En el 2008, el Gol se reinventó y lo primero que hizo fue afectar las ventas del Fox. Pero, ahora que su hermano más alto recibió una vuelta de tuerca (un restyling que llegará a la Argentina junto con el otoño), ¿cuál de ellos conviene elegir?
Por Daniel Messeder
Fotos de Guilber Hidaka
El nuevo Gol Trend todavía no acaba de llegar a las calle cuando, en una conversación informal con un directivo de Volkswagen y hablando de la enorme evolución desde el Gol Power, lo provoqué: “Ahora quiero ver qué van a decir para vender el Fox…”.
El ingeniero esbozó una sonrisa y me anticipó: “Tan sólo esperá a ver lo que vamos a hacer con el Fox el año que viene”. Y no era un bluff: el Fox “G2” borró con una goma la mayoría de las fallas del modelo antiguo. Se puede decir que comenzó a escribir un nuevo capítulo en la historia del Fox.
El verlo de frente, se nota la mayor madurez del diseño. La frente con parrilla y faros más rectilíneos, que son parte de la nueva identidad visual de los Volkswagen en Europa, le dieron un aire más serio al pequeño hatchback.
Es increíble, pero se puede decir que el nuevo Fox dejó al Gol Trend, representante de la “era Tiguan” de diseño VW (faros estrechos, parrilla de cantos redondeados) con cierto aire de colección de moda del año pasado.
Eso no quiere decir, sin embargo, que el auto más vendido del Mercosur haya perdido su gracia. El lateral y, principalmente, la parte trasera son más que interesantes. En el Fox, la parte de atrás continúa con ópticas pequeñas (aunque con un diseño del interior de los grupos ópticos más interesante) y luneta rectangular, sin gracia.
Es en el habitáculo, en cambio, donde el Fox sorprende de manera notable. Después de pasar seis años reclamando por el panel de instrumentos minimalistas y la terminación franciscana, ahora podemos decir que tiene el interior más cuidado de todo el segmento de autos chicos regionales.
Los indicadores son grandes, vistosos, y el panel mezcla plásticos de tres texturas diferentes –la parte central, de tacto suave, es la mejor de todas. El Fox también ganó un porta anteojos (que la Surán siempre tuvo) y, por fin, se recubrieron las puertas con revestimientos.
El Gol, en cambio, apuesta por un planteo más simple: tiene un cuadro de instrumentos menor y más discreto, además de plásticos de visual y tacto menos refinados. Eso sin hablar de la parte interna de las puertas traseras, que dejan todo el chaperío a la vista.
Otra prueba de economía son los comandos de los levantavidrios traseros en el centro del panel, en lugar de la puerta del conductor, como en el Fox.
A igualdad de motorizaciones, sin embargo, la diferencia de precio sigue siendo significativa, con un Fox que permanece posicionado bastante más caro que el Gol Trend. Pero hay que tener cuidado con la lista de opcionales, porque pueden aumentar el precio del Fox aún más. ¿Les gusta el volante del Passat CC que tiene el Fox de las fotos? En Brasil, se cobra aparte y sus teclas multifunción sólo se entienden con el equipo de sonido que viene de fábrica.
Por ser más liviano, a igualdad de motorización, el Gol Trend supera al Fox en todas las mediciones. El Fox también consume un poco más. Pero además de tener mejores prestaciones, el Gol también tiene un andar más suave.
Debido a sus 12 centímetros extra de altura, el Fox tiene una suspensión más rígida para no balancear tanto en las curvas. En Volkswagen aseguran que recalibraron la suspensión del nuevo Fox, pero en la práctica continúa golpeando en forma seca en los pozos y transmite su dureza de manera directa a los pasajeros.
El Gol transita con más suavidad sobre pisos irregulares y así mismo no se queda detrás del Fox en las curvas. En términos de suavidad para el cambio de marchas, tenemos un empate en el más alto nivel. Son los dos excelentes.
OK, el techo elevado tiene sus contraindicaciones, pero también es la razón de ser (y de vender) del Fox. Dentro de él, los pasajeros se encuentran por lo menos seis centímetros más arriba que en un Gol Trend. Y eso vale tanto para el conductor como para los pasajeros. Se maneja con la cabeza lejos del techo y desde una posición privilegiada dentro del tránsito. Las mujeres adoran eso. Y muchos hombres también. Como la butaca del Fox tiene regulación en altura, es más fácil de encontrar la posición ideal de manejo.
En el baúl la victoria es para el Gol, con 290 litros contra 257. El Fox puede aumentar su capacidad de carga con la butaca trasera que corre en forma longitudinal. Pero ese también es un opcional y, cuando se empuja hacia adelante, le roba espacio a los ocupantes.
Entre altos y bajos, la conclusión: el Fox se encuentra en su mejor safra. Ganó distinción para diferenciarse de los modelos “populares” y volvió a distanciarse del Gol, tanto que lo venció en este comparativo. Pero si van a optar por un Fox, recuerden el problema del peso y elijan la versión naftera 1.6.
Este post te puede ayudar si estas por comprar uno o el otro .
Por Daniel Messeder
Fotos de Guilber Hidaka
El nuevo Gol Trend todavía no acaba de llegar a las calle cuando, en una conversación informal con un directivo de Volkswagen y hablando de la enorme evolución desde el Gol Power, lo provoqué: “Ahora quiero ver qué van a decir para vender el Fox…”.
El ingeniero esbozó una sonrisa y me anticipó: “Tan sólo esperá a ver lo que vamos a hacer con el Fox el año que viene”. Y no era un bluff: el Fox “G2” borró con una goma la mayoría de las fallas del modelo antiguo. Se puede decir que comenzó a escribir un nuevo capítulo en la historia del Fox.
El verlo de frente, se nota la mayor madurez del diseño. La frente con parrilla y faros más rectilíneos, que son parte de la nueva identidad visual de los Volkswagen en Europa, le dieron un aire más serio al pequeño hatchback.
Es increíble, pero se puede decir que el nuevo Fox dejó al Gol Trend, representante de la “era Tiguan” de diseño VW (faros estrechos, parrilla de cantos redondeados) con cierto aire de colección de moda del año pasado.
Eso no quiere decir, sin embargo, que el auto más vendido del Mercosur haya perdido su gracia. El lateral y, principalmente, la parte trasera son más que interesantes. En el Fox, la parte de atrás continúa con ópticas pequeñas (aunque con un diseño del interior de los grupos ópticos más interesante) y luneta rectangular, sin gracia.
Es en el habitáculo, en cambio, donde el Fox sorprende de manera notable. Después de pasar seis años reclamando por el panel de instrumentos minimalistas y la terminación franciscana, ahora podemos decir que tiene el interior más cuidado de todo el segmento de autos chicos regionales.
Los indicadores son grandes, vistosos, y el panel mezcla plásticos de tres texturas diferentes –la parte central, de tacto suave, es la mejor de todas. El Fox también ganó un porta anteojos (que la Surán siempre tuvo) y, por fin, se recubrieron las puertas con revestimientos.
El Gol, en cambio, apuesta por un planteo más simple: tiene un cuadro de instrumentos menor y más discreto, además de plásticos de visual y tacto menos refinados. Eso sin hablar de la parte interna de las puertas traseras, que dejan todo el chaperío a la vista.
Otra prueba de economía son los comandos de los levantavidrios traseros en el centro del panel, en lugar de la puerta del conductor, como en el Fox.
A igualdad de motorizaciones, sin embargo, la diferencia de precio sigue siendo significativa, con un Fox que permanece posicionado bastante más caro que el Gol Trend. Pero hay que tener cuidado con la lista de opcionales, porque pueden aumentar el precio del Fox aún más. ¿Les gusta el volante del Passat CC que tiene el Fox de las fotos? En Brasil, se cobra aparte y sus teclas multifunción sólo se entienden con el equipo de sonido que viene de fábrica.
Por ser más liviano, a igualdad de motorización, el Gol Trend supera al Fox en todas las mediciones. El Fox también consume un poco más. Pero además de tener mejores prestaciones, el Gol también tiene un andar más suave.
Debido a sus 12 centímetros extra de altura, el Fox tiene una suspensión más rígida para no balancear tanto en las curvas. En Volkswagen aseguran que recalibraron la suspensión del nuevo Fox, pero en la práctica continúa golpeando en forma seca en los pozos y transmite su dureza de manera directa a los pasajeros.
El Gol transita con más suavidad sobre pisos irregulares y así mismo no se queda detrás del Fox en las curvas. En términos de suavidad para el cambio de marchas, tenemos un empate en el más alto nivel. Son los dos excelentes.
OK, el techo elevado tiene sus contraindicaciones, pero también es la razón de ser (y de vender) del Fox. Dentro de él, los pasajeros se encuentran por lo menos seis centímetros más arriba que en un Gol Trend. Y eso vale tanto para el conductor como para los pasajeros. Se maneja con la cabeza lejos del techo y desde una posición privilegiada dentro del tránsito. Las mujeres adoran eso. Y muchos hombres también. Como la butaca del Fox tiene regulación en altura, es más fácil de encontrar la posición ideal de manejo.
En el baúl la victoria es para el Gol, con 290 litros contra 257. El Fox puede aumentar su capacidad de carga con la butaca trasera que corre en forma longitudinal. Pero ese también es un opcional y, cuando se empuja hacia adelante, le roba espacio a los ocupantes.
Entre altos y bajos, la conclusión: el Fox se encuentra en su mejor safra. Ganó distinción para diferenciarse de los modelos “populares” y volvió a distanciarse del Gol, tanto que lo venció en este comparativo. Pero si van a optar por un Fox, recuerden el problema del peso y elijan la versión naftera 1.6.
Este post te puede ayudar si estas por comprar uno o el otro .