InicioArteBiografías: Joan Miró Ferrá

Biografías: Joan Miró Ferrá

Arte7/10/2017
Joan Miró Ferrá nació en una habitación con estrellas pintadas en el techo. Creció en Barcelona, donde la férrea independencia y la creatividad van de la mano. Una ciudad en la que el espíritu Catalán de la originalidad, que difiere del español y el francés por su historia, lengua y cultura propia y únicas, se combina con un arraigado sentido de pertenencia al mundo mediterráneo. El padre de Miró, hijo de un herrero, trabajaba como orfebre y relojero y su madre era hija de un ebanista. La familia de su padre procedía de Montroig, un pueblo de la provincia de Tarragona, y su abuela materna vivía en Palma, la capital bañada por el sol de la isla Mallorca. Todos descendían de campesinos, y en Cataluña, el payés en rebelión  con barretina roja, que labra la tierra a brazo partido, es el héroe. En la capital, no obstante, el arquitecto es el objeto de admiración: particularmente Antoni Gaudí, quien, con el cambio del siglo, recuperó la tradición gótica y la imprimió si inconfundible sello para convertirla en algo moderno y fascinante. Joan Miró creció admirando tanto al campesino como al artista.

Nació el 20 de abril de 1893. Fue el primero de dos hijos; su hermana Dolors nació cuatro años más tarde. A los siete, inició sus estudios primarios en Barcelona. Fue un estudiante no muy aventajado, un soñador que poco tenía que ver con sus compañeros de clase, que bromeaban sobre su sensibilidad y lo llamaban <<cabeza gorda>> (jaja). Para hacer tolerable el día a día en la escuela, Joan Miró tomaba clases de dibujo por las tardes. <<Esa clase era para mí como una ceremonia religiosa>>, escribió casi siete décadas después. <<Me lavaba cuidadosamente las manos antes de tocar el papel y los lápices. Los útiles de trabajo eran como objetos sagrados y trabajaba como si se tratara de un rito religioso...Hacía con gusto las hojas de los árboles>>.



Los dibujos de su periodo inicial son sumamente meticulosos: con líneas y sombras cuidadosamente trazadas. Sus primeras obras fueron representaciones realistas de un pez y un jarrón con flore. Sin embargo, en el transcurso de tres años, la imaginación del adolescente comenzó a jugar con la realidad. De ese modo, el florero que pintó en 1906 descansa sobre un pedestal con una perspectiva espectacular; la disposición de las ramas es casa simétrica y tanto las hojas como las flores de cuatro pétalos que coronan el diseño están dibujadas con gran precisión. 

Eximido de las obligaciones escolares, disfrutaba despreocupadamente de los veranos junto a su familia en Tarragona y Mallorca. A menudo se quedaba en palma con su abuela, una mujer romántica que, sin duda, lo liberaba de la estricta disciplina paterna en la ciudad. Allí, el joven Miró llenaba álbumes enteros de bosquejos de paisajes locales con trazos de caboncillo: barcas de pesca, la catedral de Palma, los molinos de viento y el castillo de Bellever. El fuerte contraste entre los días de escuela y los de verano, entre os rigores de su vida urbana en Barcelona y la libertad de que disfrutaba en el campo, marcó la vida de Miró. No sólo cambiaba su residencia en función de las estaciones, alternando los estudios en París con el campo en España, su obra también ejercía intermediaria entre los dos polos de su personalidad creativa, entre la espontaneidad poética y el pensamiento metódico. Supo aprovechar esas poderosas dualidades en su arte. Su estilo ornamental fluctuaba entre las líneas aisladas y la aplicación regular y uniforme del color.



En 1907, cedió a las presiones de su padre y entró en la escuela de Comercio de Barcelona. Nuevamente, justo como había hecho antes, buscó en el arte una forma de tolerar lo necesario. Se inscribió en la Escuela Superior de Artes e Industrias y Bellas Artes, una institución orientada a la formación académica y práctica en las artes aplicadas, a cuyos profesores había impresionado un joven llamado Pablo Picasso hacía diez años. Miró no tuvo la misma reputación, ya que a no seguía las reglas al pie de la letra. <<Yo era un portento de torpeza>>, reconocía al recordar sus profesores, que franqueaban las fronteras de lo práctico en sus obras, aunque no pregonaran tales audacias en clase.

Al alcanzar la edad adula, aceptó diligente un puesto de contable en una empresa comercial de Barcelona y abandonó el arte por un tiempo. <<Yo era muy infeliz>>, recordaba más tarde. No obstante, su inclinación artística era demasiada profunda y no podía mantener la mano alejada de los márgenes, de los libros de contabilidad. Posteriormente, confesó que <<se dejaba llevar cada vez más por las ensoñaciones y la rebelión>>. No tardó en caer en una profunda depresión complicada por un acceso de fiebre tifoidea. Dejó su empleo en la ciudad y se fue a recuperarse a Montroig, a la masía que acababan de adquirir. Parece que aquel episodio convenció a su padre para que olvidara las ambiciones de que su hijo se convirtiera en un hombre de negocios, ya que cuando recobró la salud fue a parar directamente a la escuela de arte Francesc Galí. A diferencias de la Llotja, las clases privadas de Galí eran un lugar óptimo  para el reconocimiento de los métodos distintivos de Miró. Galí eran más conocido como profesor que como pintor, como promotor de las artes más modernas que como artista. Entrevistaba a los estudiantes antes de aceptarlos. En sus aulas jóvenes de Barcelona discutían sobre impresionismo, el fovismo e incluso el vanguardista cubismo, representado por los nuevos trabajos de Pablo Picasso, ese paisano que estaba causando estruendo en los círculos de arte parisinos. 

Algo de Wikipedia: Joan Miró i Ferrà fue un pintor, escultor, grabador y ceramista español, considerado uno de los máximos representantes del surrealismo. En su obra reflejó su interés en el subconsciente, en lo "infantil" y en la cultura y tradiciones de Cataluña. 


Datos archivados del Taringa! original
0puntos
7visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
1visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

F
Usuario
Puntos0
Posts17
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.