InicioParanormalMi propia Historia de Zombies...! 3ra Temp. - Parte 10

Mi propia Historia de Zombies...! 3ra Temp. - Parte 10

Paranormal5/2/2014
Hola! Tanto tiempo, la verdad quisiera disculparme por mi larga ausencia…es que me cortaron el internet y no tuve plata para pagarlo!! :/ Bueno como sea, hoy les traigo un capitulo…digamos especial, ya que no trata de el especial que hago muchas veces…sino de una historia aparte, o sea volviendo al pasado. Esto fue una vieja idea…y como la temporada ya casi termina, lo publico ahora antes de que pase el tiempo. Espero les guste… Saludos!!
Un pequeño detalle!
Brenda:



Capitulo 10: Mi Vida Antes de mi Vida.

Mayo 2, Año 2017 – 1:22 p.m. “Parte de Brenda…”
Después de un largo camino conduciendo...estábamos cansados y además teníamos hambre. Me pregunte a mí misma, ¿Habrán visto Benja y las chicas la carta que escribió Cecilia? No lo creo…es imposible que pueda pasar, pero ella se sentía muy confiada para hacerlo.
Como sea, nos detuvimos un momento para comer algo y recargar energía. Todavía nos quedaba un largo trecho hasta llegar a Arkany…y esta vez Kevin debía conducir. Michel decidió conducir en vez de Diego, que debe conducir junto a Yanina…quien no puede hacerlo debido a su parálisis.
Kevin y Michel hacían guardia, Cecilia y Yanina intentaban preparar algo para comer…y Diego y yo nos sentamos a descansar un momento, recargando nuestras armas.
Mientras cargaba ambos revólveres, vi a Cecilia con el cuchillo en la mano…y en un instante, me vino el recuerdo de aquel día en que me salvo la vida, donde también tenía el cuchillo en la mano y lo arrojo al zombie que intento morderme en ese entonces. Sonreí en ese momento, y al ver la Mágnum, recordé entonces cuando me lo dio para que matara a Fabián…cuando me mostro por primera vez la muralla. Y por último, cuando termine de cargar las balas en la Python, fue donde dispare al zombie que se acercaba a ella en el sótano donde luego, la bala traspaso y dio el último golpe al vidrio templado del laboratorio del doctor…y más tarde la utilice quebrando su mano cuando disparo a Cecilia. Creo que ese fue mi mejor tiro…hasta el momento.
Sonreía al recordar viejos tiempos…y la verdad no sé porque lo hacía, esos fueron los momentos más duros de mi vida. Aunque pensándolo mejor, los peores momentos de mi vida los pase junto con mis ex-compañeros…ellos dieron todo su aguante para intentar sobrevivir.
Mi sonrisa desapareció entonces…

2:37 p.m.
Habían preparado un guisado aunque le faltaba un poco de sal…cosa que ya no teníamos. Michel y Kevin volvieron para comer un poco para luego seguir con nuestro camino.
Ningún auto cruzaba, ni siquiera un simple perro…nada. Cecilia y Michel perdían el ánimo al no saber nada de Benja y las chicas. Yo solamente las miraba…solo seguía comiendo sin decir nada, mientras los otros intentaban sacar algún tema de conversación.
Luego entonces, Cecilia va hacia el auto y saca de allí un pequeño y viejo recuerdo de mi recibimiento…el whisky Johnnie Walker Blue Label de Benja. Cuando lo trajo, todos se alegraron de tomar algo que alivie sus penas…
amor

Michel – Recuerdo bien esto…debía ser el regalo para Lili.
Cecilia – Si, así era…hasta que fuimos atacados y no pudo recibirla, además tampoco la quiso.
Brenda – (Riéndome un poco) ¿Por qué no lo quiso?
Cecilia – Veras, Lili es cristiana…ella no bebe, y sin que lo sepamos, quisimos devolverle su botella, pero nos conto sobre su religión y luego dijo que no haría falta. Benja y yo lo pensamos…y nos quedamos con la botella. (Raramente…ella no se sirve)
Diego – Es un whisky muy fino para su gusto… ¿Cuánto les costó?
Cecilia – No lo recuerdo con exactitud…pero era alrededor de $1200.
Brenda – Cuando me diste a beber la primera vez tenía una etiqueta que decía que costaba $763…maldita. (Riéndonos todos) También dijiste que lo habías encontrado en el almacén…
Cecilia – El día que aparecimos por segunda vez en Formosa, antes de que los salvaran los militares…Benja dijo que en su mochila había algo que me serviría, y además del cuchillo encontré esto, aun estaba envuelto en el papel de regalo. Cuando te vi, pensaba que eras una espía o algo…por eso le puse la etiqueta, por si preguntabas donde lo conseguí.
Yanina – ¿Espía…Brenda? La noche que la encontré en el ático del viejo loco…estaba más asustado de mí que de esas cosas a punto de demoler toda la casa.
Brenda – No es muy común ver que un zombie se convierte en un humano…es más seguro el efecto contrario, y esta vez… ¡Se convirtió en Yanina! ¿Qué esperaban?
Kevin – Si que debió asustar…solo con ser ella asusta mucho. (Riéndonos de vuelta)
Yanina – ¡Cállate maldito!
Michel – (Mientras nos reíamos) Pero Brenda, ¿Cómo fue que sobreviviste en la ciudad? Has estado más de dos años allí tú sola…sin compañía de nadie.
Brenda – No quisiera recordarlo…por favor. (Hablando algo seria y cansada)
Yanina – Tiene razón…eres la única de la que no sabemos cómo fue tu estadía allí, ¿Qué hiciste para que esas cosas no te coman? ¿Dónde te ocultaste? Todo…
Michel – Diego nos lo conto…y su historia solo puede ser contada una vez debido a lo horrible que fue todo lo que tuvo que vivir. Tú podrías hacer lo mismo, ¿Qué dices?
Brenda – (Soltando mi plato) Está bien…pero será rápido, debemos seguir nuestro camino.
Cecilia – Esta bien, tu solo cuéntanos…desde el principio.
Brenda – Bien… (Acomodándome mejor) ¿Por dónde empezar? Ya sé, comenzare contando desde el 9 de agosto…la noche antes que todo comenzó.

Agosto 9, Año 2011 – 11:43 p.m.
Esa tarde, al salir del colegio fui a la plaza junto con Francisco, en ese entonces mi novio. Esperaba ver a mi amigo Benjamín, quien también dijo que saldría a caminar con una chica que decía que le gustaba mucho. A pesar de que nunca lo he visto en persona desde que nos conocemos, solo hemos tenido oportunidad hablando por teléfono o por internet.
Como sea, al tocar las 12 de la noche, Francisco y yo íbamos a cumplir 2 años y seis meses de relación…y anteriormente me había pedido que me escapara del colegio para comenzar el festejo esa misma tarde, para salir a caminar en la plaza y tomando algo para disfrutar de la tarde, pero no acepte debido a que debía ir al colegio…era mi último año, no quería perderme ni un día junto a mis compañeros, aunque él mucho no entendía eso.
En la noche cerca de las doce, estaba en casa, escuchaba música en mi cuarto junto a mi amiga Tamara, tomando mates con galletitas y hablando de la vida…según nosotras.
El ambiente estaba muy frío, tanto afuera como adentro apenas si podías salir debido a la temperatura que hacía en esos días…sin que tus manos se congelaran.
Mientras hablaba con ella, también hablaba por mensajes con Francisco y revisábamos nuestro facebook un momento, riéndonos de todo lo que nos parecía gracioso. En ese momento, ella me pregunto por Benja…y yo me pregunte qué había pasado con él y esa chica esa noche. Quise mandarle un mensaje, pero si en verdad se habían encontrado esa noche…no quería interrumpirlos.
Haciéndose algo tarde, mi amiga volvió a su casa y yo me acosté a hablar con Francisco por teléfono un momento…
Francisco¿Qué estás haciendo ahora mi amor?
Brenda – Me acosté, estoy tapada hasta el cuello por el frio…y hablando con el amor de mi vida.
FranciscoAh, y puede saberse… ¿Quién es ese “amor de tu vida” que dices?
Brenda – (Riéndome un poco) ¡Tu…tonto!
Francisco – (Riéndose también) Te amo Brenda María.
Brenda – Cállate estúpido, te he dicho que no divulgues mi segundo nombre.
FranciscoY yo te he dicho que te amo, bobita.
Brenda – (Sonrojándome) Yo también te amo, mi amor. ¿Francisco? – ¿Si? – Lo pensé mejor y…quiero que me esperes en la plaza mañana antes de entrar al colegio, ¿Te parece?
Francisco¡¡¡Bien!!! (Riéndome por el grito que pego) De acuerdo, lo hare…te esperare allí. Por cierto…feliz dos años y seis meses mi amor.
Brenda – Felicidades mi cielo…espero seguir contigo mucho tiempo más.
FranciscoVoy a estar contigo todo el tiempo que la vida me lo permita, te lo aseguro.
Brenda – No importa si no…yo seguiré contigo igual. (Dando una pequeña pausa) Te amo, ya me voy a dormir. Buenas noches.
Se despidió de mí y luego colgó el teléfono. Lamentablemente, la vida como él lo definió…no nos permitió estar juntos ese día, ya que entonces, me esperaba el momento más largo de mi vida.
Me dormí profundamente, pero esa noche…tuve una pesadilla. Había soñado que estaba a punto de morir…pero que antes de hacerlo, hablaba por teléfono con Benjamín, despidiéndome de él para siempre, y alrededor de mi corría sangre, escuchaba fuertes gritos y golpes, como si alguien golpeara mi cabeza. No sé lo que fue…

Agosto 10 – 11:54 a.m.
Desperté de un susto, eran casi las 12…y debía prepararme para ir a tomar el colectivo.
Fui, me bañe y luego almorcé lo más rápido posible. Mientras almorzaba, por la TV pasaba la noticia sobre la desaparición de una chica ayer en la noche. Decía que salió a correr por el paraíso de los niños por la noche pero luego ya no volvió...
Al terminar de comer, tome mi mochila y salí corriendo hacia la parada del colectivo…donde al llegar, el colectivo que debía tomar ya se iba. Aun tenía tiempo de esperar el próximo…aunque lo malo es que tarda 20 minutos después en llegar a donde estoy.
Mientras esperaba, detrás de mi había una pareja discutiendo. No quise voltear a mirar, seria de muy mala educación si lo hiciera…pero era una fuerte discusión, hablaban sobre su hijo. Mientras seguían discutiendo, escucho un fuerte portazo…y luego escuche al viejo golpeando la puerta con fuerzas para que le abriera. Al darse por vencido, su camioneta estaba muy cerca de donde yo estaba…y luego cuando arranco, cruzo frente a mí. Él me miro, y yo también a él…pero cuando lo seguía mirando, sentí escalofríos en todo el cuerpo. No sé porque pero fue lo que sentí en ese momento…no sabía porque, ni siquiera lo había visto en mi vida.
Luego de eso, el colectivo no llego…y no tenía a nadie quien pueda llevarme, así que no me quedo otra que llamar a mi padre para que lo hiciera.
Mientras nos íbamos en el auto, había mandado un mensaje a Francisco diciéndole que no iba a poder ir debido a la situación que se presento…y con muy mala gana, contesto que no había problemas, y luego no volvió a contestar.
Cuando llegue a clases la profesora por poco no me dejo entrar, lo hiso porque era la primera vez que llegaba tan tarde. Yo por otro lado estaba un poco molesta por no poder encontrarme con Francisco, sabía que estaría enojado por dejarle plantado…aunque debe entender que no fue mi culpa, yo no quise que pasara esto, simplemente paso…es todo.

4:22 p.m.
En el recreo, intente llamarle pero no pude, no contestaba mis llamadas…seguramente debe de estar molesto, aunque no puede estarlo ya que era nuestro día especial. Le mandaba mensajes, le hablaba desde el facebook e incluso insistí llamándole, pero de ninguna forma respondió.
Resignándome, pensé en ir a su casa cuando saliera de clases…y al terminar el recreo, volví a clases donde luego recordé a Benja. Cuando estuve a punto de mandarle mensaje, el profesor se molesto y me quito mi teléfono…y a pesar que ya estaba molesta, eso fue mucho peor.
A la salida de clases el profesor me devolvió mi teléfono y me advirtió que la próxima no me lo devolvería si lo hiciera de nuevo. Sin hacerle mucho caso, tome el teléfono…pero antes de salir, desde la ventana pudimos ver un accidente frente al colegio.
Mientras salía llame de vuelta a Francisco, pero este seguía sin contestar…no sé lo que pasaba, molestándome, apague el teléfono y lo guarde en mi mochila.
Al salir a la calle, vimos que había mucha gente alrededor…pues resulto que un auto atropello a un tipo que intentaba pasar la calle corriendo. Llamaron a emergencias pero estos no respondieron, mi amiga Carmen sabía algo de primeros auxilios…así que fue a ver qué paso con el tipo. Yo le acompañe, no tenia pulso y estaba muy pálido… ¿Tan rápido?
Carmen – Que extraño…no hace ni 10 minutos que lo atropellaron y ya está…así.
Luego, mientras lo revisábamos, podíamos ver un rastro de sangre desde el lugar que lo atropellaron hasta él, entonces vimos que en su espalda estaba sangrando, tenía una herida que no pudimos ver debido a su ropa.
Brenda – Carmen, ¿Qué haces? Déjalo, está muerto… ¿Qué no lo ves?
Carmen – Lo sé, pero en su espalda…hay algo. Brenda, dame un pañuelo si tienes…
Brenda – No lo tengo. ¿Alguien tiene un pañuelo?
Una chica le entrega un pañuelo, y metiendo su mano en el cuello del abrigo del hombre accidentado, ella sintió carne viva en su espalda…y cuando saco el pañuelo, en segundos lo ensucio completamente de sangre. Todos murmurando, estaban impresionados por como quedo el pañuelo. Pero lo peor fue cuando, sin darnos cuenta, el hombre abrió sus ojos y tomo del brazo a Carmen y la mordió en su cuello.


Asustados todos comenzaron a esparcirse…pues yo me aparte mientras veía a Carmen sangrando sin parar. Ella intento zafarse pero no pudo, pues justo Aarón llego y pateo al sujeto en su cara…y luego siguió pateándole en la cara, donde Maximiliano y Mauricio se añadieron.
Yo me levante y fui con Carmen, quien sangraba sin parar. La llevamos adentro para que lo atendiera la doctora del colegio…pero lamentablemente a mitad del camino cuando llegamos, ella ya no tenía pulso. Llorando de la tristeza, mis manos y mi ropa estaban manchadas de sangre.
Aarón y Matías llegaron e intentaron calmarme pero fue imposible, y en eso llegan Daniela y Julieta, quienes al ver el cuerpo de Carmen ya muerto…comenzaron también a llorar.
Nos llevaron afuera para no tener que seguir viendo su cuerpo…y fue allí donde toda nuestra pesadilla había comenzado.
Los cientos de chicos que habían salido esa tarde del colegio comenzaron a gritar y a entrar con prisa de vuelta al colegio. No entendíamos que pasaba, y cuando fuimos a ver, Lucia y yo chocamos tan fuerte de frente que quede algo tonteadas por el golpe, dejando caer mi mochila.
Ella algo desorientada, se levanto e intento levantarme también…pues cuando me pongo de pie, Milena llego y nos dijo que nos demos prisa, que nos escondamos ahora mismo.
Confusos y asustados, la gente se dispersaba por todos lados, nadie sabía que pasaba…pues luego se aparece Leandro con una herida en su brazo, pidiendo que corramos y que nos ocultemos cuanto antes.
Seguía con mi cabeza adolorida por el golpe, pues corrimos hacia uno de los salones donde la mayoría se dirigía. Nos encerramos allí, trancamos la entrada…pero aun había chicos afuera que intentaban entrar, pues corrían hacia otros salones para ocultarse. Yo insistí en dejarlos entrar a los que podamos, pero nadie hacia caso.
Al ver por el vidrio de la ventana, había personas sangrando, tomando a estudiantes y comiéndoselos como caníbales. No sabía que pasaba, me sentía confusa y con miedo, hasta que desde la ventana frente a mí, se aparece un tipo que intento prenderse de mí.
Mauricio – Brenda, ¡Aléjate de esa ventana!
Asustada, yo retrocedí donde luego más y más se juntaban en las ventanas, mas tarde intentaron forzar la puerta…y comenzamos a colocar sillas y mesas para que no pudieran entrar.
Los miraba, su piel estaba en malas condiciones, tenía sangre alrededor de su boca…y apestaba como a carne podrida. Intente acercarme más y más, pero otros intentaron forzar las ventanas y por poco lograron romper las rejas. Matías, Aarón y Maximiliano y más de diez chicos tomaron pedazos de silla y mataron a esas cosas a golpes a los que podían. El director estaba asustado, le faltaba el aire…pues Leila comenzó a tranquilizarlo como sea, pero entonces cayó desmayado.
Éramos alrededor de 29 los que estábamos ocultos allí. Las personas que lograron salvarse y están ocultas en los demás salones del colegio…se contaban algo más de 70 u 80.
Me acerque nuevamente a la ventana para ver alrededor, y fue entontes donde supe lo que estaba pasando…Carmen estaba en el patio del colegio, caminando como una persona normal aunque con su ropa totalmente manchada de sangre. Fui hacia la ventana…
Brenda – ¡Carmen! (Sin oírme) ¡Carmen…estamos aquí! (Apareciéndose otro tipo en la ventana)
Aarón – ¡Brenda, que te alejes de esa maldita ventana!
Brenda – Era Carmen, está allí afuera…no ha muerto.
Daniela – Carmen murió, Brenda…déjate de tonterías.
Lucia – (En un estado muy nervioso como para hablar) ¿Como…como que…cómo que Carmen murió? ¿De qué estás hablando? (Comenzando a llorar y desesperarse)
Brenda – No es mentira, está allí…la vi en el patio caminando. Hay que llamar su atención para que nos vea y podamos dejarla entrar.
Aarón – ¡Brenda basta! (Tomándome de forma brusca) Recapacita, ¿Quieres? Ella murió, tú misma la viste desangrarse allí afuera…está muerta, punto.
Brenda – (Lagrimeando de pura tristeza) ¿Entonces porque está allí caminando?
Julieta – Es…es un zombie, ¿Puede ser?
Brenda – ¡¿Un zombie?! La que debe recapacitar es ella diciendo tonterías…
Julieta – ¡Dime porque murió y ahora camina! ¿Por qué ese tipo en la calle estaba muerto y se levanto para morder a Carmen y arrancarle un pedazo de carne?
Confusa y llena de lágrimas en mis ojos, volví hacia la ventana para verlo mejor…y cuando la vi, se arrodillo y comenzó a comerse a uno de los estudiantes a los que habían atrapado. Tenían razón, era de película pero estaba pasando…había zombies en mi colegio.

Agosto 13 – --:-- hs.
Pasamos cuatro días encerrados allí, sin poder salir…sin poder comer ni tomar agua. Yo seguía atónita, había entrado en estado de shock…todos hacían algo para poder salir pero era imposible, y yo sentada en una esquina con la mirada perdida hacia la nada.


Leandro había muerto el día anterior, primeramente le agarro una fuerte fiebre…y su herida en su brazo infecto de forma muy grave, resulto ser que lo mordieron. Cuando dejo de respirar, al cabo de unos minutos se levanto y ataco a un chico de 5to año, pero por suerte no lo mordió.
Diría que se mereció morir, ya que 3 años atrás violo a una chica en el baño del colegio…esa chica resulto ser la dulce y tierna Daniela, quien cambio luego de que le paso eso. Y cuando lo vio convertido en zombie, ella tomo un garrote y comenzó a golpearlo sin parar, desparramando sangre por todos lados, su ropa parecía una pintura de Picasso, y sus lentes tenían un efecto rojizo de la vista. Ella no lloro, sino que mientras lo seguía golpeando, se desquitaba con él por haberle hecho tal cosa…más de una vez.
Como sea, mientras seguía en shock, en un momento recordé…mi teléfono.
Reaccione, me seque las lagrimas, me levante y fui de vuelta hacia la ventana, donde pude ver mi mochila tirada cerca de la entrada del colegio.
Maximiliano – Brenda, que te alejes de esa ventana… ¿Quieres que te coman o qué?
Brenda – Hay que recuperar mi mochila…
Micaela – Oh…ahí va de vuelta.
Brenda – No, lo digo enserio…hay que recuperar mi mochila, tengo una idea.
Aarón – A ver, ¿Qué hay en tu mochila que es tan especial? Si es comida voy ahora mismo…
Brenda – ¿Alguien de ustedes pudo comunicarse con alguien hasta el momento?
Julieta – No, sabes que todos los teléfonos se han quedado sin batería.
Lucia – Brenda, ¿Ya te ataco la locura o qué? ¿A dónde quieres llegar?
Brenda – Mi teléfono esta allí afuera, lo guarde en mi mochila antes de salir…podemos usarlo para llamar a alguien para que pueda sacarnos de aquí.
Director – Señorita, no permitiré que se exponga a ese tipo de riegos solo por un teléfono celular.
Chica de 4to– Tiene razón, además…si nadie ha venido para rescatarnos, ¿No crees que ya debió estar pasando lo mismo en otro lugar?
Brenda – (Mirándolos a todos…sentados y sin hacer nada) ¡¿Y qué piensan hacer?! ¡¿Quedarse aquí sentados sin hacer nada y luego morirnos de hambre?! ¿Eh? (Nadie respondía) ¡Contesten!
Nadie contestaba, solo se miraban entre sí o bajaban la mirada para no responder. El director estaba más asustado que todos nosotros, pero había que hacer algo o para mañana o en unos días a más tardar, esos zombies ya no querrán comernos de lo moribundos que estaremos si no comemos algo y morirnos de hambre.
Al cabo de unas horas, nuestros estómagos pedían comida…y no le culparemos al frio por el ruido que suena en cada uno. Aarón se levanto y fue hacia las ventanas…
Aarón – Tengo una idea…pero necesitare acompañantes.
Director – ¿De qué hablas Martínez? ¿Acaso piensas salir y exponerte a esas cosas?
Aarón – Si, hay que hacer algo…no podemos seguir aquí sentados con el estomago rugiendo, debemos salir y llegar hasta la cantina.
Maximiliano – Cuenta conmigo, ya estoy cansado de estar aquí sin hacer nada.
Brenda – Yo quiero ir…debo recuperar mi mochila como sea.
Director – ¿Se han vuelto locos todos o qué?
Maximiliano – Brenda, mientras más pocos somos mejor…quédate, yo iré por tu mochila.
Brenda – Yo también quiero ir…no soporto estar encerrada tanto tiempo.
Aarón – De acuerdo, pero estate cerca de nosotros.
Director – Ya basta, no dejare que se vayan…y si no harán caso, yo iré con ustedes, Walter (el del kiosco) no los dejara llevar así nomas la comida de allí.
Maximiliano – En eso tiene toda la razón…vaya usted, Mauricio y yo nos quedaremos a cuidar aquí por si pasa algo.
Aarón – Hecho, mientras ayúdame con esto.
Maximiliano y Aarón se encargaron de los zombies en la puerta, y luego de matarlos a todos…abrimos la puerta y salimos. Aarón, el director y yo salimos, mientras que Maximiliano y el resto se quedo a cuidar de los demás.
Había tantos de esas cosas, daban miedo…y asco, yo temblaba tanto que apenas podía sostener el garrote. Al ver mi mochila en medio del playón del colegio, intente ir por ella pero un zombie se presento frente a mí, Aarón lo envistió y luego le partió el garrote por la cabeza. Sin esperar, corrí hacia el medio del playón y en cuanto pude, tome mi mochila y volví con los demás, donde más zombies nos persiguieron y tuvimos que ocultarnos en el kiosco.
Revise el interior de mi mochila y pude encontrar mi teléfono, y al encenderlo…había recibido varios mensajes y llamadas de mis padres, de Tamara y más que nada de Francisco, alertando que estaba pasando algo raro en la ciudad, que habían sido atacados.
Mientras el director, Aarón y el dueño del kiosco hablaban y juntaban toda la comida que podían, yo intentaba comunicarme de nuevo con mi familia o con Francisco. Su teléfono sonaba y sonaba, ya me estaba poniendo nerviosa…hasta que de repente, alguien contesta.
Brenda – ¿Hola? ¿Francisco…eres tú? (Llamando la atención de todos) Mi amor, contesta… ¿Eres tú? ¿Estás bien? …Por favor, hablame.
FranciscoBrenda, mi amor… ¡Soy yo! Gracias a Dios, ¿Cómo estás?
Brenda – ¡Estoy bien! (Comenzando a llorar de la alegría) Estoy bien…discúlpame por no poder contestarte, es que perdí mi teléfono y acabo de recuperarlo.
FranciscoNo importa, me alegro que te encuentres bien, ¿Dónde estás? ¿Dónde te ocultas?
Brenda – Estoy en el colegio…estábamos saliendo cuando todo esto paso, mis amigos fueron atacados y nos quedamos atrapados aquí dentro. ¿Tu donde estas? ¿Qué paso con mi familia? No logro comunicarme con ellos…
FranciscoNo lo sé, tampoco pude comunicarme con los míos ni con nadie. Estoy aquí en el Hotel Plaza, cuando no nos pudimos encontrar me quede a caminar un rato, y fue donde todo paso. Intente escapar pero no pude hacerlo…y tuve que ocultarme aquí, junto a otras 40 o 50 personas más, algunos están heridos, otros intentamos sobrevivir.
Aarón – Brenda, ya debemos volver…cuelga eso.
Francisco¿Qué paso? ¿Con quién estas?
Brenda – Es Aarón, mi compañero…buscamos algo que comer. Mi amor, escúchame…si están mordidos deben matarlos, o se convertirán en esas cosas…hazme caso, por favor. Ahora debo irme mi amor, te llamare en cuanto pueda…cuídate por favor.
FranciscoDe acuerdo…de acuerdo les avisare. Cuídate tú también, te amo… ¿Sabes?
Brenda – Yo también te amo…un beso.
Colgando el teléfono, lo guarde de vuelta en mi mochila y me prepare para salir de vuelta. Habíamos conseguido algunos paquetes de galletitas dulces, saladas, sándwiches que aun se conservaban en buen estado y hasta agua y latas de gaseosas…que antes de salir me tome una entera de lo deshidratada que estaba.
Al salir, nos habíamos topado con 5 chicos que también llegaban hacia el kiosco para tomar y llevarse lo que podían. El director intento hablarlo pero ellos no quisieron, e intentaron robarnos los bolsos de comida…pero Aarón y el kiosquero comenzaron a pelear con alguno de ellos. Yo me aleje, el director golpeo a uno de ellos hasta que uno lo enviste y entre tres comenzaron a patearle mientras estaba en el piso. Yo fui me tire sobre uno de ellos, le arañe toda su cara y lo tire hacia el playón…donde unos zombies se prendieron por él, comiéndoselos al instante.
Al ver que llegaban aun más, se asustaron y comenzaron a correr, dejando las bolsas de comida. Yo fui y ayude al director quien estaba muy herido, no podía levantarse. Insistió en que nos vayamos pero yo no quería hacerlo, quería que se levantara…hasta que un zombie me tomo del brazo y por poco me muerde, pero Aarón le mateo en su cara tirándolo a un costado. Él me tomo a la fuerza y me llevo hacia los pasillos, tuvimos que irnos, mientras veíamos como los zombies entraban al kiosco para comerse al director.
Lo escuchaba gritar a ambos, al chico y al director…y yo lloraba por el dolor que sentían, no quería abandonarlo de esa forma, el nos advirtió por esto.
Volvimos al salón, repartimos la comida y todos comieron…todos menos yo. Por un momento perdí el apetito después de lo que presencie, pero de todas formas debía comer…me rugía la pansa del hambre.

Agosto 17 – --:-- hs.
Al cabo de tres días la comida nuevamente se termino, y la única forma de conseguirlo…era saliendo del colegio, pero eso era más que imposible ya que la salida estaba plagada de zombies. Pensábamos en varias soluciones, pero nada servía…y todas consistían en luchar contra esas cosas hasta poder tomar de vuelta el colegio.
Y luego de todo un día decidiendo, nuestro estomago tomo nuestro lugar y nos arriesgamos. Hicimos señas a los demás cursos para pelear contra esas cosas, la mayoría eran menores…pero ese día se convertirían en hombres.
Todos tomaron pedazos de los muebles del salón, y se prepararon. No llegaba a contarlo bien pero había cerca de 60 o 70 zombies allí fuera…y juntándonos entre todos, los superábamos en poca diferencia de número, pero el momento era valioso.
No teníamos fuerzas, éramos débiles con el simple hecho de saber que eran zombies…pues yo decidí no salir, y Julieta y Daniela decidieron quedarse conmigo. Todos se armaron con palos, temblaban del miedo, y cuando dieron la señal…todos salieron y comenzaron a pelear contra esas cosas, algunos ya gritando del dolor.
Entre las tres nos abrazamos, llorábamos…y rezábamos para que todo saliera bien.
Al cabo de unas horas, comenzaron a pedir ayuda…y pues cuando salimos, mi estomago se revolvió de él asqueroso paisaje que veíamos en el playón.


Personas muertas, putrefactas y descuartizadas que aun se movían…y los chicos del colegio que estaban malheridos, a algunos les faltaba carne en su cuerpo, otras se desangraban frente a mí.
Me tire al suelo, comencé a vomitar…y no es bueno vomitar con el estomago vacio. Daniela se desmayo, Aarón y Matías estaban empapados de sangre, mientras que Maximiliano había muerto…y Micaela estaba a su lado llorando de tristeza, era su cuñado.
Entre todos comenzamos a esparcir los cuerpos y tirarlos fuera del colegio, donde luego se lleno de esas cosas alrededor…intentando buscar venganza por rematar a sus socios.
Exhaustos, todos descansaron por largas horas…solo habíamos quedado 40, un poco menos quizás, mientras que buscábamos salidas rápidas para comenzaron a buscar comida o quizás un mejor refugio donde quepamos todos lo que quedamos.
Uno de los chicos que peleo con Aarón el otro día se disculpo, era necesario estar todos junto en estas situaciones. Lucia, Leila, y yo y todos los que pudimos comenzamos a limpiar un poco el playón para quitar el olor a sangre que había por el batallón.

Agosto 18 – --:-- hs.
Nos juntamos esa noche de la madrugada a rezar por todas las personas que habían muerto, tanto el día en que atacaron el colegio como los que murieron recientemente en la pelea. Se sentía la tristeza de todos por haber perdido a tantas personas conocidas en tan poco tiempo…más que nada nosotras por la pérdida de Carmen, y Aarón, Matías y Mauricio por Maximiliano.
Después de otro día mas sin comer, después de estar bien descansados todos…llego la hora de planear la búsqueda de comida…o quizás un éxodo.
Entre los mayores nos juntamos a planear como haremos y dónde iremos. Había almacenes y pequeños mini mercados a los que podremos ir…solo había que saber quienes estarían dispuestos a salir. Aarón, Matías y dos chicos más (entre ellos una chica) decidieron salir en un grupo, mientras que Luciano (el que peleo con Aarón), Mauricio, dos más y yo decidimos salir en otro grupo. El resto se quedaría a cuidar y ayudarnos a meter las cosas en cuanto lleguemos.
Luciano quiso que yo valla, no sé porque mi miraba mucho…la verdad si lo fuera de forma amorosa, no me pediría que vaya con él en estas situaciones.
Antes de salir, fui hacia adentro y busque mi teléfono en mi mochila para llamar a Francisco un momento. Cuando llamo, al momento él atiende…
FranciscoHola, ¿Mi cielo?
Brenda – Si, mi amor soy yo…solo llamo un momento para decirte una cosa.
Francisco¿Qué es? ¿Te paso algo corazón? Dime que no…
Brenda – No, descuida…estoy bien aun, pudimos deshacernos de los zombies que estaban dentro del colegio, ahora estamos más tranquilos.
FranciscoQue bueno, me alegro…pero entonces, ¿Qué pasa?
Brenda – Te llame para decirte que saldremos a buscar provisiones, hace 4 días que no comemos y ya es hora de buscar fuera del colegio. Si algo me pasa, solo quiero decirte que te amo…y que te extraño mucho. (Llenando mis ojos de lágrimas) Ojala pudiera estar ahí contigo a tu lado…
FranciscoMi amor, no te preocupes…todo estará bien, tu solo ve y cuídate, mata a esas cosas si tienes que hacerlo, no tengas compasión. Te amo…y esperare tu llamada de vuelta, día y noche si es necesario. ¿Lo harás?
Brenda – Lo hare…te lo prometo. Ya debo irme…espero encontrar algo que sirva allá afuera.
Antes de colgar, me deseo mucha suerte…y nos despedimos como si fuera la última vez que nos hablaríamos. Guarde mi teléfono y fui hacia afuera, todos se armaron con garrotes y fierros que quitaron de las ventanas…pues en ese entonces vi a un niño, de 7mo grado que estaba sentado solo en un rincón del playón. Fui amablemente hacia a él…
Brenda – Hey, ¿Qué haces sentado aquí tu solo? ¿Cómo te llamas?
Cristian – Cristian…Cristian Pietkevich… ¿Y tú? (Con un tono muy tímido y asustado)
Brenda – Me llamo Brenda, ¿Cómo te sientes Cristian?
Cristian – Tengo miedo…y también hambre, extraño a mis padres.
Brenda – Yo también extraño a los míos, y también me siento igual que tú…por eso debo salir a buscar provisiones, para poder alimentarnos y tener más animo.
Cristian – ¿Volverán? ¿Traerán comida?
Brenda – (Lo mire…y no respondí) Cristian, quiero pedirte una cosa y sé que me lo negaras…pero necesito que me prestes la navaja que traes en tu mochila, por favor.
Cristian – ¿Cómo sabes que traigo una navaja?
Brenda – Eso no importa ahora…lo necesitare mientras esté allá afuera. ¿Me lo prestas? Te prometo devolverlo en cuanto esté de vuelta, ¿Si?
El niño toma su mochila y desde el bolsillo saca la navaja que nombre, me lo entrego y me pidió que a cambio de prestármelo…le trajera una bolsa de papas fritas solo para él. Aceptando su propuesta, tome la navaja y lo escondí en mi calza bajo mi pollera.


Me dirigí al grupo…donde ya estaban a punto de salir.
Deseándonos la mayor de la suerte, tomamos los bolsos y salimos. El grupo de Aarón se dirigió por un lado…mientras que nosotros nos fuimos por otro lado.
Eran cerca de las 4 o 5 de la tarde, no podíamos tardar mucho debido a que oscurecía a las 6…y en la noche empeoraría la búsqueda. Luciano y Mauricio estaban al frente de todos, mientras que Sonia, Iván y yo estábamos alertas por detrás. Lo más cercano que nos quedaba es un mini mercado, a unas cuadras del colegio. De camino, habíamos matado ya muchos zombies como para ser un comienzo, y cuando llegamos…había nueve zombies dentro.
Mauricio, Iván y Luciano entraron y los mataron, y luego Sonia y yo nos aseguramos de matarlo bien con nuestros garrotes. Tomamos nuestros bolsos y comenzamos a juntar toda la comida que pudimos juntar y que estén en buen estado, e incluso tomamos mas bolsos dentro del mini y juntamos aun mas, entre ellos metí la bolsa de papas fritas que le prometí llevar a Cristian.
Cuando llenamos todo, nos sentamos un momento a descansar, a comer y tomar algo por nuestra cuenta antes de volver.
Habíamos metido también varias latas de cerveza en los bolsos. Luego de comer, Luciano se levanto y se fue hacia afuera para revisar el perímetro…por suerte no había zombies cerca. Cuando Sonia se levanto para ir al baño, Iván tomo uno de los bolsos, pero luego cuando volteo para salir, Luciano toma su fierro y se lo traspasa por el ojo, matándolo al instante. Mauricio y yo quedamos viéndolo sin poder creer, y cuando soltó a Iván, llego hacia a mi pero entonces Mauricio se abalanzo hacia a él y una vez tirados en el piso, comenzaron a pelear…con suerte, pudiendo quitarle su fierro.
Sonia salió asustada y vio a Iván muerto, tirado en el piso…y entonces grito del susto cuando lo vio.
Luciano comenzó a golpear a Mauricio, y de vuelta tomando su fierro, salte sobre él envistiéndole hacia afuera. El se levanto y me tomo del cabello volviéndome a tirar a un lado, quedando muy adolorida. Me levanto de vuelta del cabello y justo antes de golpearme con su fierro, me puse de pie y de mi calza saco la navaja y se lo clavo en el estomago, muy cerca de su costilla.
Brenda – ¡Maldito bastardo! (Lagrimeando por lo que acababa de hacer)
Deja caer su fierro, donde los zombies lo escucharon…y él cayó al piso, muriendo al instante. Corrí hacia adentro a ayudar a Mauricio. Tomamos los bolsos y corrimos de vuelta al colegio, pues cuando voltee hacia atrás…vi como esas cosas comenzaron a comerse a Luciano y a Iván, haciendo el rol de carnada mientras escapábamos.
Cuando llegamos, nos ayudaron a meter los bolsos…los demás aun no habían vuelto.
Esperamos a que los demás volvieran, pero las horas pasaron y Aarón y el resto no volvieron. El kiosquera ayudo con la administración de la comida, mientras que yo fui y entregue el paquete de papas fritas.
Brenda – Aquí esta…como te lo prometí, muchas gracias por la navaja.
Cristian – De nada…gracias por traerme las papas fritas, ¿Quieres un poco?
Brenda – (Con un poco de lágrimas) No tengo hambre, gracias…otro día quizás.
Cristian – (Justo antes de levantarme) ¿Por qué lloras? ¿Y porque tus manos están manchadas de sangre?
muertos vivientes

Sin responderle y con lagrimas en mi rostro, solo le sonreí y me levante, me retire hacia adentro…para hablar con Francisco.
Saque mi teléfono de mi mochila…aun tenía mi rostro tapado de lagrimas, marque y lo llame. Al principio no contesto…pero luego…
FranciscoHola Brenda, ¿Mi amor?
Brenda – Mi amor, ¿Cómo estás? Ya regrese…todo salió bien por suerte.
Francisco – (Con una voz algo agitada) ¿Estas llorando mi amor? ¿Te pasa algo?
Brenda – No es nada mi corazón…un chico de nuestro grupo mato a uno y por poco nos mata a nosotros para quedarse con la comida, y…y yo…
Francisco¿Qué paso mi amor? Habla…
Brenda – Y yo lo mate… (Comenzando a llorar) Se acerco a mí y me tiro a un lado, lo mate, le apuñale en su corazón. Lo siento mi amor…no pude hacer nada…
FranciscoAmor escúchame…él se lo busco, tú hiciste lo que debías hacer, defender al grupo. Solo me alegro de que estés bien y no te haya pasado nada. (De repente…se escucha un fuerte golpe, pareciera una puerta)
Brenda – ¿Qué fue eso? Mi amor… ¿Qué está pasando allí?
Francisco¿Recuerdas que el otro día me dijiste que los mordidos debían ser asesinados?
Brenda – Si, lo recuerdo… (Comenzando a dudar)
FranciscoTuviste razón…los heridos se convirtieron en zombies…
Brenda – No por favor, no me digas que… (Interrumpiéndome)
FranciscoMi cielo escúchame, no tengo mucho tiempo…quiero que sepas que te amo… ¿Sabes? Y hubiera dado todo por ser feliz a tu lado en el futuro…
Brenda – Yo también Francisco, yo también. Perdóname por no haber ido esa tarde junto a ti.
FranciscoNo importa, no fue tu culpa…yo te perdono.
Brenda – (Todas se me acercan porque ven que estoy llorando) Si importa, quería estar contigo…y ahora al menos hubiera muerto a tu lado… ¿No?
FranciscoNo soportaría verte morir…me moriría de un infarto. Brenda María, te amo y siempre te voy a am… (Cortándose la llamada)
Brenda– ¿Francisco? (Sin contestar) Francisco, mi amor… ¿Estás ahí? Contesta por favor… (Comenzando a lagrimear de vuelta) Por favor contéstame…por favor…por favor…
La llamada se corto, y tras intentarlo varias veces…más tarde me di por vencida, y deje caer mi teléfono y comencé a llorar sin parar. Daniela y Lucia se acercaron a mí para consolarme, pero no pudieron hacerlo…no podía dejar de llorar.

Agosto 21 – --:-- hs.
Llore toda la noche, y luego todo el día…como dije, no podía parar de llorar. Había perdido a muchos amigos esa semana, Carmen fue una de ellas, pero lo que más de dolió en el alma fue haber perdido a Francisco, la persona que tanto amaba como a mi familia.
No comí por dos días, solo me pasaba llorando o durmiendo, apenas si tenía ganas de seguir viviendo…y lo hacía por mis amigas, ellas no soportarían perder a una más.
Aarón y los demás nos llamaron por un teléfono público diciendo que estaban bien…pero con el pasar de los días ellos nunca salieron, e incluso salieron a buscarlos pero no los encontraron, uno de ellos era un zombie…así que eso supuso oficialmente su perdida. El kiosquero era el único mayor entre nosotros, ya que hasta los profesores habían muerto el día que el colegio fue atacado, pues se decidió ponerlo a cargo de los suministros.
Lamentablemente, fue hasta ese día que puedo seguir contando esto…
Cecilia¿Por qué hasta ese día?
Al día siguiente, 21…una tarde mientras descansábamos y fijábamos cuanta comida nos quedaba, los portones no resistieron y los zombies comenzaron a entrar en gran manada. Intentamos correr, ocultarnos de vuelta en los salones pero no pudimos…esta vez nos habían tomado por sorpresa mientras todos descansaban.
Micaela, Daniela y yo corrimos hacia dentro del salón…pues cuando quisimos ocultarnos allí, uno de esas cosas se come a Micaela, Daniela quiso ayudarla pero otro lo muerde en su brazo, así que tuvo que soltarla y seguir corriendo. Nos metimos al salón, cerramos las puertas y luego se nos ocurrió meternos en el armario…allí no podrán alcanzarnos.
Al abrir el armario, solo había archivos y carpetas…así que lo vaciamos y antes de entrar, tome mi teléfono y luego vi a un lado la navaja de Cristian, que luego cuando levante la mirada, él estaba frente a mi convertido en zombie. Intento atacarme pero lo patee en el pecho, cayendo sobre una silla que se incrusto también en su pecho…donde no pudo zafarse.
Corrí hacia el armario, y con gran fuerza…Daniela me tomo del brazo y me metió adentro, encerrándome allí y luego le puso un candado bien reforzado a la cerradura.
Brenda – ¡Daniela! Daniela no por favor…tú también puedes entrar aquí, no me dejes sola por favor, ¡Abre la puerta! (Comenzando a golpear) ¡Abre la puerta!
DanielaNo puedo, alguien tiene que cerrarla desde afuera…o no servirá. Me mordieron, ¿Lo recuerdas? Más tarde me convertiré en uno de ellos y te atacare…y no quiero eso.
Brenda – No, por favor…no me dejes aquí sola, no me dejes sola.
DanielaTe quiero mucho amiga…es hora de que paguemos por nuestros propios errores.
Brenda – No, no…por favor, no te vayas.
(Arrodillándome a llorar)
Los zombies cruzaron la puerta y se comieron a Daniela, quien logro asegurar la cerradura. Me quede allí sola, escuchando su llanto de dolor mientras se la comían parte por parte. No hacía más que llorar, lamentarme por no poder hacer nada…por no poder ayudar cuando pude hacerlo.
No aguante mas, y entonces pensé…no podía irme sin antes hacer una llamada. Tome mi teléfono y marque...y fue allí donde llame a Benja. Segundos después, el responde…
Benjamín¿Belén?
Brenda – No Benja, soy yo…Brenda.
Benjamín¿Qué…Brenda? ¿Estas…estas bien? ¿Qué paso?
Brenda – Se que nunca pudimos conocernos personalmente, y sé que hubiera sido un gusto hacerlo, pero, créeme que esto no es lo que quisimos que paso… ¿Cierto?
Benjamín¿De qué hablas? ¿Qué pasa? ¿Te ocurre algo?
Brenda – Escúchame con atención… (Algo agitado por atajar la puerta de los zombies) Intentamos buscar ayuda, el colegio fue invadido por…estas cosas, cuatro chicos de mi colegio salieron pero, nos llamaron diciendo que estaban bien pero…resulta que jamás regresaron. Soy la ultima que queda en el colegio…estoy encerrada en un armario y fuera hay miles de zombies.
BenjamínNo puede ser, ¿Enserio? Aguanta, ¿Si? Voy a ir…cuando termine todo voy a buscarte.
Brenda – (Riéndome mientras lloraba) Ojala pudiésemos habernos visto en persona al menos una vez, ¿No? Quiero confesarte que…me pareciste una gran persona, y te quiero mucho…y (suspirando y lagrimeando) y sal de esta ciudad para siempre, ¿Si? Jamás vuelvas…
BenjamínNo lo hagas, por favor… ¡Aguanta! ¿Quieres? Por favor hazlo…
Brenda – Ya es tarde…han llegado tarde. Espero un día poder verte Benjamín, te voy a estar esperando con mucho gusto. Adiós…amigo.
BenjamínBrenda, no por fa… (Cortando la llamada)
Al colgar el teléfono, lo guarde conmigo y luego tome la navaja…respire profundo, cerré mis ojos para pensar y recordar todos los momentos que viví en mi vida, y que ojala nunca se hubiera terminado de esta manera. Me corte las venas de ambas muñecas, y al cabo de unos minutos quede totalmente inconsciente…pensé que mi vida tendría paz si me moría.


Mayo 2, 2:48 p.m.
Brenda – Desde entonces ya no recuerdo nada más, hasta el día en que desperté y vi que mis muñecas estaban vendadas y mi colegio había sido demolido. (Soltando algunas lagrimas) Me sentía confundida, pensé que estaba muerta pero no fue así…esas cosas seguían en la ciudad, entonces intente ocultarme de ellos. Quise salir de la ciudad pero no pude, así que me oculte en Chango-Mas. Viví dos largos años allí, sola y sin nadie con quien pueda hablar.
Michel – ¿Qué paso después? (También con lagrimas en su rostro)
Brenda – Los generadores de reserva dejaron de funcionar, la comida comenzó a descomponerse. Estuve casi 6 días viviendo con el mal olor…hasta que ya no soporte y tuve que salir. Me dirigí hacia la costa pero en la plaza logre ver a alguien bajándose de un auto. Corrí hacia esa persona pero los zombies me atraparon…y fue allí donde tú apareciste y me salvaste la vida. (Dirigiéndome a Cecilia) Y…esa…es mi historia. Ahora saben que hubieron personas en mi vida de las cuales nunca podre olvidarlos, nunca por el simple hecho de haber estado conmigo en los peores momentos. Y tras todo esto es que…lo peor es que no tuve la oportunidad de despedirme de nadie, de mis padres, de agradecerle Aarón ni a Daniela por salvarme la vida, ni a el pequeño Cristian por haberme prestado su navaja y con ella matar a Luciano y así poder volver con la comida al colegio. Francisco era la persona que mas me importo cuando lo perdí…
Yanina – ¿Qué paso con Francisco después de todo eso?
Brenda – Murió mientras se ocultaban en el hotel frente a la plaza. El primer día que me dejaste sola con el machete (dirigiéndome de vuelta a Cecilia) vi su moto tirada a un lado del teatro, aun conservaba combustible pero ya no encendía, la batería había muerto. Fui al hotel pero había muchos zombies, no me anime a entrar…entonces tome un encendedor y queme la moto de Francisco, como una forma de despedirme de él para siempre.
Después de haberles contado mi historia, nadie sabía que decir…pues lo único que dije entonces fue que ya se estaba haciendo tarde, ya era hora de seguir nuestro camino, que aun nos quedaba mucho por llegar.
Nos levantamos, juntamos nuestras cosas y partimos de vuelta hacia San Cristóbal…esta vez le tocaba conducir a Kevin y a Michel, mala suerte por Cecilia que debía seguir conduciendo su auto.
Cuando partimos, habíamos dejado una marca en uno de los carteles de transito.
En cierta forma me dolió mucho haber recordado tan horrible momento…pero por otra parte fue bueno hacerlo, me desprendí de él y ahora quizás ya no dolerá tanto como cuando lo guardaba para mí mismo.
En el camino me agarro sueño, me recosté y mire hacia el cielo por la ventanilla…donde otro gran recuerdo se vino a la mente, el recuerdo que me enseña que cuando todo lo malo pase, lo bueno vendrá después…y así paso.

Octubre 2013 – 3:14 p.m.
Estaba cuidando a Cecilia, quien se recuperaba del disparo que le dio el científico dirigido hacia a mí. Me sentía preocupada, no había despertado en dos meses…quería agradecerle por haberme salvado, aunque si la bala hubiera impactado en mi, quizás sea yo quien este ahora acostada y Cecilia cuidaba de mi.
Mientras leía el cuaderno que Cecilia escribía cada noche, me agarro sueño así que lo deje para seguir después…pero antes de recostarme mire hacia la puerta y vi que alguien estaba allí, al girar la cabeza no podía creer lo que estaba viendo…era Benja. El me miro, comenzó a sonreír mientras yo solté una lagrima de felicidad…entonces me levante y fui lentamente hacia él.
El de a poco se acerco…y antes que pudiera decir algo, nos dimos un gran abrazo…a pesar que fue a Cecilia quien vino a visitar, además de haberle visto vivo y sano, me alegro verlo por primera vez de esta manera, incluso después de haberme despedido de él hace dos años.
Él sin embargo no podía creer que yo haya vivido…simplemente sonreí mientras lloraba de felicidad por su presencia. ¡Mi dolor había desaparecido!
Mi propia Historia de Zombies...! 3ra Temp. - Parte 10



Bueno, espero les haya gustado…se qe muchos me deben estar matando porque es un capitulo diferente el cual no tiene nada que ver con la historia, pero decidí hacer esto para hacer algo diferente al menos una vez…pues a pesar de que no es un capítulo especial, para eso mismo lo hago, para dar un poco interés contando una historia secundaria.
Como sea, se también que es largo…pero ha habido peores, no se qejen (si lo hacen!) jeje espero les haya gustado. Saludos Ya tengo listo los otros capítulos…cuando pueda los subiré! ^_^
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