Emmannuel95
Usuario (Argentina)
Jueves 2:45 am… Bueno creo que por fina me decidí a escribir… Es impresionante como un amor lo cambia todo; no es verdad que la persona se enamora con una mirada, ella me enamoro con su sonrisa… ella apareció ese día tan trivial tan común, tan nuevo. Solo me acuerdo que se sentó a mi lado y me ofreció si quería tomar un mate, odiaba el mate, me parecía algo sin gusto anti higiénico, no sé porque solo lo acepte, y sí, me queme la boca en el primer sorbo, hablábamos poco ya que ella me ponía nervioso. Al pasar los días saco el número de nuestro grupo y me hablo por mensaje privado, sonrió cada vez que recuerdo eso, con la simple excusa de que le enseñe a jugar a las cartas, pero mi reacción era la misma que cuando estábamos frente a frente, cortante e incómodo, la de un clásico estúpido. Pasaron dos días y me volvió a escribir, me di cuenta que si quería hablar conmigo entones fue cuando comencé a soltarme, disfrutaba mucho conversar con ella pero sabía que no estaba a mi alcance, que me era imposible tenerla… Pasado las 3 semanas empezó una especia de receso en la facultad un final de cursillo, ella estaba en el lugar donde pertenece su pueblo, en otra provincia; bastante lejos de mí, yo estaba en la casa de un amigo mientras hablaba con ella cuando me pregunto si me gustaría acompañarla en la capital que estaba yendo hacia allá, nunca me maneje solo pero un impulso me hizo acceder y me fui a su provincia sabía que llegaría tarde a verla pero quería y nada me detendría… Ese día cuando llegue ella me esperaba un la última parada, sus mejillas estaban rojas tenía mucho calor, yo todavía estaba de rehabilitación asique tenía una bermuda y una rodillera ridícula que no me quedaba nada bien; paseamos conocí un poco la cuidad con ella nos sentamos en una plaza a ver pasar a la gente mientras hablábamos, dios mío ella era hermosa y sonreía a cada pendejada que decía… al llegar la hora de irse me quedo viendo esperando que avance, ella quería que la bese y no lo hice… cuando ella subió a esa combi, solo quería correr e imitar cualquier novela y película de amor pues si esto que me pasaba se acercaba mucho. Pero no lo hice, fui un novato, un idiota. Pasaron los días recuerdo que hablamos sobre el tema y si esperaba que la bese y me dedique a arrepentirme todo el tiempo. Pero llego el día… El 9 de marzo prometí intentar besarla pero hice un trato con ella: si yo no la besaba ella lo haría… Ese día nos sentamos en tableros distintos, el pánico me invadía solo sabía que no tendría otra oportunidad, ella termino primero los trabajos del día y me esperó. Cuando bajábamos por el ascensor la podía ver esperando ese beso, lo sentía, lo veía en la forma en que me miraba a los ojos y en la forma en que se desviaba brevemente a mis labios, me temblaba las manos; cuando llegamos a la planta baja salíamos lentamente hacia afuera y cuando llegamos a la puerta de la universidad sabía que la tendría que besar. Cuando la mire solo me salió un adiós y me acerque a ella y le di el beso más ridículo de la historia, cuando me di la vuelta sabía que no podía terminar así la noche, entonces volví hacia ella tome suavemente su mejilla acariciándola lentamente le di un beso; ella sonrió era lo que esperaba, nos despedimos y se fue, claro, en la era de la globalización la despedida no duro mucho ya que minutos después estábamos hablando por mensaje de texto. Entre todos los mensajes de ese día recuerdo este, y es una de las cosas que salieron de mí que jamás voy a olvidar… -“hay una frase que dice "me considero vivo y enterrado" que es esto: cuando uno conoce a alguien que llena cada segundo su vida, muere una parte de él, porque no ya no quiere vivir "por" sino "para", dándolo todo cada segundo por esa persona confiando ciegamente y esa es la razón por la que está vivo y no importa el futuro, porque quieres vivir el día a día, sin pensar que puede o no pasar, no importa que esa chica te robe el corazón y, cuando lo destroce (si eso pasa) sería un honor, porque te das cuenta que amaste de verdad como se debe amar, como se debe uno entregar de verdad, es dar sin mirar las cartas, simplemente das todo porque esa persona te llena... Con el pasar de los meses todo parecía perfecto, simplemente estaba viviendo uno de los mejores tiempos de mi vida, éramos celosos y a veces discutíamos pero sabíamos resolver nuestros problemas, a los 3 meses le presente a mis padres… me sentía nervioso pero cuando los conoció pero todo salió bien, no quería presentarme a sus padres porque era obvio que queríamos hacer las cosas bien y quería estar segura que lo nuestro funcionaria, acepte porque, aunque no me gustaba la idea, comprendía que ella quería lo mejor para nosotros. Con el tiempo las cosas fueron cambiando, al pasar los 5 meses ya cambiaba la forma de hablar y decirnos las cosas, ella parecía quedar cada día mas sin palabras, no quería pasar tanto tiempo conmigo y cada vez era más distante hacia cosas sin motivo alguno hasta que terminamos durante vacaciones de invierno. Fueron dos semanas horribles durmiéndome a las 4 o 5 am pensando en que hice mal, o como resolverlo y no encontraba la solución; la necesitaba después de todo nada cambiaba lo mucho que la amaba. Llegando el fin de las vacaciones ella me dijo que lo sentía, que me amaba que quería estar conmigo que fue una boba y que no quería perder todo lo que logramos juntos. Le dije que habría cuando ella llegase y resolveríamos las cosas. Nuestro punto de encuentro siempre era la plaza más cercana a la universidad, era donde íbamos a pasear y pasar el tiempo juntos antes de acompañarla a su casa. Cuando llego el día nos encontramos; cuando la vi lo primero que hicimos fue abrazarnos y guardar silencio, a medida que hablábamos nuestros ojos se llenaban de lágrimas, cuando terminamos fuimos a la facultad tomados de la mano, teníamos todo un cuatrimestre por delante. Pasamos meses bien, resolvíamos nuestros problemas, teníamos días enteros en los que ocupábamos el tiempo para nosotros, todo estaba bien… con el tiempo las cosas volvieron a cambiar ella se veía más distante más preocupada por irse que por pasar el tiempo conmigo, había un amigo de ella que no me caía bien que vivía en su pueblo y se veían todos los fin de semanas, siempre tenía una mala sensación sobre eso, un día en una discusión ella me dijo que él estaba enamorado de ella pero ella no quería nada con él, a lo que yo le aclare que si lo seguía viendo que no iba a estar más conmigo, y así de una decisión repentina se fue… nuestra relación, todo lo que construimos juntos, todos esos recuerdos, risas, llantos, confianza; todo se fue junto con ella. Eran momentos decisivos en la universidad, no había tiempo para mucho, recuerdo que dormía 2 a 3hs al día estudiando en la universidad para mi final, y en más de una ocasión tenía que secar mi hoja porque se caía una lagrima dedicada a un recuerdo que tuvimos juntos; había momentos en los que salía a tomar aire porque ya no podía más sin embargo tenía que seguir, y así me quedaba viendo las estrellas esperando alguna respuesta milagrosa , hasta que mis amigos salían por mí para decirme que tenía que seguir estudiando sino no llegaba. Cuando terminamos los finales lo primero que hice fue beber hasta no poder más, no tenía nada que festejar y si lo tenía, no tenía ganas, mientras tanto mis amigos regresaron a sus provincias y me fui quedando solo. Salía con mis amigos más antiguos y me iba a bares y a eventos similares, Salí en “citas” con personas para intentar seguir con mi vida, pero cuando llegaba el momento de avanzar simplemente no podía, solo venia ella a mi mente y solo dejaba las cosas así… Con el tiempo yo parecía olvidarla, sentía paz conmigo y mejoraba lentamente, cada vez entendía mas que no era mi culpa que hice lo posible y me retire de la forma más digna posible, solo recordaba que lo último que le dije fue un te amo luego de un suave beso… Cuando el tiempo paso, cada vez se acercaba más la vuelta a la universidad. Hablaba con ella pero periódicamente sin más agregado, creo que me comportaba distante. Hasta que llego el día de comenzar la universidad. El primer día de la universidad me sentía raro, tenía miedo de mí mismo por la forma en la que reaccionaria al verla; recuerdo que llegue con un amigo y pasamos de largo cuando la vimos… luego ella nos vio de lejos y se acercó; pensé que solo quería saludar pero saludo y se quedó hablando con nosotros toda la tarde. Parecía la chica que conocí, luego de una semana ella me invito a un helado y no acepté pensé que no me convenía acceder, luego me dijo que no quería volver sola a su casa, que tenía miedo que si la podía acompañar, a lo que accedí. Caminamos conversando todo el camino hablando ella y preguntándome cosas; cuando llegábamos se me acercó y me besó, yo no lo haría ni pensé que ella lo haría, por un segundo saque mi cara pero me besó igual, en ese momento todo paso por mi mente; ella se dio cuenta que no lo esperaba pero lo que no sabía es que yo quería que lo hiciese. Le dije que teníamos que habar, al siguiente día nos juntamos antes de clases, nunca en mi vida abrí tanto mi corazón y dije todo lo que sentía y que sufrí. Al final le dije que no quería volver con ella pero no contaba con una cosa, ella sabía que la amaba todavía y ella simulo aceptarlo. Al pasar la tarde, el silencio se hacía más incómodo incluso ella me dijo que si quería ella se iba de mi lado para que este mejor pero le dije que se quede ahí. Ella me pidió que si de todas formas le podía acompañar a su casa una última vez, a lo que accedí; cuando caminábamos el silencio se hacía cada vez más intenso, mas incomodo; llegando a su cuadra me pidió un último abrazo… jamás lo voy a olvidar; fue como liberar el alma en un mar de llanto, ninguno de los dos podía parar de llorar y ese abrazo fue el más largo que viví, le dije que lo sentía que la amaba más que todo, ella me decía que me amaba y que sentía tanto todo lo que paso, entre un llanto sin consuelo me pidió que nunca más la dejara que yo era lo mejor de su vida, y de pronto todas las heridas sanaron, todo ese dolor esa angustia se fue, todo ese vacío se llenó, todo se puso en calma, de repente no importo nada solo nosotros dos… y no de mi boca ni de mi cabeza sino que salió un sí de mi alma desde lo más profundo de mi corazón. Todo fue único volvimos a disfrutar de nosotros juntos, de nuestra relación; claro, mis amigos y mi familia no estaban de acuerdo, pero respetaban mi decisión. Todo volvió a ser como antes y parecía que nada nos detendría y evitaría que fuésemos felices. Pasando un tiempo, de un día para el otro la vi triste y distante, cuando le pregunte que sucedía siempre se quedaba callada con la cabeza agachas. Un día fui decidido a averiguar y le insistí tanto que ella me conto; a sus papas le dijeron que le vieron conmigo que no era un buen chico, por el mismo motivo la amenazaron con llevarla lejos si no terminaba la relación… decidimos tomar distancia pero seguir con nosotros mientras que las cosas se tranquilizaban y resolvíamos todo. Con el tiempo los mensajes se ausentaron, la sentía más lejos, y las cosas se ponían difícil cada charla terminaba en una discusión, y a ella le parecía importar menos lo que sentía o como me sentía, de un día al otro decidí hacer correr el rumor de que terminamos para que la noticia llegue a su hermano y nos dejen en paz, con el tiempo ya no me sentía para nada su novio y la veía feliz desde la distancia; terminaron los finales del primer cuatrimestre y el rumor se hizo real. Decidí que nos tomáramos un tiempo, a ella pareció no importarle mucho, en cambio yo siento que ya no hay remedio que no hay solución a todo esto, la amo más que todo; y creo que jamás va a cambiar lo que siento, pero hice todo lo posible, hice las cosas bien y, aunque no alcanzo y no pude aclarar las cosas, solo me queda esperar a que el tiempo solucione las cosas o las termine de cerrar… Solo quisiera encontrar la paz, borrar los recuerdos, y tener las fuerzas de seguir adelante, pues los días pasan pero todo sigue igual de oscuro haciendo las noches largas llenos de pensamientos… obligándome a escribir esto como una forma de liberar el alma, y darme un poco de paz en este mundo tan injusto.
Solo quería escribir esto, quiero de alguna manera que sepas algunas cosas que siento y que pasaron, tal vez no sea la mejor forma o el momento, pero creo que es lo correcto y necesario, quiero que te sientas con toda la libertad de hacer lo que quieras con la misma y no te sientas presionada a decir nada ni contestarla…Más allá de todo lo que pasamos a lo último quiero que sepas que de ninguna forma tengo rencor hacia vos me causaría tristeza pensar que de alguna forma te hayas quedado con eso y no con lo mejor de lo que paso, yo creo que no tenemos la culpa, solo es algo que tenía que pasar, así mismo no creo que haya sido coincidencia verte ni que nuestros caminos se hayan cruzado; el destino lo quiso así, dios lo quiso así. Tal vez para enseñarnos algo, tal vez porque necesitábamos que pase… Por mi parte pasaría una eternidad pensando en las cosas buenas que pasamos juntos, es más si tomase un solo momento en que te hice feliz haría que todo lo que paso valiese la pena, que todo tenga un porque, me alegro saber que te hice reír no importa si unos meses o unos instantes para mí lo más importante siempre fue eso, de hecho todavía lo es, para mí la felicidad tuya es el tesoro de más valor, creo que dios me dio el privilegio más grandes que uno puede tener en esta vida y es amar, seria hipócrita decir que te imagine tal cual sos, pero tenías lo que siempre le pedí a dios, alguien con un corazón hermoso, que me haga sentir lo que es querer de verdad, alguien que me buscaba desde que abría los ojos hasta que los cerraba, alguien que no le importaba el clima ni la hora que así sea un segundo o un día entero junto a mí era lo mejor, tengo la dicha de decir que tienes el corazón más grande que vi; todo el mundo puede darse el lujo de historias típicas de parejas en estos días, pero nosotros tuvimos una linda relación o como se lo llame a lo nuestro. Todavía al cerrar los ojos recuerdo la primera vez que te di la mano, la primera vez que viniste a visitarme, el primer inocente beso, la primera vez que te hice descansar en mi regazo, si dios me regalase un momento en mi memoria toda la eternidad elegiría ese, a veces te sueño así feliz como cuando te hacia bromas o me las hacías vos, como cuando mirábamos películas juntos, las canciones que te cante, que me pediste que te trate suavemente, cuando tenías vergüenza porque estabas recién levantada y te habías dormido, o cuando no estabas de ánimos y tu carita hinchada y peleamos y aun así te fui a verte y te recostaste por mí y dijiste que solo eso necesitabas, cuando me dijiste que solo yo daba color a tu vida, o cuando cuidábamos de nuestros hijos llevándolos al veterinario, cuando me dijiste que te hacia más feliz… Quiero que guardes todos esos recuerdos y cada vez que te sientas triste acordate de ellos, y pensá que me hiciste el chico más feliz del mundo y me regalaste los mejores meses de mi vida y que la conexión que tuvimos siempre me van a acompañar… decirte mi amor era la expresión más hermosa del mundo quiero usarla una última vez… Mi amor gracias porque cuando te necesite siempre estuviste, porque siempre me demostraste el cariño que sentías, me enseñaste más del amor de lo que crees y me regalaste sentimientos y valores que jamás pensé que tendría. No se cómo terminar esta carta solo decir gracias por todo absolutamente todo, voy a pedir por vos a dios todos los días como lo hago desde que te conocí, que te cuide, que te de paz y que por sobre todas las cosas que te haga feliz… No importa cuando leas esto, lo que escribí acá será para siempre… si algún día me necesitas o necesitas hablar conmigo ahí estaré, jamás dudes eso no importa el día o la hora… no quiero despedirme porque espero un día escuchar tu voz de nuevo, siempre vas a estar en mi como esa tierna chica que me hacía sentir la cima del mundo, la chica que me hacía feliz…