Cuatro arrepentidos de las FARC y del ELN
revelan cómo apoya Hugo Chávez
a la guerrilla colombiana
DOM 6 de abril de 2008
De espaldas, "Javier" y "María"
Perfil recoge el testimonio de los ex guerrilleros que cuentan detalles concretos de cómo se da el apoyo chavista a las organizaciones armadas.
Hugo Chávez ha negado en reiteradas oportunidades que su gobierno apoye a las dos guerrillas colombianas, las FARC y el ELN. Sin embargo, cuatro ex miembros de las organizaciones entrevistados por Perfil cuentan en detalle que las organizaciones operan libremente dentro del territorio venezolano e incluso relatan circunstancias en las que las fuerzas de seguridad de Venezuela le prestaron apoyo a ambos grupos.
Los ex guerrilleros no han sido identificados con su nombres verdaderos en las entrevistas, por cuestiones de seguridad. Uno de ellos, identificado como "Javier", quien trabajó en la división de inteligencia de las FARC cuenta que las FARC reclutan a niños venezolanos para formar parte de la guerrilla.
"Es frecuente ver a niñas venezolanas de 15 a 16 años portando un fusil y cumpliendo labores normales de todo guerrillero".
Además, dice que es común que miembros de las FARC tengan documentos de identidad y pasaportes venezolanos y que voten en elecciones venezolanas. Los votos de los miembros de las FARC en Venezuela suelen ir a Hugo Chávez, asegura el ex guerrillero.
Un segundo ex guerrillero, "Pedro", se fugó hace poco tiempo de las FARC y cuenta que estuvo en Venezuela en 2003 para ir a un clínica. Dice haber ingresado al país junto con dos compañeros.
Otro ex guerrillero colombiano, identificado como "José" y que fue miembro del ELN, cuenta que las dos organizaciones colombianas no solo operan dentro de Venezuela, sino que también han peleado entre sí dentro del territorio de Venezuela.
FUENTE

TESTIMONIOS COMPLETOS
Testimonios exclusivos de cuatro desertores
Arrepentidos de las FARC y del ELN revelan
cómo Chávez apoya la guerrilla
La información encontrada en la computadora del fallecido dirigente guerrillero Raúl Reyes reverdeció la polémica en torno de los vínculos del gobierno de Venezuela con la insurgencia colombiana. Si bien el presidente Hugo Chávez ha negado públicamente cooperar con las FARC y el ELN, cuatro ex miembros de esas organizaciones entrevistados por PERFIL relatan cómo operan libremente en territorio venezolano y el modo en que reciben asistencia de las fuerzas de seguridad bolivarianas, inclusive para la confección de documentos falsos, la realización de secuestros y el tráfico de drogas.
Arrepentidos de las FARC y del ELN revelan
cómo Chávez apoya la guerrilla
La información encontrada en la computadora del fallecido dirigente guerrillero Raúl Reyes reverdeció la polémica en torno de los vínculos del gobierno de Venezuela con la insurgencia colombiana. Si bien el presidente Hugo Chávez ha negado públicamente cooperar con las FARC y el ELN, cuatro ex miembros de esas organizaciones entrevistados por PERFIL relatan cómo operan libremente en territorio venezolano y el modo en que reciben asistencia de las fuerzas de seguridad bolivarianas, inclusive para la confección de documentos falsos, la realización de secuestros y el tráfico de drogas.
Por Mária Angelica Correa
Dialogo. Javier y María son dos de los arrepentidos que aceptaron hablar con la periodista María Angélica Correa, a cambio de mantener su identidad en reserva.
“Estuve siete años dentro de la FARC (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia), pertenecía al Bloque Oriental, era un miliciano del Frente Décimo. Mis funciones eran de inteligencia, parte operativa, logística y militar.” Quien habla es uno de los cientos de colombianos que están desertando de la guerrilla. Para proteger su integridad física lo llamaremos “Javier”. A su lado está “María”, su esposa, quien para seguir a su esposo ingresó hace un año en el mismo Frente de las FARC. “Era la encargada del área de inteligencia, extorsiones, secuestros y la compra de armamento”, relata.
—¿Ustedes estuvieron en Venezuela?
Javier: Sí. Desde abril de 2006 hasta septiembre de 2007, que fue cuando me desmovilicé.
—¿Las FARC reclutan a niños venezolanos para que formen parte de sus filas?
J: Sí, en la zona del Apure. Es frecuente ver a niñas venezolanas de 15 a 16 años portando un fusil y cumpliendo labores normales de todo guerrillero.
—¿Ustedes tienen cédula de identidad venezolana?
J: Sí, nos la tramitó personal de la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería de Venezuela (ONIDEX).
—¿Entregaste tus papeles colombianos?
J: No. Lo que hicieron fue tomarme la foto, la huella y que firmara. También tramitan el pasaporte venezolano. Eso lo hacen en Caracas.
—¿Saben de compañeros guerrilleros que hayan votado con esas cédulas?
J: Hay guerrilleros que tienen la ciudadanía colombiana y venezolana, y votan en Venezuela.
—¿Se sabe por quién votaron?
María: En las elecciones de diciembre de 2006 la orden de nuestro mando era votar por Chávez.
J: Estuvimos promoviendo y, prácticamente, sometiendo a la gente de que era necesario y obligatorio votar por Chávez para seguir con el proceso revolucionario que se está llevando en Venezuela.
—¿Tuvieron contacto con funcionarios venezolanos?
J: Sí. Más que todo con la Guardia Nacional. Ellos logísticamente nos daban una zona donde teníamos ubicados campamentos improvisados. Allí hay un pacto de no agresión, de no meternos con ellos ni ellos con nosotros.
—¿Qué más les facilitaban?
J: Municiones y armamento.
—¿Existen jefes guerrilleros que tengan sus bases de operaciones en Venezuela?
J: Sí, en Barinas y en Elorza.
—¿Tuvieron conocimiento de reuniones de altos funcionarios venezolanos con jefes guerrilleros?
J: Más que todo de los alcaldes. También funcionarios de la alcaldía y de la gobernación de Barinas.
—Ustedes estuvieron en Apure. ¿Han oído allí mencionar las Fuerzas Bolivarianas de Liberación?
J: Sí, también se hacen llamar “los boliches”. Ellos han recibido entrenamiento militar por parte de las FARC. Están operando en la zona de Apure y Táchira.
—¿Alguna vez recibieron atención médica por parte de cubanos?
J: Muchas veces. Cuando teníamos heridos los trasladábamos a clínicas que trabajaban clandestinamente con nosotros en San Cristóbal.
—¿Usaron alguna vez uniformes militares venezolanos?
J: Sí. Personal de la Guardia Nacional nos suministraban uniformes del Regional Nº 1.
—¿Estuvieron presentes en un transporte de droga en Venezuela?
J: Muchas veces nosotros recibíamos la mercancía que venía de la cocaína de Cúcuta o de Arauca y la transportábamos hasta los puertos, donde partía para el exterior.
—¿La Guardia Nacional no está en el puerto?
J: La Guardia Nacional trabajaba más que todo en el transporte de la mercancía hasta el sitio de llegada.
—¿En la aduana sabían que ustedes eran guerrilleros?
J: Sí, y también que íbamos escoltando la mercancía. Ellos se encargaban de depositarla en contenedores y subirla a los buques de salida.
—¿Las FARC han secuestrado a venezolanos?
J: Sí. Yo tengo conocimiento porque estuve muchas veces en operativos de comunicación con las familias de ellos.
—¿En qué condiciones los tienen?
J: A la mayoría los mantienen atados con poliéster, manos y pies, las 24 horas. En las horas de la comida, se los suelta, y cuando necesitan ir a la letrina, igualmente se los envía con dos guardias.
—¿Tuvieron relación con cuerpos de seguridad del Estado venezolano?
J: Con ellos hay contactos, pero los manejan los comandantes de las compañías.
—¿Cómo colaboraban esos funcionarios con los secuestros?
J: Muchas veces ellos hacían los secuestros y nos los llevaban a nosotros hasta los campamentos. Nos hacían el transporte de las personas y nosotros, como FARC, nos encargábamos de hacer la negociación y la tenencia de la persona, y a ellos se les daba un porcentaje.
—¿Cuánto?
J: El porcentaje que manejamos nosotros es el 30%.
—¿En qué se nota la diferencia cuando un secuestrado está en Colombia y cuando está en Venezuela?
M: En la colaboración de la Guardia.
J: Porque en Colombia tenemos el Ejército que se la pasa hostigando, patrullando, mientras en Venezuela las zonas son seguras.
—¿Y ese Frente dónde operaba?
—En Arauca, en la frontera con Venezuela.
—¿Estuviste en Venezuela en alguna oportunidad?
— Estuve tres años en el estado de Apure, en la zona de Los Bancos, al sur del país.
—¿Hay mucha presencia guerrillera allí?
—Sí, cuando yo llegué, bastante. Antes de que llegáramos nosotros allí estaban las FARC, pero como había conflicto, las sacamos.
—¿Tenían combates entre las FARC y el ELN dentro de territorio venezolano?
—Sí.
—¿Conoces compañeros colombianos del ELN que tengan cédulas de Venezuela?
—Sólo los milicianos, los que trabajan en el pueblo, de civiles. Eso se lo sacaban allá para que no tengan problemas. Vi varios que las tenían.
—¿Y ellos votaban en las elecciones venezolanas?
—Creo que sí.
—¿Hay secuestrados colombianos en territorio venezolano?
—Cuando yo entré allí sacaron secuestrados de San Cristóbal.
—¿Tienes conocimiento de secuestrados venezolanos por el ELN?
—Una vez vi cómo se armaba la entrega de un secuestrado de fuerzas venezolanas al ELN. Fue en febrero del año pasado, cerca de Ciudad Sucre, en Apure. El ELN lo mantuvo cautivo en la frontera.
—¿Cómo se manejaba el ELN cuando estaba en Apure o Táchira?
—De manera normal. Pasábamos con la escuadra y cuando nos encontrábamos con el Ejército, nos hacíamos señas y listo. Yo pensaba que el Ejército venezolano sería como el colombiano. Luego me di cuenta de que no era así. Nos encontrábamos, hablábamos, ellos nos mostraban los fusiles nuevos que había traído Chávez. Era como si fuésemos una misma guerrilla.
—¿Viste oficiales venezolanos que se reunieran con tus jefes?
—Sí.
—¿Tienes información sobre el paso de droga?
—La de Colombia a Venezuela. La pasaban por un sitio cerca de Saravena. Cuando la guerrilla tenía que pasar, se avisaba y la Guardia se iba.
—¿El Ejército venezolano les entregaba víveres así como hacía con las FARC?
—Sí. Había un arreglo de que una vez por mes nos daban un mercado al ELN. Yo era el encargado de reclamar eso. Cuando había mucha gente nos escondíamos para que la gente no sospechara que el gobierno de Chávez estaba apoyándonos.
—¿Iban a una hora en que hubiera muy poca gente?
—Sí. La orden era que estaba prohibido dispararle un tiro a ellos.
—¿Prohibido disparar a quién, a ciudadanos venezolanos?
—No, al Ejército venezolano. La orden era “ni un tiro al Ejército venezolano. Quien rompa la regla responde con la vida”.
—¿Había otro tipo de apoyo de parte del Ejército venezolano?
—También había un arreglo con los enfermos, que nosotros sacábamos a territorio venezolano. La Guardia y el Ejército nos apoyaban. En algunos sitios, como en El Nula, escondían a nuestros milicianos en la guarnición de ellos, les prestaban hasta armas.
—¿Las armas de ustedes de dónde provenían?
—Eran pistolas Glok, fusiles Fal, todas armas venezolanas. Vi cómo llegaban las municiones que el Ejército dejaba en un sitio para que uno de nuestros milicianos nos las acercara.
—Estuviste tres años en la zona del Apure. ¿Escuchaste algo sobre Ingrid Betancourt?
—Sí. Una muchacha que trabajaba con las FARC y con el ELN trayendo información nos dijo, en junio de 2007, que Ingrid Betancourt estaba en una finca de Elorza, donde estaban las FARC. Una zona custodiada por el Ejército venezolano.
—¿Por qué saliste de la guerrilla?
—Me cansé de los maltratos y de tanta mentira. Cuando nos fueron a reclutar, nos dijeron que nos dejarían ver a nuestras familias. Nunca vi a mi familia durante esos once años, y las cartas que hacía para ellos nunca llegaron, los mandos las rompían.
—¿Y te escapaste?
—Sí, me volé.
—¿Cuál fue el último cargo que tuviste?
—Reemplazante de compañía en el Frente 33. Estaba al mando de 48 hombres.
—¿Alguna vez estuviste en territorio venezolano?
—Sí, en 2003, en Maracaibo. De allí me enviaron para Barquisimeto. Me tuvieron en una clínica, y de allí me llevaron para una casa. Estuve hasta comienzos de 2004.
—¿Otros compañeros estuvieron en territorio venezolano?
—Sí, dos más.
—¿Cómo llegaste a ese sitio?
—Los contactos los tenían los jefes superiores y a nosotros nos recogieron en la frontera. Eran seis y andaban en dos vehículos del Ejército venezolano.
—¿Cómo ingresaste?
—A nosotros nos dieron papeles falsos, que nos consiguió el mismo Ejército. Yo estaba en la clínica y ellos nos quitaron los papeles colombianos. Me dijeron que con esos papeles no podía estar allá, me consiguieron otros con número de cédula y otro nombre.
—¿Tienes información de algún tipo de contacto de tus jefes con funcionarios venezolanos?
—El jefe del Frente 33, que era Timochenco, tiene contacto con funcionarios del Estado venezolano.
—¿Cómo sabes tú eso?
—Porque han venido a Río de Oro (un caserío colombiano, frente al territorio venezolano) y se han reunido. Allí venía el Ejército y los atendían siempre.
—¿Recuerdas algún combate en la frontera donde hayas participado?
—Sí, cuando fui herido en un combate con los paramilitares en 2003, a nosotros nos cruzaron para el lado de Venezuela, e inmediatamente llegaron los helicópteros de la fuerza del Ejército venezolano a apoyar a las FARC.
—¿Tienes información de presencia guerrillera en los estados venezolanos de Apure, Táchira o Zulia?
—En Táchira, sí. Allí es donde van a sacar a los secuestrados venezolanos. Los guerrilleros los tiene allí, en Táchira, para sacar secuestrados.
—El presidente Chávez ha dicho que no hay ni un venezolano secuestrado por la guerrilla colombiana.
—Sí los hay.
—¿Viste a algún secuestrado venezolano?
—No, pero a nosotros nos decían los jefes que secuestraban a algunos que no estaban de acuerdo con la política del presidente Chávez.
—¿Los secuestraban y los mantenían en territorio colombiano o venezolano?
—No, los trasladaban para Colombia.
—¿Secuestrados colombianos los llevaban a territorio venezolano?
—A algunos, sí.
—¿Cómo es visto Hugo Chávez dentro de las FARC?
—En la organización se habla muy bien de Chávez. Siempre se dice que ojalá aquí, en Colombia, hubiera un gobierno así.
—¿Viste a guerrilleros vestidos con uniformes de las fuerzas venezolanas?
—Sí. Yo también los usé.
—¿Las FARC también reciben alimentos por parte del gobierno venezolano?
—Sí, cada mes, o según cómo esté la situación.
—¿Pero eso lo paga la guerrilla?
—No, eso no lo paga, eso son ayudas del presidente Chávez hacia la guerrilla.
—¿Y qué otras ayudas da el presidente Chávez?
—Medicinas y si necesitan aparatos, también. Por ejemplo, de rayos X, porque en Venezuela hay un hospital a donde llevan los heridos. Está metido en la montaña. En Venezuela también se preparan médicos.
FUENTE 1
FUENTE 2
FUENTE 3

Periodista reconocida
La periodista María Angélica Correa, autora de esta serie de entrevistas, nació en Valencia, Venezuela. Colabora con El Nuevo País y Revista Zeta y en distintos medios audiovisuales. En enero de 2007 recibió la Mención Honorífica del Premio Rey de España de Periodismo Iberoamericano, por una investigación sobre Giovanny Vázquez de Armas, el principal testigo del asesinato del fiscal Danilo Anderson.
En noviembre de 2004 Anderson fue asesinado en Caracas. El gobierno acusó a sus adversarios de haber planeado su muerte. La Justicia procesó a la periodista Patricia Poleo acusándola, junto a otras tres personas, de ser autora intelectual del crimen. Vázquez de Armas aseguraba haber participado de tres reuniones donde se habría planificado el asesinato.
Correa demostró que este testigo era un mitómano recurrente. Se presentaba como psiquiatra pero nunca había ido a la universidad y mentía al decir que era el tercero de un conocido grupo guerrillero colombiano. Además, comprobó que él nunca pudo haber participado de esas reuniones porque en esas fechas estuvo detenido por estafa.
Una historia de desencuentros
En los últimos meses, las acusaciones cruzadas entre el presidente colombiano, Alvaro Uribe, y el venezolano, Hugo Chávez, ganaron los titulares de los diarios del mundo. Los enfrentamientos se desencadenaron a partir de los siguientes episodios:
El fallido operativo Emmanuel
Esto dijo Chávez cuando Uribe decidió terminar su mediación por un canje humanitario a favor de los rehenes en poder de la guerrilla colombiana: “Indigno. Como ellos siguen mintiendo, yo estoy obligado a decir mis verdades, porque el gobierno de Colombia no sólo suspendió una mediación que venía avanzando con grandes dificultades. Ya teníamos una fórmula para lograr el acuerdo humanitario”.
Uribe le respondió: “No se puede incendiar el continente como usted lo hace hablando un día contra España, al otro contra Estados Unidos, maltratando un día a México, al siguiente a Perú y en la mañana después a Bolivia”. Y agregó: “Nosotros necesitamos una mediación contra el terrorismo y no legitimadores del terrorismo”.
El asesinato de Raúl Reyes
Tras la muerte del alto dirigente de las FARC, el gobierno colombiano aseguró haber encontrado documentos en la computadora del guerrillero que comprobaban la estrecha relación de la guerrilla con Venezuela y Ecuador. Uribe aseguró que su embajador en Naciones Unidas “anunciará que Colombia se propone en la Corte Penal Internacional denunciar a Hugo Chávez, presidente de Venezuela, por patrocinio y financiación de genocidas”.
Chávez respondió: “Le hablo claro porque usted (Uribe) no da la cara, manda a que hablen por usted. Yo no, yo doy mi cara, yo tengo vergüenza y el presidente Uribe está mintiendo y está mintiendo de manera descarada, fea, horrible. Colombia merece otro presidente, un mejor presidente, merece un presidente que sea digno”, reiteró. “Si el presidente Uribe quiere romper relaciones con Venezuela por esto, que lo haga. Yo no lo voy a hacer, allá él con su dignidad y su vergüenza”.
Un caso que podría ir a la Corte Penal Internacional
“Los crímenes de guerra o contra la humanidad pueden ser cometidos por grupos no estatales. El gobierno colombiano nos ha enviado información porque tienen casos contra líderes de las FARC. Todavía no hemos tomado una decisión”. Así explicaba en una entrevista exclusiva a PERFIL el fiscal Luis Moreno Ocampo la posibilidad de que las organizaciones guerrilleras sean investigadas por la Corte Penal Internacional de La Haya.
En noviembre de 2007 el argentino viajó como procurador de la Corte a Colombia para monitorear los procedimientos abiertos contra los jefes paramilitares, un tema que implica a miembros del Congreso. Se entrevistó con las víctimas, vio a los jueces, a los fiscales y al gobierno para entender su visión de la situación. Una vez terminada la evaluación de la evolución de los casos, se pronunciarán al respecto.
“Un crimen de lesa humanidad es un ataque sistemático y organizado contra la población civil. Si pudiera probarse que grupos guerrilleros realizan esos crímenes, podría afirmarse que cometen crímenes de lesa humanidad. En el Estatuto de Roma no hay nada que exija que sólo el Estado puede cometer tales crímenes. En cualquier país, si se probara que una guerrilla produjo ataques masivos y sistemáticos contra la población civil, estamos ante crímenes de lesa humanidad”, advierte Moreno Ocampo.
Desde su entrada en funciones en 2003 en La Haya, Moreno Ocampo abrió sumarios sobre Uganda, Sudán, Congo y República Centroafricana, y puso en marcha “exámenes preliminares” en otros seis países, entre los cuales está el conflicto armado interno en Colombia. En todos estos casos el Tribunal Internacional interviene, en la medida en que el Sistema Nacional de Justicia no investigue estas cuestiones o se compruebe que hay impunidad.
Con respecto a las acusaciones de Uribe contra Chávez sobre la posible financiación del venezolano a las FARC, Moreno Ocampo aseguró que “probablemente, vamos a pedir esas informaciones a los tres países relacionados, Colombia, Venezuela y Ecuador, cuyos Estados forman parte del Estatuto de Roma”.
FUENTE (a continuacion de los Testimonios de los Arrepentidos)