La inversión en arte difiere en varios aspectos de la inversión en activos financieros. La obra de arte es en sí mismo un bien único, durable, que ofrece a quien la posee no solo los beneficios financieros, sino también los decorativos. Su rentabilidad no solo se asienta en la estabilidad de la inversión sino también en el deleite estético. Un 97% de los compradores de arte confiesan que su primera motivación de compra es por un aspecto puramente emocional, mientras el 49% menciona estar impulsados por el rendimiento puro de la inversión. Este último porcentaje ha aumentado notoriamente en los últimos años.
Antes, el comprador de una obra de arte buscaba el disfrute personal, el placer de admirar y compartir, pero existe ahora una parte muy importante del mercado que compra puramente por inversión y hasta por mera especulación. La globalización, el desarrollo de las comunicaciones y el crecimiento de la economía internacional le han agregado profundidad y liquidez al mercado mundial del arte. La inversión en esta clase de activos ha contemplado la aparición de millones de nuevos compradores potenciales en mercados tan alejados como Asia, Medio Oriente y América Latina, cuando hasta hace pocas décadas la compra en arte se reservaba solo a una élite de Estados Unidos y Europa.
Estos son algunos de los pintores Españoles que han creado las obras mas cotizadas en el mundo:
Alfonso Albacete
Luis Pérez
Consuelo Hernández
Gabino Amaya Cacho
Ricardo Sanz
Eduardo Naranjo
Antonio López García
Miquel Barceló