En veinte minutos tendremos un plato con resultados.
Hacelas para freírlas a continuación…No dejés que se reblandezcan. Se hacen y se comen…o se congelan. Y ojo al calcular, que llenan eh!
Para hacer unas deliciosas empanadillas caseras vamos a comprar obleas en el super para rellenarlas nosotros mismos. Esta receta es muy muy sencilla y que nos gustará mucho, porque además de aprender a hacerlas nosotros mismos mejoraremos nuestra alimentación al no comprar todos los productos congelados.
Para esta receta, compramos las obleas, que se suelen encontrar en la parte del super de yogures, nata líquida, etc… en refrigerados. Yo he comprado la marca que ves a continuación.
Porque es la que me enseñó mi madre pero también porque en relación número de obleas y precio es la que más me convence.
También les digo, yo para este artículo voy a rellenar las empanadillas de algo diferente a las típicas de bonito con tomate y huevo. Pero podés hacerlas de un sabor o de varios les doy ideas:
- Bechamel, maíz y pavo.
- Bonito con tomate y huevo.
- Espinacas con piñones.
Y en esta receta, las vamos a rellenar con espinacas, queso fundido y pasas. (Es una manera divertida de tomar verdura y si hacés esta receta con niños puede que incluso disfruten y las tomen )
Empezamos.
El relleno:
1. Las espinacas las podés comprar frescas, hervirlas trocearlas y cocinarlas con un poco de aceite de oliva y ajito. Sabrán deliciosas. Sin embargo, yo voy a usar unos cubitos de espinacas congeladas que tenía en el congelador desde hace un tiempo.
Descongelamos el cubo de espinacas y escurrimos.
Las ponemos en la sartén con un poquito de aceite de oliva, para darlos un toque más sabroso.
2. Mientras vamos a agarrar las pasas y las ponemos en un vasito con agua para que vayan absorbiendo y se hidraten.
3 .En otra sartén, pondremos queso rallado o el queso que deseas incorporarle a las empanadillas. El queso de cabra por ejemplo le dará un toque muy rico. Yo voy a poner un poco de nata líquida y pongo el queso en la sartén hasta que se funda y se ligue con la nata.
4. Cuando lo tengamos, vamos a pasar el queso fundido a la sartén con las espinacas. Y revolvemos para que se mezcle bien.
5. Tras diez minutitos o así las pasas ya estarán hidratadas. Quitamos el agua sobrante y ponemos las pasas en la mezcla de espinacas y queso. Encendemos el fuego o la vitro y le damos un poquito de temperatura a la mezcla mientras revolvemos bien.
Bueno pues ya tenemos hecho el relleno.
Las obleas:
Vamos con las obleas. Para los que nunca hayan visto unas empanadillas no rellenas, las obleas tienen una forma circular. Si no están congeladas se pueden usar tal cual. Si las congelastes cuando las comprastes sólo tenés que escoger las que quieras rellenar y esperar a que se descongelen y sean maleables.
En la foto1 de este artículo ves la oblea antes de rellenarla.
Las empanadillas:
1. Agarramos un poquito de la mezcla de relleno y lo ponemos en el medio de la oblea. Ojo, no cargués mucho. Es preferible poner un poco y luego otro poquito más, que cargar y que las empanadillas queden super llenas y se “espapurcie” todo mientras se enfrían en la sartén (Quiero decir que se salga el relleno y pongamos bonito el aceite…). Decíamos, las empanadillas deben poder cerrarse.
2. Cerramos la oblea doblándola a la mitad y apretamos los bordes con las yemas de los dedos. Y así con todas las que querrás.
3. Ya sólo queda el toque final. ¿nunca te has preguntado cómo se hacen las marquitas de los bordes de las empanadillas? Pues les voy a desvelar el secretazo Cogemos un tenedor y con las puntas vamos aplastando el borde dibujando esas marquitas.
Y ya está, ya tenemos nuestras obleas rellenas con nuestras espinacas, quesito y pasas. Sólo nos falta hacerlas.
Otra versión de empanadilla más propia de restaurante oriental…
Por último: Freirlas.
Colocamos una sartén alta con mucho aceite al fuego. Cuando el aceite este bastante caliente, bajamos un poco el fuego o la potencia y vamos a ir poniendo las empanadillas. Ponemos poquitas para poder tener espacio para maniobrar y sacarlas.
Ventajas con respecto a las congeladas: nuestras empanadillas no enfrían el aceite, por tanto se hacen antes sin tener que esperar a que se vuelva a calentar.
Y no necesitan tanto tiempo en la sarten, porque el relleno no está congelado.
Unos pocos segundos para que se haga la oblea y tendremos unas empanadillas deliciosas, sanas y con muchos resultadps. Ñam!!
Hacelas para freírlas a continuación…No dejés que se reblandezcan. Se hacen y se comen…o se congelan. Y ojo al calcular, que llenan eh!
Para hacer unas deliciosas empanadillas caseras vamos a comprar obleas en el super para rellenarlas nosotros mismos. Esta receta es muy muy sencilla y que nos gustará mucho, porque además de aprender a hacerlas nosotros mismos mejoraremos nuestra alimentación al no comprar todos los productos congelados.
Para esta receta, compramos las obleas, que se suelen encontrar en la parte del super de yogures, nata líquida, etc… en refrigerados. Yo he comprado la marca que ves a continuación.
Porque es la que me enseñó mi madre pero también porque en relación número de obleas y precio es la que más me convence.
También les digo, yo para este artículo voy a rellenar las empanadillas de algo diferente a las típicas de bonito con tomate y huevo. Pero podés hacerlas de un sabor o de varios les doy ideas:
- Bechamel, maíz y pavo.
- Bonito con tomate y huevo.
- Espinacas con piñones.
Y en esta receta, las vamos a rellenar con espinacas, queso fundido y pasas. (Es una manera divertida de tomar verdura y si hacés esta receta con niños puede que incluso disfruten y las tomen )
Empezamos.
El relleno:
1. Las espinacas las podés comprar frescas, hervirlas trocearlas y cocinarlas con un poco de aceite de oliva y ajito. Sabrán deliciosas. Sin embargo, yo voy a usar unos cubitos de espinacas congeladas que tenía en el congelador desde hace un tiempo.
Descongelamos el cubo de espinacas y escurrimos.
Las ponemos en la sartén con un poquito de aceite de oliva, para darlos un toque más sabroso.
2. Mientras vamos a agarrar las pasas y las ponemos en un vasito con agua para que vayan absorbiendo y se hidraten.
3 .En otra sartén, pondremos queso rallado o el queso que deseas incorporarle a las empanadillas. El queso de cabra por ejemplo le dará un toque muy rico. Yo voy a poner un poco de nata líquida y pongo el queso en la sartén hasta que se funda y se ligue con la nata.
4. Cuando lo tengamos, vamos a pasar el queso fundido a la sartén con las espinacas. Y revolvemos para que se mezcle bien.
5. Tras diez minutitos o así las pasas ya estarán hidratadas. Quitamos el agua sobrante y ponemos las pasas en la mezcla de espinacas y queso. Encendemos el fuego o la vitro y le damos un poquito de temperatura a la mezcla mientras revolvemos bien.
Bueno pues ya tenemos hecho el relleno.
Las obleas:
Vamos con las obleas. Para los que nunca hayan visto unas empanadillas no rellenas, las obleas tienen una forma circular. Si no están congeladas se pueden usar tal cual. Si las congelastes cuando las comprastes sólo tenés que escoger las que quieras rellenar y esperar a que se descongelen y sean maleables.
En la foto1 de este artículo ves la oblea antes de rellenarla.
Las empanadillas:
1. Agarramos un poquito de la mezcla de relleno y lo ponemos en el medio de la oblea. Ojo, no cargués mucho. Es preferible poner un poco y luego otro poquito más, que cargar y que las empanadillas queden super llenas y se “espapurcie” todo mientras se enfrían en la sartén (Quiero decir que se salga el relleno y pongamos bonito el aceite…). Decíamos, las empanadillas deben poder cerrarse.
2. Cerramos la oblea doblándola a la mitad y apretamos los bordes con las yemas de los dedos. Y así con todas las que querrás.
3. Ya sólo queda el toque final. ¿nunca te has preguntado cómo se hacen las marquitas de los bordes de las empanadillas? Pues les voy a desvelar el secretazo Cogemos un tenedor y con las puntas vamos aplastando el borde dibujando esas marquitas.
Y ya está, ya tenemos nuestras obleas rellenas con nuestras espinacas, quesito y pasas. Sólo nos falta hacerlas.
Otra versión de empanadilla más propia de restaurante oriental…
Por último: Freirlas.
Colocamos una sartén alta con mucho aceite al fuego. Cuando el aceite este bastante caliente, bajamos un poco el fuego o la potencia y vamos a ir poniendo las empanadillas. Ponemos poquitas para poder tener espacio para maniobrar y sacarlas.
Ventajas con respecto a las congeladas: nuestras empanadillas no enfrían el aceite, por tanto se hacen antes sin tener que esperar a que se vuelva a calentar.
Y no necesitan tanto tiempo en la sarten, porque el relleno no está congelado.
Unos pocos segundos para que se haga la oblea y tendremos unas empanadillas deliciosas, sanas y con muchos resultadps. Ñam!!

