InicioParanormalcuentos de zombies
Después de un tiempo sin escribir nada surge de la nada (valga la redundancia) una serie de historias de zombies que iré subiendo (si es que no se me olvidan antes de escribirlas).

En otras noticias: El wey de Aníbal ya escribió algo, justo debajo de este post.

Y volviendo al tema principal aquí dejo la primera historia de zombies a la que titulo:Siguen escuchándose los aullidos y gemidos, los he oído toda la noche, sé que nos han encontrado y sólo me queda una bala en el viejo revolver. Creí que la bodega del centro comercial sería un lugar seguro... estaba equivocado.

Desde hace dos semanas no hemos visto a ninguna persona... ninguna normal. Tengo miedo, miedo de que seamos los últimos.

Clara está dormida, yo hago guardia, me relaja un poco poder verla dormir; tan hermosa, tan tranquila. Hace un mes yo podía dormir tan placidamente como ella, particularmente después de hacerlo con ella. No sé que hubiera hecho si el día que comenzó toda esta mierda no la hubiera encontrado.

Gracias a ella sigo con vida, no me he dejado abatir por la perdida de amigos y familiares porque lo más importante —ella— está a mi lado. Es una chica ruda, me ha salvado de ser mordido varias veces.

Se escuchan ya los golpes en la puerta de la bodega, están aquí, no tardaran en entrar. Clara se agita en sueños, le acaricio el cabello para relajarla, le susurro al oído que todo está bien, que siga durmiendo.

De verdad creí que sería un lugar seguro, en la mañana salimos del sótano donde nos refugiábamos, Clara no quería salir, pero teníamos que hacerlo, ya no obteníamos comida y nos estábamos muriendo de hambre, yo propuse venir a la bodega, trabaje hace unos años en el centro comercial, sabia como entrar y creía que era seguro.

La barra que puse para atrancar la puerta está cediendo, ya veo las putrefactas manos de esas cosas intentando alcanzarme, para desgarrar mi carne con sus asquerosos dientes. Aprieto el revolver fuerte entre mis manos, sólo tengo una bala, tal vez le de al primero, en cuanto tumben la puerta, un disparo directo en la cabeza, pero... ¿Y los demás?

¡Demonios nada más una puta bala!

Miro a Clara tan tranquila, tan hermosa... la puerta cede más, el olor de esos no-muertos impregna toda la bodega. La observo de nuevo tan placidamente dormida... jalo el gatillo.

Los zombies entran, ya no importa, Clara sigue dormida, no sentirá más dolor, malditos perros... vengan por mí.





Hoy vuelvo de mi viaje en medio del bosque. Como es privado no vi en todo un mes a nadie más, no tuve teléfono ni Internet con suerte tenia luz en la cabaña y un poco de energía para cargar mi notebook. Subí a mi auto y maneje durante una hora hasta por fin llegar a la autopista, me pareció extraño que estuviera tan desierta, seguí manejando tranquila durante otra hora más hasta que vi a lo lejos una nube de humo que se elevaba, entrecerré los ojos para ver un poco mejor y pude notar que no era la única nube de humo que había. No comprendía lo que pasaba todo me parecía muy raro, al rato veo unos cinco autos destruidos, me detuve suponiendo que había sido por un choque. Mire a mi alrededor buscando rastro de alguien pero aun había un poco de humo que me hacia toser y ver algo borroso.
-¿Ay alguien? ¿Necesitan ayuda?-
Pregunte en vano, espere unos minutos pero nadie respondió, camine lentamente mirando adentro de los autos por si encontraba a alguien con vida pero lo único que encontraba era sangre. Supuse que ya se habían llevado a los heridos al hospital. Di media vuelta para volver a mi coche cuando me tropecé con un diario, me arrodille y lo tome entre mis manos, pude ver en la tapa que decía "Diario de Kate", lo abrí solo para ver si había una foto y así fue cayo una foto, me agache y cuando la tome pude ver en la fotografía a una mujer rubia de ojos verdes abrazada a el que parecía su esposo un hombre con el pelo negro que tenia ojos azules mientras en la abrazaba y cargaba a una niña de al parecer unos 8 o 9 años con el pelo de su madre y los ojos de su padre.

Está bien no tenia por que ir a buscar a esa mujer para darle su diario pero se me venían las imágenes de ella triste porque había perdido parte de ella, cuando era más joven también había tenido un diario. Creo que para los diarios no hay edad.
Volví a mi auto y me dirigí al hospital más cercano de la ciudad donde sospechaba que podría estar por suerte no estaba muy lejos pero el viaje cada vez me agotaba más.
Viaje durante una hora y media llegando por fin a la ciudad.
¿Que pasa? me pregunte a mi misma cuando mientras me adentraba en la ciudad veía coches vacíos por todos lados, supuse que en el hospital me explicarían que pasaba así que seguí manejando sin darme cuenta que algo se movía por los alrededores.
Estacione mi auto y tome en diario antes de comenzar a adentrarme en el hospital. Bueno esto ya comenzaba a incomodarme bastante. ¿Donde demonios estaban todos?

cuentos de zombies

-¿Hola?-
Dije en modo de pregunta bastante fuerte haciendo que se escuchara el eco por el edificio, Comencé a notar que todo estaba desordenado, parecía como si nadie hubiera estado por ahí en bastante tiempo, me fui del otro lado del mostrador total no había nadie, ¿que me podrían hacer si ni cuidaban sus puestos?
Busque todas las Kate que hubiera y solo había una por suerte. Me fije el numero de la habitación y fui hacia donde decía que estaba. Pero de repente escuche que alguien estaba caminando por el pasillo, así que fui corriendo hacia el esperando encontrar a alguien, pero cuando estaba por doblar en la esquina del pasillo, la luz se corto.
-Genial...-
Dije en modo de ironía mientras me acercaba a la pared para guiarme y esperando a que la luz volviera en cualquier momento. Sentí algo húmedo entre mis dedos mientras doblaba por el pasillo guiándome por la pared, por fin pude ver algo de luz por la ventana que iluminaba un poco, note que había un hombre parado mirando hacia otro lugar por lo que no podía mirarle la cara. Ya pudiendo ver me separe de la pared, comenzando a caminar en dirección a él, por curiosidad me fije en mis manos que era con lo que me las había manchado dándome cuenta que tenía las manos rojas, las acerque un poco mas donde iluminaba mejor la luz y me puse pálida al darme cuenta que era sangre, inmediatamente en pánico me quite la camisa quedando en musculosa y me limpie las mano con ella.
-¿Señor sabe que paso acá?-
pregunte preocupada porque algo malo haya pasado en el hospital. El hombre al oír mi vos dejo de mirar lo que estaba mirando y se dio vuelta. Entonces fue cuando me sentí desorientada y muy pero muy asustada. Aquel hombre tenía un aspecto joven y si no hubiera sido porque tenía la mitad del rostro destrozada con algunos trozos de piel colgándole y la remera manchada de sangre capaz hasta me hubiera acercado más. Di unos pasos hacia atrás mientras él me miraba con una mirada primitiva como si no fuera un humano corriente. Comenzó a caminar lentamente hacia mi haciendo un sonido raro como si estuviera entre respirando y gruñendo. Estaba tan asustada que no sabía qué hacer entonces fue cuando se oyó un disparo y la cabeza del hombre prácticamente exploto haciendo que cayera. Caí al piso del susto y temblando trate de alejarme lo mas que podía del. Después de eso unos gritos horribles se escucharon por todos lados, podía oír como algo o varias cosas se acercaban corriendo. Alguien me tomo del brazo y me comenzó a jala haciendo que corriera mientras gritaba del susto y algunas lagrimas caían por mi rostro del miedo. Todo había cambiado y recién me había dado cuenta.
Corrí todo lo que pude sin poder parar ya que aquella persona no me soltaba del brazo mientras corría, estábamos yendo hacia la salida, mire a mis costados y pude ver sombras moviéndose por todos lados. Comencé a darme cuenta que no estábamos para nada solos.
Mire hacia la persona que me estaba agarrando del brazo y pude darme cuenta que era un hombre negro con el pelo muy corto, si no fuera porque estábamos huyendo de aquellas cosas que nos perseguían me hubiera puesto a verlo mejor.
Por fin al salir pude ver mejor aunque la luz me segó un poco.
-Oh por dios-
Dije cuando puse ver que eran aquellas cosas que nos perseguían. Eran personas pero estaban como destrozadas, sus miradas aterraban, me quede sin aliento pero seguí corriendo. Era increíble como cada vez aparecían mas, cuando me di cuenta estábamos huyendo de cientos.
Llegamos hacia donde estaba una camioneta negra, abrió la puerta y me izo subir a los empujones por la parte de atrás ya que el asiento de copiloto parecía que estaba ocupado por otra persona.
-¿Que está pasando?, ¿que les pasa a esas personas?-
Pregunte agitada mientras la camioneta se encendía. Se escuchaban los golpes de aquellas personas queriendo entrar como sea, no sé que buscaban, se me pasaba una tonta idea por la cabeza pero me sentí estúpida, capaz todo esto solo fuera un sueño.



Pasamos diez minutos en silencio mientras el conducía, me acerque hacia donde estaba y pude ver quien estaba en el asiento del copiloto. Pero si era ella... era la niña de la foto, parecía asustada igual que yo pero creo que ella se podía controlar un poco más.
-¿Y bien? ¿Me vas a responder o no?-
Pregunte mientras me ataba el pelo que lo tenía todo despeinado. El hombre no aparto la vista de enfrente pero comenzó a hablar.
-Esas personas están infectadas... No sé en qué planeta vives que no te has enterado de nada...-
-Estuve en el bosque privado de mi familia donde hay una cabaña, no tenia Internet, ni señal para hablar por teléfono y apenas la luz que había servia para iluminar de noche-
Me explique queriendo que por fin me explicara todo bien, no entendía que infección podría hacer que las personas quedaran así.
-Bueno el caso es que nosotros tampoco sabemos mucho, el día que comenzó todo lo único que decían era que estaban infectados, que su sangre y saliva era contagiosa, cualquier persona que fuera atacada y herida por uno de ellos tendría que ser asesinada con un disparo en la cabeza para que no se convirtiera en una de esas cosas-
Soltó un suspiro antes de seguir explicando mientras doblaba en una esquina. Podía aun oír aquellos gruñidos a lo lejos.
-Están casi muertos, pueden estar cortados a la mitad, no tener cuerpo y solo la cabeza, o cualquier cosa que se te ocurra para pensar que tendrían que estar muertos pero no lo están. Escuchamos por la radio que la infección va al cerebro, y hace que se puedan seguir moviendo, aunque no sabemos porque pero al momento que se contagian se vuelven salvajes, te atacan sin importarles nada, pero por qué no son ellos, es algo que los vuelve animales, en realidad peor, pero solo quieren atacar para alimentarse, se alimentan de los que estamos vivos para mantenerse fuertes.-
No podía creer lo que estaba escuchando ¿estaba hablando de muertos vivos?
-¿Y donde están los militares o los que sean que nos tendrían que venir a rescatar?-
Pregunte haciendo que dejara de explicarme, era mucho por el momento para mí.
-¿Militares? jajaja, nadie nos va a ayudar, todos desaparecieron o simplemente se infectaron, estamos solos, la gente común, está sola, los famosos, solos, los políticos solos. Todos están solos en esto, ni dios nos va a ayudar.-
Dijo con un tono de decepción en su voz. Solo me quede callada y mire hacia la nada esperando despertar de una maldita ves, si es que esto era un sueño. Esperaba que fuera un sueño.
Llegamos a un edificio luego de un pequeño viaje, vi la entrada que hasta el tercer piso estaba toda tapada con tablas de madera, luego el resto parecía que tuviera las ventanas tapadas con cortinas o algo así.
Por aquí no había tantos de los otros por lo que me sentí un poco más tranquila pero tenía curiosidad por saber que había pasado con los padres de aquella niña.
-Emm que paso con sus padres?-
pregunte corriendo un mechón molesto de mi pelo hacia atrás de mi oreja.
-Fueron infectados, así que ahora el grupo y yo estamos a cargo de la niña-
Dijo en voz baja como la mía cuando pregunte, la niña estaba dormida pero por las dudas para no despertarla seguía con ese nivel de voz. Solté un pequeño suspiro apenado. Pobre niña, tan pequeña y se había quedado sola, mire el diario que aun tenia entre las manos. No lo había soltado en ningún momento. Me puse a pensar que en otro momento cuando estuviera todo más calmado se lo daría.
-¿Como te llamas?-Le pregunte ah el ya que en todo este corto tiempo no se había presentado.
-Richard...-
Espere a que me preguntara mi nombre pero es no paso, apretó la bocina despertando a la niña y asustándome a mi pero pude ver como desde el edificio se comenzaba a abrir una puerta bastante grande como para que entrara hasta un camión. Entro con la camioneta y todo quedo en completa oscuridad hasta que se cerró la gran puerta.
Me estaba empezando a poner nerviosa pero prendieron las luces.
-Vamos salgan-
Dijo una mujer pelirroja de no más de 30 años, me pregunte como me vería yo a los 30 pero decidí que este no era el mejor momento para ponerme a pensar en esas cosas, aparte estaba bien con mis 20 años.
Se abrieron las puertas y salí sin saber hacia dónde ir, entonces me acerque al hombre y lo seguí total él me había salvado de aquellas personas, no creo que me llevara a ningún lugar peligroso.
-¿Hacia dónde vamos?-
Pregunte luego de unos minutos. Estábamos caminando por un pasillo bastante largo, llegamos a unas escaleras y empezamos a subirlas. Luego de unos cinco minutos nos detuvimos, por todas las escaleras que subimos suponía que estábamos en el décimo piso. Me sentía bastante cansada pero no dije nada, no creo que fuera un buen momento para quejarse.
Caminamos por otro pasillo hasta que empecé a oír a lo lejos la voz de algunas personas.
-Entonces te decía...-
Le estaba por decir algo un hombre rubio con un gran cuerpo de unos 25 años aparentemente a una chica rubia que parecía de mi edad solamente que ella era perfecta, como las estrellas de la tv o las modelos de las revistas, supuse que eran pareja los dos eran perfectos. Nos miraron, bueno me miraron. Entonces me comencé a sentir algo incomoda, todos eran extraños que nunca en mi vida había visto.
-Oh Llore ahí estas-
dijo una mujer de unos 35 años acercándose con cara de alivio a la niña.
-¿En donde tenias la cabeza para llevarla contigo, acaso estás loco?-
Le hablo enojada al hombre mientras tomaba a la niña bueno a Llore de la mano.
-Yo no la lleve, estaba en la parte trasera de la camioneta y cuando me di cuenta ya estábamos demasiado lejos para traerla y volver a ir no hubiera tenido tiempo de llegar antes de que fuera de noche-
Explico mientras se iba hacia lo que parecía la cocina y abría la nevera.
-No piensas decirnos quien es ella?-
Pregunto un poco más calmada para luego mirarme.
-Emm yo soy Jennifer...Si no fuera por el no se que me hubiera pasado-
Dije algo intimidada mientras me presentaba. Esperaba que esto pasara rápido. No tenía idea cuanto tiempo tendría que estar ahí y menos a donde iría ahora.
Sentí sus miradas de curiosidad sobre mí, me empezaba a sentir diminuta.
-La encontré en el hospital cuando estaba a punto de volver-
Comento Richard mientras traía dos botellas de agua y me daba una. No quería parecer una desesperada pero abrí la botella al instante y disfrute de como el agua rozaba mi garganta.

Ese día no hablamos casi nada ya que necesitaba descansar un poco para aceptar todo esto que estaba pasando. Apenas puse mi rostro sobre la almohada que me habían dado, me dormí. Ah eso de las 4 de la mañana me desperté por un momento. Eran horribles los gritos que se podían oír desde afuera, me acerque a una ventana mientras todos dormían y mire hacia la calle. Trague saliva mientras veía como un montón de ellos caminaban por las calles... Algunos corrían para saltar sobre pequeños animales, los cuales eran destrozados en pedazos para ser devorados. Aquellas personas, los infectados eran monstruos.
Podía sentir como un poco de viento me rozaba el cuello haciendo que tuviera un incomodo escalofrió. Me aparte de la ventana eh intente volver a dormirme, no quería seguir viendo esto.
puerta
-Hay despierta-
Dijo Lorena la niña mientras me daba suaves golpecitos en el brazo. Me di vuelta aun algo dormida y la mire con los ojos entrecerrados ya que me costaba abrirlos.
Luego de un par de minutos me senté sobre la pequeña colchoneta donde había dormido, me dolía un poco la espalda pero no dije nada. Me pare para ir al baño, pero me di cuenta que no sabía donde quedaba. Me iba a costar acostumbrarme a ese lugar.
-¿Me dirías donde queda el baño? por favor-
Le pregunte con una sonrisa de lado. Ella solo me tomo de la mano y me llevo al baño.
-Gracias-
Le agradecí con una pequeña sonrisa aun algo triste por pensar que ella no tenía a sus padres con ella. En ese momento me puse a pensar en mi familia. ¿Estarían bien? ¿Se abrían convertidos en una de esas cosas?, la preocupación me invadió, comenzaba a extrañar mi padre con sus historias de cuando era más joven, la comida de mi madre, las peleas que tenia con mis hermanos. Esperaba que estuvieran bien y lejos de todo esto.
Deje de pensar en esas cosas cuando alguien golpeo la puerta para entrar.
-Ya salgo-
Dije tratando de que no se escuchara mi vos a punto de llorar y respire profundo, me mire al espejo y me arregle lo mas que pude con lo que había. Por suerte no era de las que les gustaba andar muy maquilladas así que está acostumbrada a lo natural. Me mire por una última vez al espejo y abrí la puerta para salir, encontrándome con la rubia que comenzaba a sospecha que fuera modelo.
-Te tienes que ir de aquí, no eres bienvenida-
Dijo cortante mirándome con mala cara.

Hombre
Datos archivados del Taringa! original
26puntos
9,720visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
2visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

w
walternada🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts8
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.