Naked Lunch: Un universo maravilloso imposible de contar
Libro: El Almuerzo Desnudo
Autor: William S. Burroughs
Edición: Compactos Anagrama (noviembre de 2008)
Título de la Edición Original: Naked Lunch
Año de Publicación Original: 1959
Calificación: 10
David Cronemberg llevo al cine este libro y la verdad es que cuando vi la película (sin haber leído el texto previamente) quedé francamente impactado, tanto que aun hoy sigue siendo una de mis favoritas. Cuando me repuse del impacto inicial que me provocó el film comencé a pensar en cómo podría llegar a ser posible que esa película estuviera basada en un libro. Lo que más me causaba curiosidad era como un texto podía llegar a contar una historia imposible de contar. Y mi curiosidad, finalmente, desembocó en la necesidad de leer el libro en cuestión. Y así lo hice.
William Burroughs es, en esta obra, puramente descriptivo. Y ese rol lo cumple maravillosamente bien. “El Almuerzo Desnudo” describe un mundo al que la mayoría de nosotros no somos capaces de llegar, no porque no podamos, sino simplemente, porque nos aterraría. Se trata de un mundo que, lo sabemos, existe y está permanentemente acechando (acechándonos), un universo que nos atraviesa permanentemente, lo respiramos y lo sentimos.
Este libro es inequívocamente un viaje, no físico, pero sí mental. Se trata de lo infinitamente lejos que podemos llegar sin siquiera movernos, de cuantos universos existen y podemos alcanzar con sólo desearlo (o temerlo) lo suficiente.
“Naked Lunch”, lo repito, no es un libro, es un conjunto de universos maravillosos; y como en todo universo el caos y la armonía conviven tan estrechamente que se vuelven indistinguibles. Ojo: no se trata de universos agradables ni complacientes. De hecho, son tan reales que asustan. Son universos desnudos. Y esa desnudez, he llegado a creer, es lo que diferencia a esos mundos del nuestro. Lo único que los diferencia.