
Ingredientes: (para unas 15-20 unidades)
Para el relleno:
1/2 cebolla grande
2 zanahorias
1 puñado de chauchas
100gr de arvejas
5 o 6 hojas de acelga
aceite de oliva
400ml de agua o caldo de verduras
Para el rebozado:
2 y 1/2 cucharadas de harina
300ml de leche
300gr de copos de maíz o salvado de trigo
2 huevos
nuez moscada
pimienta negra
sal
aceite para freír
Preparación:
Lo primero de todo avisar que esta receta hay que hacerla en dos pasos, ya que una vez que tengamos la masa lista, hay que freezarla, y luego dejarla fuera del freezer durante 30 minutos antes de poder cortarlos. Si no freezamos la masa la textura será demasiado blanda como para trabajarla. Si no la dejamos que empiece a templar, será muy difícil cortar. Así que tene esto en cuenta para calcular el tiempo de preparación.
Limpiamos y cortamos las verduras en daditos pequeños. Las hojas de acelga podemos dejarlas un poco más grandes, como si fueran trocitos de lechuga en una ensalada, puesto que cuando las cocinemos encogerán bastante.

En una sarten profunda ponemos suficiente aceite de oliva como para prehogar la cebolla. Cuando esta empiece a ponerse transparente, incorporamos la zanahoria y las chauchas. Cocinamos un par de minutos removiendo de vez en cuando y finalmente añadimos las acelgas y las arvejas. (Si usamos arvejas de lata, las escurrimos y enjuagamos antes de incorporarlas). Removemos y dejamos cocinar otros 2 o 3 minutos.

Vertemos ahora el agua o el caldo hasta que justo cubra las verduras. Tapamos la olla y dejamos cocinar 10 o 15 minutos, hasta que las verduras estén tiernas pero no pastosas. Apagamos el fuego y escurrimos todo el caldo de las verduras hasta que nos quede solo el relleno.


Volvemos a poner el relleno en el fuego y añadimos la harina, que saltearemos junto con las verduras durante unos minutos. Incorporamos ahora la leche poco a poco, controlando la textura que va adquiriendo la bechamel, hasta que obtengamos la que deseemos. Cuando esté lista la masa la pasamos a un recipiente apto para el freezer donde le daremos un grosor de aproximadamente 1 cm.

Freezamos la masa para que podamos trabajarla y la volvemos a sacar 30 minutos antes de ponernos a cortarlos. Mientras tanto, en un mortero o en una procesadora picamos los cereales hasta dejarlos hechos una harina gruesa. Cuando la masa se pueda trabajar, cortamos de la forma deseada (en este caso aproximadamente 3cm de ancho por 5cm de largo y 1 de grosor) y rápidamente los pasamos por el huevo batido y luego por los cereales.




En una sartén profunda ponemos suficiente aceite de freír como para que los cubra. Cuando el aceite esté bien caliente los introducimos ya rebozados y los doramos por ambos lados. Los dejamos escurrir en un plato con papel de cocina antes de servir.

*Así que ya sabes, si tenes verduritas o te sobraron de otra comida, esta es una opción diferente y deliciosa, que además nos permite hacer cantidades grandes y guardarlas en el freezer, para ir comiéndolas conforme a cuando las necesitemos.


Limpiamos y cortamos las verduras en daditos pequeños. Las hojas de acelga podemos dejarlas un poco más grandes, como si fueran trocitos de lechuga en una ensalada, puesto que cuando las cocinemos encogerán bastante.

En una sarten profunda ponemos suficiente aceite de oliva como para prehogar la cebolla. Cuando esta empiece a ponerse transparente, incorporamos la zanahoria y las chauchas. Cocinamos un par de minutos removiendo de vez en cuando y finalmente añadimos las acelgas y las arvejas. (Si usamos arvejas de lata, las escurrimos y enjuagamos antes de incorporarlas). Removemos y dejamos cocinar otros 2 o 3 minutos.

Vertemos ahora el agua o el caldo hasta que justo cubra las verduras. Tapamos la olla y dejamos cocinar 10 o 15 minutos, hasta que las verduras estén tiernas pero no pastosas. Apagamos el fuego y escurrimos todo el caldo de las verduras hasta que nos quede solo el relleno.


Volvemos a poner el relleno en el fuego y añadimos la harina, que saltearemos junto con las verduras durante unos minutos. Incorporamos ahora la leche poco a poco, controlando la textura que va adquiriendo la bechamel, hasta que obtengamos la que deseemos. Cuando esté lista la masa la pasamos a un recipiente apto para el freezer donde le daremos un grosor de aproximadamente 1 cm.

Freezamos la masa para que podamos trabajarla y la volvemos a sacar 30 minutos antes de ponernos a cortarlos. Mientras tanto, en un mortero o en una procesadora picamos los cereales hasta dejarlos hechos una harina gruesa. Cuando la masa se pueda trabajar, cortamos de la forma deseada (en este caso aproximadamente 3cm de ancho por 5cm de largo y 1 de grosor) y rápidamente los pasamos por el huevo batido y luego por los cereales.




En una sartén profunda ponemos suficiente aceite de freír como para que los cubra. Cuando el aceite esté bien caliente los introducimos ya rebozados y los doramos por ambos lados. Los dejamos escurrir en un plato con papel de cocina antes de servir.

*Así que ya sabes, si tenes verduritas o te sobraron de otra comida, esta es una opción diferente y deliciosa, que además nos permite hacer cantidades grandes y guardarlas en el freezer, para ir comiéndolas conforme a cuando las necesitemos.

