

Para empezar el post, un poco de fado de mi Fadista favorita (Carminho) para ambientar el post:

Lisboa (pronunciación portuguesa [liʒˈβoɐ]) es la capital y mayor ciudad de Portugal .

Situada en la desembocadura del río Tajo (Tejo), es la capital del país, capital del distrito de Lisboa , de la región de Lisboa , del Área Metropolitana de Lisboa , y es también el principal centro de la subregión de la Gran Lisboa .

La ciudad tiene una población de 547 773 habitantes y su área metropolitana se sitúa en los 2 821 697 en una superficie de 2921,90 km². Esta área contiene el 20 % de la población del país. Lisboa es la ciudad más rica de Portugal .

El municipio de Lisboa , que coincide con la ciudad propiamente dicha (excluyendo la aglomeración urbana continua, más grande, que la rodea), tiene una extensión de 100,05 km², en los que en 2011 vivían 547 733 habitantes.

Mi idilio con Lisboa comenzó la primera vez que viajé a Europa, y conocí a una Portuguesa en Barcelona.

La piba me gustó tanto, que terminé cambiando mis planes, y me fuí para Lisboa atrás de ella.

Más allá de esa historia, descubrí en Lisboa a una ciudad que desde acá no le prestamos la atención que merece.

Su belleza es descomunal, y sus alrededores tienen lugares alucinantes dignos de un Imperio (que lo fué efectivamente).

Antes de decidir mudarme y probar suerte allí, creía que Portugal era apenas un minúsculo País Europeo, y que poco había que ver allí.

Ese es uno de los errores más comunes que la gente realiza cuando abre la boca: hablar de lugares en los que uno nunca estuvo, o que se expresa acerca de otras culturas sin nunca haberlas experimentado.

En Lisboa se respira Fado, se come Bacalao, se bebe mucho Oporto, ¨Vinho Verde¨ y Moscatel y se comen muchos ¨Pasteis de Belém¨.

Es una ciudad que, comparada con Buenos Aires, es bastante más chica, pero tiene una ventaja: su tamaño la hace perfecta para que tenga todo lo que puede tener cualquier Capital de Mundo, pero sin ser tan masiva.

Tiene 280 días promedio de Sol pleno por año, lo que la hace una ciudad con un clima espectacular en general.

Los monumentos son por lo general fastuosos (Padrão Dos Descobrimentos, Adamastor, Restauradores, etc.), y dan la pauta del poderío de esta Nación en el pasado.

Técnicamente, Portugal está para atrás (económicamente hablando); pero habiendo viviendo allá, me pasó lo mismo que me pasó cuando estuve en España...

¿se acuerdan que muchos se regocijaban al ver a los ¨Indignados¨ de España, y celebraban que estén para atrás por los maltratos que muchos Argentinos recibían al intentar entrar a España?

Créanme: la peor crisis Europea, es comparada al momento de nuestra mayor bonanza. Me explico: el tipo de ¨crisis¨ que ellos tienen allá son brutalmente diferentes a las nuestras. Todo es muchísimo más predecible. No tienen los quilombos que tenemos acá ni lombos que tenemos acá ni por pasteles.

Volviendo a Lisboa : se la llama ¨la mujer de las siete tetas¨ porque fue construida en una zona en la que había siete picos bastante pronunciados.

Es por esto que van a ver en varias fotos que hay subidas y bajadas muy pronunciadas, lo que la hace una ciudad única en su tipo.

La ciudad está plagada de ¨Elétricos¨ (trolebuses), que son especialmente útiles a la hora de trasladarse de una parte baja de la ciudad a una alta.

Los hay antiguos y muy nuevos, pero los más viejos son la vedette de la ciudad : son como su marca registrada, su ¨detalle¨.

Todas las veredas están hechas con pequeñas piedras blancas y negras, y que forman preciosas ilustraciones. Esto es una constante no solo en todo Lisboa , sino así también en el resto del País: no importa que pequeño sea el pueblo: las veredas siempre van a ser de ese tipo.

Uno de los barrios más lindo es ¨Bairro Alto¨ , que es en donde está toda la oferta nocturna, además de restaurantes.

Un poco de historia: En 1755 un terremoto destruyó Lisboa . Tuvo lugar entre las 09:301 y las 09:402 horas del 1 de noviembre de 1755 y se caracterizó por su gran duración, dividida en varias fases, y por su violencia, causando la muerte de entre 60 000 y 100 000 personas.

Los geólogos estiman hoy que la magnitud del terremoto de Lisboa sería de aproximadamente un 9 en la escala de Richter, con su epicentro en un lugar desconocido en algún punto del océano Atlántico a menos de 300 km de Lisboa .

El seísmo fue seguido por un maremoto y un incendio que causaron la destrucción casi total de Lisboa . El terremoto acentuó las tensiones políticas en Portugal e interrumpió abruptamente las ambiciones coloniales de este país durante el siglo XVIII.

Al ser el primer terremoto cuyos efectos sobre un área grande fueron estudiados científicamente, señaló el nacimiento de la sismología moderna. Además, el acontecimiento fue discutido extensamente por los filósofos ilustrados europeos, inspirando grandes debates especialmente en el campo de la teodicea.

Lisboa ya había sido devastada anteriormente por otro desastre natural, el terremoto del 26 de enero de 1531, de una magnitud en torno a 8 en la escala de Richter. El de 1755 tuvo lugar la mañana del día de Todos los Santos, festivo nacional en Portugal y otros países católicos.

Los informes contemporáneos indican que el terremoto duró entre tres minutos y medio y seis minutos, produciendo grietas gigantescas de cinco metros de ancho que se abrieron en el centro de ciudad .

Los supervivientes, huidos en pos de seguridad al espacio abierto que constituían los muelles pudieron observar como el agua empezó a retroceder, revelando el lecho del mar cubierto de restos de carga caída al mar y los viejos naufragios.

Cuarenta minutos después del terremoto, tres tsunami de entre 6 y 20 metros engulleron el puerto y la zona del centro, subiendo aguas arriba por el río Tajo.7 En las áreas no afectadas por el maremoto, los incendios surgieron rápidamente, iniciados en su mayor parte por las velas encendidas en recuerdo a los difuntos en las iglesias, y las llamas asolaron la ciudad durante cinco días.

De una población lisboeta de 275 000 habitantes, unas 90 000 personas murieron. Otras 10 000 murieron en Marruecos, mientras que en Ayamonte (Huelva, España) murieron más de 1000 personas, y se registraron víctimas y daños de consideración en más puntos del sur de España y de toda la península ibérica.

El Castelo de São Jorge, cuya construcción se remonta al siglo V, es con diferencia el edificio más antiguo de Lisboa .

De hecho, es posible que los orígenes de la historia de la ciudad de Lisboa se remonten a cuando los mercaderes fenicios que traían hojalata de las Islas Británicas empezaron a utilizar este lugar como centro comercial.

Las pruebas de la influencia fenicia se remontan al siglo XIII a.c., aunque, según la leyenda, la antigua Lisboa fue fundada por Ulises (Odiseo), el famoso rey griego de Ítaca y héroe del poema épico de Homero, la Odisea.

Se cree que Ulises podría haber bautizado la ciudad con el nombre de “Olissipo”, que significa puerto “encantador” o “acogedor”.

Más tarde, con la llegada de los Romanos, la capital pasó a llamarse Olissipona. Los Romanos construyeron un gran número de templos, acueductos y baños por toda la ciudad , así como una gran necrópolis bajo lo que hoy es la Praça da Figueira.

A principios del siglo VIII los ejércitos musulmanes, procedentes del Norte de África y de Oriente Medio, conquistaron Lisboa .

Allí donde los Romanos habían edificado sus templos, ellos construyeron sus mezquitas, además de también construir la ciudad fortificada que recibió el nombre de Cerca Moura y que todavía es visible hoy.

Dado el florecimiento del comercio bajo dominio morisco, Lisboa pasó a ser mucho más cosmopolita, atrayendo así a cristianos, beréberes y judíos.

En el año 1147, Lisboa pasó a manos cristianas, lo que conllevó el asesinato, expulsión o conversión de los musulmanes residentes en la ciudad y a la posterior construcción de iglesias católicas sobre mezquitas musulmanas.

Una historia muy a lo ¨Age of Empires¨, jaja. Es fascinante estar en lugares como Castelo do São Jorge y ver asentamientos de la edad de Hierro allí.

La historia de Portugal está dominada por los descubrimientos de sus exploradores marítimos, el más importante de los cuales se remonta a principios del siglo XV.

La época dorada de la exploración portuguesa se inició con Enrique El Navegante, quien se propuso romper el monopolio árabe sobre las rutas comerciales que se extendían por África y Asia.

Entre los exploradores portugueses más famosos cabe destacar a Bartolomeu Dias, el primer europeo en navegar alrededor del Cabo de Buena Esperanza en el año 1487; Vasco da Gama, descubridor de una ruta oceánica entre Portugal y la India; Pedro Alvares Cabral, el primer europeo en llegar a Brasil en el año 1500; y Fernando de Magalhanes, la primera persona en cruzar todos los meridianos del planeta.

Esta época de esplendor también fue testigo del éxito de los exploradores portugueses a la hora de adquirir monopolios en la mayor parte del comercio de especias, al mismo tiempo que sus expediciones al Japón y al Nuevo Mundo contribuyeron a crear una nación portuguesa rica y poderosa.

Los nuevos descubrimientos no sólo aportaron inmensas riquezas con respecto al oro, la plata y las especias, sino que también generaron poder e influencia. La expansión del catolicismo ha sido quizás una de las herencias más patentes de dichas exploraciones.

Curiosidades: Como les conté antes, Lisboa es conocida como “la ciudad de las siete colinas”: Castelo, Graça, Monte, Penha de França, San Pedro de Alcántara, Santa Catarina y Estrela.

A los lisboetas se les suele denominar “alfacinhas” (literalmente “lechuguitas”), término que proviene de la Lisboa primitiva que era famosa por el cultivo de lechugas. También hay historiadores que piensan que, durante un asedio a la ciudad , las lechugas fueron los únicos alimentos que podían comer.

La música tradicional de Lisboa es el fado, canción nostálgica acompañada de una guitarra portuguesa. La mayoría de locales de fado se encuentran en Alfama.

En el subsuelo de Lisboa se halla una de las atracciones menos conocidas, las enigmáticas Galerías Romanas en A Baixa, que abren al público tan solo tres días al año.

Lisboa es la ciudad más rica de Portugal con un PIB per cápita superior a la media europea. Su economía se sostiene fundamentalmente de los servicios, y las principales industrias de la capital son la textil, el calzado, los muebles y la cerámica.

La estatua del Cristo Rey en la margen izquierda del río es una copia del Cristo Redentor de Rio de Janeiro, tiene una altura de 28 metros y el monumento en total alcanza los cien metros. Sus orígenes se sitúan en 1934, cuando el Cardenal de Lisboa visitó Río de Janeiro y quedó tan impresionado con la colosal estatua que de vuelta a Portugal impulsó la idea de un monumento similar.

El Puente 25 de abril se inauguró en 1966. Por entonces era Primer Ministro de Portugal el dictador Antonio de Oliveira Salazar, por ello el puente se llamó Puente Salazar. Después de la Revolución de 1974 (Revolución de los Claveles) se instauró la democracia a Portugal y el puente tomó su nombre actual, conmemorando aquel día histórico.

El puente tiene una extensión total de 2,2 km. de los cuales 1,2 km. suspenden sobre el río a 70 metros sobre el nivel del agua.

La compañía encargada de la construcción fue la misma que diseñó el Golden Gate Bridge de San Francisco.

El Puente Vasco da Gama fue inaugurado el 4 de abril de 1998 y es el puente es el más largo de Europa, con sus 17,2 Km (12.345 m de viaductos y 4.840 m de accesos), de los cuales 10 están sobre las aguas del estuario del Tajo. La anchura de la pista es de 30 metros.

En Lisboa existe una gran cultura cafetera y existen muchos nombres para designar los diferentes tipos de cafés: bica, pingado, garoto, galao, cortado, carioca, italiana, abatanado, curto…

Lisboa se comunica con el exterior a través del Aeropuerto de Portela, el mayor de Portugal situado a 7 kilómetros del centro en la zona nordeste de la ciudad . En la actualidad está en proyecto la construcción de otro aeropuerto en la orilla sur del río Tajo, en Alcochete.

La ciudad dispone de una red ferroviaria urbana y suburbana con 8 líneas (siendo 4 de metro y 4 de tren suburbano) y 118 estaciones (48 de metropolitano y 70 de tren suburbano).

Lisboa mantiene también 5 líneas de tranvía, testimonio de una red que fue mucho más amplia. Cuatro de éstas se explotan con vehículos con aspecto antiguo, pero nuevos, lo que constituye un atractivo turístico.

El Castillo de San Jorge (Castelo de São Jorge), sobre la colina más alta del centro histórico,era primitivamente conocido simplemente como Castelo dos Mouros (castillo de los moros). El recinto del castillo cuenta con aproximadamente 6000 m².

En la zona de Belém hay dos construcciones clasificadas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad: el Monasterio de los Jerónimos de estilo manuelino y la Torre de Belém, construcción militar que vigilaba la entrada del Tajo.

Hasta acá llegamos Gorilitos y gorilitas, espero que les haya gustado.

Los invito a que visiten Portugal y Lisboa , es un lugar en el que se ha quedado un pedazo de mi corazón.

Cuando vayan, van a entender realmente el significado de la palabra ¨Saudade¨.

Portugal es un País que vale la pena visitar. Y Lisboa es una ciudad que tiene tanto, tanto para ofrecer. Hay cosas maravillosas por conocer ahí. Vayan, anímense....se los recomiendo.

Después no digan que no les avisé...

...Ya voy a volver a vos Lisboa .

Por razones personales, tuve que volver a mi País, pero volví con la mente puesta en retornar a sus calles.

En un futuro no muy lejano, ella y yo vamos a tener una nueva oportunidad, lo sé.

Y cuando eso ocurra, espero que esta vez sea la definitiva. Así podré Taringuear como un campeón desde Lisboa , delirando a todos los Peronchos y Kukas que pululan por esta red Social pedorra.

En especial a aquellos ignorantes que hablan sin saber, y no conocen la realidad del Mundo, los que nunca han salido de Ezeiza en un avión. O todos esos que piensan que Argentina se termina en la general Paz.

Los invito a que sean curiosos, y que viajen. Viajen lo más que puedan. Viajar enriquece el alma y la mente del que lo hace. No hace falta ser millonario, sino animarse.

Me despido con un Poema dedicado a la ciudad , ¡hasta el próximo Goripost!



