Una de las tendencias estéticas que mas me gusta es la llamada “Steampunk”, no me voy a alargar hablando del tema, pues supongo que los aficionados lo tendrán mas que claro. Este estilo me parece bello e interesante y es uno de mis hobbys cuando tengo materiales sobrantes en mi taller.
Bueno, presento mi primera pistola sencilla de estilo steampunk. La idea era darle un toque clásico, sencillo y elegante, nada de pretensiones ni elementos “demasiado” extraños. Mi idea era usar elementos reciclados de mi taller. Esto demuestra que hacer elementos stampunk es mas fácil de lo que parece.
Partí de un trozo de balso que me había sobrado de otro proyecto y simplemente le di una buena lijada para ajustar los contornos.
Luego tallé la base para el cañón, el cual es un tubo EMT de 5/8 al que di un par de manos de pintura “Testors” para modalismo en color cobre.
La madera fue entintada con un xilotinte vegetal y luego se barnizó con barniz semimate. Esto le da un acabado elegante e interesante.
Me partí la cabeza durante horas para idear los mecanismos del gatillo y del martillo. Para ello debí sacrificar un barril de Heineken que tenia por ahí y usé parte de la estructura del dispensador. Usé un frasquito de loción de mi mujer el cual llené con un trozo de coral y agua coloreada con tinta china verde. Esto le da un toque misterioso al asunto… Para pegarlo a la estructura usé un trocito de manguera de acuario con un alambre adentro, esto se pintó en color cobre para darle aspecto metálico.
Para el gatillo tomé un botoncito de electrónica que había entre mi chatarra. La base es una cinta metálica de las que se usan en los postes de comunicaciones de la calle, esta es un poco difícil de trabajar pero vale la pena. Usé también un anillo plástico de cortinero al cual di forma con una vela. La estructura fue ajustada con masilla y luego se pintó con color metálico de “Model Master”.
El toque final fue añadir una “abrazadera” para el cañón hecha con la misma cinta metálica y un par de peces metálicos a ambos lados de la cacha.
Al final se trata de un arma personal, sencilla y simple, pero de aspecto poderoso y misterioso.
Andrés Gómez
Cali - Colombia