ME CREES SI TE CUENTO: PELOTUDO
Parece ser que durante la infame y sanguinaria "Conquista del Desierto", don Julio Asesino Roca y sus secuaces disponían, además del apoyo patricio de quienes mandan, de un tremendo ejército con el cual llevaron a cabo tamaña empresa. La estrategia era clara, arrasar con quien se atravesara y ganar así metro a metro territorios cuya propiedad exclusiva pertenecía a los habitantes originales cientos de años antes.
Los experimentados generales pusieron, en la primer línea de ataque a los cipayos, es decir, a los indios que, convencidos (o comprados) por distintas causas, decidían luchar contra los de su misma sangre. Ellos eran la fuerza de choque, la avanzada y los primeros en caer. Esos cipayos contaban con una agilidad a toda prueba, una fortalez y un dominio increíble de sus eternas armas favoritas, las que mejor conocían y las que mejor manejaban desde su mas tierna edad: las letales boleadoras.
Cuando daba comienzo la batalla, los capitanes daban la orden de lucha gritando "manden ahora a los boludos" o "larguen a los pelotudos", y hacia allá se mandaban los cipayos que eran los primeros en enfrentarse con los indios rebeldes a los que peleaban de igual a igual, pero por otras motivaciones.
De ahí la relación existente entre boludo, lento y poco vivo, entre pelotudo e infeliz.
pd: Lo de traidor se pega a lo cipayo, que originalmente significaba "noble caballero" y terminó despectivamente como sinonimo de "vendepatria" o aliado de intereses foráneos, vendido.
Un cacho de cultura.
Parece ser que durante la infame y sanguinaria "Conquista del Desierto", don Julio Asesino Roca y sus secuaces disponían, además del apoyo patricio de quienes mandan, de un tremendo ejército con el cual llevaron a cabo tamaña empresa. La estrategia era clara, arrasar con quien se atravesara y ganar así metro a metro territorios cuya propiedad exclusiva pertenecía a los habitantes originales cientos de años antes.
Los experimentados generales pusieron, en la primer línea de ataque a los cipayos, es decir, a los indios que, convencidos (o comprados) por distintas causas, decidían luchar contra los de su misma sangre. Ellos eran la fuerza de choque, la avanzada y los primeros en caer. Esos cipayos contaban con una agilidad a toda prueba, una fortalez y un dominio increíble de sus eternas armas favoritas, las que mejor conocían y las que mejor manejaban desde su mas tierna edad: las letales boleadoras.
Cuando daba comienzo la batalla, los capitanes daban la orden de lucha gritando "manden ahora a los boludos" o "larguen a los pelotudos", y hacia allá se mandaban los cipayos que eran los primeros en enfrentarse con los indios rebeldes a los que peleaban de igual a igual, pero por otras motivaciones.
De ahí la relación existente entre boludo, lento y poco vivo, entre pelotudo e infeliz.
pd: Lo de traidor se pega a lo cipayo, que originalmente significaba "noble caballero" y terminó despectivamente como sinonimo de "vendepatria" o aliado de intereses foráneos, vendido.
Un cacho de cultura.
RASTELMAN