Mi bebé me usa de chupón
Muchos bebés parece como si quisieran estar permanentemente pegados al pecho de mamá, no siempre es por su deseo de alimentarse sino para confortarse. La cercanía al cuerpo de mamá y sentirse abrazados brinda al bebé contacto piel a piel, sentir el olor de su madre, sentir el calor corporal de su madre; todo ello da una sensación de seguridad y tranquilidad al bebé.
Pero no siempre será posible tener al bebé en brazos, y menos prendidos del pecho, por lo que se pueden hacer algunas cosas para ayudarlo a confortarlo.
El momento más difícil de los bebés es al final de la tarde, cuando ya tienen cansancio acumulado por toda la actividad del día y pareciera que lloran sin razón, hasta que mamá les da el pecho, toman un poco y luego sueltan el pecho. En este caso puedes ayudarlo a liberar sus tensiones dándole un baño tibio, darle masajes, escuchar música suave o cantarle una canción; la idea es reconfortarlo con algo que sea diferente a la succión del pecho.
Otro momento se presenta durante la noche, el bebé tiene un estómago pequeño y necesitará alimentarse constantemente, lo hará durante la noche y madrugada, conforme vaya creciendo irá dejando las tomas nocturnas para dormir toda la noche.
Pero a veces el bebé se despierta más de la cuenta y no necesariamente para alimentarse, nuevamente el bebé necesita confortarse para poder conciliar el sueño nuevamente. A veces el bebé despierta hambriento y llorando, se alimenta rápidamente y con ello sacia su hambre, pero toda la agitación que tuvo al llorar no le permiten dormir.
Lo primero que puedes hacer es anticiparte y darle la leche antes que comience a llorar, así el bebé se alimentará casi dormido y volverá a la cama tranquilamente. En caso que el bebé ya esté agitado, pues tendrás que calmarlo, acunarlo en tus brazos y cantarle una canción suavemente es muy bueno, pero mantén tu pecho lejos de él y prueba con el chupete mientras lo tienes cargado y en contacto con él.