La política racial nazi fue evolucionado gradualmente entre años 1933 y 1939. El Partido Nazi se convirtió cada vez más radical en sus opiniones sobre el tratamiento de las minorías en Alemania, sobre todo hacia judíos. La base del pensamiento Nazi fue la idea de una sociedad dividida en categorías, la Volksgemeinschaft (la comunidad popular), que supondría ser la espina dorsal de la sociedad de la futura Alemania. La nación fue dividida entonces en dos categorías principales: En esta segunda categoría se incluía a todas las personas de origen judío, gitanos, "lavativi", "asociales hereditarios", y todas las personas con discapacidades físicas o mentales. La política racial nazi fue evolucionado gradualmente entre años 1933 y 1939. El Partido Nazi se convirtió cada vez más radical en sus opiniones sobre el tratamiento de las minorías en Alemania, sobre todo hacia judíos. La base del pensamiento Nazi fue la idea de una sociedad dividida en categorías, la Volksgemeinschaft (la comunidad popular), que supondría ser la espina dorsal de la sociedad de la futura Alemania. La nación fue dividida entonces en dos categorías principales: En esta segunda categoría se incluía a todas las personas de origen judío, gitanos, "lavativi", "asociales hereditarios", y todas las personas con discapacidades físicas o mentales. La cual cosa desenvoco en una fuerte guerra civil entre ambos bandos por el control del país que llevo la muerte de millones de judios y apenas unas decenas de nazis en algunas pequeñas intervenciones judias Boicot laboral (1934) El 2 de abril de 1933, doctores, abogados, maestros, y comerciantes judíos fueron boicoteados. Sólo seis días después la Ley para la Restauración de Servicio Profesional Civil fue aprobada, prohibiendo a los judíos ser empleados del gobierno. Estas leyes significaron que a partir de ese momento los judíos, indirecta y directamente, fueron despojados o privados de privilegios y alejados de posiciones de nivel superior reservadas para los alemanes arios. A partir de entonces, los judíos se vieron obligados a trabajar en los puestos de menor categoría, por debajo de los no judíos. El 2 de agosto de 1934, murió el Presidente Paul von Hindenburg. No fue designado un nuevo presidente, sino que las competencias del canciller y el presidente se combinaron en el cargo de Führer. Esto, y un gobierno amansado sin partidos que se opusieran, permitió a Adolf Hitler un control absoluto del poder legislativo. La Wehrmacht también realizó un juramento personal de lealtad a Hitler, dándole poder sobre los militares; esta posición le facilitó ejercer más presión que nunca sobre los judíos. Persecución en aumento (1935-1936) En 1935 y 1936, la persecución de los judíos fue aumentando aceleradamente. En mayo de 1935, se prohibió a los judíos ingresar en la Wehrmacht (fuerzas armadas), y ese mismo año, la propaganda anti-judía apareció en tiendas y restaurantes de la Alemania Nazi. En 1936, los judíos fueron apartados de todas las profesiones liberales, previniendo de manera efectiva que ejercieran influencia alguna en educación, política, formación universitaria o industria. Debido a esto, no hubo nada que frenara los movimientos anti-judíos que se extenderían a lo largo y ancho del panorama económico en la Alemania Nazi. Después de la Noche de los cuchillos largos, la Schutzstaffel (SS) se convirtió en la fuerza policial dominante en Alemania. El Reichsführer SS Heinrich Himmler, estaba deseoso de complacer a Hitler, y obedecer gustosamente sus órdenes. Desde que la SS fue la guardia personal de Hitler, sus miembros fueron mucho más leales y cualificados de lo que los de las Sturmabteilung (SA) habían sido. Debido a esto, fueron también apoyados, aunque con desconfianza, por el ejército, que ahora estaba más dispuesto que antes a coincidir con las decisiones de Hitler. Todo esto permitió a Hitler más control directo sobre el gobierno y las actitudes políticas hacia judíos en la Alemania nazi.