Velvet D´Amour tiene 41 años, y unas medidas poco usuales en el mundo de la moda: mide 5'8" (1.73 cms) y pesa 300 lbs. (136 kgs). Aunque es nacida en New York, está radicada hace muchos años en Paris. Además de ser la modelo de tallas grandes más famosa del mundo, es fotógrafa profesional, cantante y actriz.
Esta mujer increíble ha roto como nadie lo ha hecho jamás todos los esquemas de la moda, al ser la primera y única mujer de su talla en modelar para diseñadores de la talla de John Galliano o Jean Paul Gaultier, dos grandes monstruos de la moda a nivel mundial.
Unas palabras de Velvet d'amour sobre las modelos de talla XL
Somos ejemplo para millones de mujeres que temen aceptarse como son, temen amar sus cuerpos y por alguna razón son discriminadas o subestimadas por sus novios, esposos, por la Sociedad o tantas otras personas. A ellas y a quienes ejercen la intolerancia ¿Qué les dirías?
Este es un juego de dos y tú decides si lo juegas. Si por ejemplo le preguntas a un chico que admire la belleza de una mujer con sobrepeso: ¿Preferirías esconder tus preferencias? Probablemente te diga que no. La mayoría te respondería lo mismo. Esto afortunadamente está cambiando porque la gente está cansada de vivir en el temor, bajo la sombra de los miedos y quiere vivir realmente feliz. En esto la mujer tiene un papel determinante. Si tú eres un hombre que gusta de una chica regordeta y se anima a salir con una chica con este perfil, y resulta que la chica tiene una autoestima por las nubes ¿Tú crees que ese hombre no se va a sentir orgulloso de la mujer que tiene al lado?
Si por el contrario tienes al lado a una mujer insegura, temerosa y pequeña de espíritu, ese hombre seguirá en el closet, siendo infeliz y escondiéndose ante la Sociedad.
Uno como mujer de talla grande tiene que ser además comprensiva, porque la Sociedad es bien hostil con los hombres que gustan de nosotras. Es un trabajo de dos, un juego de dos el hacer posible que las cosas cambien.
La gente no lo quiere ver ni entender, pero hemos estado permanentemente sufriendo un lavado de cerebro tremendo. Los reto a que prendan la T.V., abran una revista o ven en la calle una valla publicitaria y me digan lo contrario.
Gui*