Tomamos contacto en Europa con la seductora coupé del león, que llegará a la Argentina el año que viene. Silueta irresistible, buen comportamiento dinámico y motores motores naftero de 200 CV y Diesel HDi de 163 CV.
El Peugeot RCZ fue presentado como un prototipo en el Salón de Frankfurt de 2007. Desde ese entonces, seduce con su líneas felinas y su configuración de coupé 2+2. Este "fuera de serie" -así lo denomina la marca-, además adopta el reestilizado logo de la marca.
Su diseño es sin dudas atrapante, y el estilo similar al del Audi TT, su principal rival, aunque pertenezca a una marca premium. Llama la atención el techo "abovedado" y el alerón trasero, que puede cambiar dos veces de posición: a los 85 o 155 km/h. Mediante una tecla ubicada en la consola, el conductor también lo puede configurar a su gusto.
Ya en el habitáculo, notamos un ambiente en el que no todo es deportividad, con cuero por doquier y variados detalles cromados que aportan elegancia. La posición de manejo no es tan baja como esperábamos, pero los asientos son anatómicos; y el tablero es correcto, con cuatro esferas y computadora de a bordo.
Las plazas traseras son simbólicas, ya que no hay mucho lugar disponible, sólo aptas para niños. A favor, los respaldos traseros se pueden reclinar para mejorar la capacidad del baúl, y pasar de los 321 originales hasta los 639 dm3. Lugar de sobra para el equipaje de dos personas.
Una de las unidades de prueba estaba equipada con el nuevo 1.6 THP (inyección directa con turbo) de 200 CV, un motor muy progresivo que además emite -a través del Sound System- un sonido muy especial, pero que no llega a comprometer la acústica interior. La caja es precisa en el paso de marchas, aunque en este tipo de autos podríamos pedir un tacto aún más deportivo.
Por su parte, el 2.0 HDi se encuadra como la única alternativa Diesel. Con 163 CV, va bien en esta coupé, encontrando su principal atributo en las recuperaciones, un sello de los motores modernos de este tipo. Permite circular en cambios altos y asimismo obtenerse buena respuesta a la hora de acelerar.
Su chasis, que parte del 308, muestra un comportamiento estable a través de suspensiones firmes que brindan seguridad en la ruta. Además, se apoya en el control de estabilidad, presente en todas las versiones del RCZ. Las suspensiones son algo más mullidas en el HDi si lo comparamos con el naftero. Esto, sumado al mayor peso del Diesel le confiere al RCZ un comportamiento diferente, no tan deportivo como en el THP.
En un principio se venderá en Europa con los motores 1.6 THP (turbo) de 156 CV y 2.0 HDi de 163 CV, y luego llegará el THP de 200 CV, todos con una caja manual de seis marchas. El equipamiento de seguridad será alto y más adelante se podrá optar por el "Pack Sport" (de serie en el THP probado), conformado por un volante más pequeño, una palanca de cambios más corta y el sistema de escape Sound System.
El RCZ será comercializado en nuestro país en algún momento del año que viene. Poco tiempo después, para 2012, está prevista la variante híbrida, con el sistema Hybrid4 de Peugeot. Para tal modelo, se anuncia un consumo promedio de 3,7 l/100 km y unas emisiones de 95 g/km de CO2.