella me dijo que si quería ella se iba de mi lado para que este mejor pero le
dije que se quede ahí. Ella me pidió que si de todas formas le podía acompañar a su casa una
última vez, a lo que accedí; cuando caminábamos el silencio se hacía cada vez más intenso, mas
incomodo; llegando a su cuadra me pidió un último abrazo… jamás lo voy a olvidar; fue como
liberar el alma en un mar de llanto, ninguno de los dos podía parar de llorar y ese abrazo fue el
más largo que viví, le dije que lo sentía que la amaba más que todo, ella me decía que me amaba y
que sentía tanto todo lo que paso, entre un llanto sin consuelo me pidió que nunca más la dejara
que yo era lo mejor de su vida, y de pronto todas las heridas sanaron, todo ese dolor esa angustia
se fue, todo ese vacío se llenó, todo se puso en calma, de repente no importo nada solo nosotros
dos…
y no de mi boca ni de mi cabeza sino que salió un sí de mi alma desde lo más profundo de mi
corazón. Todo fue único volvimos a disfrutar de nosotros juntos, de nuestra relación; claro, mis
amigos y mi familia no estaban de acuerdo, pero respetaban mi decisión. Todo volvió a ser como
antes y parecía que nada nos detendría y evitaría que fuésemos felices. Pasando un tiempo, de un
día para el otro la vi triste y distante, cuando le pregunte que sucedía siempre se quedaba callada
con la cabeza agachas. Un día fui decidido a averiguar y le insistí tanto que ella me conto; a sus
papas le dijeron que le vieron conmigo que no era un buen chico, por el mismo motivo la
amenazaron con llevarla lejos si no terminaba la relación…
decidimos tomar distancia pero seguir
con nosotros mientras que las cosas se tranquilizaban y resolvíamos todo. Con el tiempo los
mensajes se ausentaron, la sentía más lejos, y las cosas se ponían difícil cada charla terminaba en
una discusión, y a ella le parecía importar menos lo que sentía o como me sentía, de un día al otro
decidí hacer correr el rumor de que terminamos para que la noticia llegue a su hermano y nos
dejen en paz, con el tiempo ya no me sentía para nada su novio y la veía feliz desde la distancia;
terminaron los finales del primer cuatrimestre y el rumor se hizo real. Decidí que nos tomáramos
un tiempo, a ella pareció no importarle mucho, en cambio yo siento que ya no hay remedio que no
hay solución a todo esto, la amo más que todo; y creo que jamás va a cambiar lo que siento, pero
hice todo lo posible, hice las cosas bien y, aunque no alcanzo y no pude aclarar las cosas, solo me
queda esperar a que el tiempo solucione las cosas o las termine de cerrar… Solo quisiera encontrar
la paz, borrar los recuerdos, y tener las fuerzas de seguir adelante, pues los días pasan pero todo
sigue igual de oscuro haciendo las noches largas llenos de pensamientos… obligándome a escribir
esto como una forma de liberar el alma, y darme un poco de paz en este mundo tan injusto.