“2001: Odisea del espacio” del director Stanley Kubrick basado en los relatos de Arthur C. Clark, cambió en los espectadores la imagen que tenían sobre el futuro, cuando fue estrenada el 6 de julio de 1968.
Para conmemorar la fecha, 2001 volverá a los cines este año tal y como se proyectó hace cincuenta: en 70mm y sin restaurar. Christopher Nolan, admirador confeso del trabajo de Kubrick, será el encargado de presentar el reestreno, el mes que viene en el Festival de Cannes.
Muchos piensan que 2001 arranca con tres minutos de pantalla en negro. Pero se equivocan. Era, en realidad, una práctica común en el cine de los 50 y de los 60 arrancar la proyección con una obertura que sonaba con la pantalla en negro, mientras el público ocupaba sus localidades. Espartaco (Stanley Kubrick, 1960) o Lawrence de Arabia (David Lean, 1962) cuentan con introducciones similares. Pero la de 2001 es algo más: en ella suenan la ominosas y atonales variaciones sobre el Requiem de Gyorgi Ligeti con las que nos volveremos a encontrar en otras tres ocasiones en la película. Una, frente al primer monolito, el que encuentran los simios en la Tierra. La segunda, cuando los astronautas se acercan al de la Luna. Y, la tercera, en presencia del monolito que se encuentra en la órbita de Júpiter.
2001, comparación con "Así hablo Zaratustra" de Nietzsche
La película recorre varios periodos de la evolución humana; desde un grupo de primates que descubre un monolito que les otorga una inteligencia superior hasta un futuro imaginado en el que HAL 9000, una inteligencia artificial, toma el control de una expedición de la NASA.
Kubrick contó con la asesoría de científicos de la NASA, que le ayudaron a entender cómo podría ser la navegación del hombre por el espacio.
Stanley Kubrick no solo dirigió la película, sino que escribió el guion junto al novelista Arthur C. Clarke basándose en un relato corto de este último titulado «El centinela», escrito en 1948 y publicado originalmente en la revista «10 Story Fantasy» en 1951
Para conmemorar la fecha, 2001 volverá a los cines este año tal y como se proyectó hace cincuenta: en 70mm y sin restaurar. Christopher Nolan, admirador confeso del trabajo de Kubrick, será el encargado de presentar el reestreno, el mes que viene en el Festival de Cannes.
Muchos piensan que 2001 arranca con tres minutos de pantalla en negro. Pero se equivocan. Era, en realidad, una práctica común en el cine de los 50 y de los 60 arrancar la proyección con una obertura que sonaba con la pantalla en negro, mientras el público ocupaba sus localidades. Espartaco (Stanley Kubrick, 1960) o Lawrence de Arabia (David Lean, 1962) cuentan con introducciones similares. Pero la de 2001 es algo más: en ella suenan la ominosas y atonales variaciones sobre el Requiem de Gyorgi Ligeti con las que nos volveremos a encontrar en otras tres ocasiones en la película. Una, frente al primer monolito, el que encuentran los simios en la Tierra. La segunda, cuando los astronautas se acercan al de la Luna. Y, la tercera, en presencia del monolito que se encuentra en la órbita de Júpiter.
2001, comparación con "Así hablo Zaratustra" de Nietzsche
Kubrick concebía 2001 como una experiencia primordialmente no verbal en la que la música tendría un papel clave
La película recorre varios periodos de la evolución humana; desde un grupo de primates que descubre un monolito que les otorga una inteligencia superior hasta un futuro imaginado en el que HAL 9000, una inteligencia artificial, toma el control de una expedición de la NASA.
Fue tremendamente innovadora. Se necesitaron casi 40 años de avances en efectos especiales para alcanzar lo que él hizo en esa película, le dijo Wally Pfister, director de fotografía de la película “Incepción, al diario The Guardian.
Kubrick contó con la asesoría de científicos de la NASA, que le ayudaron a entender cómo podría ser la navegación del hombre por el espacio.
Stanley Kubrick no solo dirigió la película, sino que escribió el guion junto al novelista Arthur C. Clarke basándose en un relato corto de este último titulado «El centinela», escrito en 1948 y publicado originalmente en la revista «10 Story Fantasy» en 1951
2001: Odisea del Espacio - El Amanecer del Hombre (Fragmento)