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Las cosas importantes de la vida El sufrimiento nos empuja, como a golpes de bastón, a cuestionarnos sobre las cosas importantes de la vida, nos obliga a preguntarnos el "por qué" de las cosas, el por qué de la Vida misma, de Dios, de la muerte (de nuestra muerte cercana), del amor, de la amistad y de tantas otras cosas Autor: Blanca Márquez Rascón Y es a partir de esa interrogación que nos plantea el dolor que maduramos y empezamos a dar a las cosas su verdadero valor. Si no fuera por el sufrimiento nos acomodaríamos en nuestras propias limitaciones físicas, emocionales y mentales y nos quedaríamos enquistados en nuestros pensamientos y sentimientos actuales, perdiendo esa perspectiva de las cosas, mucho más plena, que se nos quiere enseñar a través del dolor. Podemos pensar que sería mejor no tener que aprender a base de "palos", pero las leyes que rigen esta vida parecen ser así. Así, podemos darle al sufrimiento una perspectiva totalmente positiva considerando estas enseñanzas. El resultado de reflexionar en profundidad estos temas y contrastarlos con la vida de cada día es que de nuestro interior empieza a surgir el agradecimiento; aprendemos a agradecer todo lo que nos ocurre a nosotros y a nuestros seres queridos. También creemos que las pruebas que nos suceden nos vienen impuestas por alguien lejano, quizás un dios justiciero e insensible. Nada más lejos de lo que ocurre en realidad. Todas las circunstancias que componen nuestra vida las hemos elegido nosotros mismos, con la ayuda de nuestros guías, en el periodo anterior a nuestro nacimiento en esta tierra. En esta vida no existe un destino fijo y rígido, que no se pueda cambiar, pero sí que escribimos en el libro del destino los sucesos que queremos que ocurran para poder obtener todo el conocimiento posible a esta dolorosa encarnación. De esta forma, por muy duras que sean las circunstancias, damos gracias por la oportunidad que la vida nos ofrece para poder aprender y nos sentimos orgullosos de lo valientes que hemos sido al elegir y aceptar las pruebas y las cargas que la vida nos impone. El problema principal con respecto al sufrimiento, parece estar en que las personas tenemos un sentido de los valores que no coincide con los valores que aparentemente rigen la vida. En nuestro deseo de vivir las cosas agradables y sentirnos satisfechos y afirmados, seleccionamos constantemente a las personas y las circunstancias como buenas y rechazamos las que creemos desagradables o negativas. Amamos a los seres que conviven con nosotros porque con ellos tenemos un intercambio afectivo, vital e intelectual; y entonces quedamos supeditados a estas personas porque la satisfacción que vivimos en este intercambio la asociamos tan estrechamente a la imagen de tales personas que para nosotros se convierte en una necesidad el seguir teniendo esta imagen o persona junto a nosotros. Y cuando ella desaparece de nuestro horizonte, de nuestro contacto físico humano, todo nuestro se siente desamparado, abrumado por esa carencia. Todo el problema, pues, del sentido del sufrimiento, de las desgracias, reside en el hecho de que estamos utilizando la vida y sus circunstancias para adquirir y poseer una seguridad, una felicidad y un bienestar. Y esto parece que no es el sentido real de nuestra existencia. Los seres humanos no estamos aquí para pasarlo bien, para acumular o para crear una serie de situaciones agradables en las que el "yo" se afirma y a las que nos apegamos. Estamos aquí para descubrir la realidad, la verdad de lo que es. Si viviéramos cualquiera de nuestras situaciones de un modo consciente y atento, descubriríamos que las cosas actúan como estímulos y que respondemos a estos estímulos y, que esta respuesta nos descubre a nosotros mismos. Es en esta relación con todas las cosas que podemos conocernos a nosotros mismos y a lo que nos rodea. Siempre que en la vida nos encontramos con dificultades es porque hay algo que hacer. Hemos de cambiar algo, o bien en relación con el exterior o con nuestro interior. La adversidad no es algo que que la vida dirige contra nosotros, no es algo que se nos mande. La adversidad es un modo natural de funcionar de las cosas que se opone a nuestro modo no natural de ver las cosas. Las dificultades no están regalando, si estamos despiertos para verlo, una lección de verdad, de la verdad; nos obligan a que descubramos que en nosotros hay algo que funciona mal, algo que está equivocado o que está poco desarrollado. El palo: Evitar el sufrimiento Para comprender las relaciones entre el deseo y el sufrimiento debemos establecer una distinción fundamental entre dolor y sufrimiento. A pesar de que se suele suponer generalmente que ambas cosas son idénticas, no lo son. El dolor no se puede evitar. En realidad, tanto el dolor emocional como el físico son útiles y nos ayudan a sobrevivir. El dolor nos recuerda, de una manera que no podemos pasar por alto, que debemos ser más cuidadosos. El sufrimiento, por su parte, es opcional e innecesario, son las ganas de mortificarnos el que le da vida. Esta distinción puede parecer extraña en un principio. El dolor es una reacción física o emocional inmediata. El dolor puede ser ligero o grave en función de muchos factores, pero nadie puede librarse por completo del dolor. El sufrimiento es una reacción más compleja y prolongada que puede acompañar o no al dolor, en función de cómo interprete la persona lesionada el significado del dolor y de las circunstancias que lo acompañen. El dolor se puede llevar con resentimiento, con miedo y con angustia, en cuyo caso equivale a sufrimiento, o se puede llevar con alegría y con buen ánimo. La aflicción, la humillación, el dolor y la muerte En la mayoría de culturas occidentales, hablar de estos temas es tan poco aceptable socialmente como hablar de las funciones fisiológicas. Pero tanto unas como otras son parte inevitables de la vida. El monje y maestro budista tibetano del siglo XI Milarepa lo expreso así: "Todas las ocupaciones terrenales tienen un final único e inevitable, que es la aflicción. La adquisición termina en dispersión; la construcción, en destrucción; las reuniones, en separaciones; los nacimientos, en muertes. Sabiendo esto, debemos renunciar desde el primer momento a la adquisición y a la acumulación, a la construcción y a la reunión; y, siguiendo con fidelidad los mandatos de un gurú eminente, dedicarnos a comprender la Verdad". El filósofo griego Epicleto dijo: "No son los sucesos los que nos inquietan las mentes de los hombres, sino la visión que ellos tienen de los sucesos". Lee mas en: http://www.enplenitud.com/las-cosas-importantes-de-la-vida.html#ixzz1OqbkTctV Descarga libros gratis en http://www.enplenitud.com/libros

Taringa! es una comunidad virtual de origen argentino en la que los usuarios pueden compartir todo tipo de información por medio de mensajes a través de un sistema colaborativo de interacción. Fue creada el 11 de enero de 2004[1] (y difundida desde el 14 de abril de 2004) por Fernando Sanz (estudiante porteño de secundaria). En noviembre de 2006 fue adquirida por los argentinos Alberto Nakayama y los hermanos Matías y Hernán Botbol. La fama del sitio se había acrecentado en gran parte gracias a su reiterada referencia en Internet y TV por diversos temas; se puede citar como ejemplo el encuentro de un chico con la familia de su padre, después de 25 años, en menos de 24 horas, o el origen del video intimo de Wanda Nara (una famosa modelo argentina) posteado originalmente en su alternativa exclusiva para adultos: Poringa!, cuyo post tuvo más de 3 millones de visitas y repercutió en televisión, diarios, y revistas de distribución masiva en la Argentina y algunos países limítrofes. Según Alexa es uno de los diez sitios web más visitados por los internautas argentinos funcion Taringa! es un sitio de entretenimiento por el cual los usuarios registrados comparten noticias, información, videos y enlaces por medio de posts, los cuales permiten comentarios de otros usuarios así como también la puntuación de los mismos por medio de un sistema de calificaciones que le permite a cada usuario registrado, de acuerdo a su rango, entregar una determinada cantidad de puntos por día. En base a ello se elaboran rankings semanales de los posts y usuarios que más cantidad de puntos recibieron. Taringa! se basa principalmente en la ayuda entre usuarios, por lo cual se convirtió en una comunidad muy famosa, que crece rápidamente. Taringa! no alberga ningún tipo de archivo, lo que la convierte en una página para compartir enlaces, los cuales eran proporcionados por los usuarios. Estos enlaces pueden contener diferentes tipos de archivos, como juegos, vídeos, noticias, tutoriales, programas, entre otros. Cabe mencionar que gran parte del material compartido posee derechos de autor y no se hace ningún pago ni aporte a los dueños de los derechos al utilizar dicho material, ya que Taringa! solo alberga los enlaces a dicho material subidos por los usuarios registrados en la página web. En el caso de infringir derechos de autor en cada post hay una opción para denunciarlo y para que así los administradores puedan eliminar dicho contenido. Taringa! Comunidades es una nueva herramienta lanzada en septiembre del año 2009, diseñada para que los usuarios del sitio puedan crear un espacio virtual en el cual compartan con el resto de los usuarios intereses, pensamientos, pasatiempos y demás agrupados por una temática en particular. Los usuarios pueden crear comunidades basadas en intereses, gustos, preferencias y/o afinidades para que luego otras personas se sumen a este espacio con el objetivo de participar, aportar, comentar y/o responder a los temas que respondan a la causa que dio origen a dicha comunidad. Adicionalmente, dependiendo de las reglas establecida por los administradores de la comunidad, los miembros de una comunidad podían crear nuevos temas y/o emitir nuevas respuestas. Algunos ejemplos de posibles Comunidades: Comunidad de Guitarristas - Comunidad para los estudiantes de UBA - Comunidad para los amantes del Ajedrez y/o cualquier tipo, siempre y cuando cumpla con el protocolo establecido por Taringa!. Todos los usuarios —exceptuando a los novatos— disponen de una determinada cantidad de puntos por día con los que pueden evaluar las colaboraciones (posts) ajenas. Cada vez que un usuario califica un post, el autor del mismo ve incrementada su puntuación personal, lo que con el tiempo le permite ascender en el rango de usuarios. Cabe mencionar que los puntos para dar no son acumulables. Los rangos o tipos de usuarios son: * Novatos: Son los usuarios recién llegados a la comunidad. Su actividad está restringida a postear y comentar en la sección Novatos, pero su acceso al contenido del sitio es total. No pueden dar puntos. Se deja de ser Novato creando un post que consiga 50 puntos o más. Antes de la versión 3 de Taringa! (marzo de 2007) no se pasaba por Novato, sino que se era inmediatamente "Full User". * New Full User: Se es New Full User cuando un "Novato" consigue 50 puntos o más en un solo post. Los New Full Users pueden hacer uso pleno de Taringa!, incluidos los comentarios y post en la sección general. Poseen 10 puntos por día para calificar los post de otros usuarios. Antes de la versión 3 de Taringa! este rango tampoco existía. * Full User: poseen los mismos privilegios que los New Full Users. Se denomina Full Users a quienes se registraron antes de la versión 3 de Taringa! o a quienes fueron en alguna oportunidad Silver User o Gold User. Estos miembros pueden otorgar 12 puntos por día. * Silver User: Son los usuarios que se posicionan entre el puesto 51 y 100 del T! Rank. Diariamente pueden otorgar 20 puntos (momentáneamente fuera de uso). * Gold User: Son los usuarios que se posicionan entre el puesto 1 y 50 del T! Rank. Diariamente pueden otorgar 30 puntos (momentáneamente fuera de uso). * Great User: Son los usuarios que se "merecen" este rango, por ejemplo por haber informado acerca de un bug, que su post salga en noticias o que es un usuario ejemplo en la comunidad. La única diferencia con los New Full Users o los Full Users es que poseen 17 puntos por día. * Moderador: Un Moderador es el encargado de mantener el orden, la paz y el respeto en Taringa!, prestando atención al Protocolo. Cuenta con 35 puntos para dar por día. Los usuarios sólo son promovidos a moderadores por los Administradores, fijándose en ciertos requisitos que los usuarios deben cumplir. * Administrador: Los Administradores poseen los mismos privilegios que los Moderadores pero, además, están encargados del constante desarrollo del sitio en materia técnica, teniendo acceso al código fuente de la página. Estos pueden otorgar 50 puntos diariamente. El T! Rank (Taringa! Rank) es un ranking de usuarios interno que se genera diariamente gracias a una fórmula matemática que calcula la participación y el contenido que los usuarios comparten en el sitio. 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nose mucho de esta historia pero si que me da miedo el madden esta maldito eso de la sonrisa del payaso me lo conto mi tio y pos me imaginaba que era el payaso de mcdonalds hay una leyenda que me conto mi abuela XP que es como la del payaso solo que diferente es de un niño que le iban a tomar una foto alado al payaso de mcdonalds y que creen que paso pos que el payaso le hablo al niño y el niño estaba en coma y finalmente murio

NO SE SI A ALGUNOS DE USTEDES LE PASO LO MISMO QUE YO CUANDO DEJO LA PUERTA MEDIA ABIERTA SIEMTO QUE ALGUIEN ME VE TODAS LAS NOCHES Y COMO QUE ALGUIEN ME DICE QUE NO ABRA LA PUERTA tengo algunas imagenes es la foto que me mostro una amiga que lo saco en mi casa eso es una prueva voy a averiguar si saco mas tengo videos de leyendas urbanas las mejores COMENTEN SI LES GUSTA!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Envíos De Dinero a México Envía dinero por Internet a México de manera rápida por tan solo $4.99 www.xoom.com Fantasma de Teresa Fidalgo. 1983 Muerte en la carretera de Portugal. ¿Autoestopistas fantasmas?. Seguro que más de una vez has oído hablar de esa leyenda urbana que cuenta como una mujer hace autoestop en mitad de una carretera portuguesa en plena noche. En este vídeo podrás ver que es lo que pasa si te paras a recoger al fantasma, digo, autoestopista En el vídeo podemos ver a unos amigos que van en un coche. Al parecer se han pedido y les alcanzó la noche conduciendo. El pasajero que va en el asiento de atrás lleva una videocámara y va grabando la conversación que tienen el conductor y su acompañante. De repente alguien se da cuenta de que hay una persona, una mujer con un traje blanco, en la cuneta de la carretera. Deciden pararse para recogerla y le preguntan si está bien. Ella no responde, pero le preguntan que hacia donde va y ella contesta que un poco más adelante. También les dice su nombre “Teresa”. El que lleva la cámara le pide que le cuente qué le sucedió y ella señala hacia delante, apuntando con un dedo y les pregunta “¿Pueden ver aquél lugar?. Ellos responden que sí y Teresa dice “Ahí fue donde tuve el accidente….¡y morí!. Entonces el cámara se vuelve hacia ella y en medio de unos gritos escalofriantes el coche sufre un accidente quedando volcado en medio de la carretera. Al final del vídeo sale la siguiente nota: “Tiago y Tánia fallecieron en ese accidente. El único sobreviviente fue Diego (es una errata del traductor es David). Que no ha conseguido explicar que fue lo que pasó esa noche” “Los policía investigaron el caso obteniendo información extraña” “En 1983, una joven de nombre Teresa Fidalgo sufrió un accidente en el mismo lugar” Aclarar que Tiago y Tánia eran conductor y acompañante (respectivamente) y David el que llevaba la cámara. Según el vídeo Teresa Fidalgo es una chica que sufrió un accidente en 1983 muriendo en la carretera. Al parecer la chica que se monta en el coche es el fantasma de Teresa Fidalgo, y si hacemos pausa en un momento concreto podemos observar un fotograma en el que el rostro de Teresa aparece desfigurado, como un fantasma monstruoso. Lo mejor de éste vídeo es que es un extracto del original, el cual dura mucho más pero durante los primeros minutos solo registra la charla de los tres viajeros. En este vídeo sin embargo podemos ver directamente cuando recogen a Teresa y el accidente. Además se añade parte de un programa de televisión en el que se habla sobre el supuesto autoestopista fantasma. El caso es que a pesar de que en ese programa se trata el vídeo como si fuese real, hay que decir que el vídeo forma parte de un cortometraje de David Rebordao llamado “A Curva” (La Curva). link: http://www.youtube.com/watch?v=jpqu7plqOXU REALMENTE PARA MI ES VERDAD !!!!!!!!!
link: http://www.youtube.com/watch?v=5Da-Hz1nqGs México Según la tradición mexicana, la leyenda de la Llorona nace donde hoy se encuentra la Ciudad de México. La leyenda dice que existió una mujer indígena que tenía un romance con un caballero español. Fruto de esta pasión, nacieron tres niños, que la madre atendía siempre en forma devota. Cuando la joven comienza a pedir que la relación sea formalizada, el caballero la esquivaba, quizás por temor al que dirán. Dicho y hecho, un tiempo después, el hombre dejó a la joven y se casó con una dama española de alta sociedad. Cuando la mujer se enteró, dolida y totalmente desesperada, asesinó a sus tres hijos ahogándolos en un río. Luego se suicida por que claro, no soporta la culpa.Desde ese día, se escucha el lamento lleno de dolor de la joven en el río donde esto ocurrió. Luego de que México fuera establecido, comenzó un toque de queda a las once de la noche y nadie podía salir. Es desde entonces que dicen escuchar un lamento cerca de la plaza mayor, y que al ver por las ventanas para ver quien llamaba a sus hijos de forma desesperada, veían una mujer vestida enteramente de blanco, delgada y que se esfumaba en el lago de Texcoco. Chile En Chile la leyenda de la Llorona también es importante. Al igual que la Calchona, la viuda Encontramos algunas versiones muy semejantes a la leyenda mexicana y otras peculiares del folklore chileno. En cualquier caso, se trata siempre del espectro de una mujer que emite un gemido lastimero mientras busca a sus hijos. La Pucullén En la versión distintiva de la tradición chilena, la Llorona se llama la Pucullén. Se dice que llora eternamente porque le quitaron a su hijo de sus brazos a muy corta edad. Es una presencia fantasmal vestida de blanco, a la que sólo puede ver la gente que está cercana a la muerte, algunas personas con habilidades especiales (como las Machis o los Calcus) y los animales que tienen los sentidos más agudos, entre ellos los perros, que lanzan lastimeros aullidos cuando perciben su presencia. La Pucullén es una guía de los muertos, que indica con sus pasos y llantos el camino que debe recorrer el muerto para dirigirse desde su morada terrenal hacia el más allá. Se dice que llora como plañidera por todos los familiares del difunto, para que todos ellos se consuelen pronto de la pérdida; además, evita que el espíritu del muerto decida acudir a penarlos, disconforme con las pocas lágrimas y manifestaciones de pesar de sus parientes. Algunos cuentan que si uno se frota los ojos con lágrimas de perro, podrá verla; pero si el corazón del que observa no es firme, la imagen será espantosa. Con sus abundantes lágrimas, que forman un charco cristalino, la Pucullén señala el sitio preciso en el campo santo donde debe abrirse la fosa para depositar el féretro. Se dice que si esto sucede, debe utilizarse toda la tierra necesaria para cubrir por completo el féretro, pues en caso contrario antes de un año morirá un familiar del difunto. Como castigo por el descuido que la llevó a perder a sus hijos, roba los hijos de otras madres, confundiéndolos con los suyos. La Llorona del puente Lingue Según otra versión, los hechos sucedieron en el puente Lingue, en Litueche. Era un día de lluvia torrencial y el puente tenía mucha corriente, siendo muy peligrosa. Un señor que observaba lo que pasaba vio a una mujer con un bebé en los brazos. Ella, muy afligida por la lluvia, se apoyó en el palo del puente, gritó y gritó, confundiéndose sus gritos con los llantos del niño. Después, el bebe desapareció entre las aguas y la mujer se lanzó al agua, donde murió ahogada sin llegar a encontrar a su bebé. Desde entonces, cada vez que llueve se escucha llorar de forma inconsolable a la mujer. Sólo cuando encuentre a su hijo cesará su llanto. La Llorona y el Diablo En Valparaíso se dice que la Llorona fue una mujer que se casó con el Diablo. Esta mujer se enamoró de él pensando que era un hombre bueno, sin saber quién era en realidad. Un día, el Diablo llegó más temprano de lo normal a su casa y la mujer aún no tenía preparada la comida. Salió a comprar para cocinar, pero el Diablo no aguantó más y se comió a sus hijos. Cuando volvió la mujer, desconsolada lloraba por sus hijos todas las noches. Un día, el Diablo se cansó de sus llantos continuos. La amarró a la cama con unas cadenas y le enterró una estaca en el corazón. Desde ese momento, la Llorona recorre las calles de toda la región arrastrando sus cadenas y llorando por sus hijos perdidos. Argentina En este país se dice que la Llorona es una mujer que mató a sus hijos, ella se suicidó por que escuchaba los gritos de sus hijos, entonces luego de matarse, el espíritu de ella sigue rondando, y ella se echa la culpa de haber matado a sus hijos. En la ciudad de Marcos Juárez provincia de Córdoba, se solian escuchar llantos que se decian provenir de la llorona resultando ser que venian de algunos graciosos que usando grabadoras y otras herramientas tecnológicas, uso de voz propia para asustar a los vecinos de la ciudad. No solo ocurrió en Marcos Juárez sino que también en los pueblos aledaños como Leones. Ecuador En Ecuador ésta es una leyenda muy conocida, junto a la leyenda de la dama tapada. La Llorona era una mujer cuyo esposo la abandonó junto a su bebé. Ella enloqueció y ahogó al bebé en el río, pero después se arrepintió y se echó al agua a buscarlo. Cuando lo encontró, ya estaba muerto y sin uno de sus dedos, el meñique. Entonces la Llorona se suicidó y desde entonces su alma en pena vaga, cortando el dedo meñique de quien se le aparezca. Sin embargo, también existe la versión más conocida, en la que ahoga a su bebé y ahora llora buscándolo sin descanso. Estas historias son muy creídas por los campesinos. Colombia Junto a la Patasola y la Tunda, La llorona también es una leyenda muy conocida en Colombia. Según la versión de la leyenda en la tradición colombiana, la Llorona es un espectro errante que recorre los valles y montañas, cerca de los ríos y lagunas, vestida con una bata variopinta que la cubre hasta los talones. Tiene el cabello largo y rizado, de color plateado, negro y dorado, y en él se posan grillos, luciérnagas, cocuyos y mariposas. Su rostro es una calavera aterradora, y en las cuencas de sus ojos giran dos bolas incandescentes. De su nariz cuelga un cordón umbilical y con sus enormes dientes muerde el tallo de una rosa roja. Las mangas de la batola le llegan hasta sus muñecas y con sus manos grandes, huesudas y ensangrentadas, arrulla a un feto muerto. Al gemir, la Llorona derrama lágrimas de sangre sobre la mortaja azul de la criatura, que conserva una expresión angelical y con sus ojos parece acusar a la madre que le quitó la vida. Sobre la cabeza de la llorona está parado un cuervo, pájaro asociado a los muertos, la desgracia y el infortunio, y de sus huesos emergen larvas, gusanos, cucarachas y ratas. Costa Rica La Llorona es el personaje legendario más famoso de Costa Rica, junto con el Cadejos y la Cegua. Era una muchacha indígena muy hermosa. Cuando la conquista española, ella se enamoró de un español y él se enamoró de ella. Se veían a escondidas en lo alto de una cascada, para que el padre de ella no se diera cuenta. Ella quedó embarazada y cuando su padre se dio cuenta retó al español a un duelo por haber deshonrado a su hija. El español murió en ese duelo . Cuando el niño nació el indio lo cogió y lo tiró por la cascada. Cuando la muchacha buscó a su hijo; él la maldijo; la condenó a vagar por las orillas de los ríos buscando a su hijo perdido. Y desde entonces, siempre hay quien oye un leve lamento por las orillas de los ríos y dice: Es la Llorona que busca a su hijo y cumple la maldición de su padre. El Salvador En El Salvador, junto con La Siguanaba y La Descarnada, la Llorona es el personaje legendario más conocido de este país. Los ancianos cuentan a menudo su historia. Se dice que vaga por las calles de pueblos rurales llorando por sus hijos y, tras entrar en la iglesia local, desaparece. Afirman que el alma de quien la mire y la siga vagará durante toda la Eternidad. La llorona es un personaje que en un pueblo al entrar por la calle principal da su primer grito y comienza a llorar pero lo curioso es que busca el camino que lleva al cementerio de la comunidad y las personas que la escuchan comienzan a sentir escalofrios en sus cuerpos y no pueden darle la espalda porque si lo hacen la tendrán a su lado y al darse la vuelta terminan viendo como esta se lleva el alma de un niño que es un familiar cercano y querido. Guatemala En la versión guatemalteca, la Llorona es una mujer llamada María, condenada a repetir hasta el fin de los tiempos su grito («¡Ay, mis hijos!»). En efecto, mientras su esposo estaba fuera, María tuvo amores con un mozo que llegó a revisar un problema en su casa y la dejó embarazada. Angustiada, ahogó a su hijo, Juan de la Cruz, en el río (o, según otras versiones, a sus dos hijos). La Llorona es bien conocida en toda Guatemala. Según la tradición, pasea por las calles solitarias y frecuenta los lugares donde hay agua, como piletas, ríos, fuentes o tanques. Sus lastimeros gritos asustan al más valiente y paralizan al pavoroso. Muchos dicen haberla visto y escuchado. Se cuenta que cuando se la escucha cerca, en realidad está muy lejos, y viceversa. Se dice que no puede ganarse a una persona (es decir, quitarle la vida) si ésta usa la ropa interior al revés, se le presenta a los hombres pensativo en una mujer para engañarlos, se dice que si se le habla ella les quitara la vida, y que un hombre acechado por la Llorona se salvará si una mujer le toma de la mano, pues el espectro sólo ataca a personas solitarias. También se cuenta que si uno escucha el grito debe tratar de moverse y no quedarse congelado por el pavor. La persona tiene que huir antes de escuchar el tercer grito, o la Llorona se la ganará. Para evitar encontrarse con ella, o ahuyentarla, hará bien en rezar al santo de su devoción o repetir las oraciones tradicionales católicas. Unos imaginan a la Llorona como una mujer vestida de luto riguroso; otro la ven vestida de blanco. También se dice que el pelo suele taparle la cara. otro aspecto propio del espectro según otra leyendas guatemaltecas es que su grito viene acompañado de un viento frío que hiela la sangre. Otros dicen que si ves los ojos de la llorona esta te quita la vida. Honduras La Llorona y la Sucia son personajes bien conocidos en las leyendas hondureñas. Se cuentan muchas versiones de su historia. Generalmente, se la sitúa junto a los ríos,a las 12:00 de la noche, vestida de blanco, gritando: ¡Ay mis Hiiijoooooos!. La tradición oral es muy famosa, en las áreas rurales la personas están convencidas de su existencia. Generalmente, sólo le aparece a los hombres que dicen ser valientes. Panamá La leyenda de la Llorona es el cuento folklórico más popular de Panamá. Su llanto suele escucharse siempre de noche, y casi siempre en las comunidades cerca de los ríos o playas. En este país centroamericano esta leyenda se fusionó o influenció dos leyendas: la Tulivieja, muy popular en las provincias centrales, y la Tepesa, oriunda de las comarcas indígenas y muy popular en las tierras de las provincias de Los Santos, Veraguas y Chiriquí. La Tulivieja Según la tradición, la Tulivieja era una hermosa y joven mujer casada que tenía fama de ser muy parrandera, en una ocasión había un baile en un pueblo vecino y ella porsupuesto no se lo quería perder, la mamá se negó esa noche de cuidarle al bebé ya que ya estaba cansada de hacerlo mientras ella se iba siempre de parranda. Esa noche por querer ir al baile de todas maneras dejó al bebé junto a su tule cerca de un río, con la intención de recogerlo después del baile. Sin embargo,cuando regresó al río a buscar a su hijo no lo encontró y comenzó a llorar, el río se lo había llevado corriente abajo. Arrepentida por el grave error que había cometido comenzó deseperada a buscarlo. Dios viendo lo que pasaba la castigó por su irresponsabilidad y la transformó en un ser horripilante con agujeros en su cara y cabellos largos hasta los pies. Sus pies se le viraron y se transformaron en patas de gallina. Desde entonces, anda vagando por la eternidad buscando a ese hijo perdido. La Tepesa En cuanto a la Tepesa, su historia se remonta a la conquista, cuando un español enamoró a una hermosa joven indígena de la comarca Ngöbe Bugle y la dejó embarazada. Para que nadie en su tribu se percatara de su falta, la joven escapó hacia lo más profundo de las montañas, y cuando nació su hijo, lo ahogó en un río. Al ver el crimen, Dios le habló desde lo alto y la maldijo: "Ese pecado te pesa y te pesará hasta la eternidad, y desde ahora llorarás para pagar tu culpa". La Tepesa quedó transformada así en un ser espantoso que, al igual que la Tulivieja, anda vagando por los ríos y quebradas llorando, arrepentida de su pecado. Uruguay En Uruguay la leyenda de la Llorona es muy popular. Corren numerosas versiones, como éstas: La Llorona del Parque Rivera Una tarde de otoño, hace muchos años, una joven mujer decidió salir a pasear por el Parque Rivera. Aunque soplaba un viento frío y cortante que hacía gemir a los árboles y sumía al parque en la más absoluta soledad, la chica, madre soltera a punto de casarse, salió a dar un paseo con su bebé y se aventuró por el parque, por entonces más agreste que ahora y embarrado por las recientes lluvias. Se la vio bordear el lago con su niño, mientras el viento arreciaba con fuerza, hasta desaparecer de la vista. La futura novia no regresó. Al día siguiente hallaron su cuerpo inerte en el lago del parque, sin rastros del paradero del pequeño. Cuenta la historia que desde entonces, en las noches brumosas y tristes del otoño, puede verse a una joven vestida de novia en los alrededores del lago. Camina sola y llora desconsoladamente, mientras clama por un bebé que perdió hace mucho tiempo. La Llorona y los ladrones Hace mucho tiempo, en los inicios del mismo Parque Rivera, vivía una pareja en una casa contigua al lugar. Un miércoles 9, mientras la pareja se hallaba fuera, unos ladrones irrumpieron en la casa. El esposo llegó antes de que terminaran su faena y los sorprendió in fraganti: desesperados, los delincuentes le quitaron la vida con un cuchillo. Cuando intentaban esconder el cuerpo, sintieron ruido: era la mujer, que, vestida de blanco, llegaba a la casa. Se escondieron detrás de una puerta y observaron cómo la joven, aterrada, descubría el cuerpo de su marido. Mientras la mujer lloraba desconsoladamente sobre él, los ladrones, decididos a todo, llegaron por detrás y la mataron de igual manera. Para ocultar las huellas, los delincuentes arrojaron los dos cuerpos a la laguna del parque. Desde entonces, los vecinos de la zona comentan que el día 9 de cada mes se oyen extraños llantos y quejidos que provienen de la laguna, en el lugar donde los cuerpos de los infortunados amantes fueron arrojados. La bufanda de la Llorona Un hombre fue a un boliche y se encontró con una hermosa mujer. Estuvieron juntos y él decidió llevarla a su casa. Como ella tenía mucho frío, él le prestó su bufanda. Al otro día, cuando él fue a buscar su bufanda, al tocar la puerta salió una señora mayor. Le preguntó qué quería y él dijo que venía a ver a la chica. La mujer, llorando, dijo que su hija había muerto hace 20 años a orillas de un río y que su cuerpo enterrado se encontraba en el Cementerio del Norte. Rápidamente él fue allí y buscó la tumba de la joven. Encontró la bufanda enroscada en la cruz. Preguntó por todos lados si conocían a la chica y todos decían que era la Llorona. Quiso saber por qué la llamaban así y averiguó que la chica se suicidó al ver a su esposo muerto en el río y desde entonces se escuchan día a día en su tumba fuertes llantos. Venezuela En Venezuela también se conoce la leyenda de la Llorona, que circula en prosa y en forma de corrido (canción narrativa). La Sayona es otro personaje similar, pero sólo se aparece a los hombres parranderos, que gustan de estar de fiesta en fiesta. Cuenta la leyenda que la Llorona es el alma en pena de una mujer muy jovencita que tuvo amores con un soldado. De esos amores quedó embarazada de una niña, a la cual dio a luz. El soldado la abandonó y ella, como no tenía idea de cómo criar a un infante, desesperada por el llanto de la niña, la mató con sus propias manos. Cuando la joven vio lo que había hecho, comenzó a llorar y a gritar fuertemente, lo que atrajo a los vecinos y familiares. Al ver lo sucedido, la maldijeron. Ella salió corriendo hacia el llano y se convirtió en espanto. Siempre está llorando, y cuando entra a los poblados dicen que llama a su hija. Se sabe que roba niños que están solos, ya sea en sus casas o en las orillas de ríos o quebradas. Por lo general, se la oye llorar en tiempos de Semana Santa. Según otras versiones, la Llorona fue una muchacha joven que vivía en un pequeño pueblo de los llanos venezolanos. Esta muchacha cada vez que daba a luz a un hijo lo mataba sin piedad. Le confesó todo al sacerdote que vivía en su pueblo, añadiendo que no sentía ningún remordimiento por lo que había hecho. El cura notó que estaba embarazada de nuevo y le dijo a la muchacha que cuando tuviera a su hijo le diera de mamar antes de matarlo, y así lo hizo; tras darle leche materna lo mató, pero se activó su instinto maternal, haciéndole sentir una gran culpabilidad. Desde entonces, vaga por los campos llorando de dolor, buscando a sus hijos y asustando a todo el que se le atraviesa en su camino. Se la representa como una mujer joven, con una larga cabellera morena y la piel blanca. Lleva una bata blanca larga y encima otra bata de color negra con capucha, y suele portar un bebé en los brazos. Llora y grita diciendo "¡Mi hijo, mi hijo!". A veces, las madres castigan y asustan a sus hijos diciéndoles que si las desobedecen, la Llorona vendrá a buscarlos y asustarlos por las noches. La diferencia entre la Llorona y la Sayona es que esta última normalmente sólo se viste de blanco, tiene ojos rojos y colmillos que parecen de león. Asusta, mata o vuelve locos a los hombres que son o fueron infieles, no a todas las personas o niños, como hace la Llorona, se dice que tenía un frasco de agua de río y otro de sangre pura de niños, se ponía la sangre en los ojos y hacia que cada persona se le acercara y lo ataba a ella, lloraba por que su marido estaba con otra mujer y por eso decidió matar a sus hijos ahogándolos en el mismo río de donde sacaba el agua, su alma ronda en ese río diciendo: ¡mis hijos, devuélvanme mis hijos! Su presencia y representación en la cultura contemporánea

Fantasma de Teresa Fidalgo. 1983 Muerte en la carretera de Portugal. ¿Autoestopistas fantasmas?. Seguro que más de una vez has oído hablar de esa leyenda urbana que cuenta como una mujer hace autoestop en mitad de una carretera portuguesa en plena noche. En este vídeo podrás ver que es lo que pasa si te paras a recoger al fantasma, digo, autoestopista En el vídeo podemos ver a unos amigos que van en un coche. Al parecer se han pedido y les alcanzó la noche conduciendo. El pasajero que va en el asiento de atrás lleva una videocámara y va grabando la conversación que tienen el conductor y su acompañante. De repente alguien se da cuenta de que hay una persona, una mujer con un traje blanco, en la cuneta de la carretera. Deciden pararse para recogerla y le preguntan si está bien. Ella no responde, pero le preguntan que hacia donde va y ella contesta que un poco más adelante. También les dice su nombre “Teresa”. El que lleva la cámara le pide que le cuente qué le sucedió y ella señala hacia delante, apuntando con un dedo y les pregunta “¿Pueden ver aquél lugar?. Ellos responden que sí y Teresa dice “Ahí fue donde tuve el accidente….¡y morí!. Entonces el cámara se vuelve hacia ella y en medio de unos gritos escalofriantes el coche sufre un accidente quedando volcado en medio de la carretera. Al final del vídeo sale la siguiente nota: “Tiago y Tánia fallecieron en ese accidente. El único sobreviviente fue Diego (es una errata del traductor es David). Que no ha conseguido explicar que fue lo que pasó esa noche” “Los policía investigaron el caso obteniendo información extraña” “En 1983, una joven de nombre Teresa Fidalgo sufrió un accidente en el mismo lugar” Aclarar que Tiago y Tánia eran conductor y acompañante (respectivamente) y David el que llevaba la cámara. Según el vídeo Teresa Fidalgo es una chica que sufrió un accidente en 1983 muriendo en la carretera. Al parecer la chica que se monta en el coche es el fantasma de Teresa Fidalgo, y si hacemos pausa en un momento concreto podemos observar un fotograma en el que el rostro de Teresa aparece desfigurado, como un fantasma monstruoso. Lo mejor de éste vídeo es que es un extracto del original, el cual dura mucho más pero durante los primeros minutos solo registra la charla de los tres viajeros. En este vídeo sin embargo podemos ver directamente cuando recogen a Teresa y el accidente. Además se añade parte de un programa de televisión en el que se habla sobre el supuesto autoestopista fantasma. El caso es que a pesar de que en ese programa se trata el vídeo como si fuese real, hay que decir que el vídeo forma parte de un cortometraje de David Rebordao llamado “A Curva” (La Curva). link: http://www.youtube.com/watch?v=jpqu7plqOXU REALMENTE PARA MI ES VERDAD !!!!!!!!!

Después de un tiempo sin escribir nada surge de la nada (valga la redundancia) una serie de historias de zombies que iré subiendo (si es que no se me olvidan antes de escribirlas). En otras noticias: El wey de Aníbal ya escribió algo, justo debajo de este post. Y volviendo al tema principal aquí dejo la primera historia de zombies a la que titulo:Siguen escuchándose los aullidos y gemidos, los he oído toda la noche, sé que nos han encontrado y sólo me queda una bala en el viejo revolver. Creí que la bodega del centro comercial sería un lugar seguro... estaba equivocado. Desde hace dos semanas no hemos visto a ninguna persona... ninguna normal. Tengo miedo, miedo de que seamos los últimos. Clara está dormida, yo hago guardia, me relaja un poco poder verla dormir; tan hermosa, tan tranquila. Hace un mes yo podía dormir tan placidamente como ella, particularmente después de hacerlo con ella. No sé que hubiera hecho si el día que comenzó toda esta mierda no la hubiera encontrado. Gracias a ella sigo con vida, no me he dejado abatir por la perdida de amigos y familiares porque lo más importante —ella— está a mi lado. Es una chica ruda, me ha salvado de ser mordido varias veces. Se escuchan ya los golpes en la puerta de la bodega, están aquí, no tardaran en entrar. Clara se agita en sueños, le acaricio el cabello para relajarla, le susurro al oído que todo está bien, que siga durmiendo. De verdad creí que sería un lugar seguro, en la mañana salimos del sótano donde nos refugiábamos, Clara no quería salir, pero teníamos que hacerlo, ya no obteníamos comida y nos estábamos muriendo de hambre, yo propuse venir a la bodega, trabaje hace unos años en el centro comercial, sabia como entrar y creía que era seguro. La barra que puse para atrancar la puerta está cediendo, ya veo las putrefactas manos de esas cosas intentando alcanzarme, para desgarrar mi carne con sus asquerosos dientes. Aprieto el revolver fuerte entre mis manos, sólo tengo una bala, tal vez le de al primero, en cuanto tumben la puerta, un disparo directo en la cabeza, pero... ¿Y los demás? ¡Demonios nada más una puta bala! Miro a Clara tan tranquila, tan hermosa... la puerta cede más, el olor de esos no-muertos impregna toda la bodega. La observo de nuevo tan placidamente dormida... jalo el gatillo. Los zombies entran, ya no importa, Clara sigue dormida, no sentirá más dolor, malditos perros... vengan por mí. Hoy vuelvo de mi viaje en medio del bosque. Como es privado no vi en todo un mes a nadie más, no tuve teléfono ni Internet con suerte tenia luz en la cabaña y un poco de energía para cargar mi notebook. Subí a mi auto y maneje durante una hora hasta por fin llegar a la autopista, me pareció extraño que estuviera tan desierta, seguí manejando tranquila durante otra hora más hasta que vi a lo lejos una nube de humo que se elevaba, entrecerré los ojos para ver un poco mejor y pude notar que no era la única nube de humo que había. No comprendía lo que pasaba todo me parecía muy raro, al rato veo unos cinco autos destruidos, me detuve suponiendo que había sido por un choque. Mire a mi alrededor buscando rastro de alguien pero aun había un poco de humo que me hacia toser y ver algo borroso. -¿Ay alguien? ¿Necesitan ayuda?- Pregunte en vano, espere unos minutos pero nadie respondió, camine lentamente mirando adentro de los autos por si encontraba a alguien con vida pero lo único que encontraba era sangre. Supuse que ya se habían llevado a los heridos al hospital. Di media vuelta para volver a mi coche cuando me tropecé con un diario, me arrodille y lo tome entre mis manos, pude ver en la tapa que decía "Diario de Kate", lo abrí solo para ver si había una foto y así fue cayo una foto, me agache y cuando la tome pude ver en la fotografía a una mujer rubia de ojos verdes abrazada a el que parecía su esposo un hombre con el pelo negro que tenia ojos azules mientras en la abrazaba y cargaba a una niña de al parecer unos 8 o 9 años con el pelo de su madre y los ojos de su padre. Está bien no tenia por que ir a buscar a esa mujer para darle su diario pero se me venían las imágenes de ella triste porque había perdido parte de ella, cuando era más joven también había tenido un diario. Creo que para los diarios no hay edad. Volví a mi auto y me dirigí al hospital más cercano de la ciudad donde sospechaba que podría estar por suerte no estaba muy lejos pero el viaje cada vez me agotaba más. Viaje durante una hora y media llegando por fin a la ciudad. ¿Que pasa? me pregunte a mi misma cuando mientras me adentraba en la ciudad veía coches vacíos por todos lados, supuse que en el hospital me explicarían que pasaba así que seguí manejando sin darme cuenta que algo se movía por los alrededores. Estacione mi auto y tome en diario antes de comenzar a adentrarme en el hospital. Bueno esto ya comenzaba a incomodarme bastante. ¿Donde demonios estaban todos? -¿Hola?- Dije en modo de pregunta bastante fuerte haciendo que se escuchara el eco por el edificio, Comencé a notar que todo estaba desordenado, parecía como si nadie hubiera estado por ahí en bastante tiempo, me fui del otro lado del mostrador total no había nadie, ¿que me podrían hacer si ni cuidaban sus puestos? Busque todas las Kate que hubiera y solo había una por suerte. Me fije el numero de la habitación y fui hacia donde decía que estaba. Pero de repente escuche que alguien estaba caminando por el pasillo, así que fui corriendo hacia el esperando encontrar a alguien, pero cuando estaba por doblar en la esquina del pasillo, la luz se corto. -Genial...- Dije en modo de ironía mientras me acercaba a la pared para guiarme y esperando a que la luz volviera en cualquier momento. Sentí algo húmedo entre mis dedos mientras doblaba por el pasillo guiándome por la pared, por fin pude ver algo de luz por la ventana que iluminaba un poco, note que había un hombre parado mirando hacia otro lugar por lo que no podía mirarle la cara. Ya pudiendo ver me separe de la pared, comenzando a caminar en dirección a él, por curiosidad me fije en mis manos que era con lo que me las había manchado dándome cuenta que tenía las manos rojas, las acerque un poco mas donde iluminaba mejor la luz y me puse pálida al darme cuenta que era sangre, inmediatamente en pánico me quite la camisa quedando en musculosa y me limpie las mano con ella. -¿Señor sabe que paso acá?- pregunte preocupada porque algo malo haya pasado en el hospital. El hombre al oír mi vos dejo de mirar lo que estaba mirando y se dio vuelta. Entonces fue cuando me sentí desorientada y muy pero muy asustada. Aquel hombre tenía un aspecto joven y si no hubiera sido porque tenía la mitad del rostro destrozada con algunos trozos de piel colgándole y la remera manchada de sangre capaz hasta me hubiera acercado más. Di unos pasos hacia atrás mientras él me miraba con una mirada primitiva como si no fuera un humano corriente. Comenzó a caminar lentamente hacia mi haciendo un sonido raro como si estuviera entre respirando y gruñendo. Estaba tan asustada que no sabía qué hacer entonces fue cuando se oyó un disparo y la cabeza del hombre prácticamente exploto haciendo que cayera. Caí al piso del susto y temblando trate de alejarme lo mas que podía del. Después de eso unos gritos horribles se escucharon por todos lados, podía oír como algo o varias cosas se acercaban corriendo. Alguien me tomo del brazo y me comenzó a jala haciendo que corriera mientras gritaba del susto y algunas lagrimas caían por mi rostro del miedo. Todo había cambiado y recién me había dado cuenta. Corrí todo lo que pude sin poder parar ya que aquella persona no me soltaba del brazo mientras corría, estábamos yendo hacia la salida, mire a mis costados y pude ver sombras moviéndose por todos lados. Comencé a darme cuenta que no estábamos para nada solos. Mire hacia la persona que me estaba agarrando del brazo y pude darme cuenta que era un hombre negro con el pelo muy corto, si no fuera porque estábamos huyendo de aquellas cosas que nos perseguían me hubiera puesto a verlo mejor. Por fin al salir pude ver mejor aunque la luz me segó un poco. -Oh por dios- Dije cuando puse ver que eran aquellas cosas que nos perseguían. Eran personas pero estaban como destrozadas, sus miradas aterraban, me quede sin aliento pero seguí corriendo. Era increíble como cada vez aparecían mas, cuando me di cuenta estábamos huyendo de cientos. Llegamos hacia donde estaba una camioneta negra, abrió la puerta y me izo subir a los empujones por la parte de atrás ya que el asiento de copiloto parecía que estaba ocupado por otra persona. -¿Que está pasando?, ¿que les pasa a esas personas?- Pregunte agitada mientras la camioneta se encendía. Se escuchaban los golpes de aquellas personas queriendo entrar como sea, no sé que buscaban, se me pasaba una tonta idea por la cabeza pero me sentí estúpida, capaz todo esto solo fuera un sueño. Pasamos diez minutos en silencio mientras el conducía, me acerque hacia donde estaba y pude ver quien estaba en el asiento del copiloto. Pero si era ella... era la niña de la foto, parecía asustada igual que yo pero creo que ella se podía controlar un poco más. -¿Y bien? ¿Me vas a responder o no?- Pregunte mientras me ataba el pelo que lo tenía todo despeinado. El hombre no aparto la vista de enfrente pero comenzó a hablar. -Esas personas están infectadas... No sé en qué planeta vives que no te has enterado de nada...- -Estuve en el bosque privado de mi familia donde hay una cabaña, no tenia Internet, ni señal para hablar por teléfono y apenas la luz que había servia para iluminar de noche- Me explique queriendo que por fin me explicara todo bien, no entendía que infección podría hacer que las personas quedaran así. -Bueno el caso es que nosotros tampoco sabemos mucho, el día que comenzó todo lo único que decían era que estaban infectados, que su sangre y saliva era contagiosa, cualquier persona que fuera atacada y herida por uno de ellos tendría que ser asesinada con un disparo en la cabeza para que no se convirtiera en una de esas cosas- Soltó un suspiro antes de seguir explicando mientras doblaba en una esquina. Podía aun oír aquellos gruñidos a lo lejos. -Están casi muertos, pueden estar cortados a la mitad, no tener cuerpo y solo la cabeza, o cualquier cosa que se te ocurra para pensar que tendrían que estar muertos pero no lo están. Escuchamos por la radio que la infección va al cerebro, y hace que se puedan seguir moviendo, aunque no sabemos porque pero al momento que se contagian se vuelven salvajes, te atacan sin importarles nada, pero por qué no son ellos, es algo que los vuelve animales, en realidad peor, pero solo quieren atacar para alimentarse, se alimentan de los que estamos vivos para mantenerse fuertes.- No podía creer lo que estaba escuchando ¿estaba hablando de muertos vivos? -¿Y donde están los militares o los que sean que nos tendrían que venir a rescatar?- Pregunte haciendo que dejara de explicarme, era mucho por el momento para mí. -¿Militares? jajaja, nadie nos va a ayudar, todos desaparecieron o simplemente se infectaron, estamos solos, la gente común, está sola, los famosos, solos, los políticos solos. Todos están solos en esto, ni dios nos va a ayudar.- Dijo con un tono de decepción en su voz. Solo me quede callada y mire hacia la nada esperando despertar de una maldita ves, si es que esto era un sueño. Esperaba que fuera un sueño. Llegamos a un edificio luego de un pequeño viaje, vi la entrada que hasta el tercer piso estaba toda tapada con tablas de madera, luego el resto parecía que tuviera las ventanas tapadas con cortinas o algo así. Por aquí no había tantos de los otros por lo que me sentí un poco más tranquila pero tenía curiosidad por saber que había pasado con los padres de aquella niña. -Emm que paso con sus padres?- pregunte corriendo un mechón molesto de mi pelo hacia atrás de mi oreja. -Fueron infectados, así que ahora el grupo y yo estamos a cargo de la niña- Dijo en voz baja como la mía cuando pregunte, la niña estaba dormida pero por las dudas para no despertarla seguía con ese nivel de voz. Solté un pequeño suspiro apenado. Pobre niña, tan pequeña y se había quedado sola, mire el diario que aun tenia entre las manos. No lo había soltado en ningún momento. Me puse a pensar que en otro momento cuando estuviera todo más calmado se lo daría. -¿Como te llamas?-Le pregunte ah el ya que en todo este corto tiempo no se había presentado. -Richard...- Espere a que me preguntara mi nombre pero es no paso, apretó la bocina despertando a la niña y asustándome a mi pero pude ver como desde el edificio se comenzaba a abrir una puerta bastante grande como para que entrara hasta un camión. Entro con la camioneta y todo quedo en completa oscuridad hasta que se cerró la gran puerta. Me estaba empezando a poner nerviosa pero prendieron las luces. -Vamos salgan- Dijo una mujer pelirroja de no más de 30 años, me pregunte como me vería yo a los 30 pero decidí que este no era el mejor momento para ponerme a pensar en esas cosas, aparte estaba bien con mis 20 años. Se abrieron las puertas y salí sin saber hacia dónde ir, entonces me acerque al hombre y lo seguí total él me había salvado de aquellas personas, no creo que me llevara a ningún lugar peligroso. -¿Hacia dónde vamos?- Pregunte luego de unos minutos. Estábamos caminando por un pasillo bastante largo, llegamos a unas escaleras y empezamos a subirlas. Luego de unos cinco minutos nos detuvimos, por todas las escaleras que subimos suponía que estábamos en el décimo piso. Me sentía bastante cansada pero no dije nada, no creo que fuera un buen momento para quejarse. Caminamos por otro pasillo hasta que empecé a oír a lo lejos la voz de algunas personas. -Entonces te decía...- Le estaba por decir algo un hombre rubio con un gran cuerpo de unos 25 años aparentemente a una chica rubia que parecía de mi edad solamente que ella era perfecta, como las estrellas de la tv o las modelos de las revistas, supuse que eran pareja los dos eran perfectos. Nos miraron, bueno me miraron. Entonces me comencé a sentir algo incomoda, todos eran extraños que nunca en mi vida había visto. -Oh Llore ahí estas- dijo una mujer de unos 35 años acercándose con cara de alivio a la niña. -¿En donde tenias la cabeza para llevarla contigo, acaso estás loco?- Le hablo enojada al hombre mientras tomaba a la niña bueno a Llore de la mano. -Yo no la lleve, estaba en la parte trasera de la camioneta y cuando me di cuenta ya estábamos demasiado lejos para traerla y volver a ir no hubiera tenido tiempo de llegar antes de que fuera de noche- Explico mientras se iba hacia lo que parecía la cocina y abría la nevera. -No piensas decirnos quien es ella?- Pregunto un poco más calmada para luego mirarme. -Emm yo soy Jennifer...Si no fuera por el no se que me hubiera pasado- Dije algo intimidada mientras me presentaba. Esperaba que esto pasara rápido. No tenía idea cuanto tiempo tendría que estar ahí y menos a donde iría ahora. Sentí sus miradas de curiosidad sobre mí, me empezaba a sentir diminuta. -La encontré en el hospital cuando estaba a punto de volver- Comento Richard mientras traía dos botellas de agua y me daba una. No quería parecer una desesperada pero abrí la botella al instante y disfrute de como el agua rozaba mi garganta. Ese día no hablamos casi nada ya que necesitaba descansar un poco para aceptar todo esto que estaba pasando. Apenas puse mi rostro sobre la almohada que me habían dado, me dormí. Ah eso de las 4 de la mañana me desperté por un momento. Eran horribles los gritos que se podían oír desde afuera, me acerque a una ventana mientras todos dormían y mire hacia la calle. Trague saliva mientras veía como un montón de ellos caminaban por las calles... Algunos corrían para saltar sobre pequeños animales, los cuales eran destrozados en pedazos para ser devorados. Aquellas personas, los infectados eran monstruos. Podía sentir como un poco de viento me rozaba el cuello haciendo que tuviera un incomodo escalofrió. Me aparte de la ventana eh intente volver a dormirme, no quería seguir viendo esto. -Hay despierta- Dijo Lorena la niña mientras me daba suaves golpecitos en el brazo. Me di vuelta aun algo dormida y la mire con los ojos entrecerrados ya que me costaba abrirlos. Luego de un par de minutos me senté sobre la pequeña colchoneta donde había dormido, me dolía un poco la espalda pero no dije nada. Me pare para ir al baño, pero me di cuenta que no sabía donde quedaba. Me iba a costar acostumbrarme a ese lugar. -¿Me dirías donde queda el baño? por favor- Le pregunte con una sonrisa de lado. Ella solo me tomo de la mano y me llevo al baño. -Gracias- Le agradecí con una pequeña sonrisa aun algo triste por pensar que ella no tenía a sus padres con ella. En ese momento me puse a pensar en mi familia. ¿Estarían bien? ¿Se abrían convertidos en una de esas cosas?, la preocupación me invadió, comenzaba a extrañar mi padre con sus historias de cuando era más joven, la comida de mi madre, las peleas que tenia con mis hermanos. Esperaba que estuvieran bien y lejos de todo esto. Deje de pensar en esas cosas cuando alguien golpeo la puerta para entrar. -Ya salgo- Dije tratando de que no se escuchara mi vos a punto de llorar y respire profundo, me mire al espejo y me arregle lo mas que pude con lo que había. Por suerte no era de las que les gustaba andar muy maquilladas así que está acostumbrada a lo natural. Me mire por una última vez al espejo y abrí la puerta para salir, encontrándome con la rubia que comenzaba a sospecha que fuera modelo. -Te tienes que ir de aquí, no eres bienvenida- Dijo cortante mirándome con mala cara.