
¿Te consideras bonita? Entonces no te conviene meterte en líos con la policía, de acuerdo con un nuevo estudio donde la belleza, es una desventaja

¿La suerte de la fea, la bonita la desea?

Adriana Lima y demás ángeles de Victoria?s Secret cuyo séquito se ha ganado el título de Las mujeres más hermosas del mundo. Las vemos en las pasarelas y pensamos, quizá, que su vida es demasiado fácil: modelar, cuidar a sus bebés (con ayuda de algunas nanas), ir al gimnasio. Pero yéndonos a un nivel mucho más terrenal, seguramente la vida de las mujeres bonitas es muy fácil, ¿no? Pues no precisamente.
De acuerdo con un estudio de la Universidad de Granada, en España, la belleza puede ser una gran desventaja para las mujeres, sobre todo para aquellas que por circunstancias de la vida se ven envueltas en asuntos legales.
Como parte de la investigación se entrevistó a 153 policías hombres y 16 mujeres los cuales aseguraron que en delitos de violencia de género, cuando la mujer maltratada decide poner fin a la vida de su agresor, es más probable que las mujeres que son atractivas sean vistas con mayor responsabilidad en el crimen que aquellas que no son tan agraciadas.
De acuerdo con EFE, para realizar el estudio, Antonio Herrera e Inmaculada Valor Segura, los psicólogos encargados de la investigación, redactaron dos tipos de historias ficticias sobre un proceso judicial en el que la protagonista era una mujer acusada de asesinar a su marido y que había declarado en su defensa haber sufrido una historia de maltrato, argumentando que lo mató actuando en defensa propia.

Sin embargo en el primer relato la mujer encajaba con el estereotipo de maltrato: joven, frágil, económicamente dependiente de su marido, mientras que en la segunda historia, la mujer protagonista se trataba de alguien atractiva, sin hijos, con una carrera brillante en finanzas y bien vestida.
Posteriormente los investigadores pidieron a los policías que tomaran el papel del jurado y respondieran una serie de preguntas sobre el caso y la culpabilidad de la protagonista uno y la dos. El resultado fue que los policías asumieron que la protagonista atípica (sin hijos y con brillante carrera) probablemente tenía un mayor control de la situación, lo cual, en términos legales, podría traducirse como un mayor grado de culpabilidad, según los expertos.
Pero eso no es todo. Los psicólogos de la UGR también comprobaron que el atractivo físico de la acusada aumentaba la percepción de responsabilidad en el delito cometido por parte de quienes la "juzgaban" y que aquellos policías que pensaron que la acusada atractiva era culpable, eran los que en las encuestas mostraron a través de sus respuestas mayor "sexismo hostil", es decir, machismo.
