Comparto algo corto que escribi, como es usual
No dejes de quererme. Pensaba yo para mis adentros, cuando el vacío que sentía por no entender la distancia… esa obscura distancia que me llevaba a soñar con lo que sólo era posible en un mundo desconocido.
Entre inviernos tejía paraísos enredados para desenredarlos en otra estación mejor. Y dejaba que el corazón huyera asustado, frágil y conmocionado – entumecido por el hielo de los alrededor
es, esperando la señal que me indicara que el sentimiento no había muerto.
Y me apenaba – y miraba al suelo en vez del cielo porque sabía que a veces estaba siendo muy egoísta... ya de sólo pensar que no quería que dejaras de quererme. Ese fue el minuto que lo cambió todo un día, porque dejé de pensar sólo en mí.
No dejes de quererme. Pensaba yo. Pero pensar eso hoy no es lo mismo que antes.
Mi vida ha sido un caos desde el día en que las direcciones cambiaron. Pero eso no ha significado nada malo. Ha sido demasiado bueno. Por ahí me encierro en una burbuja y no digo nada porque todo a veces está más que dicho. Y me pongo feliz de una manera particular. O me pongo feliz si veo otra felicidad reflejada en otro paraíso. Y quizás diga lo que siento, porque en algún momento sale solo, al explotarse la burbuja que me contiene.
Ya lo sé. Sé que me quieres, me lo has dicho con el silencio, con lágrimas y hasta con sonrisas. Y cada día nos cambia. Sé que me quieres, pero dentro de mí quiero creer que será siempre así.
No dejes de quererme. Pensaba yo… y no dejaré de pensar en ello, porque mientras más tiempo pase, mas querré que estés a mi lado… porque mientras más tiempo pase, más será imposible no quererte.