InicioInfo[FAI - Tierra y Libertad] Mayo del 68

[FAI - Tierra y Libertad] Mayo del 68

InfoFecha desconocida
Extraido del Periódico anarquista "Tierra y Libertad". Editado por la Federación Anarquista Ibérica Desde hace ya tiempo, cuando se habla de Mayo del 68 suele ser para desacreditarlo. Se acostumbra a señalar a algún figurón que se haya cambiado de chaqueta (preferentemente a Daniel Cohn-Bendit, convertido en orondo parlamentario europeo de Los Verdes) y/o a toda esa generación instalada -como el resto- en el conformismo y el consumismo. Justo lo que decían combatir. Se suele añadir, a veces con displicencia y a veces con ira, que encima de no hacer ninguna revolución (empezando por ellos mismos) se apuntan un protagonismo obsceno, donde todos parecieron participar en la búsqueda de la playa bajo los adoquines parisinos. Ciertamente, un repaso a las biografías de ciertos iconos, más destacados o más mediáticos, del mayo francés y de otros mayos, no invita a simpatizar con quien nos proponía llevar la imaginación al poder, sin imaginar que el poder les fagocitaría sin remedio. No es lo mismo ver al Cohn Bendit simpatizando con el movimiento libertario, pidiendo cambios revolucionarios desde Nanterre primero y desde las barricadas del Barrio Latino al poco tiempo, que pidiendo una Constitución para Europa desde el Parlamento Europeo. Ni es igual el Jerry Rubin organizando protestas contra la guerra de Vietnam en la Universidad de Berkeley o boicoteando el congreso de los Demócratas en Chicago, junto a Abbie Hoffman y otros, que el yuppy en el que acabó convertido. Tampoco lo es sentir que el espejo de una generación de jóvenes -jóvenes son los protagonistas de Mayo del 68- son las revueltas de Berkeley, París, Berlín o México y que, ahora, parecen haber desaparecido devorados por el sistema capitalista en sus múltiples variantes. En cualquier caso, ni todos los protagonistas conocidos ni todos los jóvenes que participaron de los diferentes movimientos de esa época, tuvieron la misma evolución. Algunos, como Rudi Dutschke murieron jóvenes. Ya en abril del 68 intentaron asesinarlo y a punto estuvieron de conseguirlo. Fue uno de los detonantes de las grandes protestas en Alemania, pero también de París, donde el movimiento, que tendría su cénit en mayo, había empezado en una reunión celebrada el 22 de marzo en la Universidad de Nanterre (de hecho así se siguió llamando posteriormente: Movimiento 22 de Marzo). Los estudiantes alemanes habían ocupado las oficinas del magnate de la prensa Axel Springel y quemado los periódicos durante el reparto, por informar de forma tendenciosa sobre las movilizaciones contra la guerra del Vietnam, sobre el asesinato de un estudiante (BennoOhnesorge) y, sobre todo, sobre el atentado del 11 de abril contra Rudi Dutschke. Para empezar, habría que decir que cuando se habla de Mayo del 68 no podemos referirnos, exclusivamente, a ese mes ni a ese año. Ni siquiera a París, la ocupación del Odeón o las barricadas en el Barrio Latino. Tampoco a Jean-Paul Sartre o Herbert Marcuse. Hablamos más bien de una década -de mediados de los sesenta a mediados de los setenta- donde va calando la necesidad, no solo de cambiar, sino de romper con todo lo anterior. De superar una sociedad gris y formalizada, bastante estandarizada y satisfecha, por una más participativa, más festiva, más diversa y menos jerarquizada. Por otro lado, no debemos quedarnos solo con la (importantísima) participación de los estudiantes: en Roma se da la primera huelga general en 20 años y las huelgas en Francia son históricas con muchos millones de trabajadores parando. Sobre todo se da una característica que demuestra el cambio revolucionario que se está dando en la gente y es que los trabajadores se organizan y se pronuncian al margen de los sindicatos que intentan controlar el movimiento y dirigirlo cuando se ven desbordados. Los estudiantes se les habían adelantado y animaron a los trabajadores a ocupar las fábricas, lo que hicieron en algunos lugares importantes como la Peugeot. Incluso, cuando delegados de la CGT llegaron con el acuerdo de aumento de sueldo, les pitaron porque sus reivindicaciones iban mucho más allá de simples mejoras salariales. En EE UU, se lucha contra la guerra de Vietnam, claro. Pero también por cambiar viejos esquemas y valores. Los jóvenes quieren ser protagonistas de sus vidas. También las mujeres y los negros. Muchos se plantean una convivencia menos fría y agresiva con su entorno. No quieren ir a matar "enemigos" a miles de kilómetros ni acumular bienes materiales innecesarios. Prefieren compartir sus vidas en comunas -rurales o urbanas- en paz, solidariamente y sin jerarquías, sin explotación. Las mujeres quieren deshacerse de sus ataduras morales y rituales, para vivir en libertad. Quieren ser dueñas de su cuerpo, decidir y disfrutarlo. La minifalda o el abandono del sujetador, son símbolos de su libertad sexual, como su abandono de la pasividad en las relaciones con los hombres. La virginidad o el pecado, dejan de ser preocupaciones. Ya no aceptarán un papel de sumisión e irán rompiendo moldes y ataduras, con un protagonismo, cada vez mayor, en todas las esferas sociales. Se rompe con el puritanismo, y la liberación no tiene vuelta atrás. La píldora ayuda a plantear la sexualidad como placer al margen de la procreación y el amor libre escandaliza a una sociedad pacata y represiva que no sabe cómo parar semejante vendaval de cambios. De Monterrey a Woodstock, los músicos acompañan esta revolución, juntándose cientos de miles de jóvenes sin fronteras dispuestos a disfrutar de la libertad. Timmoty Leary propone hacer el camino con LSD y algunos equivocan la dirección, aunque la yerba suele ser acompañante menos conflictivo. Warhol, pone los colores y Wilhelm Reich algo de teoría. A veces vuelve Allen Ginsberg y les da forma de poesía. Los negros se hacen notar mucho más en su lucha por los derechos civiles, se organizan más y mejor, se radicalizan (como los Panteras Negras) y avanzan. Pero las cosas no son fáciles. Los reaccionarios asesinan a uno de sus líderes (Martin Luther King) el 4 de abril del 68, como lo intentaron con Rudi en Alemania un par de semanas después (un fascista le pegó tres balazos en la cabeza) o como lo hicieron con cientos de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en México DF, siendo Ordás presidente. Hasta a Robert Kennedy lo matan en junio. También en Praga pagan la osadía de levantarse contra los soviéticos liderados por Alexander Dubceck. Los tanques del pacto de Varsovia invaden el país (agosto del 68), pero los checos tampoco quieren estar bajo la bota de una dictadura, férrea y gris, y este enfrentamiento tendrá importantes consecuencias en el campo marxista para el futuro, amplificando el antiestalinismo de la izquierda no establecida. Hasta en Portugal salen a la calle los estudiantes para protestar contra la guerra de Angola, allanando el camino hasta la Revolución de los Claveles y en España algunos ecos traspasan las barreras de una dictadura, cada vez más podrida, en unas cuantas universidades. En la Complutense, actúa Raimon a mediados de mayo y ya no podrá hacerlo hasta siete años después. Aún le quedaban algunos asesinatos por cometer a la dictadura franquista y sus ejecutores, empezando por el del joven de 21 años, estudiante de derecho, Enrique Ruano al que tres policías, de la brigada político-social, arrojaron desde un séptimo piso algunos meses después. En definitiva, todo ese sentimiento antiautoritario, la emancipación de las mujeres y su protagonismo social, las relaciones entre -sobre todo- jóvenes de ambos sexos (el Movimiento 22 de Marzo surge tras unas reivindicaciones por la prohibición de recibir visitas del sexo opuesto en las habitaciones, el uso de la piscina o las restricciones en los lugares comunes en la Universidad de Nanterre), o la conquista de derechos sociales, son logros que han sobrevivido a la reacción conservadora posterior. Excepto en el caso de Checoslovaquia, no se trataba de conseguir el poder político. Era una revolución de las costumbres, libertaria, y ese sentimiento, ese divorcio y desconfianza hacia los políticos y el poder dejó huella. Un cierto hedonismo le fue ganando terreno al puritanismo y la disciplina, y la provocación o el protagonismo de la persona, a la sumisión. Mayo del 68 (o la década que nos ocupa) supone una revolución que, como todas, no debe estar para contemplarla extasiados, si no para rescatar o mantener lo válido y seguir, al margen de que algunos (o muchos) de sus protagonistas hayan sido asimilados por el sistema. Por Pascual Extraido del Periódico anarquista "Tierra y Libertad". Editado por la Federación Anarquista Ibérica
Datos archivados del Taringa! original
0puntos
24visitas
0comentarios
Actividad nueva en Posteamelo
0puntos
3visitas
0comentarios
Dar puntos:

Dejá tu comentario

0/2000

Autor del Post

u
unxmas🇦🇷
Usuario
Puntos0
Posts2
Ver perfil →
PosteameloArchivo Histórico de Taringa! (2004-2017). Preservando la inteligencia colectiva de la internet hispanohablante.

CONTACTO

18 de Septiembre 455, Casilla 52

Chillán, Región de Ñuble, Chile

Solo correo postal

© 2026 Posteamelo.com. No afiliado con Taringa! ni sus sucesores.

Contenido preservado con fines históricos y culturales.