Ingredientes
Tapas hojaldradas para tarta 2
Dulce de leche c/n
Crema pastelera c/n
Batata c/n
Chocolate picado c/n
Azúcar impalpable para decorar
Procedimiento:
Doblar una de las tapas para tarta a la mitad, de manera que el hojaldrado se multiplique y se asemejen mucho más a las facturas de panadería.
Estirar la masa formando un rectángulo hasta que quede de 3 mm de espesor.
Cortar rectángulos de aproximadamente 3 dedos de ancho. Esta será la medida "estandar" de las mini facturas.
A algunos rectángulos de masa se les va a otorgar la forma de "moño".
Para esto, se deberá tomar la masa de los extremos y de un lado le damos media vuelta para que tome la forma.
Colocar los moños sobre la placa y hacer dos pequeños huecos sin llegar hasta el fondo para luego ahí colocar el relleno.
Otros rectángulos que se hicieron dejarlos sin nada para que al salir del horno puedan ser rellenados con dulce de leche.
Colocar pequeños dados de batata sobre la masa y del otro lado un poco de crema pastelera.
Tomar otro de los rectángulos y colocar un poco de chocolate picado a lo ancho de la masa. Luego el chocolate se derretirá y quedará una verdadera delicia.
Enrollar la masa con el chocolate picado dentro.
Para realizar las "canastitas" rellenas de dulce de leche, hay que cortar círculos y luego con un molde de menor diámetro a algunos círculos quitarles el centro para que solamente queden los bordes.
Pegar el circulo sin centro a la base uniéndolos con huevo.
A los círculos, pincharlos en el centro para que luego puedan ser rellenados.
Colocar todas las facturas en una placa levemente enmantecada y pincelar con huevo para que se doren. Llevar a horno fuerte hasta que la masa se dore.
Retirar, rellenar y espolvorear con azúcar impalpáble o pincelar con almíbar -partes iguales de azúcar y agua, llevar hasta que rompa hervor y dejar enfríar-.
receta de crema pastelera
Ingredientes:
500cc de leche
3 huevos
150g de azúcar
60g de almidón de maíz (o maicena)
Esencia de vainilla
Ralladura de limón
Preparación:
El primer paso es hervir la leche.
Por otro lado, cascamos los huevos sobre un recipiente y los batimos ligeramente. Opcionalmente, para que la crema quede más sabrosa, podemos reemplazar los 3 huevos por 2 huevos y 2 yemas.
Ahora agregamos los secos: el azúcar y el almidón de maíz. Batimos enseguida porque si no, por una reacción química del contacto de las yemas y el azúcar, se generará una costra que no se diluirá.
Una vez que la leche comience a hervir, volcamos la mitad de esta sobre la mezcla de los huevos y continuamos batiendo.
Luego integramos la leche que queda y llevamos toda la mezcla al fuego nuevamente y mezclamos, constantemente para que no se hagan grumos.
Esperamos a que espese la crema, mientras revolvemos con una cuchara de madera. Primero formará algunos grumos y luego se espesará de golpe. En ese momento la retiramos del fuego y volcamos la crema en un bowl para que comience a enfriar y no se siga cocinando con el calor de la cacerola.
Por último saborizamos la crema colocándole ralladura de limón y esencia de vainilla.