
Estoy seguro que siempre te ha pasado muchas de las cosas que vas a leer, además sé, que te reirás pero que en este momento no te causó ni un poco de gracia. Hay días en los cuales, la comida de casa aburre o son esos días que deseas probar nuevos platos y nuevos sabores y dices: ¡MEJOR VOY A UN RESTAURANT! Y decides ir a un restaurant con tu pareja o en su defecto con tus amigos.
De seguro que te pasó que te citaste con alguien en un restaurant y a determinada hora, le dices ¿te veo a las 20hs en el restaurant, ok? Y él te responde; Ok. Te empiezas a arreglar 3 horas antes de la hora pautada, pero quedan 20 minutos y aún no sabes que ponerte. En ese momento dices: ¡Bueno, me voy a poner esto; que mas dá!
Llegas al restauran,estacionas el auto (si vas en auto) ,te bajas y te acercas a la recepción y en ese momento ocurre la primera desgracia de la noche: SE TE OLVIDÓ RESERVAR – porque perdiste mucho tiempo en el dilema del que me pongo. Ocurre esta conversación: El señor de la recepción: Buenas Noches, ¿me da su nombre por favor? Y respondes con gracia y astucia porque sabes que la cagas: Carolina Andrade o Carlos Barboza ,El señor de la recepción: ¿posee reservación? Y dices dentro de ti: AJÁ, SE ME OLVIDO HACER ESA MIER%·!·%” y respondes… No.]
El señor de la recepción: Lo siento, no tenemos mesas disponibles; muchas gracias… Y peleas, aunque no tengas la razón… Además, le discutes diciendo: pero ¿está ciego o que? ¿No está viendo esa mesa de allá? ESTA VACÍA. Y te da mas rabia, porque te responde con mucha calma y amabilidad el señor de la recepción: en efecto, pero ya está reservada. Muchas gracias.
Después de pasar el mal rato, decides ingeniártelas para que te dejen entrar. Una vez dentro del restaurant, esperas a quien te acompañará toda la noche; pero como te gusta, esperas el tiempo que sea para cenar con él/ ella. Ya en la mesa, se te acerca el mozo a preguntarte: ¿desea tomar algo Y respondes con la frase que para cualquiera es de desesperado: NO, GRACIAS. ESPERO A ALGUIEN. Volteas a ver el lugar y nunca falta la señora que se encuentra detrás de tu mesa y te dice: ¿ESTAS SOLO? y provoca responderle: NO, gasparin y yo tenemos una cena 10 min. Pero ves bien y observas que la señora ya tiene experiencia en esto de los restaurants, porque se trajo un libro para leer. Tampoco falta que siempre en la mesa diagonal a la tuya o a lado, está una familia. Y te entra ese desespero porque es tanta gente en esa mesa, que pareciera que ellos tienen o deben alquilar el local para ellos solos. Observas bien la mesa y está sectorizada por varios grupos: LOS NIÑOS GRITANDO (PAPI TENGO HAMBRE Y EL OTRO LLORANDO), LA ESPOSA QUE CONVERSA CON LA SUEGRA PERO QUE DESEA QUE SE TERMINE LA CONVERSACION EN CUALQUIER INSTANTE, LOS ABUELOS QUE SE ESTAN QUEDANDO DORMIDO Y EL ESPOSO PELEANDO SIEMPRE CON EL POBRE MOZO…
Posterior a esto, sigues esperando y se te acerca de nuevo el mozo: ¿desea ordenar? Y respondes: Gracias, aún no… Y por dentro estás que le dices: SI, TRAEME LO QUE TU QUIERAS – ME ESTOY MURIENDO DE HAMBRE; pero recapacitas . Llega la persona que esperabas y lo primero que te dice es: Hola, buenas noches; discúlpame se me presentó un inconveniente ¿tenías rato esperándome? y sientes como la rabia se vuelve sangre y corre por las venas; pero le respondes: No , tranquilo/a. llegué hace 5 minutos… ¿PORQUE HACES ESO? SI TE HA PASADO DE TODO: LA RECEPCION, EL MOZO, LA VIEJA, LA FAMILIA, OTRA VEZ EL MOZO … .Bueno, terminada el saludo; se disponen a ordenar y comienzas a leer EL MENÚ. Seleccionas el platillo y le preguntas a tu compañero: ¿listo? ¿ya sabes que ordenarás? – y lo mas común que responden es: Yo ordenaré lo mismo que tu… Y dentro de ti dices: ¿Por qué? Ordena otra cosa y compartamos los platos, pero se te olvida que el/la que paga eres TÚ… Llega el mozo para anotar la orden y deseas ordenar algo de tomar mientras esperaran. En la espera, conversan sobre cualquier cosa pero de pronto (no sé por qué – aun lo estoy investigando) te entra un desespero porque ves que todos los platos salen de la cocina menos el de tu mesa. Llamas al mozo para preguntarle por tu orden y ocurre una de las cosas peores de la noche (que causalmente te pasa a ti): NO ESTÁ DISPONIBLE EL PLATO QUE ORDENASTE – y lo peor es que deben ordenar todo otra vez, ya que tu compañero/a ORDENÓ LO MISMO QUE TU. Acto seguido a esto, ordenas de nuevo y esperas que la rabia baje por sí sola.
Continuas conversando con esa persona y pues es normal ir al baño. La otra persona te dice: “Disculpa, ya vengo. Voy al baño”. En esos escasos 5 minutos, te estás jugando la vida en la cita porque estás solo/a y te retocas, te ves en el espejo y regresas antes que él o ella. Llegas y volteas a ver a la entrada y que sucede: TU JEFE O TUS TIOS ENTRANDO AL RESTAURANT y dices: NO PUEDE SER, DIOS POR QUE ME HACES ESTO y ruegas a Dios que no te vean ni mucho menos que se te acerquen. Ah, pero se te olvido que te pusiste un traje de luces (si eres mujer) o un traje gris (si eres hombre) y es casi imposible que no te vean; hasta un ciego te vería. Sientes como los pasos se acercan a tu mesa y de pronto: HOLA, ¿Cómo estás? ¿Nos podemos sentar contigo? – Y por dentro dices un: NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO, pero por razones casi obvias (TIOS O JEFES) dices: CLARO, adelante.
Y lo que antes era cita, se convirtió en una cena de negocios o familiar…
RECOMENDACIONES:
1 - Si vas al restaurant con una cita, recuerda hacer primero la reservación puede que no tengas tanta suerte siempre y te toque comer en un puesto de panchos.
2 - Cuando no sepas que ponerte cuando ir a un restaurant, vístete un día antes… Solamente por si las moscas…
3 - La próxima vez que tu compañero/a te diga: VOY AL BAÑO; dile: YO TAMBIEN. Sino, pasarás una noche muy familiar y hablando del trabajo.