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Mujeres que cuentan, mujeres que se encuentran, mujeres que se organizan, mujeres que deciden, mujeres que luchan. En el año 1985 un grupo de mujeres que participó de Clausura de la "Década de la Mujer" en Kenia consideraron que era de suma importancia poder reunirse para debatir acerca de las problemáticas que afectaba a las mujeres. Es así que en al año siguiente se concreta el I Encuentro Nacional de Mujeres en la provincia de Buenos Aires. Alrededor de 600 mujeres provenientes de diferentes lugares se encontraron por primera vez. La modalidad del aquel primer encuentro fue la de talleres que se desarrollaron durante 3 días con temáticas que iban desde identidad hasta la sexualidad. Veintitrés años después, los encuentros no sólo han crecido en diversidad temática (lesbianismo, trata de personas, pueblos originarios, prostitución, desocupación, etc.) sino que además han tenido un increíble crecimiento de la participación de mujeres provenientes de movimientos sociales, políticos, feministas y mujeres sin ninguna pertenencia que son parte fundamental de los encuentros. Muchas de ellas se acercaron por primera vez sin ningún cuestionamiento sobre el significado social y político de ser mujer, pero el encuentro, a decir de muchas de ellas, “las cambió” y les permitió entender sus propias experiencias desde otra perspectiva, la de género. Miles de mujeres participaran este año de los 55 talleres distribuidos en diferentes escuelas, en la provincia de Neuquén, donde durante tres días 16, 17 y 18 de Agosto en Neuquén Capital, compartirán experiencias propias y ajenas. En esta oportunidad, Indymedia Argentina redobla la apuesta comunicacional, no solo albergando como herramienta la publicación de materiales (fotos, crónicas, audios, etc.) de las asistentes al Encuentro, y de material propio, sino también acercando el Encuentro para las miles de mujeres que no podrán llegar a la ciudad de Neuquén, con una transmisión radial que se desarrollará durante los tres días del Encuentro junto a la Red Nosotras en el Mundo (Córdoba), integrantes de FM La Tribu, Feministas Inconvenientes, FM Alas del Bolsón e integrante de la Red de Mujeres de Amarc Argentina. Así, algo de las voces, los gritos, los cantos, los cuentos, los sueños, las opiniones presentes en Neuquén rasgarán los silencios que la distancia y las limitaciones económicas imponen… y en todos los rincones podrá escucharse una vez más: ¡Qué momento, qué momento! ¡A pesar de todo les hicimos el Encuentro! Mariposas con lenguas Transmisión en vivo desde el 23 Encuentro Nacional de Mujeres Neuquén Desde diversos espacios nos hemos propuesto un desafío: transmitir a través de internet durante los tres días de duración del ENM, visibilizando los debates, discusiones, actividades culturales... Estamos trabajando para esta transmisión la Red Nosotras en el Mundo (Córdoba), Indymedia Argentina (Alto Valle, Córdoba y Géneros), integrantes de FM La Tribu y Feministas Inconvenientes; y ya en Neuquén se sumará la participación de otros medios alternativos, como la FM Alas (El Bolsón), integrante de la Red de Mujeres de Amarc Argentina. Más información: Cobertura especial: 23 Encuentro Nacional de Mujeres + Cronograma de la transmisión + Spots de difusión
Extraido del Periódico anarquista "Tierra y Libertad". Editado por la Federación Anarquista Ibérica Desde hace ya tiempo, cuando se habla de Mayo del 68 suele ser para desacreditarlo. Se acostumbra a señalar a algún figurón que se haya cambiado de chaqueta (preferentemente a Daniel Cohn-Bendit, convertido en orondo parlamentario europeo de Los Verdes) y/o a toda esa generación instalada -como el resto- en el conformismo y el consumismo. Justo lo que decían combatir. Se suele añadir, a veces con displicencia y a veces con ira, que encima de no hacer ninguna revolución (empezando por ellos mismos) se apuntan un protagonismo obsceno, donde todos parecieron participar en la búsqueda de la playa bajo los adoquines parisinos. Ciertamente, un repaso a las biografías de ciertos iconos, más destacados o más mediáticos, del mayo francés y de otros mayos, no invita a simpatizar con quien nos proponía llevar la imaginación al poder, sin imaginar que el poder les fagocitaría sin remedio. No es lo mismo ver al Cohn Bendit simpatizando con el movimiento libertario, pidiendo cambios revolucionarios desde Nanterre primero y desde las barricadas del Barrio Latino al poco tiempo, que pidiendo una Constitución para Europa desde el Parlamento Europeo. Ni es igual el Jerry Rubin organizando protestas contra la guerra de Vietnam en la Universidad de Berkeley o boicoteando el congreso de los Demócratas en Chicago, junto a Abbie Hoffman y otros, que el yuppy en el que acabó convertido. Tampoco lo es sentir que el espejo de una generación de jóvenes -jóvenes son los protagonistas de Mayo del 68- son las revueltas de Berkeley, París, Berlín o México y que, ahora, parecen haber desaparecido devorados por el sistema capitalista en sus múltiples variantes. En cualquier caso, ni todos los protagonistas conocidos ni todos los jóvenes que participaron de los diferentes movimientos de esa época, tuvieron la misma evolución. Algunos, como Rudi Dutschke murieron jóvenes. Ya en abril del 68 intentaron asesinarlo y a punto estuvieron de conseguirlo. Fue uno de los detonantes de las grandes protestas en Alemania, pero también de París, donde el movimiento, que tendría su cénit en mayo, había empezado en una reunión celebrada el 22 de marzo en la Universidad de Nanterre (de hecho así se siguió llamando posteriormente: Movimiento 22 de Marzo). Los estudiantes alemanes habían ocupado las oficinas del magnate de la prensa Axel Springel y quemado los periódicos durante el reparto, por informar de forma tendenciosa sobre las movilizaciones contra la guerra del Vietnam, sobre el asesinato de un estudiante (BennoOhnesorge) y, sobre todo, sobre el atentado del 11 de abril contra Rudi Dutschke. Para empezar, habría que decir que cuando se habla de Mayo del 68 no podemos referirnos, exclusivamente, a ese mes ni a ese año. Ni siquiera a París, la ocupación del Odeón o las barricadas en el Barrio Latino. Tampoco a Jean-Paul Sartre o Herbert Marcuse. Hablamos más bien de una década -de mediados de los sesenta a mediados de los setenta- donde va calando la necesidad, no solo de cambiar, sino de romper con todo lo anterior. De superar una sociedad gris y formalizada, bastante estandarizada y satisfecha, por una más participativa, más festiva, más diversa y menos jerarquizada. Por otro lado, no debemos quedarnos solo con la (importantísima) participación de los estudiantes: en Roma se da la primera huelga general en 20 años y las huelgas en Francia son históricas con muchos millones de trabajadores parando. Sobre todo se da una característica que demuestra el cambio revolucionario que se está dando en la gente y es que los trabajadores se organizan y se pronuncian al margen de los sindicatos que intentan controlar el movimiento y dirigirlo cuando se ven desbordados. Los estudiantes se les habían adelantado y animaron a los trabajadores a ocupar las fábricas, lo que hicieron en algunos lugares importantes como la Peugeot. Incluso, cuando delegados de la CGT llegaron con el acuerdo de aumento de sueldo, les pitaron porque sus reivindicaciones iban mucho más allá de simples mejoras salariales. En EE UU, se lucha contra la guerra de Vietnam, claro. Pero también por cambiar viejos esquemas y valores. Los jóvenes quieren ser protagonistas de sus vidas. También las mujeres y los negros. Muchos se plantean una convivencia menos fría y agresiva con su entorno. No quieren ir a matar "enemigos" a miles de kilómetros ni acumular bienes materiales innecesarios. Prefieren compartir sus vidas en comunas -rurales o urbanas- en paz, solidariamente y sin jerarquías, sin explotación. Las mujeres quieren deshacerse de sus ataduras morales y rituales, para vivir en libertad. Quieren ser dueñas de su cuerpo, decidir y disfrutarlo. La minifalda o el abandono del sujetador, son símbolos de su libertad sexual, como su abandono de la pasividad en las relaciones con los hombres. La virginidad o el pecado, dejan de ser preocupaciones. Ya no aceptarán un papel de sumisión e irán rompiendo moldes y ataduras, con un protagonismo, cada vez mayor, en todas las esferas sociales. Se rompe con el puritanismo, y la liberación no tiene vuelta atrás. La píldora ayuda a plantear la sexualidad como placer al margen de la procreación y el amor libre escandaliza a una sociedad pacata y represiva que no sabe cómo parar semejante vendaval de cambios. De Monterrey a Woodstock, los músicos acompañan esta revolución, juntándose cientos de miles de jóvenes sin fronteras dispuestos a disfrutar de la libertad. Timmoty Leary propone hacer el camino con LSD y algunos equivocan la dirección, aunque la yerba suele ser acompañante menos conflictivo. Warhol, pone los colores y Wilhelm Reich algo de teoría. A veces vuelve Allen Ginsberg y les da forma de poesía. Los negros se hacen notar mucho más en su lucha por los derechos civiles, se organizan más y mejor, se radicalizan (como los Panteras Negras) y avanzan. Pero las cosas no son fáciles. Los reaccionarios asesinan a uno de sus líderes (Martin Luther King) el 4 de abril del 68, como lo intentaron con Rudi en Alemania un par de semanas después (un fascista le pegó tres balazos en la cabeza) o como lo hicieron con cientos de estudiantes en la Plaza de las Tres Culturas, en México DF, siendo Ordás presidente. Hasta a Robert Kennedy lo matan en junio. También en Praga pagan la osadía de levantarse contra los soviéticos liderados por Alexander Dubceck. Los tanques del pacto de Varsovia invaden el país (agosto del 68), pero los checos tampoco quieren estar bajo la bota de una dictadura, férrea y gris, y este enfrentamiento tendrá importantes consecuencias en el campo marxista para el futuro, amplificando el antiestalinismo de la izquierda no establecida. Hasta en Portugal salen a la calle los estudiantes para protestar contra la guerra de Angola, allanando el camino hasta la Revolución de los Claveles y en España algunos ecos traspasan las barreras de una dictadura, cada vez más podrida, en unas cuantas universidades. En la Complutense, actúa Raimon a mediados de mayo y ya no podrá hacerlo hasta siete años después. Aún le quedaban algunos asesinatos por cometer a la dictadura franquista y sus ejecutores, empezando por el del joven de 21 años, estudiante de derecho, Enrique Ruano al que tres policías, de la brigada político-social, arrojaron desde un séptimo piso algunos meses después. En definitiva, todo ese sentimiento antiautoritario, la emancipación de las mujeres y su protagonismo social, las relaciones entre -sobre todo- jóvenes de ambos sexos (el Movimiento 22 de Marzo surge tras unas reivindicaciones por la prohibición de recibir visitas del sexo opuesto en las habitaciones, el uso de la piscina o las restricciones en los lugares comunes en la Universidad de Nanterre), o la conquista de derechos sociales, son logros que han sobrevivido a la reacción conservadora posterior. Excepto en el caso de Checoslovaquia, no se trataba de conseguir el poder político. Era una revolución de las costumbres, libertaria, y ese sentimiento, ese divorcio y desconfianza hacia los políticos y el poder dejó huella. Un cierto hedonismo le fue ganando terreno al puritanismo y la disciplina, y la provocación o el protagonismo de la persona, a la sumisión. Mayo del 68 (o la década que nos ocupa) supone una revolución que, como todas, no debe estar para contemplarla extasiados, si no para rescatar o mantener lo válido y seguir, al margen de que algunos (o muchos) de sus protagonistas hayan sido asimilados por el sistema. Por Pascual Extraido del Periódico anarquista "Tierra y Libertad". Editado por la Federación Anarquista Ibérica