Introducción
Lo primero que hay que saber acerca del cubo es que los centros de cada color NUNCA se mueven ni se moverán. Se quedarán siempre a la misma "distancia" de los otros centros y no se les puede cambiar de posición. Eso implica que cada mini cubo tiene una y sólo una posición posible en el cubo de Rubik, donde sus lados de colores cuadran con los centros inamovibles.
A partir de esta premisa, para realizar un cubo de Rubik "descompuesto", dividiremos los pasos a seguir en 3 fases para llegar a acabarlo. En el presente capítulo desarrollaremos la primera fase.
PRIMERA FASE
En la primera fase del Rubiks, se tiene que hacer una primera capa, recordando que todos los colores deben coincidir no solamente con el lado elegido, sino también con los demás lados del cubo. Por eso, lo primero es aprender a posicionar cada cubo en el lugar que le corresponde.
Se elige entonces un color, se elige su centro, y se va a construir alrededor de este centro la primera capa. Se empezará ubicando los rincones del color elegido (en este caso blanco). Se utilizará como base el lado opuesto al color elegido, y giraremos esta base para traer los cubos que tenemos que posicionar correctamente en sus sitios respectivos. A cada cubo que "subimos" para completar la capa del color elegido (blanco), se verificará si está correctamente ubicado con los colores que lo rodearán (si su naranja está posicionado al lado del centro naranja, y su lado verde al lado del centro verde). Utilizando la base como mecanismos de posicionamiento de todos estos "rincones", subiremos todos los cubos correspondientes.
Una vez hecho, se subirán los centros de la capa. Por eso utilizamos la base opuesta, como antes, para ubicar correctamente los centros blancos y completar así la primera capa
Para poder realizar esta etapa, lo primera es reconocer cuáles son los centros que faltan. Por eso, tendremos que "sacrificar" un rincón del lado blanco que teníamos hecho, para poder ir subiendo, en su sitios, los centros de los colores que faltan. Siempre se utilizará el rincón "sacrificado" para subir todos los centros de colores que faltan.
Al tenerlos todos subidos, nos queda el cubo con las 2 primeras líneas hechas, y con un solo rincón incorrecto. Utilizaremos entonces el mismo método que para la primera fase para volver a subirlo, cuidando de no "destruir" los centros correctamente colocados. Se buscará entonces el centro que corresponde al rincón "sacrificado" y ubicarlo en la base giratoria. EL color que tendrá en la línea de la base, será el mismo color que deberemos utilizar para el "rincón sacrificado".
Una vez que estén en la mima línea con el mismo color (en el ejemplo del video: verde), entonces se buscará subir el rincón, a partir de donde la capa original (blanco) tiene un cubo mal posicionado que se pondrá, entonces, en la capa giratoria, dejando el cubo sacrificado a salvo de dicha base. Utilizaremos la base para colocar el centro verde al lado del rincón sacrificado subido, que volveremos a bajar en la base para tenerlos juntos. A partir de allí, utilizaremos exactamente la misma técnica que en la primera parte para volver a subir el rincón con su centro correctamente en el lugar que les corresponden.
Al finalizar esta segunda etapa, tendremos una capa original (blanca) correcta y la segunda línea perfectamente hecha.
Lo primero es obtener una "cruz" en el lado amarillo. Por eso, nos tenemos que fijar si se tiene una forma de "r" o una "barra" en este lado amarillo. Sea cual sea la forma, lo ponemos frente a nosotros y realizamos el primer movimiento mecánico hasta obtener la cruz deseada (con una "r" en un solo movimiento estará hecho; en el caso de la barra se obtendrá la forma de "r" después de un primer movimiento. Se tendrá entonces que ajustar la "r" frente a nosotros, repetir el movimiento, y tendremos la cruz).
Lo segundo es ubicar los centros en su sitio correcto. Para colocar cada centro donde le toca, hay que realizar un segundo movimiento mecánico que permitirá cambiar los centros amarillos sin tener que cambiar el orden de lo realizado anteriormente). Lo único que queda es poner los rincones amarillos correctamente. Antes de empezar, lo más importante es ubicar cada rincón donde les corresponde. Esta vez, no importará que estén posicionados con los colores ya correctos, sino únicamente que sean en el lugar que les corresponden, independiente de si estén o no con los colores correctos. Por eso utilizaremos otro movimiento que permitirá cambiar los rincones sin mezclar todo el cubo Rubik. ( para el movimiento). El objetivo es obtener todos los rincones bien ubicados y el último reto será ponerlos en el buen sentido para acabar con el cubo Rubik.
El último movimiento, es un movimiento matemático repetido que permite cambiar la ubicación de los rincones sin cambiar, en el final, todo lo hecho anteriormente con el Rubik. Se repetirá hasta que cada rincón este correctamente colocado con los colores que le corresponden, luego se girará hacia el otro rincón y así hasta acabar el cubo de Rubik. para el movimiento final de realización del Rubik).
SI habéis llegado correctamente hasta aquí: ¡FELICIDADES!, sino, sigue intentando que lo lograrás!!!