Recupera tus archivos
A menudo es posible recuperar tus datos incluso si Windows no arranca. Lo normal es que tus carpetas y archivos sigan intactos aunque no consigas entrar en tu PC.
1. Abrir MS-DOS
2. ESCRIBIR NOTEPAD
3. SE ABRIRA UN BLOG DE NOTAS
4. LUEGO ABRIRA EL EXPLORAR DE WINDOW Y BUSCAN LOS ARCHIVOS,DOCUMENTOS,MUSICA,VIDEOS,ETC LO COPIAN Y LUEGO LO MANDAN A UNA USB QUE TENGA ALGO DE ESPACIO (LO SUFICIENTE PARA PASAR SUS ARCHIVOS)
Intenta antes arreglar Windows si no lo has hecho ya. Con un poco de suerte se resolverá lo que impide que el PC arranque y podrás acceder a tus cosas de forma normal.
Recuperar tus datos
Este truco te permite hacer una copia de seguridad de tus archivos cuando no puedes entrar en Windows y su reparación no funciona.
Vas a necesitar un pendrive o disco externo USB con capacidad suficiente para copiar en él tus cosas del disco duro del PC.
Apaga el equipo. Conecta el pendrive o disco USB. Vuelve a encender el PC.
Luego sigue los pasos conforme tu versión de Windows:
En Windows
-Pulsa la tecla F8 varias veces seguidas hasta que aparezca una serie de opciones en fondo negro (las opciones de arranque avanzadas). Si sale el logo de Windows, reinicia el PC y vuelve a intentarlo.
IMPORTANTE:
Si la tecla F8 no funciona, pincha en los enlaces para reparar Windows de arriba. En ellos explico alternativas para entrar en las opciones de arranque avanzadas (mediante un CD/USB de Windows o un disco de reparación).
-Usa las flechas de tu teclado para bajar por la lista de opciones y seleccionar Modo seguro con símbolo del sistema". Pulsa Intro en el teclado (ve esta imagen)
-[Este paso quizá no sea necesario] Indica la versión de Windows que quieres iniciar. Si sólo tienes uno, lo verás ya seleccionado. O elígelo tú con las flechas del teclado en caso necesario. Luego pulsa Intro.
Introduce si hace falta tu contraseña de Windows.
Has conseguido recuperar tus archivos. Ahora están a salvo en el USB. No los perderás aunque tengas que reinstalar Windows de cero o formatear el disco para resolver el fallo que te impide entrar en él.