Un texto extraído del blog de Javier Gallego, Carne Cruda 2.0. Refleja perfectamente la patética "realidad" del actual gobierno del país, lamentablemente es tan váido para ellos como para cualquier otra posible "alternativa" que pretenda lidrear la desintegración de la sociedad.
Un abrazo.
El gobierno es impotente. No puede hacer nada. Hoy ha salido a hablarle a los 6.202.700 parados que esperan ansiosos un mensaje de esperanza y les han dicho que no puede ayudarles, que vuelvan mañana, o sea, en la siguiente legislatura. En esta, se ha declarado impotente para bajar el paro por debajo de la herencia recibida y no ha pedido ni perdón. Ni se les ha ocurrido pensar que hasta entonces los desempleados tienen la manía de comer y la obligación de pagar sus facturas. Perdonen, pero solo les ha faltado sacar a Andrea Fabra a decirles que se jodan.
Además es impotente para bajar los impuestos que subieron y para reducir el déficit a las cifras que reclama Europa. Además de impotente, es incapaz. No sirve para aquello que dijo que servía, para aquello por lo que le votaron. Así que también es decepcionante. Es como un médico al que vas para que trate de salvarte de un cáncer y te dice que morir es ley de vida. Pero esto no es un cáncer, no es un fenómeno natural de cura imposible. Es un país, es economía y política, se pueden tomar medidas y se puede curar. Si se sabe. Es evidente que este gobierno no sabe. No solo es impotente, incapaz y decepcionante, además es ignorante. Pero de una ignorancia muy soberbia y atrevida porque no se dejan aconsejar por nadie.
Y por último es miserable. Se agarra al poder aunque no puede hacer nada. Pero sí que puede hacer algo. Si no puedes hacer lo que prometiste, aún hay algo que puedes hacer para ayudar: puedes irte. Si son tan patriotas como dicen, lo patriótico sería marcharse para que otros intenten salvar a la patria. Pero no puede ser generoso un gobierno tan mezquino.
Un abrazo.
IMPOTENTES
El gobierno es impotente. No puede hacer nada. Hoy ha salido a hablarle a los 6.202.700 parados que esperan ansiosos un mensaje de esperanza y les han dicho que no puede ayudarles, que vuelvan mañana, o sea, en la siguiente legislatura. En esta, se ha declarado impotente para bajar el paro por debajo de la herencia recibida y no ha pedido ni perdón. Ni se les ha ocurrido pensar que hasta entonces los desempleados tienen la manía de comer y la obligación de pagar sus facturas. Perdonen, pero solo les ha faltado sacar a Andrea Fabra a decirles que se jodan.
Además es impotente para bajar los impuestos que subieron y para reducir el déficit a las cifras que reclama Europa. Además de impotente, es incapaz. No sirve para aquello que dijo que servía, para aquello por lo que le votaron. Así que también es decepcionante. Es como un médico al que vas para que trate de salvarte de un cáncer y te dice que morir es ley de vida. Pero esto no es un cáncer, no es un fenómeno natural de cura imposible. Es un país, es economía y política, se pueden tomar medidas y se puede curar. Si se sabe. Es evidente que este gobierno no sabe. No solo es impotente, incapaz y decepcionante, además es ignorante. Pero de una ignorancia muy soberbia y atrevida porque no se dejan aconsejar por nadie.
Y por último es miserable. Se agarra al poder aunque no puede hacer nada. Pero sí que puede hacer algo. Si no puedes hacer lo que prometiste, aún hay algo que puedes hacer para ayudar: puedes irte. Si son tan patriotas como dicen, lo patriótico sería marcharse para que otros intenten salvar a la patria. Pero no puede ser generoso un gobierno tan mezquino.