El reloj cantó: ¡ 241.610 km/h! Pocas dudas quedaron luego de las últimas carreras acerca de cual es el auto más veloz -en la actualidad- en Turismo de Carretera. Desde el principio de año el Dodge preparado por Zarzozo ganó cuanto parcial se cronometró; un poco de desconfianza acerca de la preparación del motor circuló en los primeros momentos, pero quedó descartada definitivamente al ser sometido a revisión técnica en varias oportunidades. Como en torno de la velocidad final de los autos de carrera siempre se tejieron toda clase de comentarios más o menos exagerados pero nunca justos, CORSA decidió salir definitivamente de la duda y reloj en mano tomó la ruta con Zarzozo, De Guidi y compañía. La oportunidad fue especial ya que el auto estaba tal cual iba a correr en Chivilcoy, circuito de los más veloces, es decir que estaba equipado con multiplicación larga y neumático grande. El contingente partió del taller del Camino de Cintura con los elementos necesarios; cronómetros, cinta métrica, tiza y asado. El motor, totalmente nuevo, no había caminado nada, por lo que el auto fue llevado por De Guidi en marcha rumbo a la zona elegida, la Ruta 41, por los alrededores de Lobos. Mientras la gente del equipo se dedicaba a la noble tarea de ofrecer al fuego un interesante vacío, Miguel y CORSA caminaron el auto hasta completar alrededor de 250 kilómetros, cifra estimada como conveniente para que los fierros se acomodaran como corresponde. Una vez completados los kilómetros, nos dedicamos a medir con una cinta el tramo de 1.000 metros para lo cual tuvimos que armarnos de una buena dosis de paciencia, ya que la cinta que nos proveyó nuestro gentil director es de 50 metros. Tomamos como referencia inicial un cartel de Vialidad fácilmente visible desde arriba del auto y por coincidencia el otro extremo del kilómetro cayó justo a la altura de una alcantarilla. Luego de algunos toques finales que se le dieron al auto salimos a hacer la primera tirada con Oscar Zarzozo al volante. Las condiciones del tiempo no eran del todo favorables para la prueba; la presión era de 50 milibares, muy por debajo de lo normal. Además había viento que cruzaba la ruta en forma perpendicular. De allí que en los dos sentidos obtuviéramos el mismo registro. El auto, si bien es evidente que le cuesta trepar en vueltas, tira arriba como una aplanadora. En la primera pasada el reloj acusó 14.9 segundos. Tomamos envión entonces para hacerlo en sentido contrario y nuevamente clavó 14.9 segundos. Luego paramos y con Miguel al volante salimos para tratar de mejorar la marca. Mientras acelerábamos comenzó a inquietarnos un ruido raro en la parte de atrás. Paramos para revisar y tratar de detectarlo, pero nada. Allí no más se terminó la prueba. Zarzozo auscultó y cantó rulemán de diferencial. Una vez levantado el campamento rumbeamos nuevamente para el taller. Era jueves y quedaba solamente el viernes para solucionar el inconveniente antes de ir para Chivilcoy. Si "Calculín" Fresco no erró el chuzazo con los números, la velocidad final del Dodge fue de 241.610 km/h de acuerdo con los 14.9 segundos cronometrados. Ahora bien, teniendo en cuenta las vueltas que marcaba el tacómetro, que eran 7.100 rpm y la pisada de la rueda, y la desmultiplicación final, la velocidad teórica era de 242.110. La pequeña diferencia puede adjudicarse a la precisión del cuentavueltas o bien -al ser tan mínima- a error de lectura. De cualquier manera la cifra es notable y deja bien en claro que la barrera de los 240 km/h está superada. fuente http://www.testdelayer.com.ar/index.htm
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
503visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
4visitas
0comentarios
Dar puntos: