Marcelo Arcuaz, el presunto líder de la banda que robaba bancos. Foto: Policía bonaerense
Cuando decidía cuál iba a ser el objetivo, él se encargaba de hacer la inteligencia. Hacía cuentas y cronometraba cuánto tiempo tenía para no fallar. Según el blanco, reclutaba a sus cómplices a los que impartía órdenes precisas: sin lastimar a nadie y sin disparar, pretendía un "asalto limpio". Durante cuatro meses y medio lo logró sin errores. Se cree que su banda pudo hacerse de un botín de no menos de medio millón de pesos.
"Perdí, pero durante este tiempo la pasé muy bien", habría reconocido Marcelo Arcuaz, alias "Piquito", cuando fue detenido por detectives de la policía bonaerense, en Saavedra, después de haber comido en una parrilla al paso del barrio Mitre. Ese era el lugar elegido para repartir el botín entre sus cómplices.
Se sospecha que desde el 5 de marzo último hasta el 20 del mes pasado, Arcuaz y su banda participaron en 14 robos a bancos de la zona norte, sur y oeste del conurbano bonaerense. No se descarta que también hayan sido autores de atracos en entidades de la ciudad de Buenos Aires.
En solo dos de esos golpes, los delincuentes se llevaron 330.000 pesos: de una entidad bancaria se apoderaron de 190.000 pesos y, de la restante, $ 140.000.
Así lo sostuvieron a LA NACION fuentes judiciales. Los informantes consultados agregaron que Arcuaz había salido de la cárcel en enero pasado. "Cumplía una pena por robos calificados. Se trata de un delincuente muy profesional. Salió de la prisión y se dedicó a formar su banda", dijo a LA NACION un investigador del caso.
Arcuaz vivía en la denominada villa Borges, en Olivos, situada a pocas cuadras del cementerio municipal de Vicente López. Pero en el último tiempo, hasta ser detenido, paró en una pensión de Munro, en otra de Núñez, en una casilla del asentamiento Las Ranas, en Villa Ballester, y durante alguna noche durmió en una casa de la zona sur del conurbano.
El fiscal de Vicente López Eduardo Rodríguez, a cargo de las investigaciones de la mayoría de los robos, pidió la prisión preventiva de "Piquito", le imputó los delitos de robo calificado y uso de armas. En las últimas horas el sospechoso fue procesado por cuatro hechos, afirmaron fuentes judiciales..
"Las investigaciones por los otros diez casos aún continúan", agregó un vocero consultado.
Según reconstruyeron los investigadores, el primer robo ocurrió el 5 de marzo pasado en el Standard Bank, de Olivos, a pocos metros de la quinta presidencial. Cuando los detectives policiales y judiciales observaron las imágenes de las cámaras de seguridad de la entidad reconocieron a Arcuaz.
"Era él, no había dudas. En ese momento el fiscal Rodríguez, que ya había investigado al sospechoso años atrás por robos a bancos, pidió un informe para saber si aún estaba preso y le confirmaron que había salido de la cárcel en enero pasado", explicó una fuente del caso.
A partir del primer hecho, la banda no se detuvo. "Se sospecha que, en promedio, Arcuaz y sus cómplices robaron un banco por semana", afirmó a LA NACION un investigador con acceso al expediente.
Reclutamiento selectivo
Los detectives judiciales y policiales creen que Arcuaz reclutaba a sus cómplices según las necesidades. "Principalmente buscaba un chofer, un ladrón que hiciera de campana en la puerta del banco asaltado y colaboradores para reducir a los clientes y empleados", agregaron las fuentes consultadas.
El fiscal Rodríguez y detectives de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro estaban tras los pasos de "Piquito", apodo que heredó de su madre. Pero en un primer operativo en la villa Borges, Arcuaz logró escapar. Dos de sus cómplices quedaron detenidos en ese operativo.
Los robos continuaron. Hubo atracos en Florida, Pilar, Escobar, Ingeniero Maschwitz, Martínez, Avellaneda, Wilde, Moreno, Villa Lynch, Ituzaingó y Pilar.
La sucursal del Banco Santander de Florida fue asaltada dos veces en un lapso de tres meses. El primer hecho ocurrió el 13 de marzo último, el segundo fue el 18 de junio pasado.
Los investigadores le adjudican a la banda el golpe en la sucursal Standard Bank del Unicenter, en Martínez. En ese robo los delincuentes cometieron un error: cuando escaparon dejaron abandonado un teléfono celular, que permitió seguir los pasos, las últimas llamadas y las zonas de activación de las celdas telefónicas. Fue cuestión de tiempo hasta llegar a los sospechosos.
Primero cayeron otros cómplices de "Piquito" hasta que hace dos semanas, según informaron fuentes judiciales, se sospecha que Arcuaz y sus colaboradores asaltaron un Citibank en Pilar. Como no se llevaron el dinero que pensaban fueron a robar un banco, en Villa Martelli, pero ya había cerrado esa entidad bancaria, entonces se fueron a comer a la parrilla del barrio Mitre donde, después del almuerzo, Arcuaz fue detenido..