Hace unos días escribí un artículo titulado: Celos enfermizos. De los más de 4000 suscriptores que reciben por correo electrónico nuestros artículos hubo uno que cuando recibió mi correo con el artículo de celos enfermizos me contestó solo con tres palabras pero que reflejaban una actitud demencial: Tu puta madre.
Eso es lo que me contestó el tipo a un post en el cuál hablaba de curar los celos y de respetar la libertad de tu pareja. Yo me quedé asombrado ante tanta mala educación. Cogí el correo de dicho tipo y lo busqué en facebook. Di con el perfil de un hombre árabe de unos cincuenta años que en su muro compartía ciertas noticias radicales.
Lo que hice en ese momento fue ir a la base de datos, buscar su email y borrarlo para que no recibiera más mis artículos. Se los estoy dando gratis y encima tiene la poca decencia de escribirme: “Tu puta madre”. ¿Qué tipo de relación de pareja tendrá este hombre? Desde luego que una relación de pareja feliz jamás la tendrá porque una persona que respeta a su pareja jamás insulta a otro por decir que hay que respetar a la pareja.
Aclarando este primer concepto y habiéndolo puesto como ejemplo de como todavía algunas personas perciben de forma errónea lo que es una relación de pareja, procedo a narrar algunos tipos de relaciones de pareja.
La relación de pareja del miedo
Esta relación es la peor de todas y se da cuando uno de los dos tiene miedo a dejar al otro por las posibles represalias que pueda a ver o que , simplemente, un miembro de la pareja tiene miedo del otro. Normalmente esto se duele dar en situaciones violentas de machismo o al revés, de mujeres que someten a sus parejas con violencia ya sea física o verbal (aunque es mucho menos frecuente).
A menudo este tipo de relaciones se basa en el menosprecio constante hacia la otra pareja, insultos, amenazas, etcétera. Una persona se comporta así cuando tiene escasa inteligencia social y una pobre vida, a parte de que las personas que infunden tal miedo son personas que no han desarrollado habilidades esenciales para una buena convivencia con otros seres humanos. Si tú a un hijo no le enseñas a compartir, a ser generoso y a ver a los demás como seres humanos puede que tu hijo solo aprendo egoísmo, del salirse con la suya y por ende será incapaz de relacionarse de forma efectiva con los demás. Cuando tenga pareja, depende de como sea su personalidad esto se agravará por la mala educación recibida y creará un tipo de relación de pareja destructiva basada en el miedo.
Lo mismo ocurre con personas que se valoran poco a si mismas pero que han aprendido a ser violentas ya sea física o verbalmente para conseguir lo que quieren. No hace falta decir que en estos casos es mejor abandonar una pareja que te somete al miedo, cueste lo que cueste hay que salir de ese pozo. Si tu pareja no es capaz de mejorar y cambiar, que no lo va a hacer y por eso te somete al miedo, es mejor buscarse una nueva vida. Hay millones de parejas potenciales ahí fuera que te respetarán y no te someterán al miedo.
La relación de pareja del calzonazos
Esta relación se da más en hombres que en mujeres. Las mujeres en esta sociedad tienen un poder mucho mayor a la hora de escoger pareja. Esto hace que ellas vean una relación de pareja como normal y que muchos hombres lo vean como una enorme suerte. A los hombres les cuesta 100 veces más ligar que a cualquier mujer y por ende ambos tienen una valoración diferente de lo que cuesta conseguir una pareja. No valora una persona igual un coche si a ahorrado un mes para comprarlo que si a ahorrado diez años.
Por lo tanto por la misma psicología algunas mujeres cuando entran en una relación de pareja someten a su chico a todos sus caprichos. “cómprame esto” , “Llévame a tal sitio” , “vayamos de vacaciones ahí”. En general ellas son las que mandan y deciden todo incluso en cosas que solo incumben a su chico pero que se han acostumbrado tanto a mandar que incluso se meten en cosas que no les viene ni le van.
Cuando ocurre eso la mujer generalmente suele perder interés en su chico y en la mayoría de los casos le terminan dejando. En los raros casos que permanecen juntos es porque la chica necesita algo del hombre y no puede vivir sin él, cuando eso ocurre a veces suele haber infidelidad por parte de la mujer. Por ejemplo, una mujer que se sustenta económicamente del marido aunque haya perdido todo el interés porque este es un calzonazos no le dejará porque le necesita, pero no sería muy anormal que tuviera algún que otro desliz y/o amante.