Algunos peces se protegen de sus enemigos y, tal vez, se apoderan de sus presas, utilizando el veneno y la electricidad.
Veneno
Por lo menos cincuenta especies conocidas de peces emplean el veneno.
La carne de otros es venenosa y puede ocasionar la muerte de quien la coma.
Algunos poseen espinas provistas de glándulas venenosas. En general, el veneno no actúa hasta que algo roza una de las espinas.
Algunos peces tienen espinas venenosas para defenderse y quizá también, para matar sus presas. El pez araña, dotado de un veneno muy poderoso, debe ser manejado con cuidado. El pez piedra australiano es especialmente dañino. Una persona que, vadeando el mar, lo pise inadvertidamente puede morir entre grandes dolores.
Pez piedra: Este es el pez más venenoso de la tierra. Tiene púas en la aleta dorsal, cada púa con una glándula venenosa. Su apariencia de roca puede ser muy peligrosa, ya que el bañista corre el riesgo de pisarlo y envenenarse. Tiene un veneno extremadamente peligroso y, normalmente, la víctima no logra sobrevivir. Si sobrevive, la herida dura varios meses en curarse.
Pez araña
tiene una glándula ponzoñosa en la aleta dorsal. Le gusta permanecer semienterrado en la arena: ante la menor provocación, levanta la aleta.
Peces eléctricos
Mucho antes de que el hombre aprendiera a emplear el veneno contra sus enemigos, ya lo hacían los peces. Por otra parte, algunos utilizaban también las descargas eléctricas mucho antes de que el hombre supiera lo que es la electricidad. El más conocido de estos peces es la anguila eléctrica de Sudamérica, que puede alcanzar 3 m. de longitud. Tocarla es como tocar un cable pelado. No es raro que, al vadear un río y tocarla con una pata inadvertidamente, caiga derribado incluso un caballo, completamente atontado por la descarga.
Una anguila eléctrica puede producir una descarga superior a los 650 voltios.
El pez gato eléctrico del río Nilo y del centro de África tropical es capaz de producir descargas eléctricas. Otro pez gato singular es el pez gato caminante, que es originario de India oriental y del sureste de Asia. Esta especie se descubrió en 1968, cerca de Boca Ratón, en Florida (EEUU), importada por comerciantes de peces tropicales. Su longitud máxima es de 56 centímetros. Durante la estación seca el pez gato 'pasea' por los terrenos inundados en la estación lluviosa, combinando un movimiento de deslizamiento con fuertes sacudidas de la cola. Además, introduce en el interior de la tierra una poderosa espina de cada aleta pectoral a modo de pértiga que propulsa el pez hacia adelante. Es capaz de respirar por medio de una modificación del arco branquial, que forma una cámara de aire.
La raya eléctrica es uno de los animales que pueden generar electricidad, iluminarse en la oscuridad y realizar trucos asombrosos para escapar de los predadores. Este animal marino –también denominado raya torpedo o raya negra– lanza descargas eléctricas hasta de 220 voltios contra presas e intrusos. Tal poder es suficiente para dejar sin sentido a un ser humano. Todo este mecanismo de defensa y caza después de una descarga potente necesita varios días para recargar la “batería de células” que tiene bajo la piel. Su alimentación es a base de plancton o de pequeños animales invertebrados; de ahí que sus dientes sean menos afilados comparados con los de las especies por naturaleza carnívoras.
Dr. Maurice Burton, Editorial: Espasa-Calpe, s.a.
Veneno
Por lo menos cincuenta especies conocidas de peces emplean el veneno.
La carne de otros es venenosa y puede ocasionar la muerte de quien la coma.
Algunos poseen espinas provistas de glándulas venenosas. En general, el veneno no actúa hasta que algo roza una de las espinas.
Algunos peces tienen espinas venenosas para defenderse y quizá también, para matar sus presas. El pez araña, dotado de un veneno muy poderoso, debe ser manejado con cuidado. El pez piedra australiano es especialmente dañino. Una persona que, vadeando el mar, lo pise inadvertidamente puede morir entre grandes dolores.
Pez piedra: Este es el pez más venenoso de la tierra. Tiene púas en la aleta dorsal, cada púa con una glándula venenosa. Su apariencia de roca puede ser muy peligrosa, ya que el bañista corre el riesgo de pisarlo y envenenarse. Tiene un veneno extremadamente peligroso y, normalmente, la víctima no logra sobrevivir. Si sobrevive, la herida dura varios meses en curarse.
Pez araña
tiene una glándula ponzoñosa en la aleta dorsal. Le gusta permanecer semienterrado en la arena: ante la menor provocación, levanta la aleta.
Peces eléctricos
Mucho antes de que el hombre aprendiera a emplear el veneno contra sus enemigos, ya lo hacían los peces. Por otra parte, algunos utilizaban también las descargas eléctricas mucho antes de que el hombre supiera lo que es la electricidad. El más conocido de estos peces es la anguila eléctrica de Sudamérica, que puede alcanzar 3 m. de longitud. Tocarla es como tocar un cable pelado. No es raro que, al vadear un río y tocarla con una pata inadvertidamente, caiga derribado incluso un caballo, completamente atontado por la descarga.
Una anguila eléctrica puede producir una descarga superior a los 650 voltios.
El pez gato eléctrico del río Nilo y del centro de África tropical es capaz de producir descargas eléctricas. Otro pez gato singular es el pez gato caminante, que es originario de India oriental y del sureste de Asia. Esta especie se descubrió en 1968, cerca de Boca Ratón, en Florida (EEUU), importada por comerciantes de peces tropicales. Su longitud máxima es de 56 centímetros. Durante la estación seca el pez gato 'pasea' por los terrenos inundados en la estación lluviosa, combinando un movimiento de deslizamiento con fuertes sacudidas de la cola. Además, introduce en el interior de la tierra una poderosa espina de cada aleta pectoral a modo de pértiga que propulsa el pez hacia adelante. Es capaz de respirar por medio de una modificación del arco branquial, que forma una cámara de aire.
La raya eléctrica es uno de los animales que pueden generar electricidad, iluminarse en la oscuridad y realizar trucos asombrosos para escapar de los predadores. Este animal marino –también denominado raya torpedo o raya negra– lanza descargas eléctricas hasta de 220 voltios contra presas e intrusos. Tal poder es suficiente para dejar sin sentido a un ser humano. Todo este mecanismo de defensa y caza después de una descarga potente necesita varios días para recargar la “batería de células” que tiene bajo la piel. Su alimentación es a base de plancton o de pequeños animales invertebrados; de ahí que sus dientes sean menos afilados comparados con los de las especies por naturaleza carnívoras.
Dr. Maurice Burton, Editorial: Espasa-Calpe, s.a.