¿Qué es el B.K.S. Iyengar Yoga?
Mejora los huesos, las articulaciones y la circulación, recupera la estabilidad, el equilibrio y el bienestar, además de tonificar los músculos. Terapéutica y muy dinámica, es la técnica elegida por Maru para trabajar su alineación corporal y su espíritu. Descubrila.
B.K.S. Iyengar Yoga, tal su nombre completo, es una técnica creada por B.K.S. Iyengar, uno de los yoguis de mayor reconocimiento internacional, que fue elegido como una de las 100 personas más influyentes del mundo por la revista Times. Nacido en 1918 en la India, Iyengar experimentó en su propio cuerpo diferentes tipos de asanas (posturas) con distintas técnicas, hasta que creó la suya. Su sistema le brinda muchísima importancia al trabajo corporal, pero con el fin de llegar al alma, al espíritu y calmar las fluctuaciones de la mente. Su método incorpora elementos como tacos de madera, cinturones y almohadones especiales que se utilizan para trabajar de forma correcta, ya que la alineación es fundamental para que éste sea un tipo de yoga realmente terapéutico y curativo. Iyengar curó todas sus enfermedades –desde malaria hasta tuberculosis– con su técnica y hoy está recomendada para toda persona, a partir de los 7 años, que quiera practicarla, tenga alguna dolencia (u operación) o no.
Se trata de un tipo de yoga dinámico, que se trabaja en forma ordenada y meticulosa, por lo que durante toda la clase (de aproximadamente 1 hora y media de duración) el alumno está en estado meditativo, ya que meditar no es ni más ni menos que el estado de conciencia en el propio cuerpo. Se trata de una meditación activa y guiada constantemente por el profesor, quien está atento a que, mediante las diferentes posturas, el practicante esté presente en su cuerpo (si la mente divaga por otros lados, no hay yoga posible). Y, para terminar, se realiza una meditación pasiva, de 10 minutos.
A modo de resumen: la característica más importante del B.K.S. Iyengar Yoga es la alineación, que hace que los huesos y las articulaciones mejoren, que la circulación fluya mejor y que se recupere la estabilidad, el equilibrio y el bienestar general de las personas. Además, gracias a que esta técnica trabaja la tonificación y la flexibilidad muscular, esculpe el cuerpo, por lo que también trae beneficios estéticos. Sin embargo, su finalidad es el encuentro con uno mismo.
3 posturas básicas
Utthita Trikonasana
v Para lograrla, tenés que pararte en Tadasana (pies juntos, piernas juntas, tronco recto, brazos a los costados del tronco, palmas de las manos mirando hacia los muslos y el peso del cuerpo dirigido hacia los talones).
v Separá los pies entre sí a una distancia mayor a 1 metro, manteniéndolos paralelos.
v Elevá los brazos a la altura de los hombros, con las palmas de las manos orientadas hacia el piso.
v Rotá el pie derecho en 90 grados y el pie izquierdo en 15 grados. El talón derecho debe coincidir con la línea media del arco interno del pie de atrás.
v Manteniendo las piernas extendidas, con rodillas y muslos succionados, extendé el tronco hacia la derecha, en línea con la pierna derecha.
v Colocá la mano derecha sobre un taco de madera, dirigí el sacro coxis hacia el pubis y elevá el brazo izquierdo hacia el techo, manteniendo la axila abierta.
v Alejá los hombros de la cabeza y rotala, dirigiendo la mirada hacia el dedo gordo de la mano izquierda.
v Mantené firmes los pies en el piso, activá las piernas y no apoyes el peso del cuerpo sobre la mano derecha. Comenzá a rotar abdomen y pecho hacia el techo, manteniendo los costados del tronco paralelos entre sí.
v Sostené esta postura entre 20 y 30 segundos y luego repetila hacia el otro lado.
Beneficios:
- Tonifica los órganos abdominales y pélvicos.
- Estimula la digestión.
- Reduce los estados de gastritis y acidez.
- Alivia los dolores de la columna lumbar.
- Reduce la rigidez en cuello, hombros y rodillas.
- Tonifica los músculos de brazos y piernas.
- Reduce los desórdenes menstruales.
Viparita Dandasana
v Antes de comenzar la postura, colocá un mat sobre una silla y un almohadón frente a ella, con una manta sobre él.
v Sentate en la silla mirando hacia el respaldo, colocando los pies y las piernas paralelas.
v Tomá los costados de la silla y colocá el tronco sobre el asiento, alineando la línea media de los omóplatos con el borde anterior de la silla, dejando la cabeza reposar sobre el almohadón.
v Extendé las piernas y colocá los metatarsos de los pies sobre la pared.
v Mantené las piernas activas para permitir la extensión de la columna lumbar.
v Colocá los brazos por dentro de las patas anteriores de la silla, tomando con las manos las patas posteriores de ésta.
v Si sos un practicante regular, podés mantenerte en esta postura por 5 minutos.
Beneficios:
- Ayuda a relajar y a silenciar la mente.
- Afianza la autoestima.
- Estimula las glándulas suprarrenales, la glándula tiroidea, pituitaria y pineal.
- Masajea suavemente el corazón, previniendo bloqueos arteriales.
- Aumenta la capacidad pulmonar.
- Ayuda al proceso digestivo.
- Aumenta la flexibilidad de la columna y alivia los dolores de la columna lumbar.
- Reduce los dolores menstruales y los síntomas de la menopausia.
Salamba Sarvangasana
v Colocá sobre el piso 3 mantas dobladas, una sobre la otra, con los bordes redondeados coincidiendo entre sí.
v Acostate con el cuello, hombros y espalda sobre las mantas, apoyando la cabeza en el piso.
v Rotá los hombros hacia el piso y las palmas de las manos hacia el techo.
v Flexioná las piernas hacia el pecho, sin mover la parte superior del cuerpo.
v Levantá las caderas y la espalda del piso y colocá las manos firmemente sobre la espalda, llevando las mismas hacia los omóplatos, hasta que el tronco quede perpendicular al piso.
v Extendé las piernas hacia el techo y, una vez extendidas, activá los músculos. Intentá que la horquilla del esternón esté cerca del mentón.
v Proyectá los metatarsos de los pies hacia el techo. Sentí el peso del cuerpo en los brazos superiores, manteniendo la espina dorsal en línea recta.
v Mantené los codos en línea con los hombros.
v Podés permanecer en esta postura entre 2 y 3 minutos, aumentando el tiempo con la práctica regular.
Beneficios:
- Alivia la hipertensión y el insomnio.
- Mejora el funcionamiento de las glándulas tiroides y paratiroides.
- Alivia problemas de asma y bronquitis.
- Ayuda a mejorar el aparato respiratorio y los desórdenes urinarios y digestivos.
- Ayuda a prevenir prolapsos y fibrosis.
- Ayuda a regularizar el ciclo menstrual.